
Estás sentado en una silla, nada te toca, sientes
cómo se vuelve el viejo ser un ser más viejo, imaginas
sólo la paciencia del agua, el fastidio de la piedra.
Piensas que el silencio es la página de más,
piensas que nada es bueno, ni malo, ni siquiera
la sombra que invade la casa mientras tú miras, sentado,
cómo la invade. Otras veces la has visto. Tus amigos
pasan tras la ventana, en sus rostros la marca de la pena.
Quisieras saludarlos pero no puedes ni alzar la mano.
Estás sentado en una silla. Te vuelves hacia la yerbamora
que extiende sobre la casa su red ponzoñosa.
Pruebas la miel de la ausencia. Es lo mismo.
Dondequiera que estés, es lo mismo que se pudra
la voz antes que el cuerpo o que se pudra el cuerpo
antes que la voz. Sabes que el deseo lleva a la pena,
la pena a la consumación, la consumación
al vacío. Sabes que esto es diferente, esto
es la celebración, la única celebración,
sabes que si te das entero a la nada
habrás sanado. Sabes que hay alegría en sentir
cómo tus pulmones preparan su futuro de ceniza,
y así esperas, miras y esperas: el polvo se establece.
Rondan la sombra las horas milagrosas de la infancia.
Mark Strand
(Versión de Octavio Paz)
In CelebrationYou sit in a chair, touched by nothing, feeling
the old self become the older self, imagining
only the patience of water, the boredom of stone.
You think that silence is the extra page,
you think that nothing is good or bad, not even
the darkness that fills the house while you sit watching
it happen. You’ve seen it happen before. Your friends
move past the window, their faces soiled with regret.
You want to wave but cannot raise your hand.
You sit in a chair. You turn to the nightshade spreading
a poisonous net around the house. You taste
the honey of absence. It is the same wherever
you are, the same if the voice rots before
the body, or the body rots before the voice.
You know that desire leads only to sorrow, that sorrow
leads to achievement which leads to emptiness.
You know that this is different, that this
is the celebration, the only celebration,
that by giving yourself over to nothing,
you shall be healed. You know there is joy in feeling
your lungs prepare themselves for an ashen future,
so you wait, you stare and you wait, and the dust settles
and the miraculous hours of childhood wander in darkness.
Mark Strand (Prince Edward Island, Canadá, 1934) es uno de los principales poetas estadounidenses. Sus padres fueron norteamericanos. Autor de una docena de poemarios, obtuvo en 1999 el Premio Pulitzer con Blizzard of one (1998; Ventica de uno). Su padre era ejecutivo de Pepsi Cola y viajaba mucho, llevando a su familia con él. Vivieron en Montreal, Nueva York, Filadelfia, Perú, Colombia y México. Después de graduarse en el Antioch College, Strand estució pintura en Yale con Josef Albers. Después de pasar los años de 1960 y 1061 en Italia, gracias a una beca Fulbright, Strand se inscribió en el Iowa Writers Workshop y, tras graduarse, enseñó allí hasta 1965. Desde entonces ha vivido en Brasil, Irlanda, Italia, Nueva York y Chicago entre otras ciudades, enseñando literatura y escritura creativa. (Charles Simic).
1 comentarios:
bellísimo, en verdad.
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