martes, 12 de mayo de 2026

LEJOS DE MÍ DECIRLES




SIMIO MEDITANDO
(Ante una lata oxidada de aceite de oliva)
Mangos de Hacha, Ciudad de México,2016)


ARÁBICA

1

un café expreso tomado de pie 
en la barra del Arábica

no tengo dominio
sobre la pequeña taza blanca

Como si debiera salir del local 
y apoyarme en el poste de luz 
junto a una bicicleta 
para ver adentro desde afuera

camuflado entre seis matices 
de verde: follajes, cogollos, 
estigmas, bolsas de plástico;

salir del local pero también 
salir de las 10:55 am

estar afuera, Recavarren
una mañana de verano
entre una panadería y algún otro
negocio

Como si fuera posible hacerlo 
Como si fuera posible salir 
estar afuera

no tengo dominio


2


Edith Meza, caturra amarillo, Satipo;

doble fermentación;

débil en los bordes
pero con peso en el centro
de la lengua, una gravedad inusual

no es la primera vez que ocurre

hay un punto de terror en el expreso

un punto que busco en alguno de los dos 
sorbos con los que doy cuenta de la taza 
-esta vez lo encuentro en el segundo;

un instante terroso
un instante terroso de atenta incomprensión.


3

éstas no son instrucciones para beber café.


4


más bien me pregunto 
si soy la suma de mis actos

-y si soy la suma de mis actos 
¿de cuáles?

¿soy la suma de todos los expresos
que he tomado de pie en la barra del Arábica?

¿o soy este café en este momento 
por el que se me juzgará?

¿o soy lo que pienso del expreso 
de su debilidad en los bordes 
de su punto de terror?

tal vez esto no sea
sino una espléndida inutilidad
la suma de mis actos

no tengo dominio


5

¿y es en eso que me diferencio de un cerdo?

cerdo al que ato de las patas 
subo a una tolva oxidada 
llevo a los suburbios a degollar 
lo pienso mejor 
le perdono la vida 
lo bajo de la tolva oxidada 
le desato las patas 
y lo largo a mear largamente 
sobre un pasto amarillo

_y es eso muy diferente a estar de pie 
en la barra del Arábica?

tal vez soy la resta de mis actos

tal vez
Soy lo que queda luego de perdonarle la vida 
a un cerdo

Soy lo que queda luego de restar los expresos 
cada vez que los tomo

una y otra vez


6

si algo me va a juzgar
que sea inconmensurablemente
distinto a mí, un río

algo que verdaderamente esté afuera, que fluya

algo en lo que pueda colocar 
mi confianza
algo a lo que pueda regresar 
cuando se me acabe la emoción

un río, un lenguaje

algo inconmensurablemente marrón

(¿pero acaso puedo colocar mi confianza 
en un no? No. En la idea de un río-tal vez)

no sé mucho de ríos pero creo que ya es tarde


7

es posible pensar
cómo será el mundo después de la muerte 

será una enorme explanada

Más bien,
no creo que es posible pensar 
cómo es el mundo antes de la muerte

Apenas esto:

el ventilador
que visto sin anteojos
parece un enorme papagayo blanco

y

que visto con anteojos
es un enorme papagayo blanco

parece un enorme papagayo blanco



8

tomar un expreso 
no comienza en ningún punto

ni cuando lo pedí 
ni cuando entré al local
ni cuando salí de casa para tomarlo
ni cuando llegué a casa para salir de casa para tomarlo


no tiene comienzo;

es sin comienzo

este verso es sin comienzo

nada de lo que hago tiene comienzo
ninguna palabra comienza con i

mis actos no son infinitos


S A B O G A L

3

el tiempo puede ser un desierto 
Es una traducción de lengua a lengua

también
el tiempo puede ser sin dirección 
el tiempo puede ser a la intemperie 
el tiempo puede ser sin techo

En una traducción de lengua a cosa 
el tiempo no es un desierto

No puedo decir mucho más



6

Cada vez se ha vuelto más difícil 
hacer el amor

justamente
porque se trata de una traducción de lengua a cosa

y hacerlo sobre arena gruesa 
o sobre pastos húmedos 
o bajo cielo azul
es una traducción de lengua a lengua 

No puedo decir mucho más


6a

estrellas y Estrellas
borroneadas en la gran pizarra negra

cada vez se ha vuelto más difícil 
hacer el amor

bajo un cielo post-constelaciones


7

Y cuando el tiempo deje de desertar 
por fin emergerá el tiempo presente

que aún no existe

(lo que ahora pasa por tiempo 
son esos 15 minutos de recreo 
antes de la clase de Geografía)



15

observación. Esto es una solución psicológica

El ave vuela. El ave intersecta
el aire en cierto ángulo. El ala extendida
sobre una corriente térmica
le impide caer. Ahí donde no había nada
el ave vuela y el vuelo deja una linea
imaginaria en la memoria.
Lo que está puesto en balance es invisible, 
el volumen y la ineluctable levedad 
de un corredor. Un trazo.

En mi mente un evento semejante 
está ocurriendo. Una frase vuela.
La frase intersecta su sentido en cierto ángulo. 
Aún con los cables y las poleas 
que la sostienen feamente visibles 
-ensamblar, mover, ensamblar, mover-
la frase es una línea limpia. Vuela como si nada 
le opusiera obstáculo y luego desaparece.
La frase deja un balance imaginario 
en la memoria, una corriente de aire

como una ventana que alguien olvidó cerrar.



EL LENGUAJE ES UN REVÓLVER PARA DOS
Colección Underwoodm Lima, 2008


SOBRE LA EXPRESIÓN "LLEVAR UN PESO EN EL CORAZÓN"

El corazón guarda en sus cámaras frigoríficas 
carne helada, cuerpos fríos que cuelgan 
de garfios de acero, 
atraídos por gravedad y pena.

Eso que llaman “llevar un peso en el corazón” 
no se parece a nada o se parece 
al peso de medio kilo de aceitunas negras 
envueltas en una bolsa de papel marrón.

Eso que llaman “llevar un peso en el corazón” 
no es sino una bolsa húmeda de aceitunas negras 
a punto de perforarse.

El corazón late, la carne cuelga.

Vamos, hermanos, a morir de frío, vamos.




OBJETO Y FIN DEL POEMA


Es de noche y tiene que aterrizar 
antes de que se acabe el combustible.
Así terminan todos sus poemas, 
tratando de expresar con un lenguaje 
público un sentimiento privado.

Su ambición es el lenguaje del piloto 
hablándole a los pasajeros 
en medio de una situación desesperada: 
parte engaño, parte esperanza, parte verdad.

Todos los poemas terminan igual.
Hechos pedazos contra un cerro oscuro 
que no estaba en las cartas.

Luego hallan los restos: el fuselaje,
la cola como siempre, intacta,
el olor a cosa quemada consumida por el luego.

Pero ninguna palabra sobrevive.



SIETE PAISAJES SOMATIZADOS
Hueso Húmero No.34, Lima, 1999.


1 Quives

Los vientos que no decepcionan, los que soplan solos, y llegan 
tarde; los que aparecen temprano, morados de frío, y los del retorno, envueltos en grasa y enardecidos. Pensamos que podían ser distintos: transparentes, con olor a tierra húmeda o a residuo maloliente de agua 
en un florero. No eran transparentes. Cristo es transparente. No eran ninguna forma de la transparencia. Y no olían a nada que hubiéramos olido antes. Eso ocurre con frecuencia cuando se embalsama un cadáver 
que aún anda fresco, dicen. Nos hicimos lentos a un lado y evitamos 
el vómito de un perro y sus habas. Así viajan los tesoros de la lengua, ocultos en pocas palabras y atrapados en sermones animales.
Dentro del templo, un niño de rasgos angelicales cagaba en mármol 
sobre la pila bautismal. El niño era ajeno al viento, indiferente al cólera, indiferente al sismo; indispuesto.


2 Lerra Dura

Y si alguien se asoma y dice He venido por ti, improvisa...
Eso también se ha vuelto común: quedarse dormido
frente al televisor, despertarse gritando alguna leve obscenidad
y escuchar la voz del lánguido detective que dice Fíjate más allá
de las pistas... (Pero más allá de las pistas sólo hay una playa
y un muro y un ruido.) Las frases se detienen solas, esperan
una ocasión mejor y regresan disfrazadas de animales enfermos
durante noches calurosas. A veces caminamos algo que no es un camino
y que no se mueve. Otras veces remamos sobre mares mal 
iluminados y a la deriva tomamos decisiones imprudentes. 
Hablar. Hablar hasta entrar en posesión de uno mismo. Y 
luego el tedio. El tedio de explicar-todo, nuevamente, otra vez; 
y entonces si has venido por mí, tal como yo, no habrás 
encontrado nada. En un famoso poema de Moro un perro 
es un animal, pero también una señal de que estamos solos 
entre huesos enterrados al azar.


3 Santander

O no exactamente amor pero sí algo tierno e inestable 
que terminé por destrozar a golpes contra las paredes de esta casa 
antes de abandonarla. Oh, no me cuentes lo que hacen 
los poetas: van detrás del amor a ilegibles borbotones, 
mientras siguen respirando con ayuda externa, mínimamente 
conscientes de las máquinas y los tubos a los que andan
 conectados-ah, y todo el dinero ese que dicen desconocer, 
símiles. Cuanto lo siento -dijo la amada— pero he estudiado 
el deseo con gran diligencia. Siguen los versos plagados de versificaciones, 
siguen las coimas. O no exactamente poema 
pero sí algo de veras ingenuo rebalsó de esos días, vidas 
privadas de vida, artificios tan elegantes como inservibles. 
Medianoche. Solamente mi pierna se ha dormido. Todo el resto 
sigue siendo triste, lejano, insoluble a la oscuridad.


4 Quizá Nazca, en todo caso un sur

Con gusto puedo sobrevivir a esta paraca de dioses violentos 
que se avientan contra mí sin piedad-mas todo está en calma, 
por ahora: sin toses, sin virus, sin cáncer, por ahora, de 
verdad. Es a mí mismo a quien debo sobrevivir, no a este 
puñado de imágenes: a mis manos, a mi vista, a las fiebres 
y a los pánicos marranos. Me he hecho añicos con los años 
al huir. Puedo tolerar, quizás, la pérdida del cuerpo (del propio
y del impropio) pero la posibilidad de olvidar el último sabor
del paladar, el último sonido del cuervo y el tiempo que pasamos conversando sobre el mar, lo decide: es mejor asi. Es mejor 
decir-es mejor dejar, es mejor salir del lenguaje es mejor huir.


5 Chancay

Una niebla espúrea se cierra sobre la espléndida tarde 
en la que reconocemos el comienzo de una difícil despedida. 
Chancay, hace años: una tarde espléndida sumergida en 
romeros y hemerocáliz y en el cielo, sobre el mar de añil, 
la raya oscura de un alhambre que ha pasado demasiado cerca 
de un corazón cercano o de la oreja herida de un caballo.
La niebla se detiene ante el muro fresco de adobe 
que distingue nuestras propiedades, aguardando. Desde entonces 
se ha vuelto imposible nombrar otras tardes u otras latitudes: 
los caranchos rehúsan volar más allá de la baranda. Temen 
la locura de la niebla y el gusto pardo que recubre el paladar 
cuando abren la boca para chillar, los confunde. (Junto a ellos 
los incómodos ángulos de los codos y las copas se apoyan, 
terribles, en las sombras).


6 Lurín Larkin Luren

Como si uno no se fuera a quedar en el mismo sitio 
mucho tiempo más, o como si uno mirara hacia atrás 
temiendo estar en algún otro lugar, uno vive asustado del susto 
aquel que ningún animal puede evitar: nada después de esto, nada 
con qué pensar, nadie a quien ver (tocar, oír, gustar) nadie a quien
oler cada mañana y nadie con quien negociar, los hábitos 
sonámbulos. Salvo esto, ya no hay más días; salvo la vaga indigestión
que acompaña al que duerme demasiado o al que duerme demasiado 
tarde, ya nada nos llama la atención, ya nada nos mira, 
nada nos atormenta.



7 Campodeagua

No quiero hablar echado en la cama o discutir con los que han vuelto 
del maravilloso paseo por los parques, los que han vuelto 
entusiasmados con seguir cualquier cosa. Prefiero andar suelto  
por las calles, fumar con una camisa blanca y silbar la canción extranjera. Iré a prisión por no devolverle el saludo a extraños, o por no decirle gracias al maestro que cobró por enseñarme. Sobre un campo de agua transitan animales nuevos que no necesitamos.

(Del libro homónimo,
Poesía reunida 1978--2018,
Mansalva,2023)
Mario Montalbetti



Mario Montalbetti (Lima, Perú, 1953). Es profesor principal de Lingüística en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado los siguientes libros de poemas: Perro Negro - 31 poemas (1978), Fin desierto (1995 y 1997), Llantos Elíeos (2002), Cinco segundos de horizonte (2005), El lenguaje es un revólver para dos (2008), Ocho cuartetas en contra del caballo de paso peruano (2008), Apolo Cupisnique (2012), Vietnam (2014), Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva (2016), Notas para un seminario sobre Foucault (2018) y Cabe la forma (2022). Antologías de su obra se editaron con los títulos En una lengua rompida (2017), / Huir no es mejor plan (Mansalva, 2017) y El cuatro está solo (2023). Sus libros de ensayos incluyen Cualquier hombre es una isla (2014),El más crudo invierno. Notas a un poema de Blanca Varela (2016), La ceguera del poema (n direcciones, 2018), / epiciclos (2018), Sentido y ceguera del poema (2018; reeditado en n direcciones, 2022) y El pensamiento del poema (2019; n direcciones, 2020). También ha publicado libros de difícil clasificación como Lacan arquitectura (con J. Stillemans, 2009) y Cajas, un estudio sobre lenguaje y sentido (2012; reeditado en n direcciones, 2018). Su obra poética fue reunida previamente con el título Lejos de mí decirles en México (Aldus, 2014; Matadero, 2019), y España (Liliputienses, 2014 y 2018). Es miembro del Comité Editorial de la revista Hueso Húmero.

Pueden LEER todos los poemas y ensayos del autor Aquí


 

domingo, 10 de mayo de 2026

LAS COSAS QUE DIGO SON CIERTAS

 


ESE PUERTO EXISTE (1949-1959)


Las cosas que digo son ciertas


Un astro estalla en una pequeña plaza y un pájaro pierde los 
   ojos y cae. Alrededor de él los hombres lloran y ven llegar 
   la nueva estación. El río corre y arrastra entre sus fríos 
   y confusos brazos la oscura materia acumulada por años y 
   años detrás de las ventanas.

Un caballo muere y su alma vuela al cielo sonriendo con sus 
   grandes dientes de madera manchada por el rocío. Más 
   tarde, entre los ángeles, le crecerán negras y sedosas alas 
   con que espantar a las moscas.

Todo es perfecto. Estar encerrado en un pequeño cuarto de 
   hotel, estar herido, tirado e impotente, mientras afuera cae 
   la lluvia dulce, inesperada.

¿Qué es lo que llega, lo que se precipita desde arriba y llena de 
    sangre las hojas y de dorados escombros las calles?
Sé que estoy enfermo de un pesado mal, lleno de un agua 
    amarga, de una inclemente fiebre que silba y espanta 
    a quien la escucha. Mis amigos me dejaron, mi loro ha 
    muerto ya, y no puedo evitar que las gentes y los animales 
    huyan al mirar el terrible y negro resplandor que deja mi 
    paso en las calles.
He de almorzar solo siempre. Es terrible.



El paseo

Vamos, la luz cambia,
la luz y el viento nos esperan creciendo.
Es hacia la noche donde vamos,
al frescor de la sombra continua,
a beber de los frutos vivos
que penden de ramas increíbles.

Ahora hay tal certeza 
de que un pie sigue al otro 
y el sol y la luna hacen el día juntos 
y el reposo no es terrible.

No es éste el lazo
ni tú eres hoy la presa pequeña.



Divertimento

Playa nocturna
donde el sol llega caminando sobre sus manos, 
fresco, cabalgando como el viejo caballo de la plaza 
lodo de madera y rojo,
como un campanario sobre el mar y sus estatuas, 
claros apóstoles con la boca abierta 
y el paladar negro de tanto hablar con Dios 
y de beberlo en la mañana a verdes tragos,
sorprendiéndolo entre las gaviotas,
porque él es el pingüino macho de ojos salados
o la vieja tortuga
cuyo amor ilumina el bosque.


Y llega el sol
y el dolor en la playa es una mujer con barbas,
el esfuerzo pasado,
y no este piano en la arena
ni Mozart desnudo
como una niña arrebatada y libre
jugando al escondite con su sombra
y con la sombra de todos
y con la muerte
que se deshace en sonrisas en este falso jardín, 
en el único día, 
el inesperado,
el que cae como una manzana sobre la cabeza.



VALSES Y OTRAS FALSAS CONFESIONES (1964-1971)


Historia

puedes contarme cualquier cosa 
creer no es importante 
lo que importa es que el aire mueva tus 
labios

o que tus labios muevan el aire 
que fabules tu historia tu cuerpo 
a toda hora sin tregua 
como una llama que a nada se parece 
sino a una llama



Es más veloz el tiempo

estar en algo 
alguna vez o siempre 
piedra animal hombre 
historia de un color 
sombra veloz en mi pecho 
el tiempo
el tiempo me acosa y me desdice
pregunto
en el aire escribo
con mi lengua escribo
con mis manos y pies escribo
con mis ojos

el amor
una ola enemiga me derriba
junto palabras contra palabras
no creo en nada de esta historia
y sin embargo cada mañana
invento el absurdo fulgor que me despierta
el límite de sombra
la conciencia
la trampa original
el sol arriba
la tierra abajo
al centro el viejo gesto
de un árbol que me agrede
con la inocencia de los arboles
a canción
que atraviesa la nube 
las cosas
caminan bellamente hacia la muerte
la hora se deshace sola
lejos de todo
fulgor y destrucción
aire en la grieta
o agrieta en el aire
ni piedra ni animal ni hombre

la flor señala el crimen 
con callado rubor

nadie ni el mismo tiempo 
se atreve a interrumpir al tiempo




CANTO VILLANO (1972-1978)



Canto villano

y de pronto la vida 
en mi plato de pobre 
un magro trozo de celeste cerdo 
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia 
aniquilar la luz 
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige 
un cielo rebosante 
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas 
más rubens más cebollas 
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada 
y el hueso del amor 
tan roído y tan duro 
brillando en otro plato

este hambre propio 
existe
es la gana del alma 
que es el cuerpo

es la rosa de grasa 
que envejece 
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio 
mea culpa negro bocado 
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí 
en este plato vacío 
sino yo
devorando mis ojos 
y los tuyos



Persona

el querido animal 
cuyos huesos son un recuerdo 
     una seña en el aire 
jamás tuvo sombra ni lugar

desde la cabeza de un alfiler 
    pensaba

él era el brillo ínfimo 
el grano de tierra sobre el grano 
    de tierra 
el autoeclipse

el querido animal 
jamás cesa de pasar 
    me da la vuelta



EJERCICIOS MATERIALES (1976 -1993)



Casa de cuervos

porque te alimenté con esta realidad mal 
cocida
por tantas y tan pobres flores del mal 
por este absurdo vuelo a ras de pantano 
ego te absolvo de mí 
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa 
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo

tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces la 
asfixia
y el color de tus ojos 
es también el color de mi ceguera 
bajo el que sombras tejen sombras 
y tentaciones
y es mía también la huella 
de tu talón estrecho 
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra para siempre 
la música extranjera 
de los cielos batientes

ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre 
dispuesta a la sorpresa de tus pasos 
a todas las primaveras que inventas 
y destruyes
a tenderme —nada infinita— sobre el mundo 
hierba ceniza peste fuego 
a lo que quieras por una mirada tuya que 
ilumine mis restos

porque así es este amor
que nada comprende y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio 
mezclados como se mezclan los sueños 
hasta ese torpe gris que es despertar 
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos 
y allí te encuentras 
sola y perdida en tu alma 
sin más obstáculo que tu cuerpo 
sin más puerta que tu cuerpo

así este amor
uno solo y el mismo con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
adonde no has de volver



Supuestos

el deseo es un lugar que se abandona 
la verdad desaparece con la luz 
corre-ve-y-dile

es tan aguda la voz del deseo 
que es imposible oírla 
es tan callada la voz de la verdad 
que es imposible oírla

calor de fuego ido 
seno de estuco 
vientre de piedra 
ojos de agua estancada 
eso eres

me arrodillo y en tu nombre 
cuento los dedos de mi mano derecha 
que te escribe

me aferró a ti
me desgarra tu garfio carnicero 
de arriba abajo me abre como a una res 
y estos dedos recién contados 
te atraviesan en el aire y te tocan

y suenas suenas suenas 
gran badajo
en el sagrado vacío de mi cráneo



CONCIERTO ANIMAL (1999)


La muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez

entresaca espulga trilla 
estrella casa alga 
madre madera mar 
se escriben solos 
en el hollín de la almohada

trozo de pan en el zaguán 
abre la puerta
       baja la escalera 
el corazón se deshoja

la pobre niña sigue encerrada 
en la torre de granizo 
el oro el violeta el azul 
       enrejados

no se borran

no se borran

no se borran




La pura letra del mar 
despierta el alma 
el cuerpo duerme todavía

único tono
el agua contra el agua

instrumento cortante
el viento
pulsa el instante

son uno ahora 
mar y viento

no hay reposo

sólo el bélico dúo amoroso 
de vida entrecortada 
de párpados cerrados 
y venas que se agitan 
preparándose




Esta mañana soy otra 
toda la noche 
el viento me dio alas 
para caer

la sin sombra 
la muerte
como una mala madre 
me tocó bajo los ojos

entonces dividida 
dando tumbos 
de lo oscuro a lo oscuro 
giré recién llegada 
a la luz de esta línea

en pleno abismo 
abriéndose 
y cerrándose 
la línea 
sin música 
pero llamando 
sin voz
pero llamando 
sin palabras 
llamando




Distantes y nunca tan próximos 
caminamos sobre una tierra que zozobra 
acostados en ella o simplemente de pie 
sentimos el corcoveo del tiempo

no se trata de llamas temibles
ni de mares ingobernables
en esta tierra la mente y el cuerpo
tienen el mismo vaivén
en el aire que carece de peso
ya que nada es diferente en la memoria
de lo que hemos visto o imaginado

soñamos como vivimos 
esperando sin certeza ni ciencia 
lo único que sospechamos definitivo 
el acorde final en esta vaga música 
que nos encierra

a veces la duda 
explícita como una flor 
con pétalos y señales nos induce 
a girar en nuestros ejes 
a tener sed

a beber entintando labios imaginados 
en el odre más viejo y mortal

lugar oscuro sitio de luz
sería el cielo en el ojo que se mira
en la mano que se cierra
para asirse a sí misma
en lo inmensamente abierto

a la postre como quien cierra un ataúd 
o una carta 
un rayo de sol
como una espada asomará para cegarnos 
y abrir de par en par la oscuridad 
como una fruta asombrosamente herida 
como una puerta que nada oculta 
y sólo guarda lo mismo



FALSO TECLADO (2000)


Es fría la luz

es fría la luz de la memoria 
lo apenas entrevisto brilla con insistencia 
gira buscando el casco de botella 
o el charco de lluvia

tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre el papel
endurecido por el tiempo

así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto

crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve a escribir
hasta el último aliento

sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en la entraña
del animal
que apenas estuvo



Strip tease

quítate el sombrero 
si lo tienes 
quítate el pelo 
que te abandona 
quítate la piel 
las tripas      los ojos 
y ponte un alma 
si la encuentras



Dama de blanco

el poema es mi cuerpo 
esto la poesía 
la carne fatigada el sueño 
el sol atravesando desiertos

los extremos del alma se tocan 
y te recuerdo dickinson 
precioso suave fantasma 
errando tiempo y distancia

en la boca del otro habitas 
caes al aire
eres el aire que golpea 
con invisible sal mi frente

los extremos del alma se tocan 
se cierran
se oye girar la tierra 
ese ruido sin luz 
arena ciega 
golpeándonos

así será
ojos que fueron     boca que decía 
manos que se abren y se cierran 
vacías

distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro hecha nieve
en la fuente     en la tierra
en el olvido

y vuelves
con falso nombre de mujer 
con tu ropa de invierno 
con tu blanca ropa de invierno 
enlutado



El falso teclado

toca toca
todavía tus dedos se mueven bien 
el dedo de la nieve y el de la miel 
hacen lo suyo

nada suena mejor que el silencio 
nuestro desvelo es nuestro bosque

aguza el oído como una hoz

a trillar lo invisible se ha dicho

para eso estamos 
para morir

sobre la mesa silenciosa 
que suena

(Del libro homónimo,
Poesía completa 1949-2000;
Caleta Olivia/Gog y Magog,
2023)
Blanca Varela



Blanca Varela. Poeta peruana (Lima, 1926-2009), considerada la más importante voz poética femenina de su país, en buena medida por la difusión internacional que alcanzó su obra. Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia. Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos. En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971 «Valses y otras confesiones». Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano», después apareció su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada», que incluía los libros : Ejercicios materiales (1993) y El libro de barro (1993); después publicó:  Concierto animal (1999), En 1996 recibió la Medalla Internacional Gabriela Mistral, otorgada por el gobierno chileno a personalidades destacadas de la cultura. Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001 y en 2006 el Premio Internacional de Poesía García Lorca. Recibió también los premios poesía Ciudad de Granada (2006) y Reina Sofía (2007). En 2001, el Círculo de Lectores, de Barcelona, publicó: "El Falso teclado" (Poesía reunida).Sus obras han sido traducidas al alemán, francés, inglés, italiano, portugués y ruso. (BIOGRAFÍA DE ARCHIVO)

BIOGRAFÍA incluida en la solapa del libro "Las cosas que digo son ciertas":

Blanca Varela (Lima, 1926-2009)  Fue poeta, traductora y periodista. Nació en el seno de una familia de escritores y artistas (bisnieta de Manuela Antonia Márquez, nieta de Delia Castro e hija de Serafina Quinteras). En 1943, ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoció a quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo. En 1949, partieron rumbo a Francia. Una vez en París conocieron a Octavio Paz. En 1954, viajaron a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se radicaron en Washington, D.C., donde Varela vivió de hacer traducciones y de eventuales trabajos de periodismo. Fue también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyeron en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela fue secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acudió a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica, además de colaborar en numerosas revistas del Perú y el extranjero.
Libros publicados por Blanca Varela:
Ese puerto existe (1959), Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel - Antología (1986), Canto villano -Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).

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