domingo, 23 de mayo de 2021

SÓLO SEXO











Era sólo sexo, o sea,
era el amor entero
un pequeño verano
implacable
eran manos que pensaban
manos con memoria
eran cabellos incendiados y el encuentro
alto
de los miembros
sólo sexo
sólo el descubrimiento del deseo que no
se tenía (su azúcar
violento)
sólo ajustes de cuenta, sólo viajes
a los sitios
más exactos
sólo sexo, sólo pedazos de cuerpos
ardiendo
en el contacto
sólo metamorfosis, sólo travesías
e improvisos
sólo ser lo que se adentra, sólo entradas
y salidas
sólo confusión de pierna y
pensamiento
sólo conocimiento y desastre
sólo estremecimiento 
y calma
sólo la espera
eléctrica
sólo navajas y relámpagos
sólo sexo, 
sólo caída hacia
lo alto
sólo sembrar para
nada
sólo gestos gastos
locas, sólo interrupción y silencio
sólo bocas
recibiéndose
sólo vueltas alrededor
de un pequeño sol
oscuro
sólo huecos
bruscos
sólo dos relojes
jadeantes buscando
ajustar la mecánica dulce
y bruta de sus gestos
sólo la difícil belleza y respiración
sólo un nombre tropezándose
en otro nombre
sólo el espacio entre
cigarrillos
sólo lumbre
sólo el acontecimiento súbito
de una mínima canción
sólo roce de fueras
y dentros
sólo comuniones
de ecos
sólo fuerzas
sin combate
sólo sexo.
 
 


EL PENDIENTE
 
Puede ser que como las estrellas
las cosas estén separadas
por pequeños intervalos de tiempo
puede ser que nuestras manos
de un día para otro
dejen de caber
unas dentro de otras
puede ser que en el camino al cine
pierda una de mis ideas
preferidas
y puede ser
que de regreso
me haya resignado
alegremente
a esa pérdida
puede ser
que mi reflejo sucio
en el vidrio de la cafetería
sea una imagen de mí
más exacta
que esta fotografía
más exacta que el recuerdo
que tiene de mí
una antigua colega del colegio
más exacta que la idea
que yo misma
ahora tengo de mí
y por eso puede ser que la muchacha cansada
de ojos tristes
que trabaja en la cafetería
tenga una imagen de mí
más fiel
que cualquier otra persona
puede ser que un gesto
una forma de doblar los labios
te devuelva
súbitamente
toda la infancia
del mismo modo que una taza
puede valer un viaje
y una silla
puede equivaler a una ciudad
pero un perro estirado al sol no es el sol
y un miércoles no puede ser lo mismo
que una vida entera
puede ser
mi querido
que olvidando en tu cama
mi pendiente izquierdo
te obligue más tarde
a pensar en mí
al menos por un momento
al recoger el pequeño círculo
de plata
cuyo peso
frío
ahora sentís en tus manos
como si fuese
(pero oh tan inexacto)
mi amor.

 (Del libro “Tejer y destejer
– 7 poetas contemporáneas del Brasil”,
Ed. BAJOLALUNAPOESÍA, 2020. 

 

Ana Martins Marques

 

(Selección y traducción: Agustina Roca)

 
 
SO SEXO
 
Era só sexo, ou seja,
era o amor inteiro
um pequeno verão
implacável
eram mãos que pensavam
mãos com memória
eram os cabelos incendiados e o encontro
alto
dos membros
só sexo
só descoberta do desejo que nem
se tinha (seu açúcar
violento)
só acertos de conta, só viagens
aos sítios
mais exatos
só sexo, só pedaços de corpos
ardendo
do contato
só metamorfose, só passagens
e improvisos
só ser o que se adentra, só entradas
e saídas
só confusão de perna e
pensamento
só conhecimento e desstre
só estremecimento e calma
só a espera
elétrica
só 
facas e relâmpagos
só sexo, só queda para
o alto
só semear para
nada
só gestos gastos
à toa, só interrupção e silêncio
só bocas recebendo
-se
só voltas em torno
de um pequeno sol
escuro
só buracos
bruscos
só dois relógios
arfantes buscando
ajustar a mecânica doce
e bruta dos seus gestos
só a difícil beleza e respiração
só um nome esbarrando-se
num nome
só o espaço entre
cigarros
só lume
só o acontecimento súbito
de uma mínima canção
só atrito de foras
e dentros
só comunhões
de ecos
só forças
sem combate
só sexo
 
 
O BRINCO
 
Pode ser que como as estrelas
as coisas estejam separadas
por 
pequenos intervalos de tempo
pode ser que as 
nossas maos
de 
um dia para o outro
deixem de caber
umas dentro das outras
pode ser que no caminho para o cinema
eu perca uma de minhas ideias
preferidas
e pode ser
que já na volta
eu me tenha resignado
alegremente
a essa perda
pode ser
que o meu reflexo sujo
no vidro da lanchonete
seja uma imagem de mim
mais exata
do que esta fotografia
mais exata do que a lembrança
que tem de mim
uma antiga colega de colégio
mais exata do que a ideia
que eu mesma
agora tenho de mim
e portanto pode ser
que a moça cansada
de olhos tristes
que 
trabalha na lanchonete
tenha de mim uma imagem
mais fiel
do que qualquer outra pessoa
pode ser que um gesto
um jeito de dobrar os lábios
te devolva
subitamente
toda a infância
do mesmo modo que uma xícara
pode valer uma viagem
e uma cadeira
pode equivaler a uma cidade
mas um cachorro estirado ao sol não é o sol
e uma quarta-feira não pode ser o mesmo
que uma vida inteira
pode ser
meu querido
que esquecendo em sua cama
meu brinco esquerdo
eu te obrigue 
mais tarde
a pensar em mim
ao menos por um momento
ao recolher o pequeno círculo
de prata
cujo 
peso
frio
você agora sente nas mãos
como se fosse
(mas ó tão inexato)
o meu amor.
  

 

Ana Martins Marques (Belo Horizonte, 1977), reside en esa ciudad. Es licenciada en Letras y tiene un docto­rado en Literatura Comparada (UFMG). Ha publicado los libros de poesía: A vida submarina (Scriptum, 2009); Da arte das armadilhas (Companhia das Letras, 2011), Premio da Fundação Biblioteca Nacional; O livro das semelhanças (Companhia das Letras, 2015), tercer lugar del Prémio Oceanos; Duas janelas (con Marcos Sisear. Luna Parque, 2016); Como se fosse a casa (con Eduardo Jorge. Relicário Edições, 2017), Prèmio Bravo 2018 en la categoría “Melhor Livro”. O livro dos jardins (Editora Quelônio, 2019). Scrambler Books ha publicado una compilación de sus poemas en This House, traducidos por Elisa Wouk Almino (California, 2017). El libro de las semejanzas, traducción de Paula Abramo (Kriller71 ediciones, 2019). Sus poemas se han traducido al inglés, al francés, al italiano, al español al alemán.

 
 
 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario