lunes, 26 de enero de 2015

Amor como champaña



















Las yemas de mis dedos se deslizan
por la verde frescura de la botella
sin sentir la efervescencia encorchada
burbujas juguetonas empujan
contra el vidrio
se chocan, ruedan, explotan
con un deleite despreocupado, placer
presurizado, como mi alegría
que burbujea, burbujas contra mi piel.



Mujeres del desierto

Las mujeres del desierto sabemos
sobrevivir.
Calores y fríos feroces
han quemado y engrosado
nuestra piel. Como cactus
hemos aprendido a acaparar,
echar raíces profundas,
parecer dormidas, y despertar
al perfume de la suavidad
en el aire, esconder
dolor y pérdida a través del silencio,
ninguna rama llora
o murmura nuestros tristes cantos
seguras tras las espinas.
No se engañen:
al florecer, asombramos.


Pat Mora
(Traducción: Fabián O. Iriarte y Lisa R. Brandford)

Love Like Champagne


My fingertips slide down
the cool, green bottle
never feel the fizz
capped inside, playful bubbles
push against the glass
bump, roll, pop
in carefree delight, pressurized
pleasure, like my joy
bubbling, bubbling against my skin.


Desert Women

Desert women know
about survival.
Fierce heat and cold
have burned and thickened
our skin. Like cactus
we've learned to hoard,
to sprout deep roots,
to seem asleep, yet wake
at the scent of softness
in the air, to hide
pain and loss by silence,
no branches wail
or whisper our sad songs
safe behind our thorns.
Don't be deceived. When we bloom, we stun.




Pat Mora (E.E.U.U., El Paso, Texas, 1942). Poeta del desierto de Chihuahua, Mora enseñó en la Universidad de Texas en El Paso hasta que se mudó a Cincinnati, Ohío, en 1989. Recibió una beca Kellogg National en 1986. Recibió el premio Southwest Book Award por su primer libro, Chants (Arte Público Press, 1984) y también por Borders (Arte Público Press, 1986). Sus otros libros son Commumnion (Arte Público Press, 1991), Agua Santa/Holy Water (Beacon, 1995), y Aunt Carmen's Baok of Practical Saints (1997). Ha reunido sus ensayos personales en dos colecciones: Nepantla: Essays from the Land in the Middle (University of New México Press, 1993) y House of Houses (1997). Madre de tres hijos, Mora también ha escrito narraciones infantiles.



CANCIÓN DE TABERNA - A la manera de Schumann













En cada copa medio llena, un río
que suplica ser nombrado, lluvia sobre una hoja,
una montaña de nieve. Lo que añoramos

nos precede. Lo que perdimos 
queda en su huella, derramando 
una larga sombra. Esta noche

la música es triste,
la soledad atroz de un hombre
estalla en arpegios de alivio. El modo

en que alguien toma una vez entre sus manos 
la cara de otro, y el mundo 
que viene después. Todo

puede reducirse a la gravedad
o a la carencia. Si el alma se remonta anhelante
el corazón se arroja de cabeza

en lo que queda, creyendo 
que existe un puro querer 
donde caeremos. Por lo que brindamos

al final es la pérdida, el espacio 
a su alrededor, lo opuesto 
a la sed, su sombra.


Silvia Curbelo


(Traducción: Fabián O.Iriarte y Lisa R. Bradford)

Drinking Song
After Schumann

In every half-filled glass a river 
begging to be named, rain on a leaf, 
a snowdrift. What we long for

precedes us. What we've lost 
trails behind, casting 
a long shadow. Tonight

the music's sad, one man's 
outrageous loneliness detonated 
into arpeggios of relief. The way

someone once cupped someone's 
face in their hands, and the world 
that comes after. Everything

can be pared down to gravity
or need. If the soul soars with longing
the heart plunges headfirst

into what's left, believing
there's a pure want
to fall through. What we drink to

in the end is loss, the space 
around it, the opposite 
of thirst, its shadow.




Silvia Curbelo (Matanzas, Cuba, 1955). Emigró a Estados Unidos a la edad de 12 años en 1967; reside en Tampa, Florida, donde trabaja como editora de Orgánica Quarterty. Autora de The Geography of Leaving (Silverfish Review Press, 1991), The Secret History of Water (Anhinga Press, 1997) y Ambush (2006). Sus poemas a menudo yuxtaponen imágenes de gran belleza aparentemente sin conexión entre sí, como en el método surrealista, pero su efecto es diferente, ya que frecuentemente subyace un tema que las controla: la enfermedad, la muerte, la melancolía o el deseo.




sábado, 24 de enero de 2015

TENSAR EL ARCO



















Tenemos que atender a nuestras responsabilidades del
                                              [Día,
en los sueños tensamos el arco tanto como queremos 
hasta que el final rime en la cuerda tensa 
en el envío. Los ensueños son ríos y fluyen 
por donde brilla la fría luz que hace reflejar la ventana
en la superficie de la mesa, 
la jarrita de crema de vidrio-prensado, la azucarera de
                                     [peltre, el desorden 
de tazas de café y los platillos, 
claveles pintados crecen en sus superficies. Toda 
la composición de las superficies conducen a la otra
corriente perturbando 
aquello de lo que podría asirme. He estado


en medio de una carta aún estoy 
en medio de una carta a una amiga,
que se mete en mis pensamientos así que
el día es suyo. Mi mano escribe aquí
¿allí tiembla en las corrientes de... de aire?
¿por una anticipación interior de...? se extiende para
                                               [tocar 
el regocijo fantasmal de pensar en ella.


             En el último límite de este
             diseño 
"hay una conexión que opera en ambas direcciones,
                                         [como en 
             el arco y la lira"; 
sólo ese repentino cumplimiento del deseo
                que duerme 
             puede ilustrar mí mano 
             despejando las cuerdas.


Estás detrás de donde-estoy-yo.
A los profundos tonos y sombras los llamaré mujer.
Las rápidas notas altas... Tú también eres una niña allí,
tienes algo de hermana y de esposa,
             desconsolada, 
y otra vez tocaría Orfeo para ti,


             recuerda la flecha o la canción 
             a la luz temblorosa del día 
             desde la cual brotó.


Robert Duncan


(Traducción: Marta López-Luaces)



BENDING THE BOW

We've our business to attend Day's duties, / bend back the bow in dreams as we may / til the end rimes in the taut string / with the sending. Reveries are rivers and flow / where the cold light gleams reflecting the window upon the / surface of the table, / the presst-glass creamer, the pewter sugar bowl, the litter / of coffee cups and saucers, / carnations painted growing upon whose surfaces. The whole/ composition of surfaces leads into the other / current disturbing / what I would take hold of. I'd been // in the course of a letter—I am still / in the course of a tetter—to a friend, /who comes close in to my thought so that / the day is hers. My hand writing here / there shakes in the currents of... of air? / of an inner anticipation of... ? reaching to touch / ghostly exhilarations in the thought of her. // At the extremity of this / design / "there is a connexion working in both directions, as in / the bow and the lyre"— / only in that swift fulfillment of the wish / that sleep / can illustrate my hand / sweeps the string. // You stand behind the where-I-am. / The deep tones and shadows I will call a woman. / The quick high notes... You are a girl there too, /having something of sister and of wife, / inconsolate, / and I would play Orpheus for you again, // recall the arrow or song / to the trembling daylight / from which it sprang.





Robert Duncan, nació en Oakland, California, E.E.U.U., y murió en 1988. Estudiante de HD y de la tradición esotérica occidental. Pasó la mayor parte de su carrera viviendo en San Francisco. Aunque asociado con varias movimientos literarios, a menudo se lo identifica con la New American poesie y el Black Mountain poets. Duncan surgió en la década de 1950 dentro de la generación Beat y es una figura clave del llamado Renacimiento de San Francisco. Algunas de sus obras poéticas: Selección de Poemas (1959) - La apertura del campo (1960)- Las raíces y ramas (1964)- En los años las capturas: En primer lugar poemas (1939-1946) - Hora de jugar (1969)- Las cinco canciones (1981).




jueves, 22 de enero de 2015

Ètudes de Dante
















TODO ME HABLA

¡Todo me habla!      En la fe
mi vista es sonido.      Extraigo de
    la resonante ladera de una montaña 
el meollo de la majestuosidad.    Es a la vez
    una presentación del espacio 
despertando una espiritual enormidad, y más aún,
    el sonido de un tono 
sin ningún compromiso con una escala.


          El mar 
viene en el rodar de los oleajes
    de un insistente significado,    golpea 
incansablemente la arena,      exige
que se le escuche.      Yo oigo 
las mareas de mí mismo toda la noche en él.
          Y en los sonidos
que los labios y la lengua 
y el afinar de las cuerdas vocales 
en la recámara de la boca y la garganta 
         pueden lanzar al aire,


respondo.      Es mi evocación
del sonido que tenía
regresa a mí.      Mi mundo en el discurso 
responde a alguna necesidad última que sé,


excitado, se vierte sobre la arena
         una y otra vez 
líneas escritas para la audiencia del mar.


Entonces ¿qué
es "escuchar"?      El oído


        imita

otro escuchar en su

        laberinto interior
        
        -alambique del sonido-

        aquí,

entra el equilibrio.      Aquí,
el "arriba" y "abajo" que conocemos,

y así los tonos son "altos" y "bajos", y

        las palabras pesan en mi mano 
        mientras escribo.      El argumento

             está en el equilibrio,

allí donde el tímpano traduce
        las ondas del aire      invisibles 
          a resonantes          visibilidades.

Las orillas del continente 
     
      erosionadas

escuchan al mar.



Robert Duncan (E.E.U.U., California, Oakland, 1919- 1988)


(Traducción: Marta López-Luaces)


FROM DANTE ETUDES

EVERYTHING SPEAKS TO ME // Everything speaks to me! In faith / nJ sight is sound. I draw from out / the resounding mountain side / the gist of majesty. It is at once / a presentation out of space / awakening a spiritual enormity, and still, / the sounding of a tone / apart from any commitment to some scale. // The sea / conies in on rolling surfs / of an insistent meaning, pounds / the sands relentlessly, demanding / a hearing. I overhear / tides of myself all night in it. //And in the sounds / that lips and tongue / and tunings of the vocal chords / within the chamber of the mouth and throat / can send upon the air, // I answer. It is my evocation/ of the sound I'd have / return to me. My world in speech / answers some ultimate need I know, / aroused, pours forth upon the sands / again and again / lines written for the audience of the sea. // Then what / is "listening"? The ear // imitates // another listening in its // inner labyrinth //—sound's alembic— // here, // the equilibrations enter in. Here, / the "up" and "down" we know, // so that tones are "high" and "low", and // words have weight in my hand / as I write. The argument // is in the balance, // there where die tympanum translates / waves of the air invisible / into resounding visibilities. // The shores of the continent // eroded // listening to the sea.



martes, 20 de enero de 2015

SOY UN HOMBRE SUMAMENTE CARNAL
















Soy un hombre sumamente carnal y veo 
en tu cuerpo lo que conmueve mi espíritu. 
Y mi espíritu es íntimo de la mano, 
íntimo del pecho y del corazón, 
íntimo de los labios separados 
que podrían buscar el consuelo 
en tus labios.

Recíbeme; un cuerpo desgastado y cálido soy. 
Soy más que nada fuego carnal, y anhelo 
que tu cuerpo alimente de nuevo mi llama. 
Te abrazaría y me nombraría 
nuevamente en tu piel.

El verde de la rama de un eucalipto
colgado en las distancias del aire.
Les terraces au clair de la lune
jugaban en el orbe del mediodía, en el área
azul e iluminada por la luz del sol por donde
nos movíamos:
la japonaiserie de la bahía
y de las islas en la neblina humeante
parecería llevar una sutil impresión
distinta y solitaria del diseño de la razón
y haciendo señas insinuantes de un amor
en cuyos días como golondrinas volaron
uno por uno, desde el bosquecillo opaco del corazón
para trazar con su vuelo los lineamientos de la verdad.
Te hablé e intenté decirte
busco el descanso del cuerpo en el estado de gracia.

Oh debería haberme arrodillado en el suelo 
y llorado;
Me debería haber rendido a la fe del cuerpo
y arrodillado,
suplicante de la buena hora que vino
y se fue
una sombra luminosa en la sangre.
He hecho mi promesa en la carne, y veo 
en ti el dorado pacto del cuerpo. 
Y el espíritu es íntimo de tu cuerpo, 
íntimo de tu pecho y labios. 
Pretendo de ti ese sacramento carnal, 
el testamento de fe del amante 
en cuyo cuerpo liberaremos 
la inmortalidad del espíritu.

Ven a mí, oscuro espíritu inquisidor espíritu,
moras en el umbral de mis pensamientos.
Este anhelo es una eternidad inmensa
en lo que nuestros desperdicios cuestionan las mentiras,
y nosotros, en el limbo del amor incorpóreo,
miramos fijamente los cuerpos que negamos.

Soy el más carnal de los fuegos.
Te abrazaría en esa llama,
y deberemos mentir atrayendo entonces el descanso
y mirar fijamente, nos miraremos fijamente uno al otro
                                         [en esa hora 
cuando recién creados uno en el otro
quedemos suspendidos como la música humeante en el
                                             /aire.


Robert Duncan (E.E.U.U., California, Oakland, 1919- 1988)


(Traducción: Marta López-Luaces)
I AM A MOST FLESHLY MAN

I am a most fleshly man, and see / in your body what stirs my spirit. / And my spirit is intimate of my hand, / intimate of my breast and heart, / intimate of my parted lips / that would seek their solace / in your lips. // Receive me; worn and warm body I am. / I am a most fleshly fire, and yearn / for your body to replenish my flame. / I would embrace you and name myself/ anew in your flesh. //The green of eucalyptus boughs / hung in the distances of the air. / Les terraces au clair de la lune I playd in the orb of the afternoon, blue /and sunlit atea where / we moved. / Thejaponaiserie of bay / and islands in the smoky haze / seemd to bear the fine imprint, / distinct and lonely, of the mind's design, / and beckoning intimation of a love/ in which the days like swallows flew, / one by one, ftorn the heart's dim grove / to trace in their flight the lineaments of truth. / I spoke to you and tried to say / I seek the body's rest in grace. / O I should have knelt upon the floot / and wept. /1 should have surrenderd to the body's faith / and knelt, / suppliant to the hour's god that came / and went, / a luminous shadow in the blood. //I have made my vow in flesh, and see / in you the body's golden covenant. /And the spirit is intimate of your hand, / intimate of your breast and lips. / I woo that carnal sacrament of you, / the lover's testament of faith / in which in body we release / the spirit's immortality. // Come unto me, questioning dark spirit. / You dwell upon the threshold of my mind. / This yearning is a vast eternity / that waste about us questioning lies, / and we, in the limbo of disembodied love, / stare upon the bodies we deny. //1 am a most fleshly fire. /1 would embrace you in that flame, / and we should lie brought then to rest / and gaze, gaze upon each other in that hour / when newly created each in die other / we hang like smoky music in the air.



domingo, 18 de enero de 2015

INTEMPERIE

















“…no me puedo explicar a mí misma, porque yo no soy yo…”
L. Carroll
I

La casa de ese silencio es como la del conejo blanco
y adentro, apretada contra sus paredes, soy Alicia.

Todo intento por escapar del espejo
todo intento por escapar
todo intento
era peligroso.
“Cómeme”
“Bébeme”
me decían.
Eternamente comerás silencio
beberás silencio
serás un silencio inmaduro
arrancada del árbol
cayendo del árbol
como por un pozo.


IV

como una cierva
por la boca del lobo
pastaba en su lengua
juntaba flores en su garganta.


3.

Porque habito y acecho
porque he de encontrar en los vértices de la noche 
la desmesura y la tormenta,
llévenme los faunos
llévenme las músicas, las danzas,
hagan de mí su presa,
beban en el cuenco de mi sombra.
Llévenme a pastar en el lomo del verano
y a cantar melodías de fuego.
Llévenme.
Abran mi boca cerrada al canto.
Suelten las liebres sus crías hambrientas para que amamanten,
para hacer de este otoño una colmena, 
un arroyo, 
celebración o sendero.


6.

Y es entonces
que la esperanza nos habita:
un pájaro que canta sobre el ramaje de la tarde



Carla Olivera



Carla Olivera, poeta y bailarina, nacida en Gualeguaychú hace 29 años, donde reside desde siempre y enseña Lengua y la Literatura. Ha participado y dictado diferentes talleres literarios desde 1998 hasta la fecha. Publicó en 2006 “Partición de voces” (poesía), Edit. De los cuatro vientos, Bs. As. e “Intemperie” (poesía), en Singular Ediciones, Gchú, 2014.




viernes, 16 de enero de 2015

VOCES IMPRECISAS























VI


Índice
líquido en silencio
huella azul

Entre los ojos y la boca
llueve

para abrir sólo las manos



VII

Desnuda la tierra
de su vestido gris
y el polvo atravesado
de puntas
por la lluvia



VIII

En la intersección
del abrazo con su cuerpo
hay un vacío

un lugar
despojado
en la piel de las palabras.



XI

En tiempo de los sueños
la niña se despierta
y trepa por los labios
de la risa

en tanto una mujer
dormida en hilos
no deja de pender
del más absurdo




DE OLEAJES


En la rompiente
no hay ola que sepa el devenir
solo salpica
al cielo y a los lados
cristales partidos
de una forma antigua

Así
me siento en esa nube
a mar abierto
soy gota en lo que duele
antes de nacer.



Habitar
también
la penumbra
la duración de la grieta
la tierra expuesta

el lado abierto
del suelo

la soledad
de las aves



Alejandra Marotta





Alejandra Marotta (Lomas de Zamora, 1965- Vive en  Monte Grande).  Lic. En Psicopedagogía, egresada de la Universidad del Salvador en el año 1987. Orientadora Educacional en el Sistema Educativo de la Prov de Bs As;  EDIA (Equipo de Infancia y Adolescencia) de Esteban Echeverría. Fue profesora de la UNLZ en la Cátedra de Psicología del Aprendizaje y en la de Introducción a los Estudios Universitarios. Ha colaborado en diferentes proyectos educativos y de salud, siendo una de las autoras/compiladoras del libro “Los Dinosaurios no tenían SIDA”. Durante el año 2014 la revista El viento ha publicado una selección de sus poemas así como la revista digital Inventiva Social, Hasta el momento permanece inédita en libro.
Su blog es: al.alma (alejandraalmapoesias.blogspot. com).




miércoles, 14 de enero de 2015

NOCHEBUENA
























Pasamos noche buena en tu casa
esa que hace tanto no veías.
Lavamos las copas con polvo
antes de las doce
Ahí estaba el pesebre en una caja
rotulada con tu letra 
de caligrafía militar.
Tu auto, impecable
como lo dejaste
enpotrado en el garaje
con el motor fundido,
mis dibujos infantiles con tiza
en las paredes
todavía resistían a la humedad
y las jaulas de pajaritos, vacías
¿Te acordás cuando los liberábamos en la terraza?

Salimos a caminar 
por el jardín
para que muevas las piernas
después de la comida 
¿Te acordás del girasol
que te pedí que plantaras?
¿y de tus jazmines?
Mirá, ahí están, en marzo seguro florecen
y de esa planta que se abría 
una vez cada tres años
¿Te acordás de esa noche
que nos quedamos despiertos
jugando a las cartas
para esperarla?

Y así íbamos nombrando 
la ausencia de cada cosa:
Yo lo hacía con palabras,
vos, con la mirada.

¿Por qué no hablarás más, abuelo?
¿será por el dolor?
¿o por sabiduría?

Ya se escuchaban los primeros 
tiros en la calle
así que salimos,
bajo los fuegos artificiales
caminábamos.
Enseguida aprendimos 
a acompasar la marcha:
cinco pasos pequeños tuyos
equivalían a dos míos.
Pasabas el dedo por las rejas
como un chico
hasta que no te pude detener.

Con dulzura te separaste de mi brazo 
y fuiste decidido hasta el árbol,
Con furia arrancabas las hojas
y las dejabas caer 
¿querías destruirlo, abuelo
para olvidarlo? 
¿querías que no fuera
el tiempo, ni tus hijos, ni Dios
sino la fuerza de tus propias manos
quienes lo mataran?

Así debería ser, abuelo.
Así de violentos deberíamos ser con el pasado.



TANGO

No lo supe nunca
pero el tango
fue mi primera experiencia sexual.
9 años apenas,
falda negra de gamuza
a kilómetros de la rodilla
-un ataque genial al código de convivencia
que decretaba los 3 centímetros por encima-
los zapatos de flamenco de mi mamá
-ella le pintó una flor roja en el taco,
para poder reconocerme ese día-
y él, el chico que me gustaba, 
me lo disputaba con una rubia
que el día de elegir las parejas
se enfermó
y le encajaron al gordito.
Yo, 9 años apenas o 10
en el patio del colegio
haciendo el 8
como si en eso me fuera la vida,
la firma con sangre de mi belleza.
Su mano arrimándose 
hasta esa zona 
que más tarde los adultos
considerarían prohibida.
Casi agarrándome de la axila
en el final.
"Mi Buenos Aires querido"
¿qué sabia yo de Buenos aires,
de hombres, entonces?
¿del querer?
¿qué sabia yo de mí misma?
Sonó el "chan chan".
Llegamos perfecto.
Sonreímos.

No nos saludamos después
Él se fue con sus amigos
Yo miré victoriosa a la rubiecita.



AUTOS

“Si a mi me gusta que suenen, ¿pa´que las voy a engrasar?” 
(Los ejes de mi carreta, Atahualpa Yupanqui)
  
La primera noche
en la que no pude dormir con un hombre
escuché a los autos.

Recostando mi cabeza 
en una almohada compartida
me entregué
a esa corriente silenciosa
que empezaba a formarse
cuatro pisos más abajo.
-los escuchás?-
-Eh?-
-Si los escuchás-
-¿…Qué cosa?-

Hay algo imposible en ese sonido
algo más que la inercia sobre un plano.
No puedo decir que se muevan, yo no los estoy viendo.
Pero rugen y rasgan
cada punto por el que pasan.
Si hasta los siento deslizarse por mi piel
como una lengua áspera. 

Y entonces olvido que son autos 
Chapa sobre ruedas
Animales electrónicos
que alimentamos con hidrocarburo
y los escucho:
Es como la hierba
que se expande hasta volverse finita
y desaparecer.
Ese ruido hacen 
cuando se alejan.
Es una especie de dolor,
algo así como una mirada
retirándose no tan definitivamente.

Yo no quiero que los vuelvan supersónicos
¿Como soportaría, por ejemplo, esta noche
junto a un cuerpo que no puedo amar
si no fuera por su rugir?

Esa turba diminuta al filo del asfalto
como la brasa que queda prendida
y en mitad del silencio
suena…
y suena…
a veces
es lo único que puede salvarme.



Melina Alexia Varnavoglou




Melina Alexia Varnavoglou nació en Buenos Aires en 1992.  Estudia Filosofía en la Universidad de General San Martín. Participa de varios ciclos literarios y colabora en la organización del Festival de Literatura de Azul junto al poeta Jotaele Andrade.  Su obra es aún inédita.




lunes, 12 de enero de 2015

UN ARTE INVISIBLE

















Familia tipo con perro


En la foto estamos papá, mamá, mi hermana,
el perro de la casa y yo.
Papá está serio, como siempre,
mamá está linda, como siempre,
mi hermana está asida al brazo de mamá,
el perro está absorto
y yo estoy más rígido que un soldado,
pendiente de la cámara.
Papá y mamá salieron de foco hace bastante,
mi hermana se jubiló,
al perro lo mató un tranvía
y yo, momentáneamente,
me aferro a esta foto que encontré entre otras,
plena de reminiscencias
y tan implacable como el tiempo.



Ejercicio práctico para niños en edad escolar con un corolario

Como se sabe, los minerales, los vegetales y los tejidos animales
tienen comportamientos diferentes.
Si tomamos, por ejemplo, un clavo, una papa y un trozo de carne
(no realizar con partes humanas la experiencia)
y los dejamos fuera de la heladera,
veremos que el clavo no se corrompe,
que la papa se corrompe mucho después que la carne,
que se corrompe rápidamente.
Corolario: el hombre, como se sabe, está hecho de carne;
en consecuencia, es lo más predispuesto a corromperse.



Los caminos de la vida

Buda transitó el Noble Camino,
Lao-Tsé eligió seguir el Sendero,
Cristo tomó la ruta del Calvario,
yo, menos proclive a dogmas y vía crucis,
ando y desando una calle periférica
cuya única verdad son los grafitis.  



La chica de enfrente

Es de noche y hace un calor insoportable.
Asomado a la puerta de mi casa,
escucho la Sonata para piano nº 1 en do mayor,
de Wolfgang Amadeus Mozart,
mientras la chica de enfrente
sale casi desnuda a la vereda
y pierdo el sentido de la música.



César Cantoni



César Cantoni nació en La Plata en 1951. Su obra poética publicada incluye los siguientes libros: Confluencias, 1978; Los días habitados, 1982;  Linaje humano, 1984; La experiencia concreta, 1990; Continuidad de la noche, 1993; Cuaderno defin de siglo, 1996; Triunfo de lo real, 2001; La salud de loscondenados, 2004; Diario de paso, 2008; El fin ya tuvo lugar (2012). Publicó, además, la plaqueta Irlanda, 1998, y los cuadernillos Intemperie y otros poemas, 2006, y Latencia: poesía y dictadura, 2013. Figura en más de veinte antologías poéticas, entre ellas: Antología de la Nueva Poesía Argentina, 1980;Poesía entre Dos Épocas (Argentina 1976-1983 / Inglaterra 1930-1939), 1985;Años de Ceniza y Escombros (Nueva Poesía de los Años ’80), 1988;70 Poetas Argentinos (1970-1994),l994;Poetas Argentinos Contemporáneos, Tomo VI 1997;Entre la Utopía y el Compromiso. 16 Poetas Argentinos, 1997;Poesía hacia el Nuevo Milenio. Antología de Poetas Argentinos, 1999. Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, catalán, griego y ruso. Administra el blog de poesía platense “Los poetas no van al cielo” (www.lospoetasnovanalcielo.blogspot.com.ar). Reside en su ciudad natal. Los poemas seleccionados pertenecen al libro inédito UN ARTE INVISIBLE, que se publicará en el transcurso de este año.





sábado, 10 de enero de 2015

EL PÁJARO VIENE ENVUELTO
























El pájaro viene envuelto para regalo
no sé si abrirlo y 
que muera
o si dejarlo envuelto
y que muera
igual
solo.


¿podemos amar a los pájaros
como a nosotros mismos?


¿qué pájaro serás hoy?


Pájaro cordillerano,
ajenjo del aire,
tu vuelo 
embriaga
la vista de los viajeros
y acompaña, silencioso,
la mano del pescador
que pide perdón
cuando  mira
tu vuelo circular
suspendido
encima
del pez.


Y se llamará pájaro mañana
ese líquido
que brotará alcohólico
desde tu boca
bendiciéndote
a pesar de una larga noche
de ausencia


no cuentes pájaros
no cuentes los días
no cuentes años
ni amigos
no cuentes hasta diez
ni los billetes
no cuentes pájaros
ni errores
no cuentes estrellas
ni botellas
la noche nos hace
analfabetos
en cuestión de pájaros
ellos nos ven
pero aletean
cuando empezamos
a impacientarnos


Felices los ojos que aletean
Observando pájaros
Pues serán los ojos
Que se llenarán
De lágrimas
El día que el colibrí
Detenga su danza


Un dibujo de mí
puede ser en blanco y negro
sentada con las piernas
abiertas
apoyando las puntas de los dedos
de los pies
levantando hasta el cielo
los talones
firmes en tierra fría
apoyando mis manos en los glúteos
distantes del cielo
aferrados al tamaño
de mi deseo
con el abdomen recluido en algún lado
el cuello erecto y relajado hacia la izquierda
con el mentón rozando el hombro
y los labios
húmedos rojos hinchados
naturalmente
deseándote
con estos ojos negros
de pájaro sin alas.


y si fueras pájaro
ebrio y volador?
y si fueras alas,
puntero de bandada?
y si fueras plumas
brillantes del aire?
y si fuéramos pájaros
hambrientos de cielo
de día y de noche
con alas de a muchos.


fue jaula por jaula
infiltrándose entre
los damascos oscuros
se oyó silenciando
aleteos
se vio empapada de mijo


dejó las jaulas
allí intactas
y echó vuelo
dentro de ellas


ahora los pájaros
la visitan por las mañanas
llevándole flores.



Maria Eugenia Cavallin 



Maria Eugenia Cavallin nació en Bahía Blanca en 1980. Desde 1993 reside en el Alto valle, Cipolletti, Río Negro. Es profesora en Letras, egresada de la UnCO (Neuquén). Trabajadora de la educación en la escuela pública. Integra la serie artesanal Libros Celebrios, a cargo del grupo poético Celebriedades con su libro de poemas “Callar o hablar para siempre” (2005). Fue seleccionada a través de un concurso para integrar una Antología poético-narrativa “Territorio Literario” a cargo de Educo, editorial universitaria de la UnCO, Neuquén (2005).






jueves, 8 de enero de 2015

conspiración de perlas que trasmigran
















El detalle inmenso

Agridulce, hostil, se disgrega el pasado.
Dijiste, a bracear contra corriente.
Remos de bonsái llevaba yo.
Entre las escamas de mariposas que husmean o se pierden
en los matices de las llamas, te encontré
silenciosos flamencos nos miraban a lo lejos, desde la orilla
con peinados raros, como adornos del viento, perplejos
reflejos que se armaban en el agua
y dudé si el infinito no era más que una hilera
de codornices de plata
o de incontables abedules azules que remojan sus pies
justo siempre donde estamos los dos.
Un umbral esmerilado que la lluvia después lava.
O un camino a lo lejos de caracoles estelares
que se quitan la corteza cuando llegan a vos.



Soltar nuestras manos
                                             a mi papá
Dirías algo
como anunciando
como vos y yo caminando por la calle
la foto de niña
irse en verde
la hoja donde nací: el pájaro
en donde estoy, ahí
quedó guardada
para que se seque
para que no se pueda fugar
tu mano
como el rumor que nos habita.
Poblar el sol. Sufrir las nieves.
Yo quisiera poder decírtelo todo.



Gorgoteo en el centro de la tierra

Entiendo
las certezas son como piedras que se acomodan en un nido
si se desbarranca el océano brillante
capaz después encuentro
la llanura fértil igual
y el invierno, como rastro de un naufragio.



Lo que va en el río

Y todo es eco.
O todo se dice en otra parte.


Pero nadie nos mostró la superficie. Tanto atardecer y magos y dioses. Tanta gracia pálida genera una frontera. Camalotes que trae el río hasta esta orilla. Arrastrados en todo lo anaranjado que una tarde puede llegar a ser. Cuevas cubiertas de mil malvones violetas o fresias. Laberintos artificiales para confundir a quien se adentra. Y se enreda en todo. Hasta que eso mismo se entienda al derecho y al revés. Igualdad. O resonancia en una caja para prolongar o hacer. Un elástico de inmensidad que corre a trasfondo.



Ana Claudia Díaz


Ana Claudia Díaz. Nació el 31 de diciembre de 1983 en Santa Teresita. Estudió letras en la UNMDP y participó de varios ciclos literarios. Actualmente reside en Buenos Aires, estudia guión de cine y asiste al taller de Romina Freschi. Publicó la plaqueta de poesía Vuelto Vudú (2009), Limbo (2010) en Pájarosló editora y Conspiración de perlas que trasmigran, en Zindo & Gafuri (2013), de donde fueron tomados los textos que publicamos. Poemas suyos fueron publicados en ramona, poetas al volante, las elecciones afectivas y algunos blogs.
También escribe en: www.anaclaudiadiaz.blogspot.com