miércoles, 30 de octubre de 2013

Elegía Joseph Cornell

 


Hace falta mucha infancia. Hacen falta días y días de aliteración del misterio, y también noches y noches sin más movimiento que la falsa calma de los relojes. Pasa una nena desnuda en un corcel blanco. La espía un pequeño príncipe, vestido de espantapájaros. Todo alimenta al vacío. La vida estudia un poema sobre la vida, un poco indecente.



Hacía una poética muda: pensar es adivinar. No sé si podré, de ese modo, encontrar una idea futura, pero lo intentaré. Lo importante, ahora, es cuidar el vacío (ninguna pasión, ningún plan de viaje, ningún apego a cosa concreta), mezclar lo ruin, lo erótico y lo culto, y hallar una forma que estribe en la ausencia de forma. ¿Será posible? Ah, cómo quisiera ser yo mismo un arabesco de humo con su alto desorden, su hervidero de dioses, su taller abierto a la incoherencia, como el estado después de la muerte.



La nena que pasa desnuda en el corcel blanco habría dejado insomne a Lewis Carrol!. Atrás, titila un castillo de cuento de hadas. Todo comparte la misma gracia: la luna que mira a un costado, la medianoche en su fiesta, el 70 y su desfile de sombras. La niña baja los ojos, busca con vehemencia el pozo de lo invisible. Cuando llegue al castillo, abrirá la puerta un conejo blanco.




Existe un muro. Y atrás del muro estrellas, ocultas atrás de las estrellas. O tal vez eran fuegos, altos ecos visuales en dirección a la ceniza. Quién sabe: la distancia encandila, como encandilan los himnos de Novalís. Todo ocurre a la vez, incluso el cielo, el bajísimo cielo en el que ardemos, con un pie en la eternidad y otro en el barro. El hecho es que hay un muro y estrellas reales detrás de las estrellas. ¿Qué más es el amor? Pasa una niña desnuda, blandiendo un secreto claro.



María Negroni




María Negroni, poeta, ensayista y escritora argentina, nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, en 1951. Tiene un doctorado en Literatura Latinoamericana otorgado por la Universidad de Columbia, Nueva York. En poesía ha publicado: De tanto desolar (1985); La jaula bajo el trapo (1991); Islandia (1994); El viaje de la noche (1994); Diario Extranjero (2000); Camera delle Meraviglie (2002), La ineptitud (2002). Night journey (2002), Arte y fuga (2004) y Elegía Joseph Cornell, de donde fueron extraidos los poemas que presentamos. Ensayos: Ciudad Gótica (1994), Museo Negro (1999), El testigo lúcido: La obra de sombra de Alejandra Pizarnik (2003). También publicó la novela El sueño de Ursula (Seix-Barral, Biblioteca Breve, 1998) y un libro en colaboración con el artista plástico argentino Jorge Macchi, Buenos Aires Tour (2004). Tradujo, entre otros, a Louise Labé, Valentine Penrose, Georges Bataille, H.D.y Charles Simic. Sus últimos libros son de tracucciones y ensayos: La pasión del exilio (Bajo la luna, 2007), donde versiona a Silvia Plath, Marianne Moore, H.D. y Rosmarie Waldrop, entre otras poetas norteamericanas; y Ciudad Gótica (Bajo la luna, 2007), Ensyos sobre arte y poesía Nueva York (1985-1994). Obtuvo la beca Guggenheim en poesía (1994), la beca Fundación Rockefeller (1998) y la beca de la Fundación Octavio Paz (2002) y New York Foundation for the Arts (2005). Obtuvo el premio del PEN American Center al mejor libro de poesía en traducción del año (Nueva York, 2001) con Islandia. Dirige, junto al crítico Jorge Monteleone, la revista de poesía y poética Abyssinia. Actualmente enseña Literatura Latinoamericana en Sarah Lawrence College, Nueva York.





lunes, 28 de octubre de 2013

MATERIA OSCURA




Agujero negro

Esa boca que devora el centro de la galaxia
dejando el borde azucarado para después
no es una boca: del agujero sólo se puede decir
lo que el agujero no es. No es boca ni dice,
o lo que dice es palabra negra, pura implosión.
Quién otro sino un dios cabeza de alfiler
puede doblar así el espacio, plegar sin crujido
todos sus vapores y metales, volverlo pañuelo
paloma conejo en su galera de una sola vía,
moridero o esencia del arte de la desaparición.


Fábula

Érase una vez un chanchito que quería atrapar a la poesía, y por eso se la pasaba construyendo un laberinto de pura paja.
Lo que no sabía este chanchito es que la poesía es el Lobo Feroz.
Y entonces vino la Poesía Feroz y sopló, sopló, sopló... y a la mierda con el chanchito, su laberinto y su paja.
Soy pura intemperie - dijo la Poesía al chanchito que iba desapareciendo en una curva elíptica tras el horizonte - No me vengas con esos tingladitos.




Bruno Di Benedetto (Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, 1955)






sábado, 26 de octubre de 2013

GRITOS EN MIS OJOS


















Las palabras hierven
en la boca de los poetas
quemando el aire gris,
salen desde un fondo
y no se evaporan.
Las palabras marcan
como una herradura caliente
en la piel de la historia.



La poesía en mí
como los clavos en las manos de Jesús.



Frente al sol
 me veo
consumiéndome.
como un trompo
       que  va mordiendo
                        su jaula.



Olvida llaves adentro de su cuerpo
acomoda cajones en la distancia.
el desorden invade su espejo
se acuesta en su cama 
  los lenguajes  se multiplican
        y  duerme abrazada a su pánico.



MUJERES II

Mujeres con tentáculos 
roedores en la memoria 
las piernas abiertas al sol. 

Aplastadas, 
sin lunas en sus manos 
temerosas 
como sirenas en pantanos. 
palabras 
hirviendo en sus ojos 
Mujeres posando 
como estatuas muertas.           
                           

Ivana Szac


             
Ivana  Szac es poeta, docente de primaria, estudiante bibliotecaria y  animadora. Nació el 9 de septiembre de 1980 en Ramos Mejía, Provincia de Buenos Aires. Realizó talleres literarios  con Walter Iannelli, con Eduardo Espósito y con Alberto Ramponelli. Participó del 2º Encuentro de escritores y lectores de Hurlinghan “Abrapalabra” en setiembre 2005 y del Ciclo Literatura Viva a cargo de Lidia Rocha y Gerando Curiá en Capital Federal, invitada a leer su obra, en setiembre de 2006. Colabora y organiza actualmente, la revista literaria “Perros Sueltos”(2010-2011-2012). Publicó: “Manantial de los Espejos”. (Antología de poemas y cuentos) 1998 “Gente de Lunes” 2006, 2007, 2009. Antología de poemas. Gritos en mis ojos” 2009 y "Mujeres y tabaco para la luna", 2012.




jueves, 24 de octubre de 2013

TODO HACE RUIDO




Afinidades afectivas


Antes de mostrarme la casa,
la dueña del lugar señala el nido
sobre el farol que da al porche:
No prendas esa luz, ahí vive un colibrí.
Se que entablaré amistad
con el pájaro adicto a la electricidad.


http

Afuera, la luna creciente o menguante,
adentro, un brillo oscuro en la botella.
Colecciono redes sociales
para demorar la hora en la que me voy a dormir,
estoy sola pero lleno la cubetera en silencio
para no despertar a nadie.


El misterio de las cosas

Todo lo que tengo en la cabeza
es pánico
pero el corazón 
es un músculo resistente.
Por la noche las ratas 
juegan carreras
sobre el cable de luz.
Pienso en la caída,
tener estilo está sobrevalorado.


Apuntes sobre el vencimiento

Miramos la escena en blanco y
la lluvia cae fuerte sobre la lona
entre la basura y las flores
el lugar se nos parece. 
No deberíamos ver
una película por primera vez
hay que empezar por la segunda
evitar la falta de reacción
dejar de distraernos
con lo que no importa.


Una casa con jardín

Me obsesionan algunos detalles
como esa vez que me enseñaste
a poner el plato abajo de las plantas
para que ellas puedan tomar cuando quieran
En seguida pensé que esas cosas
dicen mucho de vos.
Las plantas chiquitas crecen mejor
si alguien las ayuda.


Zócalo

El derecho al misterio 
es lo único que tenemos:
el rincón donde no llega nadie
y explica todo.


(Del Libro: 
Todo hace ruido;
Ed.Pánico al pánico, 2013)



Jimena Arnolfi   (Buenos Aires, 1986)






martes, 22 de octubre de 2013

Los números

http://www.youtube.com/watch?v=V2Uml15g6_k&feature=share&list=UUNXK-YUU1RWE_WRLo2ZdI_Q








Antigoni Vutsina



(Traducción: Miguel Chiovetta)

domingo, 20 de octubre de 2013

La inesperada


http://youtu.be/br8-rENuLEU







Orestis Alexakis

(Traducción: Miguel Chiovetta)

viernes, 18 de octubre de 2013

El caminante de la playa

http://youtu.be/O34BJk0ZXRE










Orestis Alexakis



(Traducción: Miguel Chiovetta)




miércoles, 16 de octubre de 2013

Hermoso es vivir


















Hermoso es vivir en Primavera
en la prodigalidad de la luz y los colores
en la opulencia de los aromas
en el resplandor y la alucinación 

Hermoso es vivir como las flores que irrumpen
como los pájaros que escudriñan
como los gusanitos que buscan su destino 

Hermoso es vivir libre del peso del cielo
hermoso es vivir en el olvido
hermoso es vivir disfrutando horas terrenales
hermoso es vivir al otro lado de los astros 

Hermoso es vivir acercándose a las fuentes
hermoso es vivir obedeciendo el don recibido
hermoso es vivir con sólo un rostro
olvidando el otro en su propio mundo 

Hermoso es saber – sin embargo, callar 

Extender las raíces – sin embargo, hundirse.


Orestis Alexakis 


(Traducción: Miguel Chiovetta)


Orestis Alexakis. Poeta griego, nacido en Corfú en 1931. Estudió Derecho y ejerció como abogado hasta 1991. Durante la dictadura en Grecia se fue al exilio voluntario en Alemania Occidental, y ahora pasa la mayor parte de su tiempo en su isla natal. Ha publicado ocho volúmenes de poesía y sus ensayos literarios y reseñas han aparecido en la prensa periódica de Grecia.



lunes, 14 de octubre de 2013

Naturaleza




NATURALEZA

La fruta aún desconoce
su nombre. Sabe entre otras cosas
que es media tarde. Que 
alguien la mira posada en la frutera
y que una gota que cae,
lenta la abre con luz por la mitad.




NOCHE EN EL PARAÍSO

Sentado sobre la cama
la espalda agachada
mirando sobre la silla
que en su respaldo tiene
ropa en desorden
frente al espejo en la oscuridad
con vahos amarillentos
y desde la ventana
el reflejo de la luna creciente.







José Villa (Argentina, Martín Coronado, Pcia. de Bs.As., 1966)






sábado, 12 de octubre de 2013

AGUA ENJABONADA



Cuando tiendes la ropa en el alambre
esperas algo más que un lavado
perfecto.
Sientes deseos que tu camisa blanca
se purifique algo en el tendedero,
que el sol se recueste en el suéter
comprado en San Pablo
y lo vuelva más naranja
y apague la borrasca del día
y la falta de confianza.
Cuando veo mis medias sacudidas
por el viento
espero no sentir el cansancio
de esa danza
cuando me las ponga para ir al trabajo.
Hay cierto alivio
y suspiras como en un spot
donde publicitan jabones
y hasta crees que algo ha sucedido
con tu ropa
cuando la descuelgas
para ordenarla en el ropero.
El olor a ropa limpia
tiene la belleza de tus ojos
mirando en un cielo atardecido,
y algo de la escandalosa impureza
del agua enjabonada.


Instantes de hotel

Cuelgo las medias
en el calefactor del cuarto
y así aún humeantes
dan un poco de pánico.
A la mañana ya estarán secas
y saldré con ellas
por calles de La Boca
y con ellas me sentaré
a escuchar a los mejores
poetas del continente
que prestigian este
workshop de invierno.

La poesía –no hay dudas-
mejora mucho con los pies
calientes.


El caballo de mi padre

El caballo mastica el sol entre los pastos,
la luz azulada
que asordina las horas del verano en la pradera.

El caballo de mi padre come en los brotes
de alfalfa, flores de macachín (rosadas),
las pobrecitas flores del tero
que asoman en la hierba.

Espanta los jejenes con su cola
y a los tábanos.
Pone en duda el bostezo del mediodía
cayéndose sobre su propia sombra.

El caballo de mi padre ramillea entre ortigales,
elige en el jugo de la gramilla,
tras las retamas que explotan, entre carquejas.

El caballo de mi padre
se alimenta de poesía.


Cuatro sugerencias para llevar minifalda

Una señorita que quiera llevar minifalda
y pretenda moverse con naturalidad
-tanto en la calle como en el pool debe
tener en cuenta cuatro cosas:
a.- Como primer paso, observar detenidamente si
es apta para llevarla. Recordar que Coco
Chanel
decía: la elegancia consiste en adaptar la
moda a cada caso en particular.
b.- Tener claro que la falda corta –inevitablemente obliga
a mostrar las piernas con toda
generosidad:
la depilación debe ser siempre impecable.
c.- Cuidar expresamente el bronceado. No hay
nada más
antiestético -anti poético, se diría que
unas piernas absolutamente blancas.
d.- Y sobre todo tener en cuenta que una tarde,
frente a ti,
puede sentarse un poeta, quien, ginebra en
mano,
palabra fácil,
intentará algún desborde de corte naturalista
y entonces medio país sabrá de tu anatomía
incluyendo, claro está, a los semióticos, los
académicos
y a toda la crítica especializada.


De alta costura / Mercados

Entras a una boutique
a elegir un pulóver como el que
llevabas en pasados inviernos,
mientras sobrevuelan el aire:
                            mensajes
                            dardos envenenados.
Como una Afrodita inalcanzable
vas hacia el fondo
                              (al probador)
donde germina una pobre luz al sesgo,
un remedo de claridad que se diluye
en el borde de tus pasos.
Los vidrios del escaparate te devuelven
la intacta sobriedad,
                                 la certeza de próximas
victorias.
Alta  la barbilla,
el pelo echado hacia atrás,
                                           regresas,
dispuesta a demostrarme
que toda literatura tiene su precio.



Elder Silva


Elder Silva. Poeta uruguayo, nació en Salto, en 1955. Publicó: Línea de fuego, 1982;Cuadernos agrarios, 1985; Un viejo asunto con el sol (1987), Fotonovela- Canción de perdedores; La cajera de Oxford y otros poemas de amor (1999); Mal de ausencias (2002); La frontera será como un tenue campo de manzanillas (2003) y Agua enjabonada, poesía reunida  (1983-2012).  Su poesía ha sido recogida en diversas publicaciones del exterior del país. Ejerce la actividad periodística en varios medios de comunicación. Fue editor del suplemento La hora cultural, en Montevideo. Es maestro de escuela y gestor cultural. Silva es uno de los poetas más populares y reconocidos de la "generación de la resistencia" uruguaya (Décadas del 70' y 80').






jueves, 10 de octubre de 2013

aLiMaÑa











V
alimaña,
un manojo de padecimientos líricos sin timón
creciendo
      donde el parloteo escurre el instinto de supervivencia

en el enredo del aliento frágil vapor cizaña.



X

La culpa

¿Dialéctica o dualidad?
La máscara estoica, severa
y
el relamido goce de la alimaña.


En la boca,
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén
el sostén.


  
El beso

Detrás del áspero higo
dormitan sonrisas milagrosas:
oleaje de escamas amarillas, camuflaje de hadas
en el bosque sórdido.

Tengo un camino follaje por el rostro
gusano de tersa pelusa albina rastrea sigiloso
en sedoso cosquilleo dolores de antaño.
En vertical vértigo refulgen
descargas eléctricas:
mapa de círculos concéntricos, apenas enigma.


Como en el cuadro de Klimt…

Extraña cercanía, dos.





Peligro

ni siquiera me mires
y lo vés
             me mirás
jalar se dice jalar mientras sin pensar tiro abriéndole más la piel a la sonrisa de la suave[autómata.
el bulto oculto crece detrás del matorral húmedo en una quietud solar y vos seguís mientras obstinado en salpicar ficciones al aire como migas.
germen de una víspera         nido de mil pajas y picos boquiabiertos en pequeñas dosis.

vine por el olor a miedo te digo
la incógnita del ahí abajo
no corre ni un suspiro en este bullicio rana sangre vegetal
y me dice que lo único que hace la bicha el día entero en el corral es corretear dale que dale
de acá para acá de allá para acá y él entonces le dice “vení,vení” y la bicha menea la cola extasiada buscando con el hocico el collar.

la espalda contra el lomo
froto pequeños círculos
calma la carne carroñera que descubre cada palabra fresca / dije que no, no vale mirar.
está prohibido

mejor la ficción de las mil vueltas
 la tentación arcaica
 de querer agarrarse la cola.


(De Fab., inédito)

Paola Gallo


Paola Gallo (Montevideo, 1980). Poeta, Licenciada en Letras por la Universidad de Montevideo. Actualmente se encuentra finalizando una Maestría en Letras Modernas en la Universidad Iberoamericana por una beca otorgada por el Gobierno de México. Publica Alimaña (Editorial Estuario, 2011), su primer libro de poesía y el mismo año, publica su Ensayo literario: El decir de lo indecible: los rodeos del deseo en la obra de Alejandra Pizarnik (Editorial Estuario, 2011) 




martes, 8 de octubre de 2013

UNA CHICA DE RÍO
















En el vídeo Close to you
Karen Carpenter está sentada
sobre una U gigante
las piernas flotando y
moviendo la cabeza.
Todos sus gestos son delicados;
a veces quisiera tener
esa imagen de mí:
una escena fácil de recrear
una voz tierna que dice cosas
como revelación ganada.


Big Fish 
I
Edward Bloom agoniza y su hijo, Will,
le pide que se muestre tal como en realidad es.
Necesita conocerlo
despojado de las historias fantásticas 
que le contó desde niño.
Su padre no puede ser más que su relato;
la biografía no es lineal ni real:
uno gana el derecho de contarla.

II
No quiero una muerte tranquila.
No quiero la sintaxis del dolor.
Cuando esté por morir 
quiero que me cuenten la historia de mi muerte
como a Edward Bloom: un hombre llevado en brazos
mientras saluda a todos los que amó.
Luego inspirar profundo, sumergirme
y transformarme en un gran pez.


Fotos y poemas

Cuando nado y toco el fondo arenoso
me gusta subir para mirar el sol a través del agua
puedo verlo totalmente redondo
sin cegarme:
Soy como los peces y me muevo con la corriente.
Cuando muera quiero ser un árbol
crecer a la vera y que la marea me toque
los chicos se tiren clavados desde mis ramas
y alguien grabe sus iniciales en mi corteza,
que mis raíces se confundan
con el agua
y todos me vean crecer.


Efecto mariposa

Un día van a descubrir cómo viajar en el tiempo
entonces, Marty McFly va a volver con su patineta
a enseñarnos a mirarnos antes de ser nosotros,
a encontrarnos con nuestros padres; 
contemplarlos sin toda la construcción filial
y luego del asombro, tocar acordes de una canción cursi
para que se enamoren
-otra vez-.


Lorena Curruhinca



Lorena Curruhinca, (Viedma 1981). Reside desde pequeña en Carmen de Patagones, por lo que se considera maragata. Vive y estudia Farmacia en Bahía Blanca. Trabaja en corrección de textos. Con Gerónimo Unibaso editan la revista “Esto no es una revista literaria”, la editorial “Colectivo Semilla” y organizan la Feria de editoriales autogestionadas de Bahía Blanca. Tiene un libro de poemas: “Una chica de río” (Colectivo Semilla, 2012). Blog: principiodeincertidumbre.blogspot.com .
Fotografía:  Bajo Sánchez Sosa.




domingo, 6 de octubre de 2013

Abandoné una tierra


















Abandoné una tierra que no era la mía,
por otra, que tampoco lo es.
Me refugié en un vocablo de tinta, que tenía al libro por espacio
Palabra de ningún sitio, siendo aquella oscura del desierto
No me cubrí  durante la noche.
No me protegí  del sol.
Caminé desnudo.
De donde venía no había más sentido.
Donde iba a nadie preocupaba.
Del viento, le digo, del viento.

Y un poco de arena en el viento.


Edmond Jabès

(Traducción: Carolina Massola)



J’ai quitté une terre qui n’était pas la mienne,
pour une autre, qui non plus, ne l’est pas.
Je me suis réfugié dans un vocable d’encre, ayant le livre pour espace,
parole de nulle part, étant celle obscure du désert.
Je ne me suis pas couvert la nuit.
Je ne me suis point protégé du soleil.
J’ai marché nu.
D’où je venais n’avait plus de sens.
Où j’allais n’inquiétait personne.
Du vent, vous dis-je, du vent.
Et un peu de sable dans le vent.



Edmond Jabès (Egipto, El Cairo, 1912–París, Francia, 1991) fue un escritor judío conocido por haberse convertido en una de las figuras literarias más famosas en lengua francesa después de la Segunda Guerra Mundial.Hijo de una familia judía italiana, nació en Egipto, donde recibió una educación colonial francesa clásica. Comenzó publicando en francés a una temprana edad, se le hizo Caballero de la Legión de Honor en 1952 por sus logros literarios.Cuando Egipto expulsó a su población judía, en 1956, Jabès voló a París, que ya había visitado por primera vez en la década de 1930. Allí, retomó su vieja amistad con Max Jacob y los surrealistas, aunque nunca fue formalmente miembro de ese grupo. Se convirtió en ciudadano francés en 1967,  Jabès es bien recordado por sus libros de poesía, a menudo publicados en ciclos multivolumen. En ellos se pueden observar numerosas referencias al misticismo judío y la kabbalah. Una de sus obras más importantes es El Libro de las preguntas (1963-1973), que le consagró como un escritor reconocido. A este ciclo de siete tomos, le ha segudio Le Livre des ressemblances (1976-1980) y el Livre des marges. Su final es Livre de l'Hospitalité, aparecido póstumamente en 1991.





viernes, 4 de octubre de 2013

Canción del extranjero














Estoy en busca
de un hombre que no conozco,
que jamás fue tan yo mismo
como desde que lo busco.
¿Acaso tiene mis ojos, mis manos
y todos esos pensamientos semejantes
 a las ruinas de ese tiempo?
Temporada de los mil naufragios,
el mar deja de ser el mar
transformado en agua helada de las tumbas.
Pero, más lejos, ¿quién sabe más lejos?
Una niña canta sin ganas
y reina la noche sobre los árboles,
pastora entre las ovejas.
Arranca la sed al grano de sal
que ninguna bebida calme la sed.
Con las piedras, un mundo se atormenta
de ser, como yo, de ningún sitio.



Edmond Jabès (Egipto, El Cairo, 1912–París, Francia, 1991)

(Traducción: Carolina Massola)


Chanson de l’étranger


Je suis à la recherche
d’un homme que je ne connais pas,
qui jamais ne fut tant moi-même
que depuis que je le cherche.
A-t-il mes yeux, mes mains
et toutes ces pensées pareilles
aux épaves de ce temps ?
Saison des mille naufrages,
la mer cesse d’être la mer
devenue l’eau glacée des tombes.
Mais, plus loin, qui sait plus loin ?
Une fillette chante à reculons
et règne la nuit sur les arbres,
bergère au milieu des moutons.
Arrachez la soif au grain de sel
qu’aucune boisson ne désaltère.
Avec les pierres, un monde se ronge

d’être, comme moi, de nulle part.





miércoles, 2 de octubre de 2013

Tenía mil cosas para decir














Tenía – le parecía – mil cosas para decir
a esas palabras que no decían nada;
que esperaban, alineadas;
a esas palabras clandestinas,
sin pasado ni destino.
Y eso lo perturbaba infinitamente;
al punto de no tener, él mismo, nada más para decir,
otra vez, otra vez



Edmond Jabès (Egipto, El Cairo, 1912–París, Francia, 1991)


(Traducción: Carolina Massola)





Il avait – lui semblait-il – mille choses à dire
à ces mots qui ne disaient rien ;
qui attendaient, alignés ;
à ces mots clandestins,
sans passé ni destin.
Et cela le troublait infiniment ;
au point de n’avoir, lui-même, plus rien à dire,

déjà, déjà.