viernes, 15 de julio de 2011

DE PESCA CON MI PADRE













Cae el anzuelo en el tiempo, a su tiempo.
Algunos peces morderán.
Salpicarán sus colores.
Veré en mis manos la desesperación:
sus ojos tan distintos e iguales como mundos acabados.

Cae el anzuelo y se lo olvida
largamente.
Algo podrido en el aire. Podrido
de algas, orines presurosos
y mejillones al sol.
Cruelmente afilado en el tiempo,
en la tanza tendida sobre el mar oscuro.

Siempre veníamos acá con mi padre.
En la barranca abandonada del kaiser
para mirar un instante, de pie, desde ahí,
las arenas gruesas de la playa
y el derrumbre encrespado de las olas.
Bajábamos con los pies desnudos
y el corazón apretado contra el mediodía.
La dirección del viento, las babas del diablo
y el revés del agua él sabía. Yo no.

Cae adentro y lejos, el anzuelo.
No hay otra manera
para que la carnada dé con la hoya escondida
No es cuestión de tirar por tirar.
Hay que mirar
mirar la bajamar volviendo y ver entre
las rocas las plomadas oxidadas,
los collares de nylon: fracasos reconocibles,
propios.

El mar, siempre distinto -decía-
no devuelve lo que se lleva.
Y siempre el aire olía así
entre una alegría de espinas y escamas.
Con él.


Osvaldo Picardo nació en la ciudad de Mar del Plata (provincia de Buenos Aires, Argentina, 1955), donde actualmente reside, es profesor de literatura y dirige la revista La Pecera. Ha escrito ensayos y crítica literaria para sus publicaciones y periódicos del país y en el exterios. Entre sus libros de poemas podemos mencionar: Apenas en el mundo (1988), Dejar sin ventanas la verdad (1993), Quis, quid, ubi. Poemas de Quintiliano (1997) y Una complicidad que sobrevive (2001), libro que le valió el Tercer Premio de Poesía del Fondo Nacional de Las Artes. Recientemente ha publicado la plaqueta Mar del Plata, con un poema dividido en 12 partes y dedicado a su ciudad natal. Entre sus otras publicaciones se destacan: Primer mapa de poesía argentina. Solicitudes y urgencias. El noroeste: La Carpa y Tarja (2000). Tradujo junto a F. Scelzo y E. Moore The love poems, de James Laughlin (2001). Ha obtenido en estos últimos años los premios Alfonsina Storni, de la Municipalidad de General Pueyrredón, y el premio a la trayectoria Lobo de Mar, de la Fundación Toledo de Mar del Plata.