miércoles, 16 de abril de 2014

Memorias


















3

entro en la cocina
con radichón lechugas
coloco el mortero sobre la mesada
y miro por la ventana hacia el parque vecino


4

voy despacio contando las pizarras del techo 
te llamo en sueños
me alegro de que hayas vuelto 
voy despacio por los años 
por cabellos cortados 
todos los lechos están iluminados 
los jueves a las ocho de la noche


5

una jarra de vidrio verde
es todo lo que tengo pero la conozco bien
tengo sólo esta jarra
me ha quedado ella sola
y es bastante
una jarra vacía
no hace falta
llenarla
ni moverla
está bien allí
y yo estoy bien
mientras la miro
por una vez
los dos
nos comprendemos
en el reposo de ser
cada uno
por su lado


8

me sorprenden en mi oficio
en un andamio
me sorprenden como soy
no me molesta
no soy más que el andamio
esta rama y este oficio


10

qué quieres que diga
qué quieres
antes que amanezca
antes que el mar te arroje su primer manotazo
antes de nacer la espadaña
y de morir la loca
y de trinar
de espantar con un fuelle el badajo de la torre
antes mucho antes
de ser llamado
qué quieres que diga
todo viene después


15

era por aquí
te juro
aquí estaba la puerta ella
tantas veces la tuve
al borde del aire


18

en lugar de estar adentro bajo techo
prefiero salir a caminar aunque haga viento
yo espero caminando
no que el viento se aparte de la calle
o que inaugure una noche sin puentes
yo espero que una mano surja
y me salude
y ponga fuego
una manzana
en el llano del día


20

que cante esta guitarra 
y cante cante y cante 
que la luz sea del día 
y renazca en otro cielo 
en otra infancia 
que yo vuelva a ser tu novio 
y a perderte 
y olvido


Edgar Bayley



Edgar Bayley se fue en 1990. Había nacido en 1919. Participó de la revista Arturo y más tarde de Poesía Buenos Aires. Fue uno de los principales agitadores del Invencionismo que en su manifiesto de 1945 afirmaba "El Arte ha sido durante mucho tiempo una renuncia a la responsabilidad, una abstención ante el mundo real. Pero ahora no se trata de embellecer al mundo en la obra de arte o en la imaginación, o de afearlo, o, simplemente, de copiarlo. Es preciso inventar nuevas realidades. ES PRECISO RECONSTRUIR EL MUNDO." Nos dejó los relatos del Doctor Pi, manifiestos, ensayos sobre poesía y pintura (Realidad interna y función de la poesía; Estado de alerta y estado de inocencia), y varios libros de poemas, entre otros: En común, La vigilia y el viaje, El día, Celebraciones, Alguien llama.






lunes, 14 de abril de 2014

El pibe













Se hace de noche
otra vez voy a volver
tardísimo del trabajo,
no le aviso a nadie.
Me tomo el colectivo
me siento al lado de un pibe
pienso en vos
y en el pibe,
en que vos sos este pibe
y que cogemos acá mismo.
Después me doy cuenta
de que me pasé tres cuadras
me doy cuenta también
de que el pibe tal vez me miraba.
Me bajo
prendo un cigarrillo
y lo apago antes de entrar,
había llegado al filtro
mi cálculo fue perfecto
Cierro
me saco la bombacha del culo
-un alivio-
y silbo mientras destapo una cerveza
y otra vez me pregunto
qué pasa si te llamo
y me respondo que
es probable que no me atiendas
como siempre.
Me siento
en una de esas banquetas
tan modernas y cancheras
que me regalaron mis amigas
cuando me mudé
y siento una amargura tan intensa
que la cerveza se hace dulce.
Me asomo por el balcón
y te veo llegar en la bici.
Me agacho rápido
para que no me veas
y enseguida pienso que en realidad
no te persigo
es una cuestión de purísima casualidad
que vivas enfrente de mi casa
y que además me gustes tanto.


Rosina Lozeco




Rosina Lozeco; Argentina, Santa Fe, 1989. Madre, estudiante y bajista ocasional Ganó en la disciplina Letras de la Bienal de Arte Joven de la Universidad Nacional del Litoral en 2010 y 2012. Entre 2007 y 2012 publicó semanalmente en su blog Rocha está loca (mongslap.blogspot.com).


sábado, 12 de abril de 2014

La pequeña verruga












LA PILETA DEL FONDO DE MI CASA

La pileta del fondo de mi casa
sigue armada, lejos
quedó la primavera, el verano,
el calor sofocante
que nos llevaba a tirarnos
de cabeza al agua fresca.
Lejos quedaron las ganas
de llenarla, de estar mojados
pensando en playas
y mujeres hermosas.
Pero, sigue armada
en el fondo, resiste
entre hojas secas,
agua sucia verde,
resiste en el viento de invierno,
a veces, alguna tormenta
la limpia y me ahorra
el trabajo que debería hacer.
De vez en cuando, mi abuela se acuerda
y me dice: Ariel, cuándo vas
a desarmar esa pileta?
Mañana nona, mañana.



LA PEQUEÑA VERRUGA

En la cama desnudos
acaricias mi pierna izquierda,
cuando tu mano llega
a mi rodilla, la sacas enseguida
sorprendida del asco que te produce
mi verruga.
Me decís, con aire molesto
y quejoso: cuándo te vas a sacar
esa verruga horrible?
Entre risas tímidas,
en voz baja te digo en el oído:
no me la voy sacar
porque cuando me dejes
o alguna vez tengas un amante
tus manos recorrerán la pierna de otro
y al llegar a la rodilla
las yemas se erizarán por un vacío
al no sentir el asco que te produce
la pequeña verruga
de mi rodilla izquierda.



MI EX NOVIA

Mi novia está acostada
en la cama,
las sábanas le cubren
hasta las costillas,
el pelo le deja
la cara cortada
en mil rayas.
Está dormida
y estoy seguro
que dejé
más que mi amor
en sus labios.
Somos jóvenes
pero eso se pierde con el cuerpo,
estamos enamorados
pero eso se olvida con la costumbre,
sin embargo
todas las veces
que ha quedado dormida
entre las sábanas
.......digo, no sé........
hay cosas en este mundo 
que nunca se extinguirán.


Ariel Delgado




Ariel Delgado (Morón, provincia de Buenos Aires, 1985).) A los primeros meses de vida se trasladó con su abuela a Paraná, Entre Ríos. Cursó estudios de profesorado en Lengua y Literatura. Publicó La pequeña verruga (Colección Chapita, Bs. As., 2009), Eí último clásico (Ese es otro que bien baila, Paraná, 2010; Gigante, Paraná, 2012). Con Julián Bejara-no crearon al "poeta entrerriano" Román Sangoy, bajo cuyo nombre publicaron Piiíín (Ese es otro que bien baila, 2010) y Las chicas de barrio son mejores cuando te íasíiman (Gigante, 2012). En 2010 fundó con J. Bejarano, M. Podestá y C. Monti la editorial de poesía joven Ese es otro que bien baila. Murió en Paraná en 2011.



jueves, 10 de abril de 2014

CUMPLEAÑOS

 


Para esta magia sencilla, casera,
basta con los seres queridos moviendose
en la oscuridad del living.
Para esta felicidad alcanza
con los hombres bebiendo y hablando
alrededor de las mujeres
que bailan solas como si ya supieran
exactamente todo lo que va a pasar
y no hubiera nada malo en lodo eso.



Daniel Durand






Daniel Durand. Poeta argentino. Nació en Concordia, Entre Ríos, en 1964, pero vive desde hace más de veinte años en Buenos Aires. Formó parte de la mítica revista 18 whiskys y de Ediciones del Diego. En esta Editorial publicaron la mayoría de los poetas de los 90', e incluso algunos que recién se iniciaban y después se hicieron muy conocidos. Publicó Vieja del agua, El terrible Krech (Ediciones del Diego), La maleza que le crece, Segovia (Selecciones de Amadeo Mandarino), El cielo de Boedo (Gog y Magog ediciones), Ruta de la inversión (Gog y Magog) y El estado y él se amaron (Mansalva). Actualmente dirige la Colección Chapita que reúne a los nuevos poetas jóvenes y traducciones de poetas extranjeros.



martes, 8 de abril de 2014

ALABANZA (*)














Yo, Masaoka Shiki, me jacto:
he venido a dar testimonio de lo que va a pasar aquí
y ahora
en esta choza flotante sobre el páramo
donde voy a agotar los máximos placeres
de la vida:
la salvia y el romero
y esta íntima luna escarchada que cede
hacia el oeste...

Viva el asombro de cada día vivo
Viva el asombro de lo que no vive en vano
Y hace de su compenetración
la voz invicta, la invicta melodía...



Javier Adúriz



Javier Adúriz. Poeta y ensayista argentino. Nació en Buenos Aires en 1948 y murió en la misma ciudad, en 2011. Publicó siete libros de poemas: Palabra sola (1971), En sombra de elegía (1979, ) Solo de conciencia (1986), Égloga brusca (1993), La forma humana (1999), Canción del samurai (2004, La verdad de se mueve (2008) y Esto es así (Ediciones del Dock, 2009). Dirigió la revista literaria León en el bidet. Y creó la figura de la estética "posclásica", una aleación entre tradición y vanguardia. Ha escrito además numerosos ensayos sobre poesía argentina y colaborado con las revistas literarias Omero y Hablar de Poesía. Dirigió la colección “Traducciones del dock”.

(*) El poeta canta cada línea del poema, como si encontrara algo manso y definitivo; una secreta victoria personal.



domingo, 6 de abril de 2014

EL JARDÍN DEL HOSPITAL PSIQUIÁTRICO


















Queda lejos Asís,
          aunque no tan lejos:
              Sobre este jardín, 
diseminado sobre este jardín, 
          hay un espíritu bueno;
              hermano de los pobres 
¿y quién es más pobre que el
          que está enamorado
              cuando los pájaros anidan
en la primavera del año? 
          Vinieron
              a comer de su mano 
que nada tenía,
          y sin embargo
              su plenitud 
sació a todos,
          La humanidad entera
               llegó a estarle en deuda, 
una historia sencilla.
          Es la estación del amor,

En un tiempo así,
         tiempo de jacintos
               en
el jardín del hospital, 
         el tiempo
               de las floraciones corales 
y de los racimos
         tempranamente
               rosáceos, es también el tiempo de
los nidos abandonados 
         antes
               que los gorriones empiecen 
               a deshacerlos
pues con el ciclo
         de la abundancia                 
               de nuevo los harán.
A su alrededor
         en los prados
               las parejas jóvenes
se abrazan
        como en un cuento 
               de Boccaccio.
Nada les importa, 
        amparadas por el mal
               que las ha confinado 
a este sitio.
        San Francisco los perdone
               a ellos y a todos los amantes 
quienes quiera que sean. 
        Han visto
               una magnífica luz 
emanada de sus frentes obscenas 
        La luz
               está atrapada ahí 
por el encierro de esos muros. 
        Están separados
               de sus semejantes. 
Es el tributo
        de un nido del año pasado.
               San Francisco,
que amparaste a los pájaros silvestres, 
        ayuda
               a quienes 
nada tienen
        y viven
               por la sagrada luz del amor 
que rige
        sobre este jardín
               ahuyentando la desesperación,

El tiempo pasa.
        Ha bajado el ritmo 
               pero con su 
disminución
        la escena se ha alterado.
               Los amantes dan la cara 
a lo que les ha sobrevenido. 
        Ya es verano.
               ¡Brilla pleno el 
sol!
        Cegados por la luz
               caminan perplejos 
buscando
        entre las hojas
               un lugar propicio 
para mirar
       la estación que avanza.
               No creen
en su propia cura 
       y dudan
               si escapar
de nuevo a la oscuridad 
       La escena
               ciertamente ha cambiado. 
En torno a San Francisco 
       toda la escena
               ha cambiado. 
Miran
       el cielo circundante
               y el paisaje entero. 
Llenos de terror 
       buscan
               una flor familiar 
que los conforte
       pero todo el campo 
              los reclama. 
Esconden los ojos 
       avergonzados
              ante tal abundancia, 
espiando tímidamente 
       entre sus dedos.
              El santo los observa, 
los ojos llenos de piedad.

El año aún es joven 
       pero no tanto
              como ellos 
que encaran los miedos
       que
              los asaltan.
Despiertos
       tras la primera locura de amor 
              parecen niños
que vinieran de un largo sueño. 
       El verano está aquí, 
              es un hecho. 
Discretamente
       el santo retrocede
             ¡Una, 
audaz,
       separando las hojas frente a ella,
             se yergue en plena luz del sol 
entrecerrando los  ojos 
       sola
             mientras su corazón
late salvajemente 
      y su mente
             bebe
el cabal significado 
      de
             todo esto!



William Carlos Williams

(Versión: Adriana González Mateos y Myriam Moscona) 

The mental hospital garden

It is far to Assissi,
but not too far:
Over this garden, 
brooding over this garden,
there is a kindly spirit,
brother to the poor 
and who is poorer than he 
who is in love
when birds are nesting 
in the spring of the year? 
They came
to eat from his hand 
who had nothing, 
and yet
from his plenty 
he fed them all.
All mankind
grew to be his debtors, 
a simple story.
Love is in season.

At such a time,
hyacinth time
in
the hospital garden, 
the time
of the coral-flowered 
and early salmon-pink 
clusters, it is
the time also of
abandoned birds nests 
before
the sparrow starrt
to tear them apart
against the advent of that bounty
from which
they will build anew
All about them
on the lawns
the young couples 
embrace
as in a tale
by Boccaccio.
They are careless
under licence of the disease
which has restricted them 
to these grounds.
St. Francis forgive them
and all lovers 
whoever they may be. 
They have seen
a great light, it
springs from their own bawdy foreheads. 
The light
is sequestered there 
by these enclosing walls. 
They are divided
from their fellows 
It is a bounty
from a last year's bird's nest.
St. Francis,
who befriended the wild birds, 
be their aid,
those who have nothing,
have nothing
and live
by the Holy light of love 
that rules, 
blocking despair,
over this garden.
Time passes.
The pace has slackened
But with the falling 
of of the pace
the scene has altered.
The lovers raise their heads, 
at that which has come over them,
It is summer now.
The broad sun 
shines!
Blinded by the light
they walk bewildered, 
seeking
between the leaves 
for a vantage 
from which to view
the advancing season.
They are incredulous 
of their own cure
and half minded 
to escape
into the dark again. 
The scene
indeed has changed. 
By St. Francis
the whole scene
has changed. 
They glimpse
a surrounding sky
and the whole countryside. 
Filed with terror
they seek
a familiar flower 
at which to warm themselves, 
but the whole field 
accosts them, 
They hide their eyes 
ashamed
before that bounty, 
peering through their fingers 
timidly.
The saint is watching, 
his eyes, filled with pity.

The year is still young 
but not so young 
as they
who face the fears 
with which 
they are confronted. 
Reawakened           i
after love's first folly
they resemble children
roused from a long sleep.
Summer is here,
right enough.
The saint
has tactfully withdrawn.
One 
emboldened,
parting the leaves before her,
stands in the full sunlinght, 
alone
shading her eyes 
as her heart
beats wildly
and her mind
drinks up 
the full meaning 
of it
all!


William Carlos Williams. Poeta, novelista y médico estadounidense, célebre por escribir, utilizando un lenguaje popular, sobre temas y hechos cotidianos. Nacido el 17 de septiembre de 1883 en Rutherford (Nueva Jersey), estudió en las universidades de Pennsylvania y Leipzig, (Alemania). A partir de 1910 ejerció la medicina en su ciudad natal y en la vecina Paterson, profesión que simultaneaba con su afición a la literatura. Durante esos años, su reputación entre la crítica fue creciendo, y se le comenzó a apreciar primero como poeta y más tarde como narrador. Su primeros poemas se publicaron en dos libros, Poemas (1909) y Temperamentos (1913). Sus obras de madurez, con frecuencia radicalmente experimentales en cuanto a técnica y forma, recibieron la influencia del movimiento imaginista, caracterizado por un rechazo hacia el sentimentalismo, la artificialidad y la vaguedad, y su consecuente empeño en utilizar un lenguaje común, contener al máximo la expresión de las emociones y concentrarse en experiencias concretas de la realidad cotidiana. Ejemplos de su última poesía se pueden encontrar en Poemas completos (1938) y Poemas completos  (1950). A finales de la década de 1930, comenzó la composición de un extenso poema acerca de la vida en su país durante los años de la Gran Depresión de 1929, titulado Paterson, Libros I-V (1946-1958). Entre sus trabajos en prosa se encuentra una conocida y muy leída colección de ensayos acerca de la historia de los Estados Unidos, Así comienza la vida (1925), y las novelas La mula blanca (1937), El cuerno de la abundancia (1940), y La construcción (1952). Recibió el Premio Nacional del Libro de Poesía en 1950. Murió el 4 de marzo de 1963, en Rutherford, y recibió póstumamente el Premio Pulitzer por su colección de poemas Cuadros de Brueghel (1962). En 1951 apareció su Autobiografía. 
(Biografía tomada de el poder de la palabra.







viernes, 4 de abril de 2014

LAS MANOS VACÍAS


















11

Futura madre
quizás abandonada
por uno que se hizo humo.
La veo triste, pensativa y dominical,
cuando cruza la plaza esta mañana.
Ver mujeres en tal condición
forma parte de mi trabajo.
¿Para qué? No lo sé.
Tampoco tiene mucha importancia.
Yo veo amor herido en su manera de andar,
de dar tímidamente unos pasos
con la indecisa gracia de un ave que camina.
Para mi gusto, para mi manera
de ver el mundo en su más íntima
y secreta correspondencia,
ella, hoy, en la cálida mañana,
es una garza melancólica
que ha salido a dar un paseo.
Ahora cruza, sin la menor prisa,
este jardín municipal con pájaros,
con un Jacaranda florido,
con un sol cariñoso,
un sol que te acaricia el cuello,
que te invita a dormir, pero
no eres tú quien está por llegar a la calle;
es ella, que por poco pisa mi sombra
y, sin embargo, no me ve.
Mejor así.
Seré el poeta clandestino
de su tristeza pasajera.


28

¿Dónde estoy? ¿Qué?
¿Quién me mira desde el espejo?
¿Pero por qué me has traído
a este bar de ausentes?
Pídeme un whisky, por favor.
Mejor, que sea doble.
Y, sin agua, sin hielo.
Puro, el whisky es lo único puro esta noche.
Los jardines se han perdido,
el mar es un yermo petrolero
y el cielo es hoy un basural de meteoritos.
Hace calor aquí, mucho calor.
Un bar sin aire acondicionado
es un anacronismo alcohólico.
Es como estar sentado frente al piano
con un cigarrillo en los labios.
Ah, ya recuerdo, estamos en el bar de Rick.
Pero es tarde, es muy tarde.
Es hora de cerrar.
Ya se fueron las chicas lindas,
las mayorcitas atractivas,
los aburridos con motivo
y los pesados de costumbre.
La noche se ha marchado,
el alba pisa los talones
a la gente madrugadora.
Y tú, que nada entiendes, lo entiendes todo.


Jacobo Rauskin



Jacobo Rauskin. Poeta paraguayo (Villarica, 1941).Ha publicado más de veinte poemarios, entre los que destacan Jardín de la pereza (1987), La Noche del viaje (1988), La canción andariega (1991), Alegría de un hombre que vuelve (1992), Espantadiablos (2006) y Los años en el viento (2008). Su poesía reunida va por la tercera edición.Es miembro de la Academia Paraguaya de la Lengua y académico correspondiente de la Real Academia Española. Ha sido catedrático en la Universidad Católica de Asunción, y actualmente se desempeña como Director de la Biblioteca Municipal «Augusto Roa Bastos» de Asunción, Paraguay. En 2007, se le concedió el premio Nacional de literatura.Colabora en revistas latinoamericanas como Trilce, de Chile; y, La Otra, de México.






miércoles, 2 de abril de 2014

BIOGRAFÍA DE NADIE















Es notable la gloria de Nadie: no tuvo antepasados bajo el sol, bajo la lluvia, no tiene raigambre en Oriente ni Occidente. Ni hijo de Nadie, ni nieto de Nadie, ni padre de Nadie, pequeño cónsul del olvido.

¿Ven un vacío en la foto familiar, un hueco, un espacio entre la respetable parentela? Es Nadie, sin rastro y sin linaje.

Es notable la gloria de Nadie antes de la primera mañana de la historia, precursor de hombres que hoy son hierba, de padres de otros padres que son velas sin pabilo.

Festejemos a Nadie que nos permite presumir que somos Alguien.



VISITA A UN CEMENTERIO DE AUTOS

Tras los campos de millo y de cebada
El jardín de la herrumbre
Recibe la visita de la lluvia.
Golpean los goterones las viejas carrocerías
Que tienen un aire de belleza olvidada.
A la salida de la ciudad
Detuve mi bicicleta en el cementerio de autos
Y creí ver la pelirroja 
Con sus muslos abiertos al amor
En el asiento trasero del Studebaker
/de su abuelo.
Nadie trae flores a sus muertos,
Mr. Ford, Mr. Packard, 
A pesar de extrañarlos más que a sus padres.
Por años dieron mejor trato a sus bielas
Que a sus vísceras, a sus embragues
Que a un rumor de cansancio en las arterias.
Algo de un naufragio del tiempo 
Hay en esta necrópolis de latas retorcidas,
Algo de estancada y desmembrada metalurgia. 
Algunos de estos restos de latón
Fueron cabinas poderosas de hombres seguros
Que huyeron de sí mismos al paso del tren,
Al cruce de la liebre o al encuentro del árbol.
Hasta el auto fantasma
Que escapó tras arrollar al vendedor de manzanas
Por la carretera 39,
Se siente en su casa. Hay algo de espiritismo
En esta leprosería de autos. La lluvia
Es la médium que convoca a los tripulantes
De destazados coches de huesos más firmes,
Menos calcáreos que sus ahora invisibles 
/conductores.
Todo lleva a pensar 
En una arqueología del vacío. 
Es posible que mañana se encuentren
Estas necrópolis hundidas en la arena
Y alguien guarde en su maleta
Alguna pieza del Chevrolet rojo
Como la huella de una edad primitiva.



Juan Manuel Roca



Juan Manuel Roca  nació en Medellín, Colombia, en 1946. Poeta, ensayista, crítico de arte, narrador y periodista cultural. Su producción poética tiene una apertura hacia el surrealismo, pero luego encuentra su tono y temas personales. Algunas de sus obras son Memoria del agua, 1973; Luna de ciegos (Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia), 1976; Los ladrones nocturnos, 1977; Cartas desde el sueño, 1978; Fabulario real, 1980; Ciudadanos de la noche, 1989; Pavana con el diablo, 1990; Monólogos, 1994; La farmacia del ángel, 1995. Tertulia de ausentes (1998), Lugar de apariciones (2000)
Los cinco entierros de Pessoa (2001) - Antología; Arenga del que sueña (2002)
Teatro de sombras con César Vallejo (2002);  Un violín para Chagall (2003) El ángel sitiado y otros poemas (2006); Testamentos (2008), Biblia de Pobres (2009); Pasaporte del apátrida. Editorial Pre-Textos. 2012 y Tres caras de la luna - Sílaba Editores (2013)
En 1994 publicó Prosa reunida. Libros de ensayos: Museo de encuentros, 1995 y Cartógrafa memoria, 2003. Entre las antologías de su poesía se destacan Luna de ciegos (México 1994), Los cinco entierros de Pessoa (España, 2001) y Cantar de lejanía (Bogotá, 2005). Recibió el Premio Nacional de Poesía Ministerio de Cultura, en 2004, entre otras distinciones.




lunes, 31 de marzo de 2014

ALIANZAS ESTRATÉGICAS














El árbol acrecienta al manantial
El fruto acrecienta al pájaro
La luna acrecienta las olas
La nube acrecienta a la lluvia
El gallo acrecienta el alba
y las noches sin orillas a los aullidos del lobo
Cuando las cordilleras sostienen el sueño del mundo
sólo el hombre parece decrecer



Luis Eduardo Rendón


Luis Eduardo Rendón (Antioquia, Colombia,  1972). Ha  publicado  los  libros  de  poemas: Arpa  a merced  de  las manos  invisibles  (1996),  La  velocidad  de  las  piedras  es  azul  (1997), Universal Gong Night (1997),  Tras  la  loba  espectral  (1998),  La  Plaza Mercurio (2000), Libro de presagios (2011). Pertenece desde sus primeros años a la organización del Festival Internacional de Poesía de Medellín, a la Corporación de Arte y Poesía Prometeo y al  Consejo Editorial de la revista Prometeo. 




sábado, 29 de marzo de 2014

OSCURO

















Es la entrada en la noche 
su vientre oscuro redondo
su boca que todo lo traga lo succiona
lo escupe
sus ubres facas de perra
de mujer que ha perdido a sus hijos
es la noche ojos de caballo 
la noche de las fogatas de los vagabundos 
la noche cicatriz
brebaje alcohol costurones 
frazadas hediondas
hombres que duermen y respiran y mueren de frío
con un hilo de saliva corriéndoles por los labios
hombres solos mujeres solas
que se voltean hacia el otro lado
como si hubiera otro lado una tibieza
y no la noche su garganta su gangrena
su pierna amputada
sus pisadas cojas vacilantes
y no la noche su resaca su orilla
sus alcantarillas sus falsos puentes
su tendido eléctrico mentiroso
la noche desbocada

que nadie puede amansar

ojos de caballo  la loca


Damaris Calderón



Damaris Calderón. La Habana, 1967. Poeta, narradora y ensayista cubana. Licenciada en Letras por la Universidad de La Habana. Magíster por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Santiago de Chile. Ha publicado los poemarios: "Con el terror del equilibrista", "Duras aguas del trópico", "Se adivina un país", 1997, "Duro de roer", "Babosas: dejando mi propio rastro", "Parloteo de Sombra", "Los amores del mal" y El billar de Lucrecia, México, 2006. Poemas suyos aparecen incluidos en diversas antologías sobre poesía cubana y latinoamericana actual. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al holandés, al portugués, al francés y al servo-croata. Obtuvo varios premios nacionales dentro de Cuba, entre ellos, el premio de poesía de la revista Revolución y Cultura, Premio el Joven Poeta y el premio Ismaelillo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. En 1999 obtiene el premio de poesía del diario El Mercurio, Santiago de Chile. Ha obtenido dos veces la beca de Creación del Fondo del libro y la lectura, en Santiago de Chile.




jueves, 27 de marzo de 2014

INVERNAL













El tiempo no te ha dado las respuestas,
sólo nuevas preguntas.
Declina con las horas
la luz, las calles se despueblan,
desde tu cuarto sólo ves
un futuro de ramas harapientas,
la noche agazapada en los tejados,
y crees sentir, incluso, esa quietud
que precede a la nieve
como un aliento contenido,
algo que espera a ser
y desespera.
El invierno
lo hace todo más simple,
con su buril de frío y de carencias.
Es una disciplina,
un acuerdo entre el mundo y su reverso,
el lado de penumbra en que se apoya.

El color de la tarde
se iguala al pensamiento.
Cae sobre la calle
una luz aclarada, casi exenta,
y todo se distancia y adormece
como en un objetivo,
como si el mundo fuera un diagrama del mundo,
un mapa desnutrido y efcaz
que ha dado con el hueso de las cosas.

La mente se complace en el invierno.
Le alivian sus aristas,
su quieta economía,
la forma en que se atiene a lo que tiene.
Todo lo simplifca,
también estas preguntas intranquilas
que cambian con el tiempo,
que no cambian.



Jordi Doce



Jordi Doce, poeta, crítico y traductor español (Gijón, 1967) ha sido lector de español en la Universidad de Oxford (1997-2000) y subdirector editorial de la edición española de la revista Letras Libres. Además de traducir la poesía de Paul Auster, William Blake, T.S.Eliot, Ted Hughes, Charles Simic, Peter Redgrove y Charles Tomlinson, es autor de los poemarios Lección de permanencia (Pre-Textos, 2000), Otras lunas (DVD, 2002) y Gran angular (DVD, 2005). En prosa ha publicado Hormigas blancas, Imán y desafío, Curvas de nivel y Perros en la playa (2011). Coordina el área de poesía de Hotel Kafka.Es doctor en letras por la Universidad inglesa de Sheffield.




martes, 25 de marzo de 2014

CADA MAÑANA















lo hago como si fuera a producirse
un milagro salvaje
con un pie en el umbral de la derrota 
y otro en el callejón de la locura

lo hago ensuciando la verdad
trabajando en los bordes de un secreto minúsculo

lo hago en los intervalos de la conciencia
en los cajones del dormitorio
sobre la mesa del desayuno

lo hago sin vacilar
con la perseverancia de los fanáticos
y la codicia de los mendigos

lo hago con lentitud
sin inocencia

hundo cada mañana los dedos en la mierda
buscando una razón para vivir

y fracaso y lo hago
y fracaso
y lo hago


Laura Yasán



Laura Yasán. Poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1960, concibe el poema como un acto de valentía y cree que esa fuerza reside en el coraje de atreverse a decir, que la poesía es un arma y que para ser buena debe ser belicosa, debe provocar, remover, maldecir. Piensa que los poemas que sólo reflejan superficies pulidas, ámbitos donde el polvo y la humedad no tienen cabida, son actos cobardes que no denuncian la realidad sino que la disfrazan. Coordinó talleres de escritura en cárceles, hogares de menores, asilos de ancianos, sindicatos, bibliotecas y en el ámbito privado. En 1988 integró la "III Antología Ilustrada de poesía joven" (Editorial Hombre Nuevo) y en el 2000 la antología poética "Zapatos Rojos 2000" (La Bohemia, 2000). Publicó los libros de poemas "Doble de alma" (Tierra Firme, 1995), "Cambiar las armas" (Botella al mar, 1997), "Loba negra" (La bohemia, 1999 y Educa, Costa Rica, 1999), "Cotillón para desesperados" (La Bohemia, 2001) ,"Tracción a sangre" (La Bohemia, 2004) y "Ripio" (Nuevo Hacer 2007). "Loba negra" recibió el Premio Unico de Poesía EDUCA (Costa Rica, 1998) y el 3º Premio del Fondo Nacional de las Artes (Buenos Aires, 1998). Cotillón para desesperados recibió mención especial del jurado en el IV Premio Internacional de Poesía Ciudad de Medellín (Colombia, 2002). En Febrero del 2008, su libro inédito ¨La llave marilyn¨ recibió el premio de poesía ¨Casa de las Américas¨ en Cuba. Su obra fue parcialmente traducida al inglés y publicada en la antología "Poetry Ireland Review" (Irlanda, 2002). Integra desde el 2000 el consejo de redacción de la revista literaria "Los rollos del mal muerto". Muchos de sus poemas fueron publicados en diferentes revistas literarias del país y del exterior. Ha diseñado y coordina actualmente el programa de trabajo "Palabra Virtual", talleres de creación literaria a través de correo electrónico. (Bio, por Marisa Negri).





domingo, 23 de marzo de 2014

ARTE MAYOR












En el silencio de los árboles
intuimos
que el otoño es perfecto

se detiene en la rama
en las hojas
en el tronco
en la savia

y eso sucede en toda la montaña

Una mantis en mímesis
que nos hace escuchar
la oración de la vejez

En la naturaleza
se vuela para sucumbir
o para crear vida

En otoño
los pedúnculos marchitos
no soportan el peso del tiempo


Enormes son nuestras
equivocaciones
y aciertos
en la vida

Ay fatalidad

La poesía es el arte mayor
para volvernos solitarios

Un arte milenario
para miles de años posteriores

Hasta el respirar
y el paso del oxígeno
está grabado
en la nada.



VIDAS EJEMPLARES


Tres fósforos yacen acostados 
en una cama de cartón. 
Es tarde en la noche 
y el calor del verano los sofoca; 
conversan del destino 
y de lo hermoso que es arder 
acercándose a dos velas 
cuando los enamorados 
se miran con dulzura 
antes de cenar. 
Están concientes que sus vidas 
se acercan al ocaso y no le temen; 
la vida es eso, 
una llama que surge 
y que se apaga 
al intentar asir su fuego. 
Tranquilos aguardan 
y en el tedio de la espera, 
juegan a soñar que hay otra vida 
que nace cuando mueren.



José María Memet





José María Memet, poeta y gestor cultural, nacido en Neuquén, Argentina, en 1957 y nacionalizado chileno en 1970.  Ha publicado varios libros, entre ellos "Poemas crucificados" (1977); "Bajo Amenaza" (1979); "Los gestos de otra Vida" (1985), "Amanecer sin dioses" (1999), "El rastreador de lenguajes" (2005) y "El cazador de instanstes", entre otros. Director del Festival Internacional Chile-Poesía. Su obra ha recibido diversos premios, entre otros,  el Gabriela Mistral  en  1977  y  el Premio Pablo Neruda en 1996.