domingo, 12 de julio de 2026

EL HUESO DE LA NOCHE (II)

 


El hueso de la noche
 
desarmar la mirada conocida
afinar la última mueca
descoser los ecos que todavía sobreviven
limpiar del cuerpo el pellejo vacío del poema
y atrapar la noche
el hueso luminiscente de la noche
desprenderse de la forma gastada
de los golpes sobre la superficie blanda
para habitar
lo desconocido
 
 
 
Mi casa de antes
 
 
el amor suele ser un instante
que la memoria cristaliza
y que las posteriores tentativas no suelen retocar
lo recuerdo dentro de un auto
te busco dijo
         era la hora del búho en la noche del pueblo
 
la sonrisa de amor era inmensa
amor tenía sabor a menta
        dolía como duelen las heridas recién hechas
amor decir es mejor que te calles
amor tener más fuerza
amor decir después amor
       mientras golpeaba el centro de un juego de muñecas
y una aprende entonces este oficio de saltar cercos
de próxima coartada
 
yo escapar de amor aquella noche
yo dejar de ser un lugar seguro
yo ver mi casa de antes desaparecer
 

Hermetismo del deseo

de un lado de la cáscara
la palabra sola
pulsa hacia adentro un sonido de tragar ácido
del lado opuesto 
la sangre burbujea
sobre cunas de un orfanato público

es el diente que hinca la carne
el impulso sexual de las bestias
que late y no suelta


Cuerpoobraje
 
 
habito este cuerpo como una constructora
conozco la corriente eléctrica que corre por debajo
las piezas en desuso
las habitaciones a medio terminar
este cuerpoobraje sabe indicarme de antemano las fisuras
los posibles impactos que atentan contra sus zonas blandas
 
el desconcierto aquí suele ser insoportable
y las horas pasan como un enjambre de insectos en épocas de plaga
 
nuestro alimento viene siempre de las alturas
pero lo indomable
son los detalles más sutiles
los pliegues de los ángulos
las marcas que insisten
y revelan esos sitios
por los que comenzará
la demolición
 
 
 
mirá chinita    viene el tren
decía la abuela
el abuelo estacionaba el chevette en primera fila
para que yo viera el espectáculo
la máquina se acercaba lenta desde la oscuridad del monte
hecha una aureola de luz
desparramando un gemido de animal hambriento
pasaba su esqueleto de hierro entre chispas y polvo
entonces la abuela saludaba con un brazo extendido
saludá así chinita decía
y cantaba     un tren    - otro tren
mientras se iban los vagones
 
cada noche la función se repetía
saludábamos y cantábamos
 
hoy el tren ya no pasa por el pueblo
pero algunas noches me detengo
en el mismo lugar
a saludar a su fantasma
 
  
(Del libro homónimo,
Obsequio de la autora)
 
 
Estefanía Ceballos
 
 
Estefanía Ceballos. Poeta, nacida en Corrientes. Argentina (1982). Ha publicado “Desde La guarida” (Ed. Ciudad Gótica - Rosario, Santa Pe/2014), “Punzantes Ninfas” (Ed. Ananga Ranga - Corrientes/2019, libro compartido con la poeta Laura Yasán) y El hueso de la noche" (Ed. El Suri Porfiado - Ciudad de Buenos Aires ,2021). En el año 2022 sus textos fueron seleccionados para la “Antología de poetas argentinas - 1961/2000” (Ed. Ediciones Del Dock, Ciudad de Buenos Aires). Difunde la poesía de todo el país -especialmente la del litoral- en el marco de proyectos de fusión como “La música en que flotamos”y “Voces de un mismo rio” proyectos que sostiene hace varios años junto a los músicos Mariano Casco, Rocío Lens y Juan Manuel Bottelo.
 
 
Pueden LEER otros poemas de este mismo libro: AQUÍ

IMAGEN: Fotografía de la autora: Perfil del Face.


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