domingo, 3 de mayo de 2009

PINTURA



Yo sé que si tocara

con una mano aquel rincón del cuadro
donde un amarillo arde
me quemaría en él
o habría manchado para siempre de delirio
la punta de los dedos.



Ferreira Gullar

(Traducción de Diana Bellesi)

PINTURA

Eu sei que se tocasse
com a mâo aquele canto do quadro
onde um amarelo arde
me queimaria nele
ou teria manchado para sempre de delírio
a ponta dos dedos.



José de Ribamar Ferreira (São Luís do Maranhão, 1930). Poeta brasileño, más conocido como Ferreira Gullar, nace en el seno de una familia humilde y en 1951 se traslada a Río de Janeiro, donde comienza a escribir una poesía que condensa diferentes estilos y épocas, hasta convertirse en uno de los poetas más grandes de Brasil. Ferreira Gullar es además crítico de arte, biógrafo, memorialista y ensayista. En su trayectoria destacan ante todo dos libros: A luta corporal (1954), que representa la explosión de un vigoroso talento poético que sigue la vanguardia más lúdica, y Poema Sujo (1976), un largo poema dramático donde la conciencia de la realidad supera las apariencias estéticas de la primera época. Ferreira Gullar lo escribió en el exilio, en octubre de 1975, en Buenos Aires, donde el poeta habita parte de su destierro político iniciado en 1971 —que lo llevaría primero a Moscú, luego a Santiago de Chile, Lima y finalmente a la Argentina, donde vive hasta 1977, año en el que le es permitido regresar a Río de Janeiro, su ciudad de adopción. Posteriormente, recopila en Murmullos (Barulhos, 1987) poemas escritos en la década de los ochenta que hablan sobre la creación del poema o la evolución del pensamiento en medio del camino recorrido cuando se recuerda la ausencia de los amigos y, de fondo, se escucha la música de la calle. Su último libro de poemas se llama Muitas voizes (1999).