viernes, 27 de mayo de 2016

LA RUTA








































El cielo se cuarteaba, desgarrado por los pilones,
Y algunas farolas se inclinaban sobre la carretera
Yo miraba a las mujeres y las quería todas,
Sus labios entreabiertos formaban polígonos.

Jamás alcanzaré la paciencia total
De aquel que se sabe eternamente amado
Mi recorrido será breve, errático y cruel,
Tan lejos del placer como de la indiferencia.

Las plantas nocturnas trepaban por la cristalera
Y las mujeres se deslizaban cerca del bar tropical;
En el túnel de las noches, la esperanza es brutal,

Y el sexo de las mujeres se inunda de luz.



Michel Houellebecq  (Saint-Pierre, isla de La Reunión, departamento de ultramar de Francia al este de Madagascar, 1956)


(Traducción:  Sandra Gudiño)


LA ROUTE

Le ciel s’écartelait, déchiré de pylônes,
Et quelques réverbères se penchaient sur la route
Je regardais les femmes et je les voulais toutes,
Leurs lèvres écartées formaient des polygones.

Je n’atteindrai jamais à la pleine patience
De celui qui se sait aimé dans l’éternel
Mon parcours sera bref, erratique et cruel,
Aussi loin du plaisir que de l’indifférence.

Les plantes de la nuit grimpaient sur la verrière
Et les femmes glissaient près du bar tropical ;
Dans le tunnel des nuits, l’espérance est brutale,
Et le sexe des femmes inondé de lumière.





IMAGEN: La modelo y actriz francesa: Latitia Casta.



miércoles, 25 de mayo de 2016

EL ÚLTIMO VERANO


























Hacia el sol se tiende el esfuerzo del vegetal;
El combate prosigue y el calor aumenta;
La reverberación se vuelve cegadora;
Capas de aire superpuestas, de igual sopor
Se remueven con sorna.

Os juro que estaba en mi estado normal;
Las flores horadaban mis ojos con su brillo brutal
Fue un accidente.

Ahora veo de nuevo las circunstancias exactas.
Nos habíamos parado cerca de una catarata.
La suave piel de los prados se abrió, garganta enorme;
La reverberación se vuelve cegadora;
Aquí y allá había flores de dedalera;
Mi hermana y yo caminábamos sobre una alfombra nupcial.




Michel Houellebecq

(Traducción: Sandra Gudiño)


L’ÉTÉ DERNIER

Vers le Soleil se tend l’effort du végétal ;
Le combat se poursuit et la chaleur augmente ;
la réverbération devient éblouissante ;
Des couches empilées d’air, d’une torpeur égale,
Remuent sournoisement.

J’étais, je vous le jure, dans mon état normal ;
Les fleurs trouaient mes yeux de leur éclat brutal
C’était un accident.

Je revoie maintenant les circonstances exactes.
Nous étions arrêtés près d’une cataracte.
La souple peau des près s’ouvrit, gueule béante ;
La réverbération devint éblouissante ;
Il y avait çà et là des fleurs de digitale ;
Ma sœur et moi marchions sur un tapis nuptial. 






lunes, 23 de mayo de 2016

ADAGIO























Hay que vivir para ser feliz
Para ser infeliz hay que vivir
Es un adagio y a la vez dos

Escritos por un filósofo ebrio.



Raymond Queneau

(Traducción: Sandra Gudiño)



Il faut vivre pour être heureux
Pour être malheureux faut vivre
C’est un adage et même deux

écrits par un philosophe ivre




Raymond Queneau (El Havre, Francia, 1903 - París, 1976) Escritor y matemático francés. Hijo único de familia católica, su vocación literaria, que inquietaba a sus padres, fue precoz y constante. Escribió gran cantidad de poemas, muchos de los cuales rompió, y desde su juventud manifestó una avidez de lectura que no cesó nunca. En 1920 su familia se instaló en un lugar próximo a París y el joven Queneau obtuvo una doble licenciatura en letras y filosofía en la Sorbona. Trabajó en un banco y, posteriormente, como representante comercial. En 1924 tuvo su primer gran encuentro con los surrealistas. Es probable que la relación con A. Breton y sus amigos especialmente, a partir de 1927, J. Prévert, G. Duhamel e Yves Tanguy estimulara en forma decisiva su vocación literaria. La liberación que permitía la escritura automática, la rebelión y el inconformismo del nuevo medio le permitieron manifestarse como un miembro activo del grupo. Sus primeros textos, en los que se expresaba su gusto por el sueño y el cine, aparecieron en La Révolution Surréaliste. En 1930 rompió con Breton, por "razones personales". En Odile (1937) contó metafóricamente y bajo forma novelada cómo un simple viaje a Grecia, en 1932, lo liberó de los surrealistas y propició su primera novela, Le Chiendent (1933), en la que se enfrentó a la oposición entre lengua escrita y lengua hablada. A partir de entonces, publicó en Gallimard una novela por año. Gueule de pierre (1934) y su continuación, Les Temps mêlés (1941), abordaban el drama de las relaciones entre padres e hijos; en Les Derniers jours (1936), el héroe vivía la decadencia de la posguerra. Estas novelas, al igual que Chêne et Chien (1937), "novela en verso", Les Enfants du limon (1938) y Un rude hiver (1939), se inscribieron en lo que puede considerarse como una "novela familiar" que trazaba su historia personal. Por esas fechas comenzó su creciente interés por las religiones orientales y el pensamiento esotérico. En 1938 fundó con H. Miller la revista Volontés. Ante el estallido de la nueva contienda mundial, su Journal 1939-1940 (diario publicado póstumamente en 1986) revela una angustia que sólo lograba apaciguar con el ejercicio de sus rituales.Las novelas que publicó durante y después de la guerra, Mi amigo Pierrot (1942), Loin de Rueil (1944) y La alegría de la vida (1952), son menos sombrías que las anteriores y están presididas por un cierto júbilo, que se acentuó en Zazie en el metro (1959), en la que la mezcla de lo popular y lo erudito da fuerza cómica a la obra y que, al igual que Ejercicios de estilo (1947), consolidó su popularidad. Zazie en el metro obtuvo un importante premio por su humor negro, y fue llevada a la gran pantalla al año siguiente por Louis Malle. Los Ejercicios de estilo relatan un mismo y trivial incidente de 99 maneras o "estilos" diferentes. Paralelamente, multiplicó las actividades escribiendo para el cine, diarios y revistas. Publicó compendios de poemas: Les Ziaux (1943), Le Chien à la mandoline (1958) y Sonnets (1958); novelas breves: Une trouille verte (1947) y Le Cheval troyen (1948). Con el seudónimo de Sally Mara, publicó dos novelas: Siempre somos demasiado buenos con las mujeres (1947) y Diario íntimo (1950). En 1960 creó OuLiPo (Ouvroir de Littérature Potentielle), grupo que preconizaba la reintroducción del concepto de coerción formal como los lipogramas o las estructuras matemáticas en la creación literaria, y cuya intención era explorar los juegos y las combinatorias posibles dentro de las reglas convencionales de la literatura; pertenecieron al grupo, entre otros, Italo Calvino y Georges Pérec. Su actividad continuó con nuevos libros de poesía, como Cent Mille Milliards de poèmes (1961), que sólo contenía diez sonetos, novelas com Flores azules (1965) y Le Vol d´Icare (1970) y ensayos sobre las matemáticas. Después de su muerte se publicaron Contes et Propos (1981), Philosophes et Voyous (1986) y parte de sus Journaux o diarios. De los muchos heréticos del surrealismo, entre los que Queneau ocupa un lugar destacado, acaso ninguno como él llevó la herejía hasta el punto de vindicar los orígenes del propio movimiento: heredero directo de A. Jarry, es un notable ejemplo de la vigencia de la patafísica, esa "ciencia de las excepciones" que intuyera su maestro.





sábado, 21 de mayo de 2016

RONDA ALREDEDOR DEL MUNDO




























Si todas las muchachas del mundo quisieran darse la mano, podrían hacer una ronda alrededor del mar profundo.

Si todos los muchachos del mundo quisieran ser marineros, podrían formar con sus barcas un puente sobre el mar profundo.

Podría hacerse una ronda entonces, alrededor de todo el mundo, si quisieran darse la mano  las gentes jóvenes del mundo.




Paul Fort

(Traducción: Sandra Gudiño)



LA RONDE AUTOUR DU MONDE

Si toutes les filles du monde voulaient s’donner la main, tout autour de la mer elles pourraient faire une ronde.
Si tous les gars du monde voulaient bien êtr’marins, ils f’raient avec leurs barques un joli pont sur l’onde.

Alors on pourrait faire une ronde autour du monde, si tous les gars du monde voulaient s’donner la main.




Paul Fort (Francia; Marne, 1872 - Essonne de Île-de-France, 1960). Fue una figura importante de la comunidad artística de Montparnasse. Hacia 1912,   Paul Valéry lo apodó "El Príncipe de los Poetas".  Fort fue el cofundador de "Vers et Prose", con Guillaume Apollinaire.  Sin pretensiones intelectuales, pero siempre aspirante a la Academia Francesa, vivió austeramente. Su poesía es simple y prolífica: sus "Ballades françaises", fueron recogidas en cuarenta volúmenes. Una de sus baladas más célebres es "La Ronde", que aquí publicamos; entre nosotros, en la década de 1970,  la hizo popular el personaje televisivo Topo Gigio, quien la interpretó haciendo una adaptación muy conocida en español e italiano. 








jueves, 19 de mayo de 2016

UN VIOLÍN CIEGO


















Un violín ciego llora por nosotros
Una fuente de piedra
El invierno la estación sin rostro
Cuando las uvas están negras.




Georges Schehadé

(Traducción: Sandra Gudiño)



Un violon aveugle pleurait pour nous
Une fontaine de pierre
L’hiver la saison sans figure

Quand les raisins sont noirs








Georges Schehadé nació en Alejandría , Egipto en 1905 y murió en París, en 1989. Nació en el seno de una familia de origen libanés, pero pasó la mayor parte de su vida en Beirut , Líbano. Estudió derecho en la Universidad de Beirut y se convirtió en secretario general en la Ecole Supérieure de Lettres en 1945. Durante su primer viaje a Europa en 1933 conoció a Max Jacob y Jules Supervielle . Después de la Segunda Guerra Mundial , con frecuencia se quedó en París donde simpatizó con los surrealistas. Entre 1938 y 1951, Georges Schehadé escribió cuatro pequeños libros de poesía que Gallimard publicó en 1952 bajo el título Les Poésies. Schehadé escribió varioas obras de teatro con un éxito impar. En 1985, después de un largo período de silencio, Georges Schehadé publicó su último libro de poesía, Le Nageur d'un seul amour, una colección de poemas que había escrito entre finales de 1960 y principios de 1980.





martes, 17 de mayo de 2016

SI TRATAS DE FILOSOFAR




























Si tratas de filosofar
Sobre por qué la gente viola la vida de otros,
La razón es muy básica,
Quieren que permanezca la amargura.
Y por eso lo han hecho todo,
Quieren que otros reconozcan su caída.

Pero a su vez, para continuar con el juego de la vida
Y tratar de permanecer igual.
En la forma natural,
Y vivir la vida que se quiere vivir
No con temor, no con dolor
Pero con paz, dejar permanecer el consuelo

Para ellos eso es la vida, muy simple,
Se llama “el juego mendaz”
La violación del violador, para mancillar el alma
El ladrón roba, para destruir el todo
Para tomar tu seguridad,
Y maximizar tu vulnerabilidad.
De esto se trata.
No hay necesidad de gritar, no hay necesidad de chillar.
Simplemente seguir con el juego de la vida



Susan Wood

(Traducción:  Marianela Leonardelli)



IF YOU  TRY TO PHILOSOPHISE!



If you try to philosophise! 
The reason folks violate others lives
The simple fact is very plain, 
They want the bitterness to remain.
And that is why they’ve done it all, 
They wish that others meet their fall.

But then, to get on with life’s game
And try to stay the very same. 
The way your true nature is, 
And live the life you want to live.
Not in fear, not in pain, 
But in peace, let solace remain.

For them that‘s life, it’s very plain
It’s called the mendacious game.
The rapist’s rape, to sully the soul.
The burglar robs, to destroy the whole.
To take away you’re security, 
And maximise, you’re vulnerability.
This is what it’s all about.
No need to scream, no need to shout.
Just get on with life’s game 







Susan Wood, poeta americana, nacida en 2946, en Commerce, Texas, Estados Unidos.
Recibió su BA de East Texas State University y su maestría de la Universidad de Texas , Arlington , antes de continuar sus estudios de maestría en la Universidad Rice, donde actualmente ejerce la docencia . También enseñó en escuelas del secundaria y trabajó como editor de periódicos y revistas. Ha publicado tres libros de poemas , Asunder (Penguin , 2001 ) ; Campo Santo (1991 ) y Bazar (1980 ) . Recibió la beca Guggenheim para la poesía en 1998 . Trabajó como editora y escritora de The Washington Post , [3] y revistas.








domingo, 15 de mayo de 2016

LA VIDA DIARIA


























Un loro de irritación reposa sobre mi hombro,
picotea mi cabeza, desplegando sus plumas
en mis oídos. Repite todo lo que digo,
como un niño que trata de irritar a su padre.
Demasiado para hacer hoy:
la dracaena que ya no cabe en su maceta,
una montaña de cuentas que pagar y nada en la casa
para comer. Demasiadas prendas necesitan lavado
y el perro necesita sus vacunas.
Así sigue y sigue,
me repito a mí mismo, nadie alrededor,
y me descubro diciéndolo,
una pelota apuntando tan directo a tu guante
que deberías ser ciego para no atraparla.
Y por supuesto, espero que siga y siga
eternamente, ese ligero dolor,
ese ligero placer, el sol
de un naranja sangriento en el cielo, el cielo
azul de loro, y el día
desplegándose como un ave
que extiende lentamente sus alas, aunque sé,
al decirlo, que no lo hará.

Susan Wood (Commerce, Texas, E.E.U.U., 1946)
(Traducción: Marianela Leonardelli)
Daily Life


A parrot of irritation sits
on my shoulder, pecks
at my head, ruffling his feathers
in my ear. He repeats
everything I say, like a child
trying to irritate the parent.
Too much to do today: the dracena
that’s outgrown its pot, a mountain
of bills to pay and nothing in the house
to eat. Too many clothes need washing
and the dog needs his shots.
It just goes on and on, I say
to myself, no one around, and catch
myself saying it, a ball hit so straight
to your glove you’d have to be
blind not to catch it. And of course
I hope it does go on and on
forever, the little pain,
the little pleasure, the sun
a blood orange in the sky, the sky
parrot blue and the day
unfolding like a bird slowly
spreading its wings, though I know,
saying it, that it won’t.

viernes, 13 de mayo de 2016

MI PEQUEÑO ACTO PRIVADO (*)





















ME GUSTARÍA QUE ME PEINARA

Me gustaría que me peinara pero no se lo digo
pido disculpas por encontrarla desnuda
dice que no importa, que ver a una novia trae
suerte
no intento entender: estoy en el lugar
impalpable
el sentido íntimo de las cosas
se me revela en milésima de segundos.



LA TARDE CAE SOBRE LOS RESTOS DEL TÉ

La tarde cae sobre los restos del té
los chinos de las tazas 
se escaparon

dejándonas a nosotras
las mujeres

sus pequeñas moradas blancas
para lavar.



ACTO PRIVADO

Ven, corderito, ven con mami
nos encontraremos en todas
las fiestas de mañana
reiremos como locos
nos quedaremos
en habitaciones de huéspedes
mirando viejas películas
los dos en la cama
bajo mantas amarillas.

Inmensas cosas nos esperan
cuanto más doy
más grande me vuelvo
es preciso siempre
que algo se nos escape.

Acá estoy, corderito
caminando bajo aromos de enero
ejecuto una y mil veces
mi pequeño acto privado.

¿Qué haremos cuando el amor
se vuelva inexpresable?



AGUA DE FRAMBUESAS

Abrí la boca y cerrá los ojos, dijiste.
Era verano, había viento.
Algo pequeño y blando
rozó mis labios y cayó en mi boca.

Por instinto mordí:
el sabor ácido de un beso
volviéndose agua.

Caminamos tomados del brazo
impulsándonos cada tanto
por si la levedad de las frutas
quisiera hacernos volar.


(* Libro enviado por 
Valeria Cervero) 


Griselda García




Griselda García nació en Buenos Aires, Argentina, en 1979. Publicó los libros de poesía Alucinaciones en la alfalfa (2000), El arte de caer (Alicia Gallegos Editora, 2001), La ruta de las arañas (Ediciones del Dock, 2005) y El ojo del que mira (La Carta de Oliver, 2009) , Hallucinations in the Alfalfa and other poems (traductor: Hugh Hazelton, Wolsak y Wynn, Canadá, 2010) y Mi pequeño acto privado (Barnacle, 2015);  en narrativa: La madre del universo, relatos breves (2012).  Co-dirigió la editorial de poesía La Carta de Oliver. Fue secretaria de redacción de la revista de poesía La Guacha. En 2013 estrenó el corto Blanco (co-directora y guionista) en el Festival Internacional de Cine de Venecia. Se dedica al dictado de talleres de escritura creativa y al seguimiento de obras literarias en progreso. Dirige la colección de poesía La verdad se mueve de Ediciones Del Dock.





miércoles, 11 de mayo de 2016

CRÓNICA MENOR -Antología mezquina- ( *)

























De: "TEATRO TEOREMA" (1996)

TU AMOR NO RESPETA el arte del pensamiento.
Es más, tu boca es el ahogo de todos los teoremas.
Es el principio que quiebra la vara de Arquímides
en el agua.
Es el cálculo preciso de los cuerpos que se alcanzan
en un espacio no proporcional a sus límites.
Dos cuerpos que trazan el arco de tus piernas
para anudarse en un punto.
Para demostrar que el único teorema posible
es el infinito que se somete a tu cuerpo.


TRAPO CON MASCOTA

Me decía: "No me apures. No me saltes encima.
Amame como hay que amar. Entregá
todo por algo: oro por tierra, hambre 
por fatiga. Doblame el alma y mordémela
contra el pecho para tenerme enteramente
abierta"

Me hacía temblar como un trapo enganchado
en el alambre, como un animal desflecado,
como un cachorro ajeno a lo salvaje.

Y yo ladraba, pedía más, le daba la pata
y me sentía un ángel satisfecho cuando veía
con emoción que cambiaba tierra por oro,
fatiga por hambre.



De: "MUNDO CRUDO" (2005)

UNA NARANJA

El cuchillo recorta circularmente la naranja
bajo su cáscara.
Hace correr el jugo entre el filo y la pulpa,
marcando el cauce de un camino líquido
que rodea a la fruta para venirse a tu mano.
Viéndote ejecutar esa maniobra, pienso que
algo terrible ocurrirá con mi corazón
si tu apetito cayera en desgracia.
Ese movimiento giratorio, ese descascarar
en crudo para llegar al brillo de la pulpa,
daría con la parte más débil de un hombre
y la desnudez de su sangre brotaría hasta
manchar sus ojos de la manera más vergonzosa.
La diferencia la marcaría el ángel que mueve
tus manos.
Porque la fruta gira entre tus dedos para que
su carne se abra por entero a la luz.
En cambio, un corazón se pudre si no se lo corta
en el momento preciso.
Queda dudando lejos, cavado en una ruina oscura,
a trienta y cinco centímetros por debajo
de la boca.



(*) Libro enviado por
Valeria Cervero

Ricardo Costa





Ricardo Miguel Costa. Poeta argentino. Nació en un barrio sureño de la ciudad de Buenos Aires, en 1958. Vive en Neuquén desde 1982. Publicó Árbol de tres copas, 1988; Casa mordaza, 1990; Homo dixit, 1993; Teatro teorema, 1996; Danza curva, 1999; Veda negra, 2001; y Crónica menor, (Antología mezquina), 2015; también, el ensayo:  Un referente fundacional, 2005. 






lunes, 9 de mayo de 2016

DESNUDA


























Descalza. 

Cuando el cielo se pinta los labios 
de rosa fresco 
y la tarde liba trinos 
emigrando hacia la noche, 
me desnudo. 

De vos. 
De mí. 
De todo. 

Liturgia amorosa hecha luna 
en la luna del espejo. 

En la estación de la piel 
el himno del ángel errante 
peregrina mi íntima multitud. 
La sombra de mi pensamiento 
en penumbra se rebela, 
grita, 
mi nombre cae. 

Me desnudo. 

Puerta abierta a la morada interior, 
rompehielos que abre una brecha 
en costra endurecida de prejuicios negros. 
Hombros. 
Pechos. 
El ombligo. 
Impúdico goce, 
epiloga la última prosa 
y flota en el lugar.

Pubis. 
Muslos. 
Los pies. 
Me alzo altiva 
frente a mi propio paisaje interior. 
Emboscada al paso sigiloso de los días. 

Los ojos acarician la lozanía 
en su exacta redondez. 
Los oídos beben el néctar 
de las diosas. 
Escucho de las manos 
canto de sirena 
del yo recién parido. 

Me desnudo. 

Cuerpo y alma conjugados 
en un mismo verso de amor. 
Del otro lado de la soledad 
celebro la vida 
en universo de hoy, 
donde la piel 
es el único Dios posible.




OTRO

“No escribo poesía”, 
dijo.

“No regalo flores”, 
dijo.

“Soy de pocas palabras”, 
Dijo.

“pero…” 
y me miró.

Largo.
Lento.

La miel de sus ojos 
recorrió hasta el último 
resquicio de mi alma.

“estoy… siempre”, 
dijo.

Del otro lado de la mirada 
la noche de mis ojos 
dibujó una luna para su boca.

Entonces escribí: 
“La mirada es 
ese primer gesto 
para curarse”.




Sandra Gudiño






Sandra Gudiño nació en 1966, en Santa Fé,  Argentina. Poeta y narradora oral escénica,  Profesora y traductora de francés, idioma que domina a la perfección, incluso oralmente, ya que vivió una larga temporada en París.  Publicó "Desnuda" (2014) y "Excepto amarte" (2015). Actualmente está trabajando en un nuevo poemario.




sábado, 7 de mayo de 2016

LOS DEMONIOS DEL MAR





















INGENIERÍA DE LA CAZA

después y antes de esa noche
del mapa que nunca me advirtió
de tu campo minado
de la tormenta de arena
que casi nos sepulta en el desierto
de los evangelistas que golpeaban a la puerta
cuando intentábamos una desnudez menos terrestre
de la música del interior de tu cuerpo
luego del puente de Ohashi
de esa lluvia repentina
en la salita de aquel hospital
de la sangre en tu mano que era toda tu sangre
de la moneda en el fondo de la fuente
de la dirección que anotamos
en el boleto de regreso
luego del submarino y de tus nervios
del escudo en tu saco
a la altura de tu corazón
de la dedicatoria en el libro ajeno
de la rata que vino hasta la trampa
sin ver la ingeniería de la caza
después de ese día de sol
del alquitrán que dejó tus zapatos
hundidos en el miedo
de la foto que me enviaste de tu patio
de lo que vi detrás de ti
que vos nunca pudiste ver
de esa cosa que se levantaba
cuando dijiste al fin que me querías
tan densa, tan azul
no he podido más que estallar
estallar como los caños que estallan
por las heladas
en noches limpias y poderosas 
como esa
te amo, animal lleno de luces
flor guardada en los salmos de un libro rojo
mujer cultivada en arenas movedizas
soy un insecto que trepa
sin darse vuelta a mirar
cuál ha de ser su depredador
que va ciego
a hundirse en un campo minado
sin tener muy visto el amor
la ingeniería de la guerra.



NO

hubo un temblor
los vidrios parecieron abrirse y vos gritaste
como si la grieta hubiese sido en tu corazón
te costó darme una razón sólida
te excusaste de una espia en tu dedo
o la espina en la base de tu habla
las respuestas fueron mínimas, escuetas
fuiste fría como el dedo de un insecto
un errático fuego
la erección de un anciano en el mar
vuelvo a leer tu carta
la arteria de tu pena
desangrando un no
seguro, interminable
una pared sólida ante un temblor
que ha hecho caer solamente un cuadro.




EL CURSO DEL AGUA

La luz ya había muerto entre nosotros
    María Teresa Andruetto

no tenemos una foto nuestra, dijiste
entonces recordé esa frase
que del amante nunca existen fotos
del amante se tiene una pequeña muerte
evaporándose al sol a las tres de la tarde
querías una foto, la única ventana posible
una foto con el peso de una piedra
quje pudiera explicar por qué lejos de allí éramos otros
una foto para desviar el curso del agua
que valiera el tiempo de una guerra
luego terminamos 
como terminan los amantes
vos te entregás
a todo el que quiera llevarse un pedazo, sentenciaste
y tenías razón
ahora soy una mujer muda, inmóvil
como una foto, como la piedra
que a mitad de la noche cambia el curso del agua
y vos seguís siendo el reflejo del sol
que huye de un cuadro a las tres de la tarde
el cuadro que esperaba veinticuatro horas
por ese brevísimo flagelo
así es el amante
el disparo de una cámara llevándose
toda la luz de una ceguera
y vos te llevaste todo
menos esta foto que hoy sujeta
la única ventana abierta
para desviar el curso del sol.



A LA ALTURA DE TU CORAZÓN

que no estuve a la altura de tu corazón
que soy un alma oscura marchitándote
que mi nombre es largo y pretencioso
que tus labios no venían cansados ni sedientos
apenas si fui tu primera constelación
el segundo pecho que has bebido, un oscuro marcapaso
que no pudimos concebirnos, fecundarnos
que este amor ha sido armado, intencional
el nudo en tu pelo rojo
lo desnucado, lo torcido
que desteñí tu camis
rayé el disco del adagio
que no te mostré el mar
con la rama de espantar los perros
que todo lo que escribo
es animal, salvaje y velocísim
y que vos te lo has montado
en mi cara
para huir.


(Libro enviado por


Valeria Cervero)


Laura García Del Castaño





Laura García Del Castaño nació en Córdoba en 1979. De 1995 a 2004 publicó cuatro libros de poesía en forma independiente; después:  La vida en que sueñas (Recovecos, 2012), El animal no domesticado (Pan Comido, 2014), El sueño de Sara Singer (Llanto de mudo, 2014) y Los demonios del mar (Del Dock, 2015). Participó de “Quince”, antología de poetas mujeres de Córdoba (Tinta de negros). Desde 2010 lleva adelante, junto a Liliana Chávez, el café literario “Noche de bandada”. Sus blogs  son:lapalabrasembrada.blogspot.com e impiadosa.blogspot.com.


IMAGEN:  "Enamorados sin rostro", pintura de Jarek Puczel.