lunes, 27 de febrero de 2017

HAY QUE BESARSE MÁS

































CATÁLOGO 

                      Hay que besarse más.
                         Roberto Galán

Besos de lengua 
como un tajo dulce 
Besos de tornillo 
Besos como si fuera esta noche la última vez 
Besos de labios 
Besos con ruido 
Besos destinados a estremecer 
Besos brujos 
malditos bienvenidos 
Besos que matan 
Besos que sanan 
Besos por compromiso 
Besos con precio 
Besos que valen nada 
de nada 
Besos de adiós 
Besos de a tres 
Besos no dados 
Besos perdidos 
para el amor y la memoria 
Besos cobardes 
muecas del alma 
Besos vacíos 

Como elegir el beso preciso 
el más precioso 

He aquí la cuestión. 



LA GORDA

Nadie se desviste como ella 
Desnuda y blanca 
se acomoda a mis huecos 
Los ensancha 

Yo me dejo chupar hasta los ojos 
Digerir dirigir dirimir 

Ella aplasta con su amor de giganta 
las imperfecciones que luzco 
y que ambos padecemos 

Y así planchadito planchadito 
descoyuntado el egoísmo 
triturada la razón 
soy su amante ideal 
el néctar exprimido que merece 
su pasión de ballena. 

                                    A Claudia Vieder 



BICHOS CHICOS

La araña de tu vientre
Las dos diablas que guardan las axilas
La que agita las patitas
en los pérfidos párpados
La que se come el sexo
sin piedad
La araña de tu firma
despatarrada en el papel
como en la cama
La araña
que en la entraña
araña con saña
sueños y futuro

Nunca sabrá por qué hoy
no la aplasto.




Reynaldo Sietecase (Rosario, Argentina, 1961)




Imagen: Nicole Kidman y Ewan Mcgregor, en el film "Moulin Rouge".




sábado, 25 de febrero de 2017

PINTURA NEGRA (Poemas de Francisco Goya)























AL MODO DE DOVAR

El alma tiene sus aromas
como la entrepierna

Delicados toques
olores profundos
hambres del aire tiene

Deseo conseguir el fruto
de lo que estoy tratando

La flor de tu secreto.



LA MAJA


Desnuda
Derrumbada

Un animal vencido
esperando la muerte

Sobre el tapete
la piel

hace un reclamo
a las miradas

Retengo este boceto
del pasado

Los trazos leves
el momento en que el alma
se entrega a
calamidades y derrotas

Rito de la pasión
saciada en su hermosura

¿Volverás a posar
Diminuta

como si nada pasara
Derrumbada
Desnuda? 




Reynaldo Sietecase (Rosario, Argentina, 1961)




Imagen: La maja desnuda de Francisco Goya.


jueves, 23 de febrero de 2017

LA RUBIA




























Enamorarse de la rubia, hasta los huesos
Perder el sueño, la camilla
El poco criterio, la cabeza
Ir con la rubia, tras la rubia
Por la rubia como el dante
Al mismísimo ombligo del infierno
Hay mujeres mas bellas pero la rubia es la rubia
Como el semen, el helado de crema
El impermeable amarillo de dick tracy
La rubia es una pesadilla que se vive despierto
La rubia es un enigma al final del hastío y de la fiesta
Y hay que amarla así
Rubia traicionera, amante del amigo
Escapada de un filme del deseo
Inútil convencerla, desteñirla
Implorarle piedad para este corazón
Antes de ella, sereno
Imposible evitar los conflictos nocturnos
Con sus ojos de barco, su Boca negadora
Su pelo de cerveza,sus otras obviedades
Su increíble figura de sirena terrestre
Maldecida en silencio por las viejas
Enamorarse de la rubia hasta los huesos
Antes de que la edad, la tumba
O la comodidad del hogar
Nos arruine la fiesta


(De: "Instrucciones para la noche
de bodas")


Reynaldo Sietecase (Rosario, Argentina, 1961)



Imagen: Iris Law (Lolita)




martes, 21 de febrero de 2017

CIERTA CURIOSIDAD POR LAS TETAS



















...pero siempre le queda a uno
cierta curiosidad por las tetas..
César Fernández Moreno (de Ambages)


Poco se habla
de las dulces montañas
proa del cuerpo
estilete de leche
                         ondulación permanente
                         buen vino
                         pezón
                         pez
                         son
                         saciedad
¿una madre se oculta
tras los rojos botones
que alimentan o excitan?

La succión es un rito
                               ancestral
solidario
el filósofo dijo:
nada es más importante
que una teta besada
en el lugar
              y el momento
oportuno 
               un ascensor que se para en el quinto piso
               el baño del colegio
                            en el recreo largo de los mediodías
               la plaza sin faroles
                            del domingo a la noche
               la matiné del barrio
               con la Sarli en los ojos
y la mano atrevida
buscando la entrepierna

una teta besada
                        roe monotonía
le devuelve a la boca
el oficio terrestre
                        de comer otro cuerpo
la teta
en su lenguaje
                        manantial y creíble
todo lo purifica
no importa la textura
            o el tamaño que tengan
en los pueblos se escucha
el rozar de las tetas
                        en las siestas de marzo
pienso
          que hay hasta tetas
arrastrando mujeres
por las calles desiertas
de las grandes ciudades

el mundo
             ha conseguido reducir
a fuerza
             de mordiscos y cobalto
tanto riesgo de cáncer
                                 mala hormona
pero
        a qué precio tan alto
        y desmedido
alguien puede besarme
las tetas que me faltan?



CARTA DEL OBSEDIDO

Necesito la transgresión de tu voz sobre la almohada
el asco de tu madre y los amigos
tus manos en mis nalgas necesito
el escándalo de tu cuerpo arriba de la mesa
el miedo compartido necesito compañera putita
tu forma de arrastrarte y succionarme
necesito el olor de tu piel y los insultos
tu cuello al desgarrar fláccido hueso
necesito el sabor de tu nervio tensado
la blanda herida que ocultas
necesito tu amor tu porquería
la tierna necedad
la muerte que me debes.



BREVE ADIÓS

Dulce amor
antes del alba
quien pudiera
reconocer tu piel
bajo la luna
             y así
abrigarte
         los ojos
de su brillo
para salvar
           la luz
cuando el olvido 
llegue.



Reynaldo Sietecase (Rosario, Argentina, 1961)




domingo, 19 de febrero de 2017

TAL VEZ NO IMPORTE TANTO





















Tal vez no importe tanto,
tu cara se borra sola.
Hay muchas caras en mi vida
que viven borradas
quién sabe hasta cuándo.
Se han borrado poco a poco,
pero en el momento menos esperado,
y a veces en el menos indicado,
vuelven a aparecer por un brevísimo instante
para sumergirse enseguida
en el “¿Dónde estarás ahora?”
con un intenso sobresalto
de mi parte…
Hay días mucho más chicos que otros.
Y hay días muertos,
descolgados,
inútiles,
días que crecen y mueren sin esperanza.
El rostro borrado aparece de pronto
y es, al mismo tiempo,el mismo
y otro,
siempre dispuesto a borrarse
para aparecer otra vez
pero, ¿cuándo?
La música corre como el agua
pero se borra en el aire.
Es difícil acordarse de invierno
en verano
y del verano en invierno,
evocar una melodía remota
a la deriva en el tiempo pasado.
es difícil salvar del olvido
un rostro, una cara
que se ha borrado
y que aparece
el día y el momento menos pensado.
Si uno pudiera manejar la cosa,
Es decir matar definitivamente ese rostro en la memoria,
o evocarlo a voluntad,
todo sería distinto.
El vientito del despecho
ha lijado los relieves,
los ímites de la superficie recortada,
de los diferentes rostros de Ella.
Uno se salva de a ratos




Ricardo Zelarayán 



Ricardo Zelarayán (Argentina, Paraná, Entre Ríos,  1922 — Buenos Aires, 2010).Estudió Medicina en Buenos Aires carrera que más adelante abandonó para trabajar como corrector de una editorial. Trabajó como traductor y periodista. En 1973 fue colaborador de la revista Literal. Es autor de La obsesión del espacio, Poesía, 1973, Traveseando, cuentos infantiles, 1984, La piel del caballo, novela, 1986, Roña criolla, poesía 1991 y Lata peinada, novela, 2008, En Ahora o nunca se reunió su poesía, en 2009.




viernes, 17 de febrero de 2017

VICENTE LUY





Mi vida de joven fue extraordinaria, como la de
todo joven. Descubrí, amé; penetré lo que amé,
y pagué por ello. Ahora otra vez soy joven. Puede
parecer poco. Pero eso es todo. Suben a pedal los
toros a mi mano llena de pimienta.

***

En enero, en este enero que pasó,
traté de suicidarme.
Me tomé 30 Nozinan 25 mg.:
En relación a los excesos el prospecto decía:
síndrome parkinsoniano gravísimo, coma, coma.
Pero ni el Parkinson ni el coma
se hicieron presentes.
Las reboté.
¿Qué sentí mientras esperaba dormirme?
Que ni estaba más lúcido ni más en contacto.
El desinterés cósmico; eso sentí.

***

5' de risa equivalen a una hora de aerobics. O sea;
con 5' de risa diaria uno estaría en forma, diría
que hasta entrenado.
Entonces, uno no está bien porque no puede.
Si nada te causa gracia
si no podés hacerte reír...
bueno, no podés.

***

No leí a Platón.
No leí a Kant - Hegel - Marx.
No leí a Nietzsche.
No leí la Divina Comedia ni el Quijote ni el Ulises.
No leí a Sartre, no leí a Freud.

LEÍ A SÓCRATES
y me va como el orto.



Vicente Luy



Vicente Luy es un poeta argentino que nació en Cóordoba en 1961 y se suicidó en Salta, en 2012 (saltando desde un séptimo piso).Signado por una desesperante lucidez, vivió hasta los 50 años con manías suicidas, como un huérfano extraviado en un desierto sin fin, huésped de neuropsiquiátricos, carne de electroshocks, medicado al extremo, rotulado como bipolar, o simplemente como portador de un trastorno obsesivo compulsivo.  Sobre ello comentaría: “Los últimos psiquiatras a los que fui a ver, todos dijeron que yo debía estar internado. Un bajón. Y a mí me cambiaría la vida un golpe de suerte, una sonrisa. ¿Está todo mal acá? Está todo mal. Y me van las cosas mal. En lo económico, me va pésimo. En mi trabajo, me va mal.  tengo reconocimiento. Yo quiero que, a cada lugar que vaya, que me inviten un trago, loco. ¿Entendés? Aspiro a poco. A un poco de amor humano, un poco de relajarnos, tener una mujercita que me quiera y a la cual yo poder amar. Tengo el corazón bastante cerrado.” En vida, publicó ocho libros. Y póstumamente la editorial CrackUp ha presentado en un solo volumen dos títulos inéditos: Plan de Operaciones (libro en el que trabajó entre febrero y mayo de 2010) y La única manera de vivir a gusto es estando poseído (que recoge poemas escritos en el lapso que va desde su última publicación en 2009 hasta sus últimos días en Salta). Caratulados así: poesía express (haikus políticos), casi prosas, documentos familiares, recortes, fútbol por tv, mucho rock, pinturas, fotos y poemas de amigos. Vicente Luy usó todos los medios a su alcance para dejar “la imagen de un ser real” en su obra. Perversos como todo buen pop, los libros de Vicente, Caricatura de un enfermo de amor, La vida en Córdoba, Aviones, No le pidan peras a Cuper, La sexualidad de Gabriela Sabatini, Vicente habla al pueblo, ¡Qué campo ni campo! y Poesía Popular Argentina muestran su proceso psíquico, con todos sus altos y bajos.  Su biografía estándar narra que dos finales abruptos, los de sus padres, signaron su trayectoria vital (era todavía un bebé cuando ellos murieron en un accidente de aviación). Fue criado por su abuelo, Juan Larrea, escritor español inscripto en corrientes de vanguardia, fugitivo de la agónica cultura europea.Larrea falleció en 1980, cuando Vicente tenía 19 años: nunca se repuso de esa pérdida. La herencia fue suculenta, bastante dinero y una casa. Se afincó en Salsipuedes, y como una especie de dandy, iba y venía a la capital cordobesa, en taxi. Vivía rodeado de amistades, novias y admiradores, fiestas delirantes. Empapeló la capital cordobesa en base a un provocador afiche con desnudos. Y desde su residencia seguía obsesivamente tres pasiones nacionales: el fútbol, el tenis y el rock nacional. En Buenos Aires se insertó en el mundo rockero y poético. El bolsillo le permitió asumirse como mecenas del trío Flopa-Manza-Minimal (cuyo primer disco produjo), y trabó amistad con figuras talentosas como Palo Pandolfo, Hilda Lizarazu, María Gabriela Epumer y Gabo Ferro. Y se insertó en un comando poético llamado Los Verbonautas, compuesto por Palo Pandolfo, Karina Cohen, Horacio Nocera, Hernán, Osvaldo Vigna y, ocasionalmente, Pipo Lernoud. Hasta que su vértigo dispendioso puso en cero su cuenta corriente.

(Miguel Grinberg)



miércoles, 15 de febrero de 2017

MI NOVIA SE AFEITÓ LA CONCHITA




























Hay dos cosas
there are two things
que no se pueden reprimir
                a) Religiosity
Aún destruidas las iglesias,
ora en bonos, ora a través 
de sectas, la religiosidad
aflora; de pronto, de lo
yermo brota (como una
erección; cual erección
matutina).

                   Sexualidad
De un modo u otro el
hombre coge y busca a
Dios; a veces al mismo
tiempo.

JOVEN MADRE ARGENTINA:
apele a SU inteligencia:
sería raro que así no fuera:
esta gente tiene que culear.
O cogen entre ellos, o se
cogerán a los pibes
          las pibas;
no sé...digo yo.
O serán pajeros.
Pero,
¿por qué me voy a hacer
la paja YO, si puedo hacer
que me la hagan? Mucho
más lindo.

***

Labio superior.
Labio inferior.
Capuchón.
Mi novia se afeitó la conchita.
Legó con su vestido nuevo
verde manzana, los labios rojos
y florcitas en el pelo.
Compré una Heineken
y salimos al patio.
Hablamos de la vida.

***

Amor eterno de coger 
hasta pasparse, de llorar eyaculando.
de morder y pegar.

***

Hoy que Bilardo cumple años, resucito.
Me vuelve el soplo.
Gente reza por mí en Formosa.
Reza 1 hora cada una.
Son locas que, pudiendo
rezar por cualquier cosa, rezan
   por mí, a instancias de
   una, Olga,
que enroscada a mi ayer resucitara.
       Y me lo agradece así
       a lo bestia,
          a lo hembra.
Dijo que podía hacer que me enamorara de ella.
Me excitó.
Depilada de abajo / con pezones de
princesa / me hice desear y me entregué /
Y ahora / ella y sus amigas / rezan.

***

Hay algunos movimientos que a veces hago cuando
me la están chupando que a Olga la hacen reír.
Siente el poder.

***

Inti Yaco es bueno para el alma.
Como la locura cuando estás preso; o la ciudad,
si pegás el Quini y volvés a la ciudad.
Desde Inti Yaco a 150,
con la música a todo lo que da.
Nena, sos el cielo en 4 patas.
Nena te voy a embarazar.

***

He perdido la erección por tercera vez desde que te perdí,
y lo voy a festejar, como a todo lo que me recuerda que ya
no estás acá,
en mi jardín y bajo mis estrellas;
vos y tu culo, lo primero y lo único que entregaste
en tu vida porque sí.

***

Caminé horas bajo la parra, junto a tu ausencia, hablando
de lo que fuere; enredaderas, ladrones de autos. Y si bien
reconozco que te parecés mucho al concierto número 22 
de Mozart, el tiempo igual pasa.
Tus cartas están en el cajón de mi escritorio, junto a un
huevo de pascua y la foto esa en la que tu vestido
se parece mucho al concierto número 22 de Mozart.
Pero ya no las leo. ¿Para qué?
Vos, en tu momento, yo en mi momento, ambos vamos
a morir; y las circunstancias habrán sido sólo eso,
circunstancias.

***

Una parte de mi corazón se lleva un pedacito tuyo.
Quedate tranquila que ni te vas a dar cuenta.

***

Me hubiera gustado ser el chico que se curtió a la maestra.
Me hubiera gustado ser maestra y en cada grado tener un
amor; en sexto un amor y un amante, quizá un perverso.
En la dirección, una tacita de té caliente; la palabra
de aliento de la Dire, la sonrisa amable de la portera.
Me hubiera gustado llegar a casa y que mi marido me 
abrace.



Vicente Luy (Córdoba, 1961 - Salta, 2012)                     




lunes, 13 de febrero de 2017

POESÍA POPULAR ARGENTINA



























Por romper las reglas a Adán lo echaron del paraíso.
Yo reivindico eso.
¿Qué clase de edén es ese 
que hay cosas que no se pueden hacer?

***

¿Venderle el alma al diablo? Sí, pero cara.
Y si se puede, venderle también otras cosas.
Y venderle a Dios lo que el diablo no compre.

***

Controle el pueblo sus ingresos.
No estoy diciendo que crea en Dios
o que haga yoga.
Digo que controle el ciudadano las cuentas públicas.
No hay bienes materiales y bienes espirituales.
Hay bienes.
Eso puedo discutirlo con quien sea y salir bien parado.
Por eso digo:
controle el pueblo sus ingresos.

***

Contrariamente a lo que se cree
primero se piensa y después se siente.

***

- Empiezo por la más obvia: ¿qué es poesía?
- En teoría, la única ciencia que se ocupa del problema.

***

Quiero escribir un poema
que exprese mi pena
y no hable de mí.
Un poema épico
que te pare la pija.
En alemán
en circunstancias no deseables
y que lleve a los extras
a la victoria.
Uno que me haga 
olvidar de este.
Hacerme invisible y escribirlo
con tu letra

***

¿Tus palabras no atraviesan las paredes?
Modifica tus palabras.

***

El problema con la poesía es que
la metáfora puede ser una forma de ambigüedad.

***

No me sale nada.
No puedo escribir.
Pero ese es tema de escritores.
Así que ahí lo dejo.

***

¿Arte o placer?
Empezamos a entendernos.

***

Si nadie te escribió una canción de amor
hay algo que no funciona.
Ese es el parámetro.

***

Cotejá todo; siempre.
El que te educa puede ser un ignorante.

***

Lo que está mal está mal.
Pero lo que está bien
también está mal.
Charlalo con tus padres.




Vicente Luy (Córdoba, 1961 - Salta, 2012)  




Imagen: Peter Paul Rubens, Paraíso- 1610-1615 c.



sábado, 11 de febrero de 2017

EL LARGO ALIENTO


























COMPOSICIÓN

En un rincón exterior de la casa, las paredes lucen 
sus lamparones de musgo. Una pequeña ventana se insinúa
tras un mosquitero corroído en sus extremos. A su lado,
la herrumbre de la bomba descubre sus capas de pintura.
Un tacho de cincuenta litros, que linda con una chapa
suelta y algunos caños inclinados, mezcla aceite,
escombors, cal y agua de lluvia. Entre la bomba y el tacho,
una pila de cajones amarillos de cerveza, puestos de canto,
entronizan a un gallo rojo, con el brillo perenne del plástico.
Porque también hay luz en lo que se corrompe.




SE VIENE EL AGUA

Un cielo de porlan parece. Que se cae. Ya está tronando. 
El abuelo cava una zanja con la pala de punta. Quiere
que se vaya esa agua porfiada. Rezonga cuando hace fuerza.
No le importa que las abejas, que tomaban agua del charco,
se le peguen como enjambre en un zapato. Yo las espanto 
con un palito cuando se acercan. Pero me quedo en cuclillas,
arriba de los ladrilos cachados de la entrada. No quiere 
que se le ahoguen las gallinas, dice. Tampoco que me embarre,
que mamá nos va a retar. Yo pienso que no: las gallinas
saben flotar como los patos. Aunque estén encerradas. 
Muy despacio, un cauce de barro chirle supura para un costado.
Cuando se larga, ya estamos en la cocina. Y afuera
no se ve nada.




CARNE CRUDA

Se abandona. En el contagio del fuego. En el último
culito de ginebra. Una sensación de paz lo embriaga.
Por eso aguanta los grumos de sol en la cara. Inspirado,
golpea con la hoja afilada en la madera. Los teros oyen.
Desde lejos. Corren con el ala mocha. Como hijos a los
brazos de un padre. Picotean los pedazos.




EL EROTISMO

Una galería derruida, con ostensibles manchas de humedad,
culmina frente a una puerta de madera. El revoque de la pared
que la rodea se descascara. Bajo las chapas verdes del techo,
un vestido rojo con puntillas cuelga solitario de un alambre,
tocado por la luz natural. De en cuando se agita
con la brisa de la mañana.




AIRE DE FAMILIA

Ahora que llevo la barba ensortijada
encanecida desde la nuez hasta el mentón
a una edad en que papá también encanecía
al frente de su familia numerosa
que mi mujer ha encontrado mi rostro enrojecido
mientras bebíamos bajo el cielo pintado de gris
que brotan las várices de mis piernas huesudas
que el vientre abulta y los ojos se hinchan
y el despachante ha sentenciado en otro idioma
que se trata de la última botella por venir
las distancias hablan por sí solas.


(Envío de Valeria Cervero)



Diego Colomba




Diego Colomba (San Nicolás, Prov. de Buenos Aires, 1972). Poeta, profesor, Licenciado en letras, Doctor en humanidades y artes. Reside en Rosario desde 1990. Colabora con reseñas, notas y entrevistas en diarios, medios digitales y revistas de Rosario y el país. Es uno de los responsables del Salón de lectura, del sitio Sonidos de Rosario. Seleccionó y prologó Imaginarios comunes. Obra periodística de Fernando Toloza (2009). Publicó: Letras de rock argentino. Género, estilos y transposiciones (2011); Baja tensión (:e(m)r; Rosario, 2012,   Poesía y narrativa del presente; UNL / Ministerio de Innovación y Cultura de la Provincia de Santa Fe, 2013;  Desaire (Ediciones en Danza, Bs.As., 2014);  Inmemorial (Baltazara Editora;2015) y El largo aliento (Alción Editora, 2016).





jueves, 9 de febrero de 2017

INMEMORIAL























MITOLOGÍAS

 Rastrojos quemados a la vera del camino.

Los hombres creen
en la bondad de la ceniza.




ESPÍRITU

Caña bizcochos y cigarros
a la sombra del sauce.

Y el canto añoso del jilguero.




ECOS

A espaldas de un hombre
que arrastra los pies
contemplo su camisa pasada de moda
demasiado grande para esos hombros
el pelo entrecano que ralea y el esmero
de la navaja para quitar la pelusa de la nuca
las orejas que se desmadran enrojecidas
por las patillas de los anteojos
y el contorno ahora
que caminamos juntos
y el sol nos pega de frente
de una misma sombra.




BAJO LA PARRA

Como extraños
taciturnos
beben
y comen
a la memoria
de una sombra
más fría
y distante.




NO ES LA LUZ

Son las sombras las que inflaman
las achiras amarillas.




PROPORCIONES

Hay tantas liebres que los galgos
no les pretan atención.




TANGO REVISITED


Esta alegría
es pasto 
de las llamas:

tiempo
que nunca
volverá.




CAVILACIONES

El humo 
que asciende
moroso
y relumbra
en cada pitada
se disgrega
entre racimos
de uvas
que jamás
fueron dulces.





Diego Colomba (San Nicolás, Buenos Aires, 1972). Vive en Rosario desde 1990.





IMAGEN: Pintura de un parral  de uvas chinches (autor desconocido).


martes, 7 de febrero de 2017

UN DIBUJO DEL MUNDO



























LA LUZ DEL VERANO


La luz del verano adormece
las ganas de salir.
Cerramos los postigos aun
sabiendo que el color blanco va a colarse
por las hendijas, apagando los lomos
de los animales y los libros, y quemando
las plantas del interior.



LOS AÑOS FELICES



Cuando vos dormís
cocino, escribo y leo novelas.
Cuando dormís
todo está en silencio
menos la cuchara, el teclado y el papel.

***


Me gustaría escribir un poema sobre la nieve
el hielo fracturado de las montañas
donde viven mis amigos nórdicos.
Me gustaría escribir sobre los ojos azules
que todos ellos tienen
los perros que tiran de trineos de chocolate
y las pistas para patinar
en lagos, ríos y mares.
Me gustaría escribir sobre una noche
de más de cien días y la melancolía
de quienes no ven el sol.

***


Si el dibujo del mundo entra
dentro de la mano del niño
los pastos cosquillean en cámara lenta
y todas las hojas son posibles
sonidos del viento. 



(Envío de Valeria Cervero)

Verónica Pérez Arango



Verónica Pérez Arango nació en 1976 en Buenos Aires. Publicó la plaqueta la desdentada (Casa de la Poesía, 2002) y Camping (Vox, 2010). Participó de la antología Quedar en lo cantado (El fin de la noche, 2009);  y publicó su primer libro:  Un dibujo del mundo (El ojo del mármol, 2014). Es integrante del taller de Osvaldo Bossi.






domingo, 5 de febrero de 2017

PASAJES





Lo que parece una figura.
Lo que parece una montaña.
Lo que parece el esqueleto
de la figura de una montaña.
Lo fijo, el esqueleto de una idea
que estaba en la memoria y fue
pensamiento, ocurrencia, dolor.
Lo que parece en el tiempo una cara
sola, perpleja.


***

MANIOBRAS



Ahora esa mujer habla del mar.
Sorpresiva, casi sin voz, dice y mezcla
una palabras incomprensibles, ajenas.
Dice y tartamudea que el mar, que la noche,
que un día, que pájaros, que el amor
y el silencio del silencio, que la muerte.
Dice y se va, como si nada.

Que sea así. Prefiero que no esté

con sus anuncios inconsolables y emigrada
sin respuesta -mientras que la vida avanza
a grandes pasos, lejos de uno- vuelva
y mire, lúcida, un objeto material
hecho de un grupo de palabras abstractas,
de nombres propios y voces:

sólo una escritura en voz baja, hecha

de arrepentimientos, agregados, decepciones.






Jorge García Sabal (Argentina, Balcarce, 1948-Buenos Aires, 1996)