Yannis Ritsos
domingo 31 de julio de 2011
viernes 29 de julio de 2011
Salmo S.

En el principio fue la Sorpresa
y después vino el Contraste,
luego surgió la Oscilación
con ella la Distribución
y después la Pureza
que es el Final.
Paul Valéry
Paul Ambroise Valéry, (Sète, 1871-París, 1945) Escritor francés. Su obra poética, que prolonga la tradición de Mallarmé, está considerada como una de las más importantes de la poesía francesa del siglo XX. Su obra ensayística es la de un hombre escéptico y tolerante, que despreciaba las ideas irracionales y la inspiración poética, y creía en la superioridad moral y práctica del trabajo, la conciencia y la razón. Estudió derecho en Montpellier, donde también publicó sus primeras poesías: «Sueño», en la Revue maritime (1889); Élevación de la luna», en Le Courier libre (1889); «La marcha imperial», en La Revue indépendante, y «Narciso habla», en La Conque (1891). Su amistad con Pierre Louïs le abrió las puertas del París literario, donde conoció a André Gide y a Stéphane Mallarmé (1891), a quien le uniría una gran amistad. Su amor no correspondido por una tal Madame Rovira precipitó una crisis, que le llevó, en 1892, a renunciar a la poesía y a consagrarse al culto exclusivo de la razón y la inteligencia. En 1894 se instaló en París, y al año siguiente publicó los ensayos filosóficos Introducción al método de Leonardo da Vinci y La velada con el señor Edmond Teste; este último, aparecido en la revista Le Centaure, fue el primero de una serie de diez fragmentos donde expone el poder de la mente por entero volcada en la observación y deducción de los fenómenos. Tras trabajar como funcionario del Ministerio de Guerra (1895), fue secretario particular de Édouard Lebey (1900-1920), uno de los directores de la agencia Havas. Obtuvo gran notoriedad con la publicación del largo poema La joven Parca (1917), y de dos volúmenes de versos, Álbum de versos antiguos (1920) y Cármenes (1922) -que incluye su poema El cementerio marino, considerado el prototipo de la «poesía pura» de Valéry-, y en 1925 ingresó en la Academia Francesa. Sus obras siguientes fueron diálogos en prosa: Eupalinos o el Arquitecto (1923) y El alma y la danza (1923). Posteriormente publicó una recopilación de ensayos y conferencias (Variedad, 5 vols., 1924-1944), y una serie de obras, como Rhumbs (1926), Analecta (1927), Literatura (1929), Miradas al mundo actual (1931), Malos pensamientos y otros (1941), y Tal cual (1941-1943), consideradas el diario intelectual de Valéry. Fue profesor de poética del Colegio de Francia (1937-1943). Escribió también para el teatro los ballets Amphion (1931) y Semíramis (1934), a los que Arthur Honegger puso música, y compuso el libreto de La cantata de Narciso (1942), con música de Germaine Tailleferre. Póstumamente aparecieron el drama Mi Fausto (1946), y también Historias rotas (1950), Cartas a algunos (1952), Correspondencia con André Gide (1955), Descartes (1961) y, a partir de 1956, los numerosos volúmenes de sus Cuadernos.
miércoles 27 de julio de 2011
PRADERA

Villa di Garda, abril de 1918
La tierra
se empañó
de tierna levedad
Como una esposa
nueva
se ofrece
asombrada
(Traducción de Oreste Frattoni)
PRATO
Villa di Garda aprile 1918
La terra
s'é velata
di tenera
leggerezza
Come una sposa
novella
offre
allibita
Giuseppe Ungaretti (Alejandría, 1888 - Milán, 1970). Poeta italiano. Su obra, que tiene como constante la búsqueda de la pureza esencial a través de la concreción, es una de las más innovadoras de la poesía italiana del siglo XX. En 1912 viajó a Florencia, donde frecuentó a los miembros del grupo La voce; luego se instaló en París, donde siguió cursos de Bergson en la Sorbona. Allí conoció a Apollinaire, Blaise Cendrars, Modigliani, Picasso, y frecuentó a los italianos Aldo Palazzeschi y Giovanni Papini, que publican sus primeros poemas en la revista Lacerba. Tras la Primera Guerra Mundial, trabajó en el ministerio de Asuntos Exteriores en Roma desde 1921. En 1930 comenzó a trabajar como periodista, antes de trasladarse a São Paulo (Brasil) para ejercer como profesor de literatura italiana entre 1936 y 1942. También se dedicó a la docencia en Roma hasta el año 1959. Sus dos primeros libros de poesía, El puerto sepultado (1916), y La Guerra (1919), escritos en italiano y francés respectivamente, se basan en su amarga experiencia como soldado en la guerra; domina en ellos el tono de nostalgia por el hogar y la patria. Entre 1942 y 1961 publicó varios libros más, como la serie La vida de un hombre (1942-1961), que incluye el resto de su producción poética: L'Allegria, Sentimento del tempo, Poesie disperse, Il dolore, La terra promessa, entre otros libros, por los que se lo ha considerado uno de los fundadores del movimiento llamado hermetismo, que se caracteriza por el dominio de los sentimientos. Su faceta de traductor le hizo verter al italiano obras como Fedra, de Racine, una colección de sonetos de Shakespeare, y poemas de Stéphane Mallarmé y William Blake. Son notables, asimismo, los ensayos de El desierto y después (1961) y de Inocencia y memoria (1968).
lunes 25 de julio de 2011
Si recuerdo...

Si recuerdo al que fui, otro me veo,
y el pasado es el presente en el recuerdo.
El que fui es alguien que amo
aunque solamente en sueños.
Y la saudade que me aflije la mente
no es de mí ni del pasado visco,
sino de aquel a quien habito
por detrás de los ojos ciegos.
Nada sino el instante me conoce.
Hasta mi recuerdo es nada, y siento
que el que soy y el que fui
son sueños diferentes.
Fernando Pessoa
sábado 23 de julio de 2011
LA CONDICIÓN

Sin acción
no puedo vivir,
aherrojada a mi lira
moriría.
Mi lira es para mí lo más alto del mundo
y siempre le sería fiel
si no fuese yo un alma encendida.
El que, con uñas ensangrentadas,
no abre una brecha en el muro de lo cotidiano
—aunque al salir por él perezca—
no merece contemplar el sol.
Edith Södergran
Agobiada por la depresión y la pobreza, falleció en Raivola en 1923.
jueves 21 de julio de 2011
Decadencia -2-

Al atardecer cuando tocan a paz las campanas.
Sigo de las aves el maravilloso vuelo
Que en largas bandadas como devotos peregrinos
Desaparecen en las claras vastedades del otoño.
Deambulando a través de umbrosos patios
Sueño yo en sus lúcidos presagios
Y siento que de las sabias horas no podré apartarme.
Así prosigo, por sobre nubes, tras sus viajes.
He aquí que un hálito me hace temblar ante las ruinas.
El mirlo clama entre las ramas deshojadas.
Oscilan las rojas vides entre rejas herrumbrosas.
Entretanto como un corro mortal de pálidos infantes
En torno al oscuro borde de pozos en descomposición.
Se inclinan ante el viento, enteleridas, azules ramas.
Georg Trakl
(Traducción de Walter Hoefler)
martes 19 de julio de 2011
LA PRIMAVERA

De lejanas alturas desciende el nuevo día,
Despierta de entre las sombras la mañana,
A la humanidad sonríe, engalanada y alegre,
De gozo está la humanidad suavemente penetrada.
Nueva vida desea al porvenir abrirse, Con flores, señal de alegres días, Cubrir parece la tierra y el gran valle, Alejando la Primavera todo signo doloroso.
3 de Marzo de 1648.
Friedrich Hölderlin (Lauffen am Neckar, Alemania, 1770-Tubinga, id., 1843). Poeta alemán. Al morir su padre, administrador del seminario protestante de Lauffen, cuando él tenía dos años, su madre casó en segundas nupcias con Johann Christoph Gock, consejero municipal de Nürtingen, donde Hölderlin se crió junto con su hermana y su hermanastro. En 1784 ingresó en un colegio preparatorio para el seminario, en Denkendorf, y en 1788 entró como becario en el seminario de Tubinga, donde trabó amistad con Hegel y Schelling, a partir de 1791. Muy influido por Platón y por la mitología y cultura helénicas, se apartó sensiblemente de la fe protestante. En 1793 salió del seminario provisto de la licencia que le permitía ejercer el ministerio evangélico, pero decidió no dedicarse a su carrera, sino emplearse como preceptor. Schiller le proporcionó una plaza para ocuparse del hijo de Charlotte von Kalb, en Waltershausen, aunque pronto abandonó su puesto, dada la limitada influencia que ejercía sobre su alumno, y se instaló en Jena, uno de los principales centros intelectuales del país. Asistió a clases impartidas por Fichte, y Schiller le publicó un fragmento del Hiperión en su revista Thalia. Falto de recursos, volvió a Nürtingen en 1795, antes de ser introducido en casa del banquero Gontard, en Frankfurt, siempre como preceptor. Susette, la esposa de Gontard, mujer al parecer de gran belleza y sensibilidad, habría de convertirse en su gran amor; tanto en sus poemas como en el Hiperión se referiría a ella con el nombre de «Diotima». Su amor fue correspondido, y el poeta describió su relación en una carta como «una eterna, feliz y sagrada amistad". A pesar de su trabajo y de los viajes que debió efectuar con la familia Gontard a causa de la guerra, fue una época de intensa actividad literaria, y en 1799 finalizó su novela epistolar Hiperión. En septiembre de 1798 tuvo que abandonar la casa de los Gontard, después de vivir una penosa escena con el marido de Susette. Se entrevistó varias veces en secreto con ella, hasta que se trasladó a Homburg, por consejo de su amigo, Isaak von Sinclair. Emprendió entonces su tragedia La muerte de Empédocles e intentó lanzar una revista intelectual y literaria, que fracasó. En 1800 fue invitado a Stuttgart, donde tuvo tiempo para dedicarse a la poesía y traducir a Píndaro, que ejercería una gran influencia sobre sus himnos. A finales del año aceptó otro puesto como preceptor en Hauptwil, Suiza; se ignora por qué razones abandonó su trabajo, en abril de 1801, y volvió con su madre, a Nütingen. Hasta enero de 1802, cuando obtuvo un cargo en casa del cónsul de Hamburgo en Burdeos, trabajó ininterrumpidamente en su obra poética. Al aparecer los primeros síntomas de su enfermedad mental, en abril abandonó una vez más su puesto. Sinclair le comunicó por carta la muerte de Susette Gontard, el 22 de junio de 1803, en Frankfurt. Tras un período de gran violencia, su trastorno mental pareció remitir. Sinclair lo llevó de viaje a Ratisbona y Ulm y, a la vuelta, escribió El único y Patmos, dos de sus obras maestras. Por influencia de su amigo obtuvo la plaza de bibliotecario de la corte, en el palacio del landgrave de Homburg. Como sus crisis mentales se hicieran cada vez más frecuentes, en 1806 fue internado en una clínica de Tubinga, sin que se produjera mejoría en su estado. Un ebanista de la misma ciudad, entusiasmado por la lectura del Hiperión, lo acogió en su casa en 1807. Allí permaneció hasta su muerte, en unas condiciones de locura pacífica que se prolongaron durante treinte y seis años.
domingo 17 de julio de 2011
Dos por cuatro

Las víctimas del tango,
sus porciones sin rumbo buscándose en la pista que siempre retrocede.
Todos, a punto de caerse resbalan compungidos
y amagando. La
coreografía
del ocurrir en el vacío
imperturbable;mezclándose,frotándose
húmedos como la música.
El piensa y ella deja caer las piernas condenadas.
En la pista hay rastros,
pruebas
y nuevos clientes.
Pancho Muñoz
viernes 15 de julio de 2011
DE PESCA CON MI PADRE

Cae el anzuelo en el tiempo, a su tiempo.
Algunos peces morderán.
Salpicarán sus colores.
Veré en mis manos la desesperación:
sus ojos tan distintos e iguales como mundos acabados.
Cae el anzuelo y se lo olvida
largamente.
Algo podrido en el aire. Podrido
de algas, orines presurosos
y mejillones al sol.
Cruelmente afilado en el tiempo,
en la tanza tendida sobre el mar oscuro.
Siempre veníamos acá con mi padre.
En la barranca abandonada del kaiser
para mirar un instante, de pie, desde ahí,
las arenas gruesas de la playa
y el derrumbre encrespado de las olas.
Bajábamos con los pies desnudos
y el corazón apretado contra el mediodía.
La dirección del viento, las babas del diablo
y el revés del agua él sabía. Yo no.
Cae adentro y lejos, el anzuelo.
No hay otra manera
para que la carnada dé con la hoya escondida
No es cuestión de tirar por tirar.
Hay que mirar
mirar la bajamar volviendo y ver entre
las rocas las plomadas oxidadas,
los collares de nylon: fracasos reconocibles,
propios.
El mar, siempre distinto -decía-
no devuelve lo que se lleva.
Y siempre el aire olía así
entre una alegría de espinas y escamas.
Con él.
Osvaldo Picardo nació en la ciudad de Mar del Plata (provincia de Buenos Aires, Argentina, 1955), donde actualmente reside, es profesor de literatura y dirige la revista La Pecera. Ha escrito ensayos y crítica literaria para sus publicaciones y periódicos del país y en el exterios. Entre sus libros de poemas podemos mencionar: Apenas en el mundo (1988), Dejar sin ventanas la verdad (1993), Quis, quid, ubi. Poemas de Quintiliano (1997) y Una complicidad que sobrevive (2001), libro que le valió el Tercer Premio de Poesía del Fondo Nacional de Las Artes. Recientemente ha publicado la plaqueta Mar del Plata, con un poema dividido en 12 partes y dedicado a su ciudad natal. Entre sus otras publicaciones se destacan: Primer mapa de poesía argentina. Solicitudes y urgencias. El noroeste: La Carpa y Tarja (2000). Tradujo junto a F. Scelzo y E. Moore The love poems, de James Laughlin (2001). Ha obtenido en estos últimos años los premios Alfonsina Storni, de la Municipalidad de General Pueyrredón, y el premio a la trayectoria Lobo de Mar, de la Fundación Toledo de Mar del Plata.
miércoles 13 de julio de 2011
FINAL CON TALISMÁN

Recordando a Juan en su juventud y madurez
Que el lejano simbolo compartido de la resurreccjon -juguete a veces, pero
lapislázuli y brillante belleza otras-
también signifique:
nuestra fe en la Resurrecciôn
que unira a todos los Nombres
-en el otro tiempo-
en la Pascua de la nueva ciudad,
con su pampa,
su estancia y su verde interminable.
*Un cierto objeto, copia del curioso escarabajo que los ingleses llaman "sacred beetle"; traído de El Cairo como regalo muchos años atrás, se presentó como una señal entre los amigos después de una muy larga ausencia.
Tomado de la Revista Ñ, Nº334-20.02.10
lunes 11 de julio de 2011
DE LA TRANSPARENCIA

Senor líbranos del juego peligroso de la transparencia
En el fondo del mar de nuestra alma no hay corales ni conchas
Sino sofocado sueño
Y no sabemos bien qué cosa son los sueños
Conductores silenciosos canto sordo
Que un dia subitamente emergen
En el gran patio liso de los desastres
Senhor libertai-nos do jogo perigoso da transparência
No fundo do mar da nossa alma não há corais nem búzios
Mas sufocado sonho
E não sabemos bem que coisa são os sonhos
Condutores silenciosos canto surdo
Que um dia subitamente emergem
No grande pátio liso dos desastres
sábado 9 de julio de 2011
Utopía
dos líneas paralelas conducen
los galápagos del cielo,
se confunden realidad y olvido.
Cierro los ojos y descubro
un archipiélago en el pensamiento.
Imagino el vuelo de peces guardianes,
un viaje en la geografía del misterio.
Un mundo interior de islas,
el lenguaje de la utopia.
Pedro Enriquez
jueves 7 de julio de 2011
Tú, en la fábrica

Por la ventana abierta
ha entrado un pájaro,
y está aquí, entre máquinas,
un poquito asustado.
Por la ventana abierta ha entrado un pájaro,
que otra cosa no eres
con tu vestido blanco.
La llama sigilosa
te sigue, por quemártelo.
Estrellas de los yunques
estallan a tu paso.
Ruedas de dientes negros
muerden tu olor a nardo.
Por la ventana abierta
ha entrado un pájaro.
Lo está diciendo el fuego
que se llenó de brazos,
y el hierro que se apura
a ponerse dorado,
y el humo que se va derecho al cielo
con tu vestido blanco.
¡Por la ventana abierta
vuelve mañana, pájaro!
José Pedroni
martes 5 de julio de 2011
DESPUÉS DE UN GRAN DOLOR

Después de un gran dolor, uno se hace formal
Los Nervios se apoltronan, como Tumbas -
El Corazón ya tieso se pregunta
Si fue Él quien lo pudo soportar,
Si fue Ayer o hace Siglos.
Los Pies, igual a autómatas, recorren -
En el Suelo, en el Aire, en el Vacío -
Un sendero de Bosque
Que ha nacido al descuido,
Resignación de Cuarzo, como piedra -
Es la Hora del Plomo
-Si se la sobrevive, es recordada
Como quien soportó Nieves glaciales
-Frío -al principio- luego Aturdimiento
-Después dejarse ir -
Emily Dickinson
Textos: Morir sin morir /Naturaleza no es lo que vemos / No era la muerte / No se lo dije al jardín /Podría estar más sola.
domingo 3 de julio de 2011
Electrodomésticos
La vida toma el amor y lo tritura
igual que una de esas máquinas
que transforma vegetales en purés, picadillos y jugos.
Dos crean el manjar único del amor
con sabor a sí mismos
y hay un embeleso inicial
un gusto de papilas excitadas.
Y sin embargo,
en la era de los aparatos eléctricos
la vida es una gran procesadora:
la cotidianidad y sus rutinas
las manías
el hombre siempre intentando
la estúpida supremacía
hasta que llega la hora
del hambre y la necesidad
de recurrir a las sobras
reciclar lo que permanece
Otra vez la máquina procesadora
el puré
el picadillo
hasta que solo queda el líquido espeso
y aquel olor
al banquete
como una fotografía magnífica e irreal
brillando en la memoria.
Gioconda Belli
viernes 1 de julio de 2011
La telaraña

La última telaraña es retirada con cuidado
a la hora ocho puntualísima de los criados.
La última telaraña del cuadro
obra maestra recién terminada.
A la hora ocho de los carniceros
y de los vitalísimos comienzos.
Federica Rosenfeld