lunes, 3 de agosto de 2026

ESTE SABER NO SABIENDO

 


Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
San Juan de la Cruz


ENLAZADO MUNDO NATURAL


Hierba venenosa

Sigue brotando a la luz mayor del verano
porque no sabe porque no huele
las miasmas circulantes 
en basura extensa por la calle
recalentada y aceitosa
y en tal feliz ignorancia vive
en el mundo fatuo de un consumido verano
porque no sabe porque no huele
al vegetal vencido
que ha cejado remedando
la infeliz estancia de lo humano.



Plena bahía

Para que suene el plenilunio
hará falta una noche estrellada duplicándose en el agua
con surcos en relieve, azules y amarillos celestes blancos y negros.Ni color ni trote curvo.
Pero más se necesitan en el borde del lago los dos cuerpos impares.
Una mujer y un hombre redimidos por la luz de las estrellas
emplazándolos a ambos y cada uno y a cada quien semejante
en la orilla delantera
para que suene luna llena en el líquido reflejo que los traza,
les confiere primer plano, el enigma y destaca 
a los humanos andantes
en la redondeada costa para redimirlos en su avance lustral. 



IMÁGENES SENSITIVAS


El dibujo del vacío

La silla desierta el sol penetrando por el ventanal
ilumina con luz brillante y serena
como aclara el suelo liso de la sala solitaria
claroscuro mudo en tanto más atrás 
dos ventanas cerradas con arco de cristal traban oscuridad 
más nítida que la sombra de la silla yerma
figura sobre negro fondo sin esquirlas ni matices
sólo un gris de austeridad intermedia en el espacio 
desertado y dividido, sólo trazos permanecen
por hacer el vacío más visceral.



Melancolía 

Negro sol nos ha hecho abrir los ojos fijados en los rayos 
de una rueda, en un cuadrante, una lámpara, un perro y un chico
secamente ardidos los tocamos.
La rasposa superficie ha manchado los dedos menos 
     que la carbonilla
sobre áspero papel de estraza donde nada hemos dibujado
porque la lámpara, el perro, el chico, la rueda y el cuadrante
se desvanecen a pura raya devorados por el poliedro turbio  
     que los acapara
y amenaza vencedor contra la ventana.



ENTRESIJOS UMBRALES


Concreta presencia

¿Se llora el cuerpo de ceniza, se habla al alma figurada
o al silencio única certeza de ambos 
duro como roca y madera sin cortar
inasible como aire viento suave o huracán
rojo vivo como fierro para herrar 
corriente como agua que ha de repetir segura su ciclo habitual
entre cielo y tierra, volcanes, nube y mar?



De la noche

En el más que débil esplendor
andamos dando vueltas
en cuántas inicuas causas perdidas
o casualidades o mucho desatino
visto al lejos en miríadas
que aun en su empeño criminal
no impiden al ojo que observa
atisbar toda la justa medida
de la aurora al estallar.



EN LOS CLAUSTROS DEL ALMA


Altura de efímera intensidad

Era poco ambiente, y qué más habíamos de precisar
en el último piso o cima de verdad
en una calle ciega disfrazada de saliente balcón.
Ni turbio ni oscuro, lugar común, tamaño regular 
adonde llegaban, a veces, gritos alegres o peleas de espantar.
Y ahí, arriba, en el lugar consabido de pocas luces
angosto moblaje resplandecía
el solo roce de los cuerpos, el goce rojo de los labios compartidos.
Ese rubor extremo por ebriedad de amor
es lo que retorna, de nuevo y de nuevo
cuando el falso balcón, los gritos, las risas, el súbito, 
las dulcísimas alturas cálidas, sumarias y lúcidamente bebidas
suben y crueles se apartan
de los demorados pasos que nadie daría.
En la casa sola
resiste el clamar por las visiones de caras transfiguradas
por esperas indelebles, vivas,
por boca generosa y luego esquiva 
imagen de la coartada que forjaron nublosas prohibiciones, 
sensateces y harturas
hachando la juntura por desamor triunfante
aun si vuelve y vuelve revestida de halos la ausencia  
y otra vez el ruego extraño con o sin fe
de labios en eterna sed del beso primero y tan seguro
escondido en un misterio que siempre ha de acompañar. 



Pierdo los pasos por vereda fría y por hora pierdo

Se me hizo desolado día el que me fui, con tanta nube podrida
en cuatro lluvias consecutivas.
Ya no me acuerdo de la trasnochada
puro ir y venir a la misma parte partida
con única compañía de las fieras palabras en sordina
sin una sola imagen más que la repetida.

A penas ando y sigo volteando en redonda lejanía.
No hay ni alto ni retiro
nomás puro ruido silencioso en el vacío
de toda esta espesura encandilada y tan negra como esa noche 
que no me vive ni me da día.



VIDA COTIDIANA


Contaminación ambiental

La verdadera sustancia de pelo y carne
la felicidad meridiana en las vidas 
de gente que cara a cara ha mirado
no te roza en tu esquiva delectación. 

Desviada la vista para otro lado
¿cuál cara se te va a enfrentar?,
¿por dónde atisbarías al confinado en solitario?
A tu maloliente alma bien le queda la tapada
nomás escupir susurros medio puercos o indignados
entre paredes lustrosas y sillones gamuzados.

Supuran acá las exhalaciones
de tan mezquino existir.



LÍNEAS DE FUGA Y CLAVES DESTEMPLADAS


Los sentidos del silencio


Solamente en ocasiones de las raras que acontecen
después de un largo caminar, de haber hablado suficiente,
con atención escuchado música tónica y atonal,
cesamos la marcha para mirar 
una mancha de colores a lo lejos
subiendo como luz hacia las olas y perdiéndose en el mar
o más cerca unos chicos empapados trepando el arenal,
un médano cubierto de carnosas plantas, un pino más atrás,
un árbol umbroso, piedras haciendo escollera de forma regular
y sin que nada lo anuncie ni evite
nos deslizamos en el ritmo del silencio
que se hamaca y vuelve a hamacar
venteándonos de brisa fresca.
Es entonces que tal vez tocamos y olemos
lo que nos ha de salvar.


(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026, Envío
de Alberto Cisnero)
Susana Cella


Susana Cella (Buenos Aires) Publicó los poemarios: “Entrevero” (2008); “Tirante” (2001); “Río de la Plata” (2001); “Eclipse” (2005); “De Amor (dientes, paredes arrugadas)” (2006); “El fondo” (2017); “La fuga del infinito mordido” (2021) y “Estaciones” (2023); el ensayo: “El saber poético” (2003), entre otros y las novelas “El Inglés” (2000) y “Presagio” (2007). Poemas y ensayos de su autoría integran revistas, capítulos de libros y antologías en Argentina, Chile, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, México y Uruguay. Es traductora de literatura en lengua inglesa. Fue becaria de la Universidad de Buenos Aires (1990-1998), y también obtuvo la beca de ILE (Ireland Literature Exchange), Dublín, 2007. Es doctora en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Coordina el Espacio Literatura y Sociedad del Centro Cultural de la Cooperación.

Pueden LEER todos los poemas de la autora en esta Biblio.:AQUÍ



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