jueves, 31 de diciembre de 2009

PARTITURA



La música de las esferas

no la produce la rotación
de los planetas en el cielo
sino la frotación
de los cuerpos en la tierra



Óscar Hahn (Chile, Iquique, 1938)

MISTERIO GOZOSO



Pongo la punta de mi lengua golosa en el centro mismo

del misterio gozoso que ocultas entre tus piernas
tostadas por un sol calientísimo el muy cabrón ayúdame
a ser mejor amor mío limpia mis lacras libérame de todas
mis culpas y arrásame de nuevo con puros pecados originales,
ya?


Óscar Hahn (Chile, Iquique, 1938)

GLADIOLOS JUNTO AL MAR



Gladiolos rojos de sangrantes plumas

lenguas del campo llamas olorosas:
de las olas azules amorosas
cartas os llegan: pálidas espumas

Flotan sobre las alas de las brumas
epístolas de polen numerosas
donde a las aguas piden por esposas
gladiolos rojos de sangrantes plumas

Movidas son las olas por el viento
y el pie de los gladiolos van besando
al son de un suave y blando movimiento

Y en cada dulce flor de sangre inerte
la muerte va con piel de sal entrando
y entrando van las flores en la muerte



Óscar Hahn (Chile, Iquique, 1938)

FIN DE AÑO 1968


He contemplado desde la luna, o casi,

el modesto planeta que contiene
filosofía, teología, política,
pornografía, literatura, ciencias
exactas u ocultas. Adentro, además, están los hombres
y yo entre ellos. Y todo es muy extraño.

Dentro de pocas horas será noche y el año
ha de terminar entre explosiones de petardos
y espumantes, o bombas o quizá algo peor.
Pero no será aquí donde estoy yo. A nadie
le interesa si uno muere con tal que sea
desconocido y esté lejos.




Eugenio Montale (Italia, Génova, 1896-Milán, 1981)
(Traducción de Gianni Siccardi)



ÚLTIMO DÍA DEL AÑO




















FIN DE AÑO


Cuando un amigo inicia un viaje de mil

Leguas, estando a punto de partir,
Se demora una y otra vez. Cuando los
Hombres se separan, sienten que
Podrían no volver a verse nunca. Cuando
Un año ha pasado, ¿cómo vamos a
Encontrarlo de nuevo? Me gustaría saber
Adonde ha ido este año que acaba de
Concluir. A algún lugar cerca del horizonte,
Seguro. Se ha ido como un río que
Corre hacía el Este. Mis vecinos de la
Izquierda están calentando vino.
Los de la derecha están asando un grueso
Cerdo. Van a tener un día de goce
Como recompensa por todo un año de apuros.
Abandonamos el año transcurrido sin
Lamentarlo. ¿Abandonaremos tan despreocupados
Los próximos años? Todo pasa, todo se
Va y nunca vuelve la vista atrás y nosotros
Envejecemos y perdemos fuerzas.


ÚLTIMO DÍA DEL AÑO

El año que está a punto de concluir
Es como una serpiente que se
Arrastra por un campo. Apenas la has
Visto y ya casi ha desaparecido.
Se ha marchado y con ella el peligro.
Peor sería sí se pudiera agarrarla
de la cola. ¿Para qué intentarlo,
si Con ello nada se gana? Los niños
Están despiertos, no pueden dormir.
Pasan toda la noche riendo y
Charlando. Los gallos no cantan para
Anunciar el amanecer. La guardia
No toca los tambores. Todo el mundo
Permanece en vela, mientras
la Llama de las lámparas decae, y sale
A contemplar cómo se apagan y
Se ponen las estrellas. Espero que
El año próximo sea mejor que
Este. Pero sé que habrá exactamente
Los mismos errores e infortunios.
Tal vez yo haya obtenido mayores logros
Al final del próximo año. Así será.
Soy joven aún y estoy lleno de ilusiones.


Su Tung P'o

(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)



Su Tung P'o. Poeta, escritor, calígrafo, pintor y político chino (Llamado también Su Shi o Su She o Su Dongpo; Meishan, Sichuan, 1036-Changzhou, 1101). Alto cargo del confucianismo, fue junto a Mi Fu una de las principales figuras del humanismo chino. Como pintor se acercó al budismo zen y, como poeta, tuvo inspiración taoísta. Pertenece a la dinastía Sung y está considerado por su traductor al inglés -Kenneth Rexroth- como uno de los mayores poetas chinos. Autor de la wenrenhua (principios de la pintura de letrado), hizo de la pintura la expresión libre de la interioridad del artista, liberándola de la extrema figuración formal. Sus caligrafías conservadas destacan por la libre expresión de una acendrada sentimentalidad.


Sobre la primavera











PRIMAVERA

Las flores de peral resaltan
Blancas como leche sobre un fondo
De sauces verdeazulinos. El
Aire arrastra la pelusa de los sauces.
Nubes de flores de peral vuelan
Por la ciudad. Los pétalos caídos en
El balcón parecen nieve.
¿Cuántos festivales de la primavera
Llegaremos a ver en esta vida?


NOCHE DE PRIMAVERA

Los minutos de una noche de primavera,
Con un perfume de las flores tan puro y unas
Sombras de la luna tan intensas,
Valen más que diez mil monedas de oro. En
El pabellón suenan voces y flautas
Altas y alegres. En el jardín una hamaca
Se mece en la noche negra y profunda.



Su Tung P'o
(China, Meishan, Sichuan, 1036-Changzhou, 1101)


(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)

IMAGEN: Caligrafía de Su Tung P'o



CUANTO MÁS FLOJO ES EL VINO

«El vino más flojo es mejor que agua caliente.
Mejor es ir andrajoso que desnudo.
Una mujer fea y una concubina quisquillosa
Son mejor que una casa vacía.»
Cuanto más flojo es el vino, más fácil
Resulta beber dos copas. Cuanto
Más fina es la tela, más fácil resulta
Llevarla doble. Fealdad y belleza
Son opuestos, pero, cuando estás bebido,
Una vale tanto como la otra. Con
Los años las esposas feas y las concubinas
Quisquillosas cada vez se parecen
Más. Si quieres cumplir tus fines, vive
En el anonimato. Sigue el consejo
De tu sentido común. Aléjate de la Cámara
Imperial de Audiencias, del Salón
Florido Oriental, del polvo de los tiempos
Y del viento del Paso Septentrional.
Cien años son mucho tiempo, pero al final
Llegan a transcurrir. Entretanto, no
Es un mayor logro ser un cadáver rico o pobre.
Para conservar los cadáveres de los
Muertos ilustres, se les colocan en la boca
Joyas de jade o perla. De nada les
Sirven, pero, al cabo de mil años, caen en
Manos de los ladrones de sus tumbas.
En cambio, la literatura lleva aparejada su
Propia recompensa. Por fortuna,
Los necios no le prestan gran atención.
La posibilidad de una trampa
Los hace enrojecer de alegría.
Los Hombres buenos son sus propios
Enemigos. El vino es el mejor premio
Al mérito. En todo el mundo,
El bien y el mal, la alegría y la pena
Tan sólo son aspectos del Vacío.



Su Tung P'o (China, Meishan, Sichuan, 1036-Changzhou, 1101)

(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)


UN PASEO POR EL CAMPO



El viento primaveral levanta fino polvo

del Camino. Todo el mundo está fuera,
Disfrutando de las hojas renacidas. Los
Paseantes beben en las fondas a lo
Largo del camino. Las ruedas de los carros
Hollan la joven hierba. La ciudad
Entera se ha trasladado a los suburbios.
Los niños corretean por doquier
Y gritan hacia el cielo. Cantos y redobles
De tambor asustan a las colinas y
Hacen temblar las hojas en los árboles.
Las cestas de la merienda y las
Jarras desparramadas por los campos
Ahuyentan a cuervos y milanos
Reales. ¿Quién es ese hombre ante el que
Se ha congregado una multitud?
Dice que es un monje taoísta y vende
Amuletos a los transeúntes. Grita,
Agita las manos, hace visajes con los
Ojos. «Si criáis gusanos de seda,
Obtendréis capullos como jarras. Si
Criáis ganado, las ovejas crecerán
Como alces.» Nadie le cree, en realidad.
Lo que le compran es el espíritu
De la primavera. En cuanto tenga dinero
Suficiente, irá a ponerse ciego de
Vino y se desplomará borracho, vencido
Por la magia de sus propios amuletos.



Su Tung P'o (China, Meishan, Sichuan, 1036-Changzhou, 1101)

(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)



LUNA, FLORES, HOMBRE



Alzo la copa e invito a la

Luna a bajar del cielo.
Espero que me acepte. Alzo
La copa y pido a las ramas,
Cargadas de flores, que beban
Conmigo. Les deseo larga
Vida y prometo no cortarlas
Jamás. En compañía de la
Luna y las flores, me embriago
Y ninguno de nosotros
Se preocupa de nada. ¿Cuántos
Comprenderán nuestro
Gozo? Tengo el vino, la luna y las
Flores. ¿Acaso necesito
Otros compañeros para beber?


Su Tung P'o (China, Meishan, Sichuan, 1036-Changzhou, 1101)

(Traducción: Carlos Manzano,
del inglés de Kenneth Rexroth,
Cien poemas chinos,
Lumen, 2001,
Edición no bilingüe)



Happy New Year
















Mirá, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos,
el amor de los hombres



Julio Cortázar (Bruselas, 1914 - París, 1984)




Imagen: Marc Chagall- El paseo-1917


miércoles, 30 de diciembre de 2009

RUTAS










Veníamos en tren
el guardia nos hizo cerrar las ventanillas
pasábamos por una villa
lo vi por las ranuritas de la persiana.
las casitas de bloques apiladitos
se vían ralladas
cortamos una canchita
la vía era parte del arco
sus jugadores se pararon a esperar que termináramos
cuando los vi
fue un segundo
de apariciones con los brazos cruzados
antes de perderlos
definitivamente de vista.


(de: Cornisa, Ed. Llanto
del mundo, 2008)
Paula Soruco ( Argentina, Jujuy, 1983)





JARDÍN



Una flor

blanca, naranja con pintitas en azul
o violeta y azul con verde manzana
que las hay
son como supergalácticas
son flores con plataformas
flores de dos pisos
con torre central, de vigilancia
y tiesos los pétalos como lenguas
violetas
como lenguas abriéndose
con un falo increíble
una torre verde amarilla
atigrada una cebra en los bordes
con bigotes como plástico
largos alamabres de una podadora
dispuestos a comenzar a girar
a cortar una mano
que toque sus hilos
sus antenas de verde manzana
con firulete en los bordes.


(de: Cornisa, Ed. Llanto
del mundo, 2008)

Paula Soruco (Argentina, Jujuy, 1983)



El otro día nadé con un ciego...


El otro día nadé con un ciego;

lo vi colgar en lo hondo,
la cara casi contra el azulejo, y nadar luego
lento...lento...

Golpeaba el agua con los brazos juntos
pateaba poco y sacaba la cabeza
sólo cuando estaba por ahogarse, parecía.

A pesar de lo ampuloso de su estilo,
la convivencia en el andarivel fue buena,
lo cual, hay que decirlo,
no siempre sucede en las piletas.

Aunque yo nada aprendí de la experiencia,
lo cierto es que este hombre sigue hoy
agarrado del borde en mi cabeza
Y esta permanencia
debe querer decir alguna cosa
que yo no estoy pudiendo

poner en palabras.




Carla Sagulo (Argentina, Buenos Aires, 1977)

Más poemas en el interpretador y en su blog.



COMUNIÓN
















Quien descubra
el poema
y se conmueva
habrá partido
el pan
en dos mitades.

(de: Permanencia,
Ediciones Juglaría,
2009)

César Bisso


César Bisso. Poeta argentino. Nació en Santa Fe, en 1952 y desde 1984 reside en Buenos Aires. Escritor, sociólogo, profesor de la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado los siguientes libros: Poemas del taller (1975), La agonía del silencio (1976), El límite de los días (1986), El otro río (1990), A pesar de nosotros (1991), Contramuros (1996), Isla adentro (1999) y De lluvias y regresos (2006). La Universidad Nacional del Litoral editó en 2005 Las trazas del agua, una antología de su obra poética.

DIVISIÓN DE BIENES













intentaré no hacer ruido con mis zapatos
cuando el sentido del mundo se cierre sobre mí

dormida como el invierno
estás viajando lejos

qué palabras voy a inventar para llamarte?

sobre nuestra extranjería el cosmos
extenderá su incertidumbre:
un movimiento entre astros que colapsan

entre las cartas aún cerradas
todo susurra amor y perdón

aún así nada nos enseña la distancia y el olvido

(¿qué palabras voy a inventar para llamarte entonces?)
(¿qué palabras voy a intentar?)



(Del Libro V. La disposición.
El advenimiento, de El silencio
continente)
Javier Galarza (Buenos Aires, 1968)


ARQUITECTA


como duele

esta impensada calma
esta perfecta geometría
esta arquitectura
esta precisión
con la que lentamente
construyes
un mundo sin mí

(Del libro I - De los cuerpos del amor,
de El silencio continente -2008)


Javier Galarza (Argentina, Buenos Aires, 1968)



DISTANCIA CUERPOS LUZ


estas sombras adheridas a nuestras pieles

de caricias sin medida en distancias cuerpos luz

¿dan medida de nuestro desamparo?

pasada la primavera con su ensueño de promesas
y la celebración de los cuerpos del estío...

¿aún estarás aquí cuando llegue el otoño?

y cuando ya nada cobije
y las sombras caigan sobre casa

qué contendrás
qué abarcarás

de este cuerpo que se duele
en los inviernos

y te tiembla porque si


PIDO

por esta noche sólo por esta noche
cierra con dulzura los ojos de mis muertos
apaga los ecos de los silencios y las voces

inyecta medidas de luna en una sustancia
que me permita vagar narcotizado

tu mirada
entrecierra los abismos para dejarme dormir

cúrame
hazme con tu cuerpo
una casita sin pastillas


(del libro III - De los cuerpos del amor
-Parte II-, de El silencio continente,
2008)
Javier Galarza (Argentina, Buenos Aires, 1968)



INÉDITOS



vibrador



no me rompí
no me rompí
no
no era yo
no era mi nombre
ese juguete roto
vibrando
entre las piernas
de tu jezabel


maleta

cómo se parte
si lo que dejamos
no nos abandona
a su vez

no le pidas al olmo
lo que el peral
tampoco tiene
para dar


reversa

el camino
que deshicimos
al andar
lo que perdimos
retorna
como perros
de
otra
lluvia



Javier Galarza (Argentina, Buenos Aires, 1968)



martes, 29 de diciembre de 2009

Yo leo bajo el olor rancio...




IV.
Devegut

No era cuestión de quedarse en los adminículos
con que se monta una casa:
elegimos la fuente más honda y una docena de cubiertos.
El maelstrom donde se fríen los huevos y raspamos el fondo,
orín e hígado correspondiéndose por un tiempo.
Ellos gritan en el cuarto de arriba.
Buscás justificativos que los antropólogos no entenderían, decís,
–placebos para la iniquidad– y el café
chorrea sobre los zapatos que dejaste al costado de la mesa.
Yo leo bajo el olor rancio del purificador.


VIII.

Entonces golpeás contra la cacerola.
Vení y mirá.
Estos son los jinetes de apocalipsis.
La frente suda y el calor está subiendo por el tubo del purificador,
por los gritos de los vecinos y la Grosse fuge
que no deja de sonar. Estamos alternando el mundo
y yo saco el cordero
que llegó a su justo punto después del hervor.
Testimonio impenitente de nuestro reino.
Siete tribus sobre la mesa
junto a las servilletas y las copas mugrientas.
La nuestra fue creada en el bazar de enfrente.
Un rato antes te asomaste a la ventana.
Miro con desgano la tabla de picar en la mesada.
Eso se llama perseverancia, pienso.
El resto son los disonantes de la fuga.
La chica, que estudia medicina,
esta noche come con nosotros.


X.

¿A qué crimen no fuerzas el corazón del hombre, maldecida sed de oro?
Virgilio.
Has visto el sumidero
el altar de los manes en tu cocina
las mujeres corriendo con la voz pegada a la laringe.
En esta ciudad los cables son aéreos
y las armas victoriosas engañan.
La norma de los indomesticados, dirías.
Diez pasos antes de que la población
regrese a casa, el camión cisterna se detiene
frente al edificio.
Tenemos que llegar a tiempo
para honrar al que yace en la vereda.
Los plátanos nunca estuvieron más solos.





Silvia Camerotto (Argentina, Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, 1959)




En la perfecta humedad que acompaña al clima

por un momento el brillo de los ojos
abandona la máxima coronación de la estación
para construir un clásico sistema de castigo
aplicando antiguas leyes de mecánica independientes
de toda política y moral. El cuerpo olvidado
y ausente de energía comienza la fantasía de demarcación:
aquí los rojos,
ahí los azules, allá los verdes y cuando el juicio
de la nueva máquina se detiene,
el sistema anterior deja que la memoria se condense
en peces que se elevan a la superficie como burbujas
de colores idénticos a todo objeto que será destruido.
Junto a las vestimentas y el pulcro tocado
nada podría impulsar a la descortesía, así la ignorancia
de la empresa escamosa brinda la alegría de recorrer
un mercado flotante sin la necesidad de ver el camino
de agua que pasa por las piedras, el agua de un mar vivo
con todos los crustáceos movedizos que parecían olvidados
en el escudo temporal de lo cotidiano. Y en el otro extremo
de la empresa, la fábrica alegórica triplica
el zafarrancho que dispone el corazón de la rana de vidrio
al escrutinio del observador para celebrar y condenar
la fantasía del soldado. Así, el pudor que mantiene a distancia
el misticismo crea de inmediato el árbol que en el agua
dejara caer sus frutos para crear inmensas circunferencias
que después arrasarían hoteles y cuartos con clavicordios
donde juegos de té llegarían a transformarse en antiguos
y suntuosos helechos. No hay mástil en el error,
sólo una cúpula que flota aislada del núcleo del aire
y quien la mira sólo podría ir descubriéndola de a poco,
para llegar a la conclusión de que desde ningún ángulo
se la podrá llegar a ver por completo. Y aunque
se hubiese construido un laberinto en el jardín,
y ese día cualquier palabra pronunciada hubiese sonado
como quien golpea el capot de un Falcon con una llave francesa,
en ese momento el demonio más abyecto y lábil,
estaría en condiciones de explorar cómodamente su triunfo.
Es un perro: fue encontrado, ahora vive en una casa,
ladra y duerme sobre una manta escocesa.


(De: Una explicación para todo,
Ed. Gog y Magog, 2009)
Darío Rojo


Darío Rojo. Poeta argentino. Nació en 1964 en Eduardo Castex, La Pampa. Publicó los libros de poesía: Astillero, La lámpara errante, 1988. Jimmy el Gasolinero, Trompa de falopo, 1993. Campaña al desierto, Ediciones del Diego, 1993. Una explicación para todo, Edición de autor, 1999. Inmóvil en su afán, Edición de autor, 2001. Una civilización, Edición de autor, 2001. Emblemata, Selecciones de Amadeo Mandarino, 2008. Junto a Mario Varela publicó El trabajo de los animales, Libros del Quirquincho, 1996 (cuentos para niños). Junto a Jorge Salvetti publicó la traducción de Wallace Stevens, Cartas a Hi Simmons, Selecciones de Amadeo Mandarino, 2000. Formó parte de la revista 18 Whiskys y desde 1999 es responsable de la editorial Selecciones de Amadeo Mandarino.

LEER MÁS POEMAS en la Revista virtual Atmósferas.


INSOMNIO (*)
















Llamó desde su casa porque está
solo.
la panza está sufriendo en el
hospital.


Dos nenas
nacieron
rosadas y chirriantes.


Pesan un kilo
cada una.
las nombraron flor
y magia inmaculada.

sin saber, ya las condena
pero eso tenía que suceder
de todas formas.


Íbamos en moto
a la felicidad.
íbamos porque la teníamos.
alegría estúpida de sentir
el cuerpo solo, incerebrado
ágil y certero, como la moto.


La garganta cerrada.
duele.
molesta.


Me envuelve
lo que no dije
y lo que temo,
la calma que compuse.


el olor de jazmines
es alegría en mi casa
es el triunfo de los amigos
sobre la muerte y la pena,
hoy es el nombre de una chica
que todavía no nació,
le faltan tres meses.


Cayeron sus niñas al mundo
antes de...
les falta tres meses.


La panza que no quise ser
responde. me duele.
molesta.


Él me llama desde su casa
porque su mujer está en el
hospital
pariendo hace una semana.


Me desperté con la garganta
apretada por adentro
asfixiada de lejos
en la historia.
él llama de ahí, en realidad
no desde su casa nueva
con cunas dobles sábanas color rosa
matrimonio como la moto robada.


Llama para embarazarme.


Sufro ahora sus dolores
los de ella
y sus hijas.
siento el vómito
el abismo el llanto.
cierro la garganta
instinto
miedo, la pasión
el asco.


Vuelven a la panza
las crías afiebradas.

vuelve el tiempo
a coser la herida,
o a no coserla más bien.

se tensa el vientre
se abren las caderas.

la panza molesta es un universo
donde no hay ruido
ni dolor.


Mi panza no fue suya,
su panza no soy yo.
quisiera recordar de qué nos reíamos
tanto.


la panza
el asco
la moto
el olor a jazmín.


Sus hijas como ratonas
atropelladas por las luces
de la incubadora, las manos
envueltas en gasa,
respiren nomás, respiren,
no lo dejen morir.


Comíamos pollo en plaza once
y ni siquiera eso
lograba deprimirnos.

quiso matarme
en defensa propia

por no amarlo más.


Mi panza vino de otro,
era fuerte y redonda
era varón.


(...(un universo sin problemas)...)


Tal vez yo fui y por eso
vino después a matarme.


Pero ahora
mucho tiempo adelante
de esas cosas,
se impone la panza, el miedo,
las nenas de ojos como animalejas.


Menos de un kilo rosa
crujiente.
faltan tres meses,

está la panza sola
que duele y se endurece,
que pide que le nazcan.


Que respiren,
respiren nomos,
no lo dejen morir.

(...(un universo sin problemas)...)


La panza
duele
molesta,
no hay varón.
sólo costura.


Si me hubiera nacido,
¿sería mi panza tan dura
mi cabeza tan pesada
en este instante?


¿Estaría muda muerta yo,
echa de nada de aire?


¿Podría decir esto que digo?
(*)Ed.de la autora,
San Carlos de Bariloche,
Río Negro, Argentina,
2006
Melissa Bendersky


Melissa Bendersky poeta, periodista, escritora, productora cultural y editora argentina (Bariloche, Patagonia, 1975).Estudió periodismo. Ha participado de la organización de varios encuentros de poesía. Formó parte del grupo de intervenciones poéticas Cuelga de Poemas (1993-2002. Bariloche, Buenos Aires, Alemania y España). Ha integrado la Editorial Independiente Ediciones del Diego (1997-2003, Capital Federal), que tiene cuarenta títulos de poesía editados. Es autora de los siguientes libros: Nido de ballenas (poesía. Editado por Ediciones del Diego, 2001); Palmeras (poesía e imágenes. Inédito); Mandíbula caliente (poesía narrativa. Inédito); Té y comentarios (poesía, Ilustraciones de Gabriela Herrera. Inédito). Su poesía forma parte de antologías como Marcas en el tránsito (Ed. Ultimo Reino. Capital Federal), además escribe cuentos y relatos cortos. Dirige el suplemento literario "Así íbamos las fiestas" del portal digital Barilochense.com.



lunes, 28 de diciembre de 2009

PAPÁ



Papa vomita sangre.

Mamá dice que nos durmamos y vuelve al baño.
Cierra la puerta con llave.

Escuchamos arcadas
y palabras amortiguadoras,
a través de las paredes.

Intentamos dormir.
Intentamos pensar en otra cosa.
En que todo seguirá siendo igual.


Esteban Castromán


Esteban Castromán. Poeta argentino, nació en Buenos Aires en 1975. Estudió Ciencias de la Comunicación en la UBA. En la actualidad es coeditor del sello editorial independiente Clase Turista y forma parte del staff de la revista Plan V.Publicó la plaqueta de poemas Campo de concentración en la antología "Horny Housewife Kidnapped" (ama de casa calentona secuestrada), en Clase turista (2008), de donde fueron extraídos los poemas publicados.


PENE


¿Acaso existe algo más perturbador

que el dibujo de un pene sobre un banco de plaza,
junto a la frase:
“Te estaba esperando”?


Esteban Castromán (Argentina, Bs.As., 1975)

VACANTE



¿Quién vive en esas casas

que pasan tan rápido
detenidas al costado de la ruta?

Desde las autopistas y los trenes
los edificios
me entristecen.

Es imposible que exista
toda esa
gente.


Lorena Iglesias


Lorena Iglesias. Poeta argentina. Nació en Buenos Aires en 1975. Publicó la plaqueta de poemas Campo de concentración en la antología "Horny Housewife Kidnapped" (ama de casa calentona secuestrada) y la novela "Falling" en la editorial Clase Turista (2008).


PORNO

¿Cómo caíste desde el cielo, estrella brillante,
hija de la aurora?
Isaías; 14,12
No es un trabajo tan denso.
Al principio era distinto,
me tenía que tomar algo para aflojarme.

Lo más raro son las charlas con los actores...
hablar del clima o hacer algún chiste
con el tipo que en 15 minutos
te va a estar cogiendo por el culo.

Hay de todo,
tipos con los que se labura bien
y otros que no querés volver a ver nunca más.

Pero es mecánico, como si una fuera un animal,
sin pensar en nada.

Por momentos entro como en un trance,
me concentro en el ritmo
y es como si el mundo
se desvaneciera a mi alrededor.

Entonces, a veces pasa que el director grita
que me corra el pelo de la cara,
que no se alcanza a ver la pija.


Lorena Iglesias (Argentina, Bs.As., 1975)


OÍR LEER



mi generación

felina

no hay por qué temer

agotados en una épica formal
sin mayores consecuencias

no tenemos muertos
que no hayamos heredado

y la Gloria que soñé
no es distinta
al vaso de vino
que anoche brindaba
a la salud
de los que quiero.


(de Larvas,
El mal paso, Bs.As., 09')
Matías Laje


Matías Laje, poeta porteño, amigo de Ale Raynond con quien hacen la editorial artesanal El mal Paso. Ambos han partipado de la feria de libros Flia. Estos son los únicos datos biográficos que figuran en la red. Así que si alguien sabe algo más que avise.

(El administrador)



NARRAR SIN PROSA



apagaste

la luz de la cocina

y desde el patio a oscuras
apareciste

nocturna
arrastrando los harapos
de todo eso que dejabas atrás

no sé
si fue mi música
o mi luz
lo que te atrajo

pero cuando te vi
tuviste la delicadeza
de no dejarme solo


(de Larvas,
El mal paso, Bs.As., 09')

Matías Laje



domingo, 27 de diciembre de 2009

CELESTE CID














Una cosa de locos,

yo venía por la calle,
mirá, piel de gallina,
es que Celeste Cid, mamita querida,
está más buena que el paraíso,
por ella mataría una ballena a chancletazos.
Escuchá,
entonces Celeste Cid, diosa,
yo venía caminando por la calle,
y me tocan la bocina,
me doy vuelta
¿y a qué no sabés quién era?
Bueno, no, no era,
pero era una mina igualita igualita,
no era porque le pregunté,
la invité a tomar una birra
y me sacó cagando.


Ale Raymond

(de: Poemas con famosos,
El mal paso, Bs.As, 2009

Ale Raymond. Joven vate porteño.
Director de la Revista Pipí Cucú. Ha participado de la Flia., con la Editorial El Mal Paso. Y no sé mucho más de su biografía. Esos datos son los únicos que hay en la red. Así que el que sepa algo más, será bienvenido.
(El Administrador)



VICTOR HUGO MORALES


Pero eso no era nada,

en una mesa estaba Francescoli
con el Manteca Martinez y Forlán,
en otra China con la Oreiro y Fernando Peña,
en otra los pibes de la Vela Puerca con Osvaldo Laport,
todos cantaban el estribillo
y estaban contentos;
yo, saltando en una pata, saqué lápiz y papel
listo para pedir autógrafos
cuando siento que me ponen una mano en el hombro,
era la de Victor Hugo Morales,
me dice: ¿vos no sos Ale Raymond?
Me quedé como culo en pileta.
le dije que sí con la cabeza.
Entonces quedate tranquilo, gurí,
esto es Uruguay,
acá no hay sistema de famosos, ta.


Ale Raymond
(de: Poemas con famosos,
El mal paso, Bs.As, 2009


LEONARDO FAVIO


Leonardo Favio es un genio,

no sé exactamente cuándo me di cuenta de eso,
pero lo sé, es así.
2 años fue cantante
y conmovió a toda América
y juntó unos mangos para seguir filmando
y para comprarse un pañuelo.

Leonardo Favio, lo vi sentado en una esquina.
fui a buscar a un amigo con celular que saca fotos.
Maestro, ¿me puedo sacar una foto con usted?
me mira y me dice: yo me quería sacar una foto con vos
y no me animaba a pedirte.
Un grande.


(de: Poemas con famosos,
El mal paso, Bs.As, 2009
Ale Raymond



LOS AMANTES

















Se conocieron en un viaje. Ella tenía veinte años y él diecinueve. Vivieron un amor apasionado, intenso y fugaz. Se juraron, entre risas, volver a verse cincuenta años después, en esa misma plaza. Sellaron el pacto con un beso. Cada cual volvió a su mundo y construyó su historia. Nunca dejaron de pensar en el otro, pero había que seguir adelante: Cada uno vivió sus dichas y sus desdichas. Y pasaron los cincuenta años. A pesar del tiempo, la plaza era la misma y ellos, en esencia, también. Bastó una sonrisa para entender que siempre se habían amado.




TRIÁNGULO

Él prefería la lluvia. Ella, el sol. Yo, la nieve.
Ella miraba todas las telenovelas. Él, los partidos de fútbol. Yo, demasiado menos.
Ella amaba a Dios por sobre todas las cosas. Él era ateo. Yo, agnóstico.
A él le gustaba ir a bailar. A ella los conciertos. A mí, el cine.
Ella lucía un premeditado desaliño. Él estaba siempre impecable. Yo, no tanto.
Éramos buenos amigos, pero ella estaba enamorada de él. El problema era que él me amaba a mí. Y yo, claro, la amaba a ella.
(Ambos microrelatos tomados del libro:
Con las palabras contadas,
El Mandril Ediciones, Madrid, abril, 2003)

NOTA DEL AUTOR:

Al incontable lector. Los 25 microrelatos que integran este librito, son combinaciones de cien palabras. Usted dirá, y a quién le importa cuántas palabras tiene un cuento. Yo le diré, que la exactitud es un mérito. Usted me replicará que quiere leer textos buenos, no textos exactos. Yo le diré que es difícil dictaminar la bondad o maldad de un texto, en cambio, es fácil contar la cantidad de palabras. Usted alegará que no quiere comprobar, que quiere leer, simplemente leer. Yo le diré que, entiendo su lógica, pero que nuestro diálogo debe terminar porque ya hemos empleado cien palabras.


Fabián Vique



Fabián Vique. Escritor argentino. Nació en Buenos Aires en 1966. Es profesor de lengua y literatura (ISFD nº 45, Haedo). Publicó la colección de minilibros Minicuentos, Morón, 1994, y los libros Con las palabras contadas, Madrid, 2003, y La vida misma y otras minificciones, Belgrado, 2007. Cuentos, poemas y minificciones suyas aparecen en antologías y revistas de Argentina, España y Serbia, países en los que vivió. Actualmente reside en Morón, provincia de Buenos Aires, escribe ficciones y una tesis sobre la minificción en Argentina. Tiene un blog poco personal y bastante literario: http://delasavesquevuelan.blogspot.com/.


IMAGEN: Los amantes de Mantua.


Amor y Cash – Algunos pocos -

(Glosa sobre la balada de Bertolt Brecht,
el personaje de Hanna Cash)

Sonrió y se dejó besar
sin abrir los ojos sin haber llorado
estiró los brazos los unió y giró
como si en vez de haber nacido hubiera
apagado el despertador para seguir durmiendo

bonita y parecida sí a una flor blanca
pero no

sin que nadie la viera abrió párpado por párpado
dos ojos de mares negros
directos, disolutos
dos cenizas negras como nubes que revelan
lo cerca que se está de una tormenta

sonámbula y con miedo Hannita creció
con la astucia y el encanto de una flor, bella sí
pero cortada que
sin vestido ni zapatos a los trece años enjabonó a los gentleman
delgada y sin pechos
de pelo negro que suelto le llegaba hasta los negros dedos de los piés
Pasó la infancia sabiendo que huía hacia alguna parte
se preguntaba si la falta de talento habrá sido
una idea benévola

arrastrada hacia la gran ciudad borracha perdida
en la segunda copa Hanna Cash hija suya
se volvía una pequeña gata gris atascada
en el beso de cualquiera

siempre fui buena en la cama, complaciente
capáz de andar entre cadáveres sin perder
la compostura

Desde niña además de caprichosa fui obstinada
y comencé efectivamente a volverme
un poco loca
y en una maniática búsqueda levante negro
un gato de la calle

Si pensar es coleccionar cosas tengo
una maleta llena de insectos y
la porción de un pétalo guardado
en el bolsillo

toda acumulación se paga con miedo

los pómulos rosados las piernas blancas
con el vientre hinchado vivió lo bastante conforme
de sus pedazos redondos quizá crédulos
es un único soplo la desesperación

la Cash que fue salvaje se columpia en el corazón de un gato
maúlla el silencio enfermo acurrucada a la espera de los otros


(De: Escritos en la cama)

Paula Oyarzábal



Paula Oyarzábal. Poeta argentina. Nació en 1979. Estudió comunicación y fotografía.Vivió en Córdoba y Buenos Aires.Actualmente vive en Salsipuedes. Tiene un blog, que los lectores pueden visitar, aquí.



sábado, 26 de diciembre de 2009

La que nació sin sexo
























¿Qué conflicto entre las doce hadas de los nacimientos
la privó de su joya primaveral para plantarla no se sabe; dónde?
¿Qué más da que sus grititos sean de rata
o que bordonee como el abejorro cuyas picaduras se hinchan?
Desafio a cualquiera a saber si es tubérculo o flor.
¿Quién podrá distinguir si es tallo o es corola?
Ya que es así, así sea, de acuerdo, poco importa;
nunca en toda su vida se oirá llamar nuera.


Creían los vietnamitas que los nacimientos de los niños eran protegidos por diversas divinidades, entre ellas doce matronas (mu) equivalentes a nuestras hadas, que otorgaban al recién nacido dones físicos o morales.
"Joya primaveral" (xuan tinh) : sexo femenino.
"Grititos de rata" (ruc rich): onomatopeya. La rata aludida, nhat, es una de pequeño tamaño.
Todo el verso cuarto es una alusión al sexo masculino.
En los versos 5° y 6° la ñor designada es la del flamboyán, vong, roja y abierta; el tubérculo, choc, es de una planta serpentaria. Aluden en este verso respectivamente a los sexos femenino y masculino. La alusión continúa
en el verso siguiente, ya que el choc, antes de florecer, tiene forma de verga, y el vong hojas triangulares.
El poema concluye aceptando que su defecto físico impedirá casarse a la protagonista, pero también la librará de los inconvenientes que ello comporta.



Ho Xuan Huong (Vietnam, 1772-1822)

Versión, notas y biografía: Jesús Munárriz *



Xuân Hương. Poeta vietnamita (1772-1822 - 胡春香, pinyin Hú Chūnxiāng), nacida al final de la dinastía Lê. Considerada una de las figuras más importantes de la poesía de su país. Vivió en Vietnam a mediados del siglo XIX. Fue autora de un centenar de poemas, que corrieron de boca en boca o en copias manuscritas y que, ya en nuestro siglo, fueron objeto de recopilaciones, traducciones y ediciones críticas, como la del vietnamólogo francés Maurice Durand, en cuyo exhaustivo trabajo está basada fundamentalmente la versión española que publicamos, complementada con otras fuentes. Mujer rebelde, independiente, crítica, los hechos de su vida se desconocen. Por sus poemas se sabe que estuvo casada en dos ocasiones como segunda mujer o concubina y que, tras enviudar por segunda vez, se mantuvo libre, relacionándose con letrados y poetas, que admiraban su labor y su personalidad. Al ser una concubina en una sociedad confucianista, su trabajo le enseñó a resistirse a las normas sociales. Se adelantó a su tiempo en su denuncia de la injusticia y en la defensa de sus congéneres, aun en las situaciones más difíciles. Pero frente a cierto feminismo pacato y reprimido, Ho Xuan Huong apuesta por la sensualidad y la sexualidad sin trabas ni complejos, siendo una maestra en la escritura de poemas con doble lectura: una "de frente", aparentemente inocente, y otra "al sesgo", plagada de picardía y erotismo. Entre la poesía escrita por mujeres a lo largo de la historia, la de Ho Xuan Huong, pese a su brevedad, ocupa un lugar relevante. Su deseo de escribir en nôm en vez de en chino tradicional contribuyó a su prominencia en el siglo XVIII.

*Tomado del libro Perfume primaveral de Ho Xuan Huong,
Ediciones Hiperión, Madrid 1996




La joven dormida en pleno día



La brisa de verano la acaricia.

Apenas se ha tumbado, ha quedado dormida.
Se le cae del pelo la peineta,
se le ha desanudado la pechera.
Ni rastro de rocío sobre las dos colinas del País de las Hadas.
La fuente de las flores de durazno no brota todavía.
El hombre honrado, aunque vacila, no puede apartar la vista;
partir le duele, pero no debería quedarse.


Ho Xuan Huong (Vietnam, 1772-1822)

(Versión y nota de Jesús Munárriz)*

La "pechera" o "cubrepechos" designa un pañuelo o prenda femenina que rodea el cuello por detrás, se cruza por delante cubriendo y sosteniendo los pechos, y se anuda finalmente a la espalda. Es de uso común en el sudeste asiático.
El confucionismo impidió la aparición de desnudos en el arte y la literatura vietnamitas. El único ejemplo clásico conocido, junto a este poema de Ho Xuang Hongh, son estos tres versos del poeta Nguyen Du (1768-1820):

Kieu sumerge su cuerpo, flor de primavera, en un baño de orquídeas:
Pureza de jade, blancura de marfil
Modelada impecablemente, obra maestra de los dioses.


*Tomado del libro Perfume primaveral de Ho Xuan Huong,
Ediciones Hiperión, Madrid 1996.


Paisaje



Bajo la fina lluvia se vislumbran unas cataratas.

Reto a quienquiera a describir este paisaje desolado:
Viejos árboles verde oscuros despliegan altos sus doseles,
el gran río blanco y brillante luce su cinta siempre inmóvil,
el cuerno del boyero resuena y se extiende por el campo desierto,
tendida al viento está la red del pescador en la playa de compactas arenas.
¿Qué campana es aquélla que suena por allí de vez en cuando?


Ho Xuan Huong (Vietnam, 1772-1822)

(Versión de Jesús Munárriz)

Tomado del libro Perfume primaveral de Ho Xuan Huong,
Ediciones Hiperión, Madrid 1996.


EL ESPEJO















Mirándote ante el espejo me pregunto
qué se sentirá ser tan hermoso
y por qué en vez de amarte a ti mismo
te cortas, rasurándote
como un ciego. Creo que me permites observar
de manera que puedas volverte contra ti mismo
con mayor violencia,
necesitado de mostrarme cómo rasgas la carne
desdeñosamente y sin titubeos,
hasta que te veo correctamente,
como un hombre herido, no
el reflejo que deseo.




Louise Glück (E.E.U.U., Nueva York, 1943)


(Traducción: R. Vargas)
THE MIRROR

Watching you in the mirror I wonder
what it is like to be so beautiful
and why you do not love
but cut yourself, shaving
like a blind man. I think you let me stare
so you can turn against yourself
with greater violence,
needing to show me how you scrape the flesh away
scornfully and without hesitation
until I see you correctly,
as a man bleeding, not
the reflection I desire.