sábado, 30 de julio de 2016

LA LUZ NO SE CORTA COMO EL PAPEL


























La luz no se corta como el papel
que está sobre la mesa
o en el piso, así desfigurado
como lo dejamos.
La luz no, ya no existe en esta casa
al menos por un rato, inestimable.

La luz no se corta como el papel
¿Y si lo hiciera?
¿Sería un trozo liviano como esta hoja?
¿Caería sobre el suelo 
así sin hacer ruido? ¿Y ahí 
distante de mis manos
se quedaría?
La natural, que igual se compra
entra ahora por la ventana
y se pierde
entre los muebles de la casa.
Nos ayuda a encontrar todas las partes
de papel trasfiguradas. 
Entonces es verdad
que la muerte mora en lo oscuro
y con la luz viene la vida.

Los niños duermen su siesta,
nosotras barremos la sala.
Juntamos los envoltorios de caramelos,
los glasés, los diarios, las revistas.
El sol se va a apagar un día —decís
mirando afuera.
No vamos a estar. ¿O sí?
¿Y qué sería
si la luz no se cortase ya
ni siquiera como ahora, por un rato?



YERRO

Está mirando las ventanas todas iguales
una antena que parpadea
el trascender de la calle.
Todo lo dicho en la memoria
todo el poder de la palabra
sobre la imagen,
de la imagen sobre la emoción,
de la emoción sobre él 
ahora —se da cuenta.
Detrás del alambrado, las manos
se aferran algo frágiles
a lo tenue
a lo disperso. 
Muestra la espalda, sale.
Reconocer que nos equivocamos
no es nada fácil.



ARAÑAS

Esa inmunda costumbre
de pegar los pelos como madejas
en los azulejos de la ducha.
Cuando estoy sin lentes
son arañas inmóviles que entretejen
el agua que cae desde mis pechos hasta mi pubis
—áspera se me hace. No me gusta
que me miren mientras me baño.



UNA SECUENCIA TRAS OTRA

Las alarmas son el problema de nuestro tiempo.
Las alarmas, las sirenas, las bocinas, en fin
todo lo que suene estridente de manera continua
cualquiera sea el patrón. Se entiende
ahora que lleva 30 minutos sonando
una alarma de la cuadra
va por el quinto motivo, aún no repite la secuencia.
Que es un piiii piiii piiii 
no tiene sentido que lo diga
y cuando pare
—que sea pronto 
va a pasar una moto y el humo 
se va a escupir entrelazado al ronquido
débil, fuerte, débil, fuerte
—otra secuencia
una vez más
somos nosotros
una secuencia tras otra, irrefrenable.
Alguien que no conocí tuvo un sueño
lo repitió, lo repitió, lo repitió, lo repitió
y todo lo que se había creado
sucumbió al mecanismo.
No hay creación, ya no busques.
Este es un mundo de réplicas.




Aixa Rava





Aixa Rava nació en Río Grande, Tierra del Fuego, en 1982. Ha publicado sus poemas en antologías, como el Sexto Encuentro Literario Internacional (CEN Ediciones, 2005) y sus microrrelatos en la sección “Cuentos Pulgares” de la Revista eSe (Rosario, 2010). Desde 2013 colabora como redactora y cronista para Revista Kundra y para el portal cultural aires Digital. Es Profesora en Letras egresada de la UnCo (Neuquén) y Profesora de español como Lengua Extranjera por el Instituto de Enseñanza Superior N.º 28 “Olga Cossettini” (Rosario). Se desempeñó como docente de nivel medio hasta el año 2010, en el que decidió dedicarse por completo a la corrección de textos y a la escritura. Su primer libro de poemas, Barda (2014), forma parte de la colección Pippa Passes de la editorial Buenos Aires Poetry. Los poemas que presentamos pertenecen a su segundo libro de poemas La luz no se corta como el papel (2016).






jueves, 28 de julio de 2016

ELOGIOS o las alucinaciones del derrumbe



















MATRIMONIO

Ella tiene el calor viejo del mundo.

Él sube a su cuerpo día a día 
sabiéndose de antemano derrotado.

De vez en vez ella lo redime en el lagar de su boca
y él bebe aquel fulgor incomparable

(y esa gota de lumbre que mora en el silencio)

Ella tiene el calor viejo del mundo.

Ni oquedad ni frustración alguna podrían acabar con esta sed.
Ni legiones enteras. Nada. Ni los brujos del ocaso.

¡Maldita poesía!



PAGODAS
1.

Al tío Ho le gustaba conversar con los niños bajo la sombra de las esterillas. 
Les hablaba de reyes decapitados, de príncipes traidores, 
del dragón de los arrozales que incendiaba la cabellera de los impiadosos. 
De las largas caravanas que trasladaban mágicas piedras y animales increíbles. 
De los bandidos tumultuosos que asolaban las aldeas y de su contra cara: 
Los pícaros contrabandistas que -siempre generosos- 
aplacaban el hambre de los viejos y claro, también, la sed de las muchachas.

Al tío Ho le gustaba conversar con los niños bajo la sombra de las esterillas. 
¡Y cómo reía el tío Ho con la risa de esos niños! 

 Al tío Ho –ahora el poeta Ho Chi Min- le gustaba conversar con los niños 
bajo la sombra de las esterillas a pesar de los bombardeos y el napalm. 

Años después, aquellos niños ya hombres, 
supieron que bajo la sombra de las esterillas 
habían estado escuchando el trino venidero. 


2.

Yukio Mishima ingresó en el pabellón dorado 
buscando la huella del samurái perdido.

Yukio Mishima solía decir que añoraba el pasado porque amaba el futuro. 
Él sabía -o al menos presentía- que esa huella 
lo llevaría hasta la barba misma de las tradiciones más puras 
que su gente dolorosamente había olvidado.

Yukio Mishima comprendía o se esforzaba por imaginar 
que con esa búsqueda su pueblo recobraría la felicidad.

Yukio Mishima –ahora el poeta Yukio Mishima- 
ingresó en el pabellón dorado buscando la huella del samurái perdido 
y encontró la rebelión y mudó en harakiri.




Hugo Toscadaray




Hugo Toscadaray nació en la ciudad de Buenos Aires en 1957. Es profesor de literatura. Vive en San Antonio de Areco. Ha publicado: Tangopoemas (1989) La isla de la sirena de las escamas de fuego ((1995) Naufragario (1997) Amantes zodiacales (1998) El nadador unánime (2004) 
Los pasajeros de Renca (Ediciones del Viento, 2004),  La balada del pájaro tinto (2005);  Fuego negro (1999, reedición por Turkestán,  2011); y ELOGIOS o las alucinaciones del derrumbe (Homoludens, Ediciones Bahía Blanca - 2016), de donde fueron seleccionados los poemas que presentamos.





martes, 26 de julio de 2016

CUANDO LA FORMA DEL DÍA SE DESVANECE








































y donde había pared vi un espejo


EL SOL ACARICIA EL PATIO
más tarde se volverá violento
en la mesita de madera
los cactus parecen grises,
a lo largo del día sufrirán
una pequeña mutación cotidiana
dejarán de lado aquel matiz opaco
para adoptar uno mucho más brillante
mientras guardo las cosas en el bolso
no dejo de pensar en rayos de sol
desintegrándose sobre el asfalto.
El manojo de llaves continúa sobre el mueble
antes de salir lo tomo entre las manos
y recuerdo que amo de las llaves
lo que abren
lo que guardan
lo que nombran.



ESCUCHO QUE HABLAN DE LA REVOLUCIÓN
un manto de polvo se eleva con el dócil viento de la tarde
entro en pausa, pienso en todo aquello que no cambié
las voces de los vecinos se amplifican en el pasillo
los escucho irse con su conversación
vuelvo a hacer lo que hacía minutos antes de distraerme,
movimientos automáticos que repito con las plantas
cultivo las que prenden de gajo
y trasplanto con cuidado las que sobreviven
apretadas en la junta de los mosaicos.



SUENA EL CELULAR TE IMAGINO SOBRE UNA PIEDRA
me decís que desde ahi se escucha mejor
ignoramos el espacio que recorren las voces
para llegar al otro lado
lo nuestro depende de que haya señal
las palabras se reproducen
pero el mensaje se divide cuando tu voz se entrecorta
lo que no decimos se sostiene intacto
de la conversación me quedo
sólo con lo que puede desprenderse
¿es tuyo lo que decís?
hablamos de que estás bien, de que estoy bien
de las cosas que tenemos alrededor y nos despedimos.
En la cabeza me queda rebotando tu voz
y lo lejos que fuimos a parar.



ANOCHE EN LA TERRAZA
sellamos un pacto de vida entre medianeras
el cielo atravesado por cables de tensión
nudos salvajes tejidos en red
que flotan en el universo
como nosotros en lo alto de la casa
acostados boca arriba
sucediendo en simultáneo con un barrio
que ignora que existimos
pero de alguna forma somos parte de esa atmósfera
nos acostumbramos muy rápido a lo que nos fue dado
el trabajo que hicimos para habitar es un recuerdo
y como si viviéramos la vida en rosa,
como si esa noche fueran largas vacaciones
y nunca mas debiéramos bajar las escaleras
sentimos el aroma de la enredadera
nos dejamos llevar por esa manera
de crecer desprolija en el muro
por esa urgencia que tiene el verano
para duplicar sus hojas y extenderlas sobre la superficie
conectamos con esa forma de ser
para volvernos la copia de la copia.



LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO NO OCURRE NADA
aunque ruidos del exterior ingresen
aunque la persona que viva al lado de mi casa
arrastre los muebles, lo único que me detiene
es el movimiento de este cuerpo
que realiza plenamente su función:
respira , parpadea
mueve los dedos de los pies.
Algo simple como gotas de agua
que se evaporan al sol.
Eso es todo.



CUANDO LA FORMA DEL DÍA SE DESVANECE
esta ligazón con las cosas
ya no es una palabra arrítmica
lo que no puedo nombrar no me pertenece
aun así cuando lo digo
adopto la forma extraña de un tren
que retrocede varias veces por la misma vía.





la playa que no tiene fin


NO HAY POEMA QUE AGUANTE TU PESO, ROCA
tampoco hay manera de hacerte venir rodando hacia la mano
cuando la marea se retire: haré un esfuerzo
porque es claro que a vos debo acercarme por mis propios medios
si quiero conocer tu piel de piedra
si quiero oír gritar tu historia
tendré que arrimar el cuerpo junto al vaivén de las olas
ese ir y venir sexual e involuntario
con el que se acerca el mar a tu presencia
y después de hundirme en cada grieta
después de estrellarme contra la superficie
me iré caminando por la orilla
con la desdicha de no haberte comprendido.





Mariana Suozzo



Mariana Suozzo. Nació en San Justo, Provincia de Buenos Aires, en 1982. Vive en Ramos Mejía, es sommelier y trabaja vendiendo repuestos para automóviles. Ocasionalmente escribe poemas. Publicó: Mark en el espacio (Huesos de Jibia, 2007) Día tras Día (Colección Chapita, 2009); fue incluida en diversas antologías: Antología Poetas Argentinas 1961-1980 (Ediciones del Dock, 2007), Ultima Poesía Argentina (Ediciones en Danza, 2008) y Lo Humanamente Posible (El fin de la Noche, 2008); 40 Velocidades -Colección de poemas en bicicleta (Ediciones neutrinos, 2014), entre otras
Administra dos blogs: mark en el espacio una ola.






domingo, 24 de julio de 2016

LA VIDA CON UN AGUJERO




Cuando echo la cabeza hacia atrás y aúllo
la gente (sobre todo las mujeres) dice
Pero si siempre has hecho lo que has querido,
siempre te has salido con la tuya:
una rematadamente vil y sucia
inversión de la realidad.
Lo que quieren decir esos estúpidos
es que nunca he hecho lo que no he querido.

Así que el capullo enclaustrado en el castillo
que escribe sus quinientas palabras y luego
divide el resto del día
entre la piscina, la botella y los pajaritos
me queda más lejos que nunca, pero también
el maestrito pelagatos con gafitas
(seis críos y la mujer preñada,
y los padres de ella al caer)...

La vida es una lucha inmóvil, trabada
y a tres bandas entre tus deseos,
lo que el mundo te desea a ti y (peor aún)
la imbatible y lenta máquina
que te da lo que vas a conseguir. Neutralizados,
luchan alrededor de un punto muerto y hueco
de obligaciones, miedos y caras.
Los días se filtran a través de él. Los años.




Philip Larkin
(Traducción: Damián Alou)


Poeta, novelista y crítico, Philip Larkin nació en 1922, en Coventry, Inglaterra y murió en 1985. Hizo sus estudios secundarios en el King VIII School y posteriormente ingresó a la Universidad de Oxford, donde empezó a ser conocido como poeta. Su primer volumen de poesía, El engaño (1955), hizo que se reconociera su importancia como escritor al denunciar el entusiasmo político de la década de 1930 y los excesos emocionales de la poesía de la década de 1940. Larkin dijo una vez que su biografía podía empezar a los veintún años sin omitir nada importante. El escritor llegaría a ser considerado como uno de los poetas británicos más representativos del grupo The Movement, surgido en Gran Bretaña durante los años cincuenta. Otras obras destacables son El barco del norte (1945), una colección de poemas en la línea de W. B. Yeats y Las bodas de Pentecostés (1964). También fue novelista: Jill (1946) y Una chica en invierno (1947). Larkin fue bibliotecario de la Universidad de Hull a partir de 1955 y crítico de jazz del diario The Daily Telegraph (1961-1971. Escritura solicitada (1982) es un volumen de ensayos misceláneos. Su último libro de poemas es “Ventanas altas” - High Windows, 1974, London: Faber and Faber.






viernes, 22 de julio de 2016

LUGARES, AMORES

























No, todavía no he encontrado
el lugar del que pueda decir
Este es mi sitio,
aquí me quedo;
y tampoco a esa persona especial
que enseguida reclame
todo lo que tengo,
incluso mi apellido;

encontrar eso parece demostrar
que no quieres decidir
dónde construir, ni a quién amar;
les pides que te rechacen
de manera irrevocable,
así no será tu culpa
si la ciudad de aburre
o la chica es imbécil.

Y al no encontrarlos, sin
embargo, te obligas a actuar
como si lo que tienes
en realidad te encantara;
y mejor no pensar
que todavía puedes descubrir
a los hasta ahora innecesarios:
tu lugar, tu pareja.




Philip Larkin (Inglaterra, Coventry, 1922-1985)

(Traducción: Damián Alou)






miércoles, 20 de julio de 2016

SI DE REPENTE SIENTES ALEGRÍA...





















Si de repente sientes alegría, no lo dudes. Ríndete a ella. Hay muchas vidas y pueblos enteros destruidos o a punto de estarlo. No somos sabios, y pocas veces amables. Y gran parte no puede redimirse. Sin embargo, la vida todavía tiene una pequeña posibilidad. Quizás sea la manera de contraatacar: a veces ocurre algo mejor que todo el poder o las riquezas del mundo. Puede ser cualquier cosa, pero muy probablemente lo notes en el instante en que el amor comienza. De todos modos, así pasa. Sea lo que sea, no temas su abundancia. La alegría no está hecha de migajas..



CUANDO

Cuando se termina, se termina, y no sabemos,
ninguno de nosotros, qué ocurre después.
Así que intento no perderme nada.
Pienso que, en toda mi vida, nunca me perdí
la luna llena
o el rastro de su regreso.
O, un beso.
Bueno, sí, especialmente un beso.





Mary Oliver
(Traducción: Marianela Leonardelli)


If you suddenly and unexpectedly feel joy, don’t hesitate. Give in to it. There are plenty of lives and whole towns destroyed or about to be. We are not wise, and not very often kind. And much can never be redeemed. Still life has some possibility left. Perhaps this is its way of fighting back, that sometimes something happened better than all the riches or power in the world. It could be anything, but very likely you notice it in the instant when love begins. Anyway, that’s often the case. Anyway, whatever it is, don’t be afraid of its plenty. Joy is not made to be a crumb.


WHEN

When it’s over, it’s over, and we don’t know
any of us, what happens then.
So I try not to miss anything.
I think, in my whole life, I have never missed
The full moon
or the slipper of its coming back.
Or, a kiss.
Well, yes, especially a kiss.




Mary Oliver,  nació en Ohio, un suburbio semi-rural de Cleveland, en E.E.U.U., en 1935. Ganó el Premio Pulitzer en 1984 por su libro American Primitive. Comenzó a escribir poemas a los 14 años. Su primera colección de poemas, No Voyage and Other Poems, fue publicada en 1963, cuando ella tenía 28 años. Influenciada por Whitman y Thoreau, es conocida por sus observaciones precisas  y conmovedoras del mundo natural.





lunes, 18 de julio de 2016

LA DULZURA DE LOS PERROS (quince)




















¿Qué dices tú,  Percy?  Estoy pensando
Que nos sentemos en la arena para mirar cuando salga la luna.
Hoy, luna llena.
Entonces vamos.

Y la luna sale, tan hermosa que me estremece,
me hace pensar en el tiempo y el espacio,
me hace medirme: un ápice de cielo pensante.
 Así, nos sentamos,
Yo pensando cuán agradecido estoy
por la sublime belleza de la luna y también,
¡oh! Qué fortuna : amar el mundo.  
Percy, por su lado,
se apoya en mí y mira mi rostro
como si yo fuera su luna sublime.



Mary Oliver (Ohio, Cleveland, E.E.U.U.,  1935)

                                                                   (Traducción: Marianela Leonardelli)

THE SWEETNESS OF DOGS  (fifteen)

What do you say, Percy? I am thinking
of sitting out on the sand to watch
the moon rise. Full tonight.
So we go

and the moon rises, so beautiful it
makes me shudder, makes me think about
time and space, makes me take
measure of myself: one iota
pondering heaven. Thus we sit,

I thinking how grateful I am for the moon’s
perfect beauty and also, oh! How rich
it is to love the world. Percy, meanwhile,
leans against me and gazes up into
my face. As though I were
his perfect moon.






sábado, 16 de julio de 2016

QUEDARSE EN LO DE ED



























Me gusta estar en tu departamento, sin alterar nada.
Como en el bosque, que yo no quería mover un árbol,
o cambiar el juego del sol y la sombra en el suelo.

La banqueta amarilla de la cocina debe estar ahí mismo
contra el revoque blanco. No utilicé tu toalla violeta
porque me gusta el agujero accidental que le dejaste.

En tu pequeña mesa de seis lados, cubierta de misteriosas
abolladuras en la madera como un blanco de tiro/una diana, yo bebo 
mi café en tu taza marrón. Miro hacia el espacio de tu habitación del frente, 
donde la luz del sol ingresa a través de los recuadros de la ventana. 
Tu hamaca de Afganistán, una tela tamaño hombre que cuelga 
de pared a pared, tu escritorio angosto y tu máquina de escribir 
son los únicos muebles.

Cada mañana tu luz desde el este me empapa, donde, con piernas cruzadas, me siento en tu pradera, un despliegue casual de alfombras radiantes. Como un gato o un perro, doy una vuelta, luego, desparramado en el centro de colores y estampados, escucho el ruido remoto de camiones sobre los adoquines de la calle Bethune.

Cuado abro mis ojos descubro el pacífico blanco del techo. Su superficie
con capas viejas de pintura es blanca como la luna e impenetrable, 
como el Mar – de Tranquilidad.




May Swenson
                                    (Traducción: Marianela Leonardelli)

  
STAYING AT ED'S PLACE

I like being in your apartment, and not disturbing anything.
As in the woods I wouldn't want to move a tree,
or change the play of sun and shadow on the ground.

The yellow kitchen stool belongs right there
against white plaster. I haven't used your purple towel
because I like the accidental cleft of shade you left in it.

At your small six-sided table, covered with mysterious
dents in the wood like a dartboard, I drink my coffee
from your brown mug. I look into the clearing

of your high front room, where sunlight slopes through bare
window squares. Your Afghanistan hammock,
a man-sized cocoon
slung from wall to wall, your narrow desk and typewriter

are the only furniture. Each morning your light from the east
douses me where, with folded legs, I sit in your meadow,
a casual spread of brilliant carpets. Like a cat or dog

I take a roll, then, stretched out flat
in the center of color and pattern, I listen
to the remote growl of trucks over cobbles on
Bethune Street below.

When I open my eyes I discover the peaceful blank
of the ceiling. Its old paint-layered surface is moonwhite
and trackless, like the Sea—of Tranquillity.




May Swenson. Poeta norteamericana, nacida en Logan, Utah, en una familia mormona, en 1913. Celebrada por la profundidad de su poesía. Amiga de Elizabeth Bishop y pareja, por 23 años, de R. R. "Zan" Knudson, quien también era mormona. Vivió la mayor parte de su vida en Nueva York. Murió en 1989. Se detallan algunos títulos: Another Animal (1954), A Cage of Spines (1958), Half Sun Half Sleep (1967), Iconographs (1970), New and Selected Things Taking Place (1978) y In Other Words (1987).






jueves, 14 de julio de 2016

CASA DE CAMBIO

















EL ORIGEN DE LA POESÍA


El hombre enciende el fuego a la entrada de la caverna.
Por entre las nubes del oeste se despide el sol del anochecer,
se difunde el aroma de la carne asada.
Unas pocas gotas de lluvia atraviesan verticales
los rayos de luz rojiza que, horizontales, atraviesan el humo.
Los otros olores son de los cueros y de los cuerpos,
de tierra mojada y de madreselvas y de todo lo verde.
La hija de dos años atiza las brasas con un palito,
sacándoles chispas;
el hijo recién nacido toma la teta, adormilado.
La mujer dice
undr
que quiere decir maravilla.
Eso.



DE LO SUBLIME MATEMÁTICO

Pienso en esa escena del Viejo y el mar
En pleno mar el viejo ve hundirse su presa descomunal,
cientos de metros para abajo,
en cámara lenta,
hasta que la imagen del pez
se termina diluyendo en el azul
oscurísimo indefinible
de las profundidades

Pienso en tener doce años
y llegar caminando de Afganistán hasta Suecia
y que te manden de vuelta

Pienso en el arroyo Antequera,
cuando de pronto desemboca
en la inquietante indiferencia
del Paraná de las Palmas,

Pienso en la esquina de San Martín y Maipú.
Ambas adoquinadas aún.
A rayo de sol de mediodía de verano
los adoquines bruñidos encandilan

“Nunca cruces solo la avenida Maipú”
me decía mi mamá.
Pienso en los niños           que nacieron
del otro lado de Maipú
y que tampoco los dejan
                                         cruzar
                                            solos.



MONO NO AWARE

II
Pronto va a oscurecer,
me voy a sentar del lado de la playa,
por donde sé que vas a llegar.

Del lado de la playa,
colores que no existen:


            el blanquirrojo de una granada abierta
                   atravesada por la luz

la espuma de mar, encaje
              de nieve acariciado por el viento, nieve oxidada
el salmón cobre del anochecer ecuatorial
                                   reflejado en el mar
que por debajo sigue azul turquesa,
cota de malla de mercurio,
                                    espejo de qué
pink laterite
           sundown barely takes
                      two minutes –


y en ese preciso quiebre del tiempo y de la luz te veo llegar, desde 

el este
con el último sol en los ojos
                       mientras todo el zafiro del cielo te rodea



SYNCHRONICITIJD

sí, ta bien
todo encuentro casual es una cita

ahora,
¿encontrarnos como nosotros nos encontramos?

Hay gente que se pasa años
         Ensayando esas Casualidades, pero nunca



ESTE CORAZÓN ES MÍO

Los que se aman a veces
parecen mellizos siameses.

Para acá - hoy mando yo,
para allá - hoy  yo decido.

No querés lo que yo doy.
No me das lo que te pido.

Al dejar de amarse, al cercenarse

el problema es dirimir quién va a quedarse
con los órganos 
antes 
compartidos.



A LA MANERA DE UN SENRYU ANÓNIMO TRADICIONAL 

Adiós.

De nuestro amor secreto 
se enteró tanta gente

que ya no tiene gracia



LAS VUELTAS DE LA VIDA

Como es harto sabido 
el hombre tiene un lado femenino. 

No sabés qué macana 
mi parte femenina 
de verte tan divina 
se me ha vuelto locamente lesbiana.




ERÓTICA 

media
mañana de otoño
mañana fría.
paso al baño de un bar
para mear.

al rato voy por la calle

y siento en los dedos

el olor.

el olor de tu sexo
no del mío.  




O N R O P

una porno pasada al revés,
los guascazos vuelven a sus respectivas pijas
como succionados
los besos y las chupaciones
son prolijamente
desprendidos de bocas
pezones
clítoris
culos
el frenesí se disipa
las pijas se desparan
los gemidos y suspiros regresan a sus pulmones
las manos se retractan de sus caricias
reponen bragas y corpiños
las ropas vuelven de un saltito a rodear torsos y piernas
los dedos clausuran braguetas y camisas,
y los actores se van, cada cual por su lado,
en una severa celebración de la castidad:
en un alarde de puritanismo




CRIATURA DIVINA

Mientras jugaba a crear un universo,
lo llamaron a tomar la leche,  y desarmá
todo eso que tengo que pasar la aspiradora.



Obediente, la Joven Divinidad se disponía
a desmantelarlo todo
pero se dijo
“No tengo ganas,
eso que lo haga otro”
Y optó entonces por
crear


al ser humano.




Jan de Jager





Jan de Jager nació en Buenos Aires, Argentina, en 1959. Vivió y estudió en la Argentina, en los Países Bajos y en España. Es licenciado en letras por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y ha realizado estudios de análisis del discurso y literatura neerlandesa en la Universidad de Amsterdam (UvA). Tiene también el título de Bachelor en traducción de la Escuela Superior de traductores de La Haya. Se ha desempeñado como docente de idiomas, traductor independiente, y profesor del traductorado de la Universidad de Buenos Aires.  En la actualidad reside en Bruselas.  Su obra literaria abarca los géneros de novela, cuento corto, poesía y teatro. Agunas de sus publicaciones son: Trío, Buenos Aires, 1997, Juego de Copias, Buenos Aires, 2002 y Casa de cambio vols. I, II y III, 2004-2007, Grupo Editor Latinoamericano. Algunos de sus trabajos y traducciones se pueden encontrar en las revistas virtuales www.lacasaazulada.com , www.amsterdamsur.nl  y en www.periódicodepoesia.unam.mx . De su proyecto más reciente, Relámpagos, (textos breves e hiperbreves, 5 vol) el volumen 1 apareció por Viajera editorial de Buenos Aires, en agosto de 2014. En julio de 2016 aparece el vol. 2.