lunes, 16 de marzo de 2009

la verdad era un soplo...




































28

“La Verdad,” dijo un viajero,
“Es una roca, una poderosa fortaleza;
con frecuencia he ido a ella,
incluso a su más alta torre,
desde la cual el mundo parece negro.”
“La Verdad,” dijo un viajero,
“es un hálito, un soplo,
una sombra, un fantasma;
por mucho la he perseguido,
pero jamás he tocado
la orilla de su manto.”
Y yo le creí al segundo viajero;
pues la verdad era para mí
un hálito, un soplo,
una sombra, un fantasma,
y jamás he tocado
la orilla de su manto.


(de: Los Jinetes oscuros)

Stephen Crane



XXVIII

"Truth," said a traveller,
"Is a rock, a mighty fortress;
Often have I been to it,
Even to its highest tower,
From whence the world looks black."
"Truth," said a traveller,
"Is a breath, a wind,
A shadow, a phantom;
Long have I pursued it,
But never have I touched
The hem of its garment."
And I believed the second traveller;
For truth was to me
A breath, a wind,
A shadow, a phantom,
And never had I touched
The hem of its garment.


(of The Black Riders)

Stephen Crane. Novelista y poeta estadounidense, uno de los primeros exponentes del estilo naturalista. Crane nació en 1871, en Newark (Nueva Jersey), y estudió en las universidades de Lafayette y Syracuse. En 1890, se marchó a Nueva York para trabajar por su cuenta como reportero de los barrios bajos, trabajo que junto a su pobreza le proporcionaría material para su primera novela, Maggie, una chica de la calle (1893). La novela, que hubo de publicar a su costa con el seudónimo de Johnston Smith, mereció los elogios de los escritores Hamlin Garland y William Dean Howells, pero no tuvo éxito. En cambio, la siguiente, La roja insignia del valor (1895), fue reconocida internacionalmente como un estudio psicológico, realista y profundo de un soldado joven en la Guerra Civil estadounidense. A pesar de que nunca vivió experiencias militares, la descripción de las duras pruebas de combate que revelaba en su obra indujo a varios periodistas estadounidenses y extranjeros a contratarle como corresponsal en las guerras entre Grecia y Turquía (1897) y España y Estados Unidos (1898). En 1896, el barco en el que acompañaba a una expedición de Estados Unidos a Cuba naufragó, desastre que le hizo pasar tales privaciones que le ocasionaron una tuberculosis, experiencias que narra en el libro de cuentos El barco abierto y otros relatos (1898). En 1897, se estableció en Inglaterra donde hizo amistad con los escritores Joseph Conrad y Henry James. Las descripciones naturalistas de Crane son pesimistas y brutales, pero la crudeza de su realismo está mitigada por el encanto poético y la franqueza de los personajes. Crane también fue un innovador de las técnicas poéticas. Sus dos libros de poesía, Los jinetes negros y otros versos (1895) y La guerra es amable y otros poemas (1899), son ejemplos pioneros e importantes de verso libre e influyó en poetas Imaginistas como Amy Lowell. Otras obras son Servicio activo (1899), Relatos de Whilomville (1900) y Heridas en la lluvia (1900). En 1954 se publicó su correspondencia. Escribió un total de doce libros antes de morir, a los 28 años, en 1900, en Badenweiler (Alemania).

(poema tomado de la página Azafran y cinabrio ediciones -Sin mención del traductor).





No hay comentarios:

Publicar un comentario