sábado, 31 de diciembre de 2011

SONETO DE INTERRUPCIÓN DEL MECANISMO EN LAS HORAS PENÚLTIMAS Y PREVIAS DE DESPEDIDA Y BIENVENIDA DE LOS AÑOS 2011-2012















En el decurso incierto, definido,
de la rueda que rueda , va entre cuerdas
con ese pendular del tiempo acuerda
y morigera cuando acerca olvidos:

fatigas y membranzas, que no muerdan;
tan sólo cual relámpago encendido
iluminen instantes que han herido
y se apague después, y que se pierda

en un ocaso justo y provisorio
que anticipa la aurora venidera
al compás del temblor premonitorio

surgido de un final y de una espera
del próximo rotar. Lo promisorio
es la letra llegando, verdadera



Susana Romano



Susana Romano. Poeta, profesora y traductora argentina. Nació en Córdoba. Ha publicado los libros de poesía Verdades como criptas, (1981 primer premio en el certamen de poesía Luis José de Tejeda, Secretaria de Cultura de la Municipalidad Córdoba; El Corazón constante (1989) Ediciones Prosema/ Fondo Nacional de las Artes. Escriturienta (1994) Argos, Córdoba; Frida Kahlo y otros poemas (1997), Plaquetas del Herrero, Radamanto, Villa María; Nomencleatura/ Muros (1997), Libros de Tierra Firme, Buenos Aires;Mal del siglo; Los amantes (ambas de 2000), plaquetas de la Colección Calamita, Foco Cultural, Córdoba; Algesia, Foco cultural, 2000 y una novela poema: Procedimiento. Memoria de la perla y la ribera, 2007. Ha publicado los libros de ensayos: La Diáspora de la escritura, Una poética de la traducción Poética (1995), Alfa, Córdoba; La escritura en la diáspora, Poéticas de Traducción (1998), Narvaja Editor, Córdoba. Es Titular de la Cátedra de Estética y Crítica Literaria y directora de la Revista E.T.C. (ensayo, teoría, crítica), frecuenta la narrativa y el ensayo.







jueves, 29 de diciembre de 2011

UN NIÑO QUE BAILA EN EL VIENTO




Baila allí en la costa;
¿Por qué te ha de importar
el rugido del agua o del viento?
y despeina tu pelo
que las gotas saladas empaparon;
por ser joven no has conocido
el triunfo del necio, ni tampoco
has perdido el amor tan pronto lo ganaste,
ni viste muerto al mejor trabajador
con todas las gavillas por atar.
¿Por qué has de temer
el clamor monstruoso de los vientos?



W. B. Yeats (Dublín, 1865 - Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939)
(Traducción de Enrique Caracciolo Trejo)


To a child dancing in the wind


Dance there upon the shore;
What need have you to care
For wind or water's roar?
And tumble out your hair
That the salt drops have wet;
Being young you have not know
The fool's triumphs, not yet
Love lost as soon asa won,
Nor the best labourer dead
And all the sheaves to bind.
What need have you to dread
The monstrous crying of wind?




sábado, 17 de diciembre de 2011

ESTA NOCHE PIENO EN





Antonis Fostieris


(Traducción de Miguel Chiovetta)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

GARZAS










Vi frio trueno sobre el pasto,
los negros húmedos árboles de mi humanidad, mi piel.

Cuánto amor perdido colgando ahí
sin honestidad.
me agarro a esos hombres que escogieron
colgar al viento
sin honestidad.
Es que el cuerpo miente con su piel...

Arropado por mis palabras digo que la serpiente
muda su piel sin honestidad.

Y ellos
colgados ahí con cierta simetría
murieron jóvenes
como garzas orgullosas en su paisaje.

Ahora los años se han deslizado cautelosos, y nadie
más joven sabe
que el brusco dardo del aliento es
nuestra porción de honestidad.


Robin Blaser



Robin Blaser, nacido en 1925. Vinculado a las Universidades de 1943 a 1959: Northwestern, Universidad de Idaho, Berkeley, California, como estudiante. Harvard como bibliotecario de 1955 a 1959. Participó junto a los poetas Jacfk Spicer y Robert Duncan, del movimiento San Francisco Renaissance. Vive en Vancouver.

lunes, 5 de diciembre de 2011

EL REVOLUCIONARIO





Yannis Ritsos

(Traducción de Miguel Chiovetta)

sábado, 3 de diciembre de 2011

RELATIVIDAD DE LA PRIMAVERA

















No hay nada que hacer contra las noches de mayo
A veces la noche en las manos sae deshace
Y yo sé que tus ojos son el fondo de la noche

A las ocho de la mañana nacen todas las hojas
En lugar de estrellas tendremos frutas
Cuando uno se va el paisaje se cierra
Y nadie ha cuidado las ovejas de la playa

La primavera es relativa como el arcoiris
Podría ser muy bien un quitasol
Un quitasol sobre un suspiro a mediodía

El sol se ha extinguido por la lluvia

Quitasol de la montaña o tal vez de las islas
Primavera relativa arco de triunfo sobre mis pestañas
Todo está en calma a la derecha y en nuestro camino
La paloma es tibia como un cojín

La primavera marítima
El océano enteramente verde hacia el mes de mayo
El océano será siempre nuestro jaardín privado
Donde las olas crecen como helechos

Yo quiero esa ola de horizonte
Único laurel para mi frente.

Al fondo de mi espejo el universo se deshace
No hay nada que hacer contra la noche que nace.



Vicente Huidobro


Vicente Huidobro (Santiago, 1893 - Cartagena, Chile, 1948). Poeta chileno fundador del Creacionismo, movimiento poético vanguardista. Fue además uno de los impulsores de la poesía de vanguardia en América Latina.Vicente Huidobro nació en el seno de una familia de la elite oligárquica, vinculada a la gran propiedad agrícola, a la banca y a la política. Cursó la enseñanza primaria con institutrices privadas y la secundaria en el Colegio de San Ignacio de la Compañía de Jesús. Aunque fue crítico con la enseñanza jesuítica, tomó de ella una postura elitista ante la vida. Desde su juventud realizó frecuentes viajes por Europa, que le valieron un profundo enriquecimiento cultural y una depuración de sus gustos estéticos. Particularmente intenso desde la experiencia intelectual fue el largo período en que residió en París, ciudad a la que llegó en 1916, en plena guerra mundial; allí conoció a Picasso, Juan Gris, Max Jacob y Joan Miró, entre otras figuras de la cultura del momento. Escribió en revistas literarias junto a poetas como Apollinaire, Réverdy, Tzara, Breton y Aragon; es decir, lo más granado de la poesía francesa del momento. Por aquel entonces ya era un poeta fecundo, que arrastraba tras sí una interesante producción literaria: seis poemarios impresos en su país natal (Ecos del alma, La gruta del silencio, Canciones en la noche, Pasando y pasando, Las pagodas ocultas y Adán), uno aparecido en Buenos Aires (El espejo de agua) y otro publicado en París (Horizon Carré). A ellos se añadirían pronto cuatro nuevos poemarios (Poemas árticos, Ecuatorial, Tour Eiffel y Hallali). Entre el 16 de mayo y el 2 de junio de 1922, Vicente Huidobro presentó una exposición de trece poemas en forma de caligramas en el Teatro Eduardo VII de París. En el catálogo de la exposición estaba su retrato dibujado por Pablo Picasso y una crítica elogiosa de sus poemas escrita por el español Gerardo Diego. Su aceptación en París fue un éxito personal y de Chile, favorecido por el hecho de que el poeta escribiera indistintamente en francés y en español. Regresó por un largo período a Chile en 1925. Desde su llegada inició una intensa actividad literaria y política, con la fundación de la revista La Reforma y sus numerosas colaboraciones en Andamios, Panorama y Ariel. En el terreno político fundó un diario, Acción, desde el que defendía sus ideas contrarias al militarismo. Candidato a presidente, fracasó estrepitosamente en los comicios de 1925, lo que le causó no poca amargura. Alrededor de 1930 fue cuando dio los toques finales a sus dos obras cumbres, dos poemarios que, desde el momento mismo de su aparición estaban llamados a situarse en los puestos cimeros de la literatura universal. Por aquel entonces, Huidobro estaba en el apogeo de su fama, y gozaba del éxito obtenido por su novela fílmica Mío Cid Campeador (1929), en la que el propio poeta -que alardeaba de ser descendiente de Rodrigo Díaz de Vivar- identificaba su relación amorosa con Ximena Amunátegui como una reencarnación moderna de la pareja formada por El Cid y Doña Jimena. La peripecia que había dado lugar a esta unión no puede ser más rocambolesca: en 1925, coincidiendo con su regreso a Chile y su fracaso en el intento de tomar parte activa en la política de su país, el gran poeta había conocido a Ximena, una joven estudiante de quince años de edad, por la que abandonó a su mujer (con la que llevaba casado más de quince años) y a sus hijos. Ximena no sólo era menor de edad, sino hija de un poderoso prócer chileno, quien se opuso tajantemente a su unión con el poeta. Huidobro marchó entonces a París, cerró la casa de Montmartre donde había residido con su familia, y se trasladó a Nueva York, donde cosechó algún éxito como escritor de guiones cinematográficos. Pero en 1928, cuando Ximena Amunátegui acababa de alcanzar la mayoría de edad, el poeta viajó a Chile, la raptó a la salida del Liceo y se marchó de nuevo a París, en donde la feliz pareja se instaló en el barrio de Montparnasse. Fueron aquellos unos años de plenitud amorosa y creativa para el poeta, quien, después del mencionado éxito de su versión del Cid, decidió retomar un largo y ambicioso proyecto en el que había empezado a trabajar diez años antes. Se trata de Altazor o el viaje en paracaídas, un poema mayor en siete cantos que narra la caída del hombre y el encuentro con la mujer, con la poesía. Junto con Temblor de cielo (acabado también por aquellas fechas), es la obra cumbre del Creacionismo y el mayor legado de Huidobro a la poesía. Después de que las corrientes estéticas hayan virado por centenares de derrotas diferentes, el valor poético de Altazor y Temblor de cielo sigue siendo incalculable. En 1933 Huidobro retornó de nuevo a su país. En esta ocasión volvió a desplegar una energía incansable fundando revistas tales como Pro, Vital, Primero de Mayo y Total. El año 1934 fue particularmente fecundo, pues publicó Cagliostro, a la que definió como novela-filme y que recibió un premio en un concurso de guiones celebrado en Hollywood, y La próxima historia que pasó en poco tiempo más, novela futuróloga en la que reflexionaba sobre la sociedad tecnocratizada que ya se estaba vislumbrando. En Papá o El diario de Alicia Mir introdujo referencias autobiográficas y En la luna, guiñol en cuatro actos y trece cuadros, una clara intencionalidad política. Entre 1935 y 1938 Huidobro polemizó con Pablo Neruda y estuvo en España durante la Guerra Civil. Regresó a Chile en 1938, donde continuó su incansable labor creadora publicando ese mismo año la novela Sátiro o El poder de las palabras. Se trata de una novela de gran penetración psicológica. Junto con otros autores como Braulio Arenas y Fernando Alegría colaboró en Multitud; recopiló antiguos poemas dispersos de 1923 en Ver y palpar y El ciudadano del olvido, ambos libros dados a conocer en 1941 y considerados como obras fundamentales en su creación poética. A finales de la Segunda Guerra Mundial regresó a Europa, para alistarse con el ejército francés con el que participó en las últimas batallas y obtuvo el grado de capitán. Entonces su figura comenzaba a ser una leyenda en Chile, donde en 1945 se publicó una Antología. Su experiencia bélica le dejó una herida que no llegó nunca a curar y que lo condujo a la muerte cuando estaba de vuelta en su país natal, falleciendo a orillas del mar en Cartagena el 2 de enero de 1948.Su hija Manuela se preocupó de sacar a la luz las últimas creaciones de su padre en el mismo año de su muerte publicando Últimos poemas. Siguieron diversas ediciones y reediciones de sus obras; todavía en 1993 José A. de la Fuente editaba Vicente Huidobro: Textos inéditos y dispersos.


jueves, 1 de diciembre de 2011

El vuelo chamánico










CORRIENTES SUBTERRÁNEA

Alucinado trópico sur,
un periscopio revelador de enigmas;
una silla eléctrica
desconectada por la imaginación;
una belleza que atraviesa,
dramáticamente, la incertidumbre
en busca de la serenidad
extraviada en el abismo
de nuestro mundo interior.

Trópico de la hoguera,
de la pobreza y de la abundancia,
atormentado por el absurdo y la coherencia,
arañando el estado de gracia,
con la herida del martirio y el heroísmo,
con la cicatriz de la memoria y el olvido,
en una zona en donde lo sagrado
tiene el privilegio
de ser el centro del universo.



UN LUGAR EN EL UNIVERSO

Todo comienza
y todo fenece,
todo fluye
ylo único estable
es el fluir
de tu porción de vida,
sólo capturada
en el lugar y en el instante
de la indigente palpitación.

Tu patria, maravillosa y natural,
atormentada y trágica,
se sitúa provocativamente
en el eje del universo,
desde donde concibe la palabra
en la forma sonora de una gota de agua,
capaz de nombrar lo que aún no sido dicho,
capaz de cimentar el piso de su espejismo
Y de su fundamento desprovisto de apariencia
que se enriquece con la melodía del silencio.


De: "El vuelo Chamánico", 
Ediciones Subsecretaría de Cultura. 
Corrientes,  2008

Martín Alvarenga



Martín Alvarenga. Poeta argentino. Nació en Corrientes, en 1940. Es Maestro Normal Nacional. Periodista, ensayista y narrador. Entre sus obras cabe mencionar: Cantando como si naciera (1970-5); Flotilla de Fábulas (Premio Nacional de Poesía 1981-1984). "Drogados por la luz" y "El vuelo chamánico", son sus últimas obras.





martes, 29 de noviembre de 2011

Hábitos ajenos




El puente que creímos cruzar
nada tiene que ver con nuestras vidas.

Lo simple permanece bajo llave
y es recuerdo.
Lo demás se va alejando
y es esa voz que nunca comprendemos.

Componemos el aire día a día,
nos jugamos lo poco que nos queda
y otra vez buscamos en la noche su falsa intimidad.



Martín Carlomagno (Argentina, Entre Ríos, Concepción del Uruguay, 1978)





domingo, 27 de noviembre de 2011

El olor de las toallas













El olor de la toalla con arena
Ese regusto a fierro del aire, en la playa,
cuando se viene la tormenta

El olor del telgopor mojado de la conservadora
que al mediodía chillaba cuando le sacabas la tapa,
porque el hielo nuevo conservaba el frío seco,
pero a la tarde, cuando todos empezaban a aburrirse
y a revolver lo que quedaba, boyaban desprendidas
las etiquetas de las botellas en el agua sucia

Mi viejo acarreaba al auto las cañas,
me hacía una seña para que yo juntara el termo del jugo
antes de que la crecida se lo lleve, como al otro,
robándolo, distraída, del pedregullo de esa islita que
cuando quisiste acordar, no estaba más,
ni la islita ni el termo anaranjado

El olor de los pescados moribundos en el balde
El olor de la malla de lycra de tu prima
El vapor que salió cuando cagaste atrás del árbol
espiando entre las ramas cómo los otros jugaban
carreras del tronco a la isla,
sin tocar el barro del fondo,
porque ahí a Cecilia la picó una raya.

Volver buceando a la orilla por abajo del sillón
donde mamá toma sol.
Cazar una rama.
Trepar agarrado a las escobaduras la barranca.

Si te cruzás con una de las chicas la tenés que empujar,
pero te aburrís y te vas a revisar las botellas hundidas
con el culo roto y adentro pan, para que entren las mojarras.

El olor a nailon de la carpa
El suspiro del cierre cuando abren de afuera
y adentro resuena seco, como una campana de tela.

En esta carpa nadie duerme
Se escucha cómo afuera alguien prende un pucho
y mea, otro que en la hamaca toca la guitarra
Y rasguña las cuerdas
Y rasguña las cuerdas
Y rasguña las cuerdas.


(de “Joya”, Colección Chapita, Bs As, 2009)

Fernando Callero




Fernando Callero. Nacido en Concordia Entre ríos en 1971, desde 1990 radicado en Santa Fe y desde hace 13 años en Santo Tomé, ciudad que ama. Publicó el libro de cuentos “El ojo de Víctor”, Ediciones bajo la luna, 2000, “Ramufo di Bihorp”, poesía, Premio Provincial de Santa Fe, José Pedroni 2000. Por su cuenta: “Aniversario”, libro de poesía con cd de canciones del autor (escuchar en www.purevolume.com/yasnaia ) “El Amor”, “La cotilla de la lengua” y recientemente “Romance de Mario y Rosa” y “Poesía castellana”, ediciones artesanales al alcance de los que los soliciten. En www.purevolume.com/salvadorbachiller hay una audición de radio con canciones suyas y en www.elarbolencantado.blogspot.com una novelita de 1998 y cuentos nuevos. En octubre de 2006, Ediciones bajo la luna publicará “El espíritu del joven Borja”, novela marina.



viernes, 25 de noviembre de 2011

Una Pelota Cuesta Abajo














Esa vez clavé la mirada
en el bajo envuelto en niebla
y me quedé un rato largo
colgado de eso verde y blanco
hasta que se me humedeció
el pelo. Después me di vuelta
para encarar la subida.

Ahora a veces me hago
el loco, pierdo el corazón,
me quedo callado con
la vista clavada en un punto sólido,
hasta que me saca una puteada:
se me cae el cigarrillo,
el cenicero, los pensamientos se desparraman
en el piso de tierra,
en la alfombra...
entonces vuelvo
para hacer un comentario,
para tranquilizar a mis queridos.

Pero sé quien soy, lo sé, cierro
los puños, me revuelco,
me arrastro, rompo un plato, un libro.
No puedo parar el llanto de una mujer,
no puedo parar de llorar,
nunca tuve huevos,
estoy triste ¿Cómo anda la cosa
por ahí? ¿Estás bien? Te quiero mucho.

Quisiera quedarme tranquilo, preparar
el mate, llamar por teléfono, no pensar,
no despabilarme, son órdenes:

levanto la vista
miro el cielorraso
cuento los pisos de los edificios las ventanas
la cantidad de gente en una esquina
en un piquete
en un colectivo
28 sentados
22 parados
el chofer.

Y me pica el cuero,
me molestan los mosquitos,
los bichitos colorados ,
el zumbido de los semáforos
para ciegos, el olor a pasto,

con el primer rocío me dicen hola
feliz cumpleaños y me besan.
Entonces bajo la vista
para mirarme el café con leche,
el olor a ropa nueva.

Me gusta pensar que soy
una pelota cuesta
abajo en una calle de tierra
en una mañana fresca y clara.
Me cuesta pensar que soy un pensamiento.



Damián Ríos

Nació en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, en 1969. Desde 1991 reside y trabaja en la ciudad de Buenos Aires. En 2002 co-fundó el sello Interzona editora, que lo tuvo como director editorial hasta mediados de 2006. Sus poemas han sido recogidos en publicaciones como Poesía.com, Diario de Poesía y Los amigos de lo ajeno. Sus primeros libros fueron publicados en Ediciones Deldiego: La pasión del novelista, De costado, Habrá que poner la luz (novelita). Belleza y felicidad publicó Poemas perros. El sello Vox recogió poemas de todos sus libros y fragmentos de sus relatos y los editó en bajo el título de El perro del poema. Sus poemas han sido recogidos en las antologías Hotel Quequén (Sigamos enamoradas) y Polvo (Voy a salir...). En 2007 la editorial alemana Parasitenpresse antologó algunos de sus poemas y los publicó bajo el título de Überall das gleiche Licht.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

DONDE EL CIELO




A Yamil

Para quien comprende
el sentido de la orilla,
donde el agua y la tierra
se funden a lo largo
de un inquieto cielo
y se invaden mutuamente
en actitud de generosa renuncia
para que podamos recorrerla
encontrándonos en un universo
de fósiles y arena
donde cada piedra conserva
en su piel humana
el último adiós del mar.

Desde las orillas internas,
donde el cielo es camino y no meta.


Leonardo Kôstner

Leonardo Kôstner (Argentina, Entre Ríos, Paraná, 1979)




lunes, 21 de noviembre de 2011

EL NADADOR























Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada.
Soy el hombre que quiere ser aguada
para beber tus lluvias
con la piel de su pecho.
Soy el nadador, Señor, bota sin pierna bajo el cielo
para tus lluvias mansas,
para tus fuertes lluvias,
para todas tus aguas.
Las aguas como lonjas de una piel infinita,
las aguas libres y la de los lagos,
que no son más que cielos arrastrados
por tus caídos ángeles.

Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada.
Tuyo es mi cuerpo, que hasta en las más bajas
aguas de los arrollos
se sostiene vibrante,
como en medio del aire.
Mi cuerpo que se hunde
en transparentes ríos
y va soltando en ellos
su aliento, lentamente,
dándoselo a aspirar
a la corriente.

Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada
hasta las lluvias
de su infancia,
que a las tardes crecían
entre sus piernas salpicadas
como alto y limpio pajonal que aislaba
las casonas
y desde sus paredes
celestes se ensanchaba.

Soy el nadador, Señor, el hombre que nada
por la memoria de las aguas
hasta donde su pecho
recuerda las pisadas,
como marcas de luz, de tus sandalias.

Y recuerda los días cuando el cielo
rodaba hasta los ríos como un viento
y hacía el agua tan azul que el hombre
entraba en ella y respiraba.
Soy el hombre que nada hasta los cielos
con sus largas miradas.

Soy el nadador, Señor, sólo el hombre que nada.
Gracias doy a tus aguas porque en ellas
mis brazos todavía
hacen ruido de alas.

(1967)



Héctor Viel Temperley




Héctor Viel Temperley. Nació en Buenos Aires, en 1933. Publicó nueve volúmenes de poesía: Poemas con caballos (1956), El nadador (1967), Humanae vitae mia (1969), Plaza Batallón 40 (1971), Febrero 72-Febrero 73 (1973), Carta de marear (1976), Legión extranjera (1978), Crawl (1982) y Hospital Británico (1986), escrito durante la enfermedad, contra la que luchó mucho tiempo hasta que le descubrieron un tumor cerebral y murió en el mismo Hospital Británico de la ciudad de Buenos Aires en 1987.




sábado, 19 de noviembre de 2011

El nadador





El nadador, filmado a paso lento,
dibuja un arabesco arañiforme
y en esa cifra quizás se identifica
su vida. Aquel que está en el trampolín
todavía está muerto, muerto el que regresa
nadando a la escalerilla, tras la zambullida,
muerto quien lo fotografía, no nació nunca
quien celebra la empresa.

Y además, ¿está vivo
el espacio del cual vive todo moviente?
¡Piedad por las pupilas, por el objetivo,
piedad por todo lo que se manifiesta,
piedad para el que parte y el que arriba,
piedad para el que alcanza o ha alcanzado,
piedad por quien no sabe que la nada y el todo
son dos velos de lo Impronunciable,
piedad por quien lo sabe, por quien lo dice,
por quien lo ignora y a tientas va en la sombra
de l as palabras.

(De Diario del '71 e del '72)




Eugenio Montale (Italia, Génova, 1896-Milán, 1981)




jueves, 17 de noviembre de 2011

EL TIEMPO ME ASEDIA











Tiempo, el tiempo me asedia
y circunda y arroja sobre playas atroces
e inalcanzables. El sol
es mi única salvación, oh el ansia
inmortal de saberme mortal.
Huir entonces hacia los cuerpos
los desvalidos cuerpos, caída en el ocaso
triste de mis sueños.
Estoy siempre vacío y solo: calzo
los veinte otoños y las primaveras
veranos. Soy más inmortal
que quien ruega en vano a un Dios
que no está.


Dario Belleza

(Traducción de Horacio Armani)


Dario Belleza. (Roma, 1944- 1996). Poeta, escritor y autor teatral italiano. La poesía de Bellezza está inspirada fuertemente en asuntos personales y autobiográficos, en especial su vivencia de la homosexualidad y su fascinación por los ambientes sociales más conflictivos. Un tema recurrente de su obra es la búsqueda obsesiva de un "bellissimo assassino" ("bellísimo asesino") entre drogadictos y prostitutos. Su obra denota la influencia de Pier Paolo Pasolini, Sandro Penna y de los poetas simbolistas. Entre sus libros de poemas se destacan: Invettive e licenze (1971), Morte segreta (1976), Serpenta (1987) y Libro d'amore, 1992.



martes, 15 de noviembre de 2011

Y DE PRONTO ANOCHECE













Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra
traspasado por un rayo de sol
y de pronto anochece.

(De Acque e terre)

Salvatore Quasimodo

(Traducción de Horacio Armani)

Salvatore Quasimodo (Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968). Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos. Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico. En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado E. Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a E. Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo. En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a D. Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959. Formado en los preceptos de los poetas clásicos, en sus primeros libros -Aguas y tierras (1930), Oboe sumergido (1932), Y llega pronto la tarde (1942)- mostró una gran predilección por las formas concisas y herméticas, poniendo especial énfasis en la búsqueda de la palabra precisa y de los valores musicales. Temáticamente, estas composiciones se caracterizaban por una evocación nostálgica y conmovida de los paisajes de su tierra, Sicilia, entendida como lugar simbólico de una soñada serenidad. En esta época inició su intensa actividad como traductor, que resultó determinante para la formación de su estilo lírico. Además de autores clásicos como Virgilio, Homero, Catulo, Sófocles o Esquilo, tradujo también a W. Shakespeare, P. Neruda, Molière o P. Eluard. La experiencia de la guerra y de la ocupación alemana marcó un giro decisivo en su poesía, ya que, convencido de que los poetas debían asumir un importante papel en la reconstrucción moral del hombre, se alejó paulatinamente del hermetismo y se abrió a una mayor sensibilidad humana y a la búsqueda de valores histórico-sociales. Así lo reflejaron los libros Con Il piede straniero sopra il cuore (1946) y Día tras día (1947). La última parte de su obra refleja un sentimiento intimista, consecuencia de cierta decepción ante la historia, y una clara conciencia de su propia soledad. A esta época pertenecen La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde (1956), La tierra incomparable (1958), libros en los que el estilo se muestra más transparente y esencial pero lleno de sentido trágico y dramático. También Dare e avere (1966), su última obra, que significa una especie de balance de vida y testamento espiritual. Además de su actividad poética desarrolló una importante labor de ensayista que le llevó a confeccionar las antologías Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957) y Poesía italiana de la posguerra (1958). Sus ensayos críticos fueron publicados en el libro El poeta y el político (1960), que incluye el discurso que leyó cuando le entregaron el premio Nobel, mientras que en el volumen Escritos sobre el teatro (1961) se recogieron sus crónicas sobre el mundo del espectáculo aparecidas en la revista Tempo.


domingo, 13 de noviembre de 2011

El vidrio roto







Todo se mueve contra ti. El mal tiempo,
las luces que se apagan, la vetusta
casa que baten ráfagas y que amas
por el mal padecido, las fallidas
esperanzas, algún bien gozado en ella.
Sobrevivir te parece un rechazo
de obediencia a las cosas.
Y el romperse
del vidrio en la ventana es la condena.


(De Il Canzonieri)
Umberto Saba

(Traducción de Horacio Armani)

Poeta y novelista italiano nacido en Trieste en 1883.
Hijo de madre hebrea, adoptó su apellido en homenaje al pueblo judío. En 1903 inició estudios literarios en la Universidad de Pisa y en 1905 se trasladó a Florencia donde profundizó sus conocimientos sobre la literatura italiana. En el año 1910 publicó el primer volumen de sus versos, "Poesía". Se alistó en el ejército y al terminar la primera guerra mundial, se radicó en Trieste como propietario de una librería. En 1921 publicó una colección de poemas escritos durante veinte años bajo el título de "Canzoniere" seguidos de "Preludio e canzonette" en 1923, "Autobiografia" en 1924, "Figure e canti" en 1926, "Preludio e fughe" en 1928, "Parole" en 1934 y "Ultime cose" en 1944.
A partir de 1948 sufrió severas depresiones que lo obligaron a hospitalizarse en varias ocasiones.
Falleció en Gorizia en 1957. ©
Biografía tomada de "A media voz".

viernes, 11 de noviembre de 2011

La noche



























Mas la noche ventosa, la límpida noche
que el recuerdo rozaba solamente, está remota,
es un recuerdo. Perdura una calma asombrada
hecha también de hojas y de nada. No queda,
del tiempo aquel detrás de los recuerdos, más que un vago
recordar.

Alguna vez vuelvo en el día,
entre la inmóvil luz del día de verano,
ese estupor remoto.

Por la abierta ventana
el niño contemplaba la noche entre los cerros
frescos y negros, admirado de hallarlos agrupados:
vaga y límpida inmovilidad. Entre las hojas
que susurraban en la sombra surgían colinas
donde todas las cosas del día, las costas
y las plantas y las viñas eran nítidas y muertas
y la vida era otra, de viento y de cielo,
de hojas y de nada.

Alguna vez retorna
enla quietud inmóvil del día la memoria
de ese vivir absorto, en la luz asombrada.

(De Lavorara stanca)
Traducción de Horacio Armani)



Cesare Pavese

Poeta y novelista italiano (Italia, San Stefano Belbo, 1950). Estudió filología inglesa en la universidad de Turín y, tras su licenciatura, se dedicó por completo a traducir a numerosos escritores norteamericanos, como Sherwood Anderson, Gertrude Stein, John Ernst Steinbeck y Ernest Miller Hemingway, así como a escribir crítica literaria. Fue uno de los fundadores de la editorial Einaudi, en la que permaneció como editor hasta su muerte. Sus escritos antifascistas, publicados en la revista La Cultura, lo condujeron a la cárcel, donde escribió sus propias obras. Durante la II Guerra Mundial formó parte de la Resistencia antifascista. La narrativa de Pavese trata, por lo general, de conflictos de la vida contemporánea, entre ellos la búsqueda de la propia identidad, como en La luna y las fogatas (1950), considerada como su mejor novela. En cambio, su más bello y escalofriante poema es, quizá, Vendrá la muerte y tendrá tus ojos (1951). Más tarde, en el año 1957, se creó un premio literario con su nombre para honrar su memoria. Algunas de las mejores y más conmovedoras páginas de Pavese se encuentran en su diario, que fue publicado póstumamente, en 1952, bajo el título El oficio de vivir. Pavese se suicidó en una habitación de hotel de Turín después de haber recibido un premio literario por su libro El bello verano (1950).



miércoles, 9 de noviembre de 2011

Puente





Quiero que mis manos sean extensión de ti,
y que mis brazos se continúen en ti,
y que yo sea de ti, como lo es la arena, del desierto.

Para no quedar desierto de ti,
arena sin tu sol,
polvo solo.




Alternativas


Aunque me aparten de ti,
seguirás ardiendo en mi,
sobre mi,
royendo el hueso final de mi muerte.

Si me dejas, quedaré en ti,
como una astilla en carne viva,
doliéndote.

Si intentas olvidarme,
debes saber, que toda llama que enciendas,
caerá sobre ti, fatalmente derramada.

Y si después de todo, acaso me buscaras,
ya nunca me hallarás,
no amor mío.

No se ha hecho el día, para los célebres del miedo.



Hugo Toscadaray (Buenos Aires, 1957)






lunes, 7 de noviembre de 2011

EL JUEGO EN QUE ANDAMOS





Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.




Juan Gelman




Juan Gelman. Poeta argentino. Nació en Buenos Aires —en el histórico barrio de Villa Crespo— en 1930. Su primera obra publicada, Violín y otras cuestiones, prologada entusiastamente por otro grande de la poesía, Raúl González Tuñon, recibió inmediatamente el elogio de la crítica. Considerado por muchos como uno de los más grandes poetas contemporáneos, su obra delata una ambiciosa búsqueda de un lenguaje trascendente, ya sea a través del "realismo crítico" y el intimismo, primeramente, y luego con la apertura hacia otras modalidades, la singularidad de un estilo, de una manera de ver el mundo, la conjugación de una aventura verbal que no descarta el compromiso social y político, como una forma de templar la poesía con las grandes cuestiones de nuestro tiempo. Fue obligado a un exilio de doce años por la violencia política estatal, que además le arrancó un hijo y a su nuera, embarazada, quienes pasaron a formar parte de la dolorosa multitud de "desaparecidos". Ha recibido varios premios: "Boris Vian" (1987), Nacional de Poesía argentino (1997), Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo (2000), el Iberoamericano de Poesía "Pablo neruda" (2005) , el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2005) y el 23 de Abril de 2008 fue galardonado con el Premio Cervantes, el más prestigioso de la literatura en español. Actualmente, es columnista del periódico argentino Página/12. Ha sido traducido a diez idiomas. En su copiosa obra, merecen destacarse los libros de poemas: Violín y otras cuestiones (1956), Gotán (1956-1962), Cólera buey (1965), Los poemas de Syney West (1969), Interrupciones (1988) y En abierta oscuridad (1993), entre otros.






sábado, 5 de noviembre de 2011

He mirado

























He mirado un pequeño animal un poco grotesco.
Una figura casi de ciertos dibujos animados:
las orejas largas y el hocico todavía largo -

hacía pocos días que lo habíamos recogido del baldío.

No parecía un gatito, no, no parecía.

Y he sentido de pronto que en ese momento era mi vínculo
con un mundo vasto, vasto, de vidas secretas y sutiles,
de vidas calladísimas, a veces duramente cubiertas,
pétreamente cubiertas,
y también de las otras cercanas de la suya
manando - sin memoria, dicen - entre las sombras indiferentes y hostiles

- ay, las sombras hostiles y opresoras y sangrientas somos siempre nosotros
- hacia el sueño final ardiente todavía de otras vidas...

Pero en sí lo he querido, lo he amado
con mirada profunda y mano suave.
Y él me ha respondido con su gritito
desde su pesadilla ahora doblemente acariciada.
Reíos: me fundí con él, me hice uno con él
Como con el llamado vivo, vivo, que nos rodea, y tiembla en la sombra...
Y vi otros rostros, oh sí, vi infinitos rostros
de niños envejecidos en el horror de otra pesadilla.


Los rostros de los niños de los infiernos helados de las ciudades y los pueblos.
Los rostros de los niños, ay, de los campos, y de las orillas de los ríos.
Los rostros también afinados por el hambre, grotescamente afinados.
Y viejos, viejos, en las orillas de los ríos...
- Qué habéis hecho, por Dios, de nuestros propios tallos puros?


La caricia, sí, la caricia dolorosa para esas cabezas alargadas,

para esos pelos ásperos y sucios, para esos ojos pálidos y pequeños y arrugados,
y esas miradas tímidas que nos buscan desde la hondura de la noche común;
sí, la caricia; sí, la respuesta que se inclina delicadamente atenta.

Pero el amor, oh Buda, pero el amor, oh Cristo, pero la caridad, si queréis,
han querido, han debido ir hasta el fin
y ahora el camino seguro es suyo y la lámpara fiel también es suya...

(en “El aire conmovido”)

Juan L. Ortiz (Argentina, Gualeguay, Puerto Ruiz, 1896 -Paraná, 1978)



jueves, 3 de noviembre de 2011

Brahma

















Cuando quieres conocerlo, no puedes verlo.
No puedes sujetarte a Él,
pero tampoco puedes perderlo.
Cuando no puedes alcanzarlo, lo alcanzas;
cuando permaneces en silencio, Él habla;
cuando hablas Él permanece en silencio.
La gran puerta está completamente abierta a las almas
generosas
y ninguna multitud cierra el paso.


(Anónimo)

martes, 1 de noviembre de 2011

JACARANDÁ
























Pedían por tu gloria
el trigo flor, el lino
en las grietas
abiertas de Entre Ríos;
no era yo.
Lapachos.
Los últimos de Octubre,
las grevileas,
el río embarrancado;
equivocabas,
no era yo.
Erguido y lúcido,
justo en mi tiempo
desangrado de azul.
No era yo
quien te esperaba
impetuosa, ávida
de vientos y granizos,
nubarrones inhiestos,
lluvia de primavera.
No era yo,
celestidad vencida,
jacarandá
mi nombre.



Francisco Rodriguez (1950, Rosario, Reside en Paraná, desde 1978)


Jacarandá

Nombre vulgar: jacarandá, tarco, mimoso.

Nombre Científico: Jacaranda mimosifolia Familia: Bignoniaceas

Origen: Sudamérica, Bolivia, noroeste argentino, Brasil y Paraguay. En el litoral argentino naturalizada.

Características: árboles que superan los 15 m., hojas compuestas muy divididas caen las hojas antes de emerger las flores, estas en racimos a mediados de primavera, azul liliácea, el color varía con la claridad del día y la humedad. Frutos cápsulas redondas (semejantes a castañuelas).

Hábitat: se adaptan bien en lugares húmedos sufren los primeros años con las heladas. Usos: mueblería, infusión de hojas y corteza con principios antisifilíticos.



domingo, 30 de octubre de 2011

HAY UN MORIR



























No me lleves a sombras de la muerte
a donde se hará sombra mi vida,
donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como estos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
de mí un ausente
y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
se voltea la mirada de amor
y queda sólo el mirar de vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
esto es Muerte: Olvido de ojos mirantes.



Macedonio Fernández




Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1874-id., 1952) Escritor argentino. Autor de narraciones fantásticas que muestran su escepticismo ante la aplicación práctica de las teorías filosóficas. Su obra ha sido revalorizada después de que Jorge Luis Borges reconociera en él los orígenes de su narrativa. Formó parte de la generación «martinfierrista» e influyó en la obra narrativa de Leopoldo Marechal y en la poética de González Lanuza, sobre todo a través de la estrecha relación amistosa que mantuvo con ellos. En 1922 dirigió junto a Borges la segunda época de la revista Proa, que se prolongó hasta 1925. De todas sus obras, tan sólo llegó a publicar una, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, en 1928. El resto de su producción literaria se editó posteriormente gracias al interés de sus amigos. Algunas de sus obras más destacadas son Papeles de recién venido, de 1930, Una novela que comienza, de 1941, Continuación de la nada, de 1945, Poemas, de 1953, y Museo de la novela de la Eterna, de 1967.



viernes, 28 de octubre de 2011

ME DISTRAJE UN MOMENTO











Todo,
lo que está y sucede,
era un túnel
quieto
y en él, sola,
yo corría, corría.
Sin querer, sin etapas,
adiós, adiós
aunque a veces un ojo débil, fiel,
ciérrate,
se me atrasaba,
apúrate,
llorando sobre un día.
Sin poder asirme
a un pájaro, una mano, un fruto,
adiós, adiós
arrancarme
del amor sucesivo,
partir partiéndome,
dejar atrás,
pasar por todo,
honda, ligera, rota,
viva,
siempre marcharme
para ser nostalgia.
Pero un instante me distraje
sin tomar precauciones,
un instante
en que alguien vino de mi espalda
y cambió todo.
Fija, vaciada, ausente,
un agujero soy
por donde pasa el mundo,
veloz, sin detenerse,
agitando sombreros,
se escurre en mi vacío,
cómo huye.
Oh puerta, piel, árbol jadeantes,
¡paren, basta!
Suplico sin lengua,
me interpongo sin cuerpo.
Es inútil,
adiós, adios
Y todo lo que pasa
y se aleja cantando
con feroz alegría,
no vuelve, no recuerda.



Amelia Biagioni



Amelia Biagioni nació en Calvez, provincia de Santa Fe, en 1916. Estudió el Profesorado en Letras en la Escuela Normal de Profesores N8 1 de Rosario, graduándose en 1936. Ese mismo año vuelve a Calvez, donde ejerce la docencia secundaria y realiza actividades culturales. A partir de 1944 publica poemas en diarios y revistas con seudónimo, hasta 1950, en que comienza a firmar con su nombre. En1954 y a instancias de José Pedroni, la Editorial Castellví publica su primer libro, Sonata de soledad, por el que obtiene la Faja de Honor de la S.A.D.E. y que será reeditado en 1957. En 1955 se radica en B uenos Aires, donde retoma sus actividades docentes, suspendidas desde 1952, e inicia sus publicaciones de poemas en periódicos nacionales. En 1957 aparece La llave, que recibe, en 1958, el Segundo Premio Municipal de poesía. Entre 1960 y 1964 colabora con Ediciones Culturales Argentinas, continuando con su labor poética. En 1967 aparece El humo, al que se le otorga, en 1968, el Primer Premio Municipal de poesía, y en 1976 Las cacerías, distinguido con el Premio Jorge Luis Borges de la Fundación Argentina para la Poesía (1977) y con el Tercer Premio Nacional de poesía (producción 1976-79). En 1984 aparece su último libro, Estaciones de van Gogh, por el que se le otorga el Segundo Premio Nacional de Poesía en 1988 (producción 1984-87). Por la totalidad de su producción poética ha recibido en 1984 el Diploma al Mérito en Poesía de la Fundación Konex, y el PremioEsteban Echeverría de Gente de Letras en 1985. Además de sus colaboraciones en los principales diarios nacionales, ha publicado en las revistas Sur, Revista de Occidente, International Poetry Review, Aura (Alabama), Midamerica Review y otras. Renata Treitel ha vertido al inglés su libro Las cacerías -en proceso de publicación- y Antonio Aliberti ha hecho lo propio al italiano, con un grupo de poemas del mismo libro. Falleció en el año 2000.




martes, 25 de octubre de 2011

Una vela





Yannis Varveris


(Traducción de Miguel Chiovetta)

domingo, 23 de octubre de 2011

Soneto



















Esto es amor, oh caracol que aloja
la analecta sonora del pasado
y astuto en su recinto, ensimismado
reitera azul de mar y rosa roja.

El eco, ya, una flor que se deshoja
en perfume y color multiplicado-
Esto es amor, de nuevo marchitado
con la reiteración de cada hoja.

Y nunca menos solo y más seguro
por oscuro, por solo y asumido
-fidelidad del lirio a su color-

estatua leal, de espaldas al futuro
con un nombre infinito y repetido
de piedra y sueño y nada, esto es amor.


Julio Cortázar


Julio Cortázar. (Bruselas, 1914 - París, 1984) Escritor argentino. Hijo de padres argentinos, a los cuatro años Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en la provincia andina de Mendoza. Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la Unesco le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges. La literatura de Cortázar parte del cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas, en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. Como en Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana, por lo que sus obras tienen siempre una deuda abierta con el surrealismo. Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento. El instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente en Rayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus cuentos, entre ellos Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker. Muy pronto, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana, y disfrutó del reconocimiento internacional. A su sensibilidad artística sumó su preocupación social: se identificó con los pueblos marginados y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas. En este sentido, su viaje a Cuba en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell. Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Somoza, en el que incluye el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros. Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina.

viernes, 21 de octubre de 2011

Mitologías XXIV




Seferis

(Traducción Miguel Chiovetta)

lunes, 17 de octubre de 2011

MUJER DE EDAD LIMBICA





Yorgos Markopolus


(Traducción de Miguel Chiovetta)

martes, 11 de octubre de 2011

AL CIELO DE LA NADA CON LO MÍNIMO





Katerina Angelaki-Rouk


(Traduccion de Miguel Chiovetta)

lunes, 3 de octubre de 2011

Mi casa





Mi casa era diferente. Mi tía no me crió, mi abuela prefería a mi hermano. Más sano hubiera sido preferirme a mí, o más osado. Sin embargo, todo era perfecto así, en un sentido errado. Erré perfectamente el camino, y fue acertado el sino del fracaso en la presencia. La música fue el caso, y la poesía, para perderse en los sentidos, la enfermedad, la experiencia. Parecía saberlo todo y no hacer nada para impedirlo. ¿Quién podría decirlo, salvo un secreto?

de Madam (1988)


Mirta Rosenberg (Argentina, Rosario, 1951, reside en Buenos Aires)





sábado, 1 de octubre de 2011

SIRENA



Ahora que todavía puedes, canta
tu delirio;
después, sirena encantada por marinos
atados a un poste,
después, sirena de voz dulce
y corazón tenebroso, incapaz
de sostener
no la nota sino la cordura
-elige el mar, no el barco-, después, elegir
más tarde que inútil: tu canto, sirena,
te desviará a ti misma,
te perderás ahí en cubierta,
en la orilla o allá, en tu casa.
Aprovecha la garganta, ahora
que no tienes pies
en la tierra, marea y
ensordece el oído del humano
hasta que se canse, hasta que te canses, y el
estruendo
sea como el de un barco que encalla
en el ojo de la tormenta, no en el sonido
cabal de la tormenta. O canta
esa suave y triste canción
que te sabes
de memoria, hasta que el agua misma
se confunda,
o aquella que habla de
cosas alegres,
cosas que duran, cosas
reales, imaginarias, y
tu voz suene tan real o imaginaria
que consterne. Hazlo ahora, sirena,
ahora que la prudencia,
como la noche, llama a víspera,
ahora que la luna, cantante muda,
no te ve ni te altera,
ahora, canta,
sin añorar la muerte y la vida.


Irene Gruss (Buenos Aires, 1950)


de Solo de contralto (1997)



jueves, 29 de septiembre de 2011

SUSURRO PERSONAL


























Por alguna razón,
mi corazón late como una ametralladora.
El cardiólogo me ha dicho:
controle su vida emocional. Me pregunto
si no habrá allá adentro una verdad
que intenta abrirse paso. Vuelvo una mano al pecho
buscando una fe en la oscuridad
de mí mismo. La pulsación interna del yo
parece apresurarse
hacia una descomposición indescifrable.
El ritmo cardiaco es un tiempo en estado impersonal. Esta es
la única certeza que encuentro.
Los golpes sanguíneos de un tambor
cerrado sobre el vacío.
No hay noticias profundas de mí mismo
sino este susurro fisiológico, el zumbido
que hoy fui dejando a mi paso
a través de calles, edificios y cuerpos cerrados,
Un rastro de baba que recorrió el mundo
y está de regreso a esta habitación.


de Principios de incertidumbre (1980)



Joaquín Giannuzzi, poeta y periodista argentino. Nació en 1924 en Buenos Aires y murió en 2004 en la provincia de Salta. Su obra ejerció una gran influencia en poetas de las generaciones posteriores. Comenzó estudios de ingeniería pero los abandonó para estudiar periodismo. Escribió desde noticias policiales hasta críticas literarias en los diarios Crítica, Crónica, Clarín y La Nación. En 1958 publicó "Nuestros días mortales" y ganó el premio de la Sociedad Argentina de Escritores. En 1962 empezó a colaborar con la revista Sur que dirigía Victoria Ocampo. Por esa época publicó "Contemporáneo del mundo". En 1967, "Las condiciones de la época" y en 1977, "Señales de una causa personal". En 1980 apareció "Principios de incertidumbre"; en 1984, "Violín obligado" y en 1991, "Cabeza final". Su último libro, "¿Hay alguien ahí?", se publicó poco antes de su fallecimiento en enero de 2004. Giannuzzi ganó los premios Municipal y Nacional de Poesía. Fue un hombre de vida austera y ejercía un suave humor negro. La alusión al entorno social y cotidiano, la muerte, la incertidumbre, fueron frecuentados por su poesía tersa y de sorpresivos remates.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Lunita de papel










Traducción de Miguel Chiovetta














viernes, 16 de septiembre de 2011

Cuando se canta












CUANDO se Canta o cuando se grita se tiene la sensación de proyectar el Ser (Cuerpo y psique) más allá de sus límites y su peso -de invadir y estremecer extensiones ajenas de atmósfera y materia.
Se reconoce uno en esas ondas sonoras — en esa entonación, en esa agitada o apacible suscitación de ecos y resonancias (de réplicas asentimientos refutaciones)
Nada nos es (en Cambio) más enemigo y extraño — hasta repelente con frecuencia — que las imágenes variables distorsionadas funambulescas que nos ofrece el espejo al cual nos asomamos. Se siente uno solidario de Su propia voz — identifica a los demás primordialmente por la `
voz — Sabe calibrarlos por su voz.
La máscara incierta y confusa tras la cual nos atrincheramos y creemos controlar — no acierta en verdad a engañar sino a quien no la siente puesta (aunque ingenuidad o tontería lo haga a veces empeñarse en hermosearla» — en hacerla aceptable).
El instinto la fuerza la raigambre humanas están patentes en la voz y no en mueca o gesto de faz limpida o estragada.
Aunque hubo quien se atrevió a imaginar una humanidad de sólo voces — olvidando que es la voz trasunto de todos y cada uno de los átomos de nuestro cuerpo y nuestra psique — fiémosnos en nuestra voz que por seguro no nos abandonará ni aun en irremediable trance.


Emilio Adolfo Westphalen



Poeta y ensayista peruano nacido en Lima en 1911. Realizó estudios básicos en el Colegio Alemán de Lima y posteriormente ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos donde obtuvo la Licenciatura en 1932. Es uno de los más importantes poetas surrealistas de su país. Participó y contribuyó al enriquecimiento de la cultura peruana, dirigiendo las revistas Las Moradas, la Revista Peruana de Cultura y Amaru. Trabajó además como traductor para las Naciones Unidas y ocupó el cargo de Agregado Cultural de la Embajada Peruana en Roma.
En 1977 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1991 recibió un Homenaje de la Universidad de Salamanca, en 1995 Las Palmas Magisteriales, la Orden del Sol y el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional. Entre sus libros publicados figuran: «Las ínsulas extrañas» en 1933, «Abolición de la muerte» en 1935, «Arriba bajo el cielo» en 1982, «Amago de poemas de lampo de nada» en 1984, «Ha vuelto la diosa ambarina»en 1988, y «La poesía, los poemas, los poetas» en 1995. Falleció en el año 2001.

Biografía tomada de A MEDIA VOZ


miércoles, 14 de septiembre de 2011

Luna llena




Kikí Dimulá

Traducción de Miguel Chiovetta


lunes, 12 de septiembre de 2011

Violetas para una estación




Titos Patrikios


Traducción de Miguel Chiovetta


sábado, 10 de septiembre de 2011

Vendrá un tiempo






Katerina Gogu


Traducción de Miguel Chiovetta



viernes, 9 de septiembre de 2011

UN NUEVO BLOG

http://marcelo-wwwmiscelaneas.blogspot.com/


Bueno, ya era hora que hiciera un blog personal, están todos invitados a visitarlo.
Y a comentar, sugerir o proponer lo que quieran, por supuesto. Un abrazo grande para todos.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Tú nunca morirás



Mijalis Ganas


Traducción de Miguel Chiovetta



lunes, 5 de septiembre de 2011

Invisible rojo de lo dicho











amanece
la palabra sobre el silencio

Y

Tú hablas. Yo callo.

Habla de prisa para no terminar de hablar
(para no saberse)

Sonríe, saluda, todos saludan: mueren
(sin desesperar, sin haber esperado)

Hasta llevarnos al punto donde la ausencia de silencio
hace de la palabra un sonido saturador, algo propio del
funcionamiento de los medios masivos de comunicación

es no gritando de miedo a sabernos solos

es caer sin ruido
en medio de tanto ruido


Hugo Mujica




HUGO MUJICA nació en Buenos Aires en 1942. Estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología Filosófica y Teología. Esta gama de estudios se refleja en la variación de su obra que abarca tanto la filosofía, como la antropología, la narrativa como la mística y sobre todo la poesía. Entre sus principales libros de ensayos se cuentan "Kyrie Eleison" (1991), "Kénosis" (1992), "La palabra inicial" (1995), "Flecha en la niebla" (1997), "Poéticas del vacío" (2002), "Lo naciente" (2007), "La casa y otros ensayos" (2008) y "La pasión según Georg Trakl" (2009). "Solemne y mesurado" (1990) y "Bajo toda la lluvia del mundo" (2008), son sus dos libros de cuentos.Su obra poética, iniciada en 1983, ha sido editada en Argentina, España, Italia, Francia, México, Estados Unidos, Chile, Eslovenia y Bulgaria. En 2005 Seix Barral la publicó en "Poesía completa. 1983-2004", en 2011 se editó su último libro de poesía: "Y siempre después el viento". Su vida y sus viajes han sido el material principal de su obra, hitos como el haber vivido y participado de la década de los 60 en el Greenwich Village de Nueva York, como artista plástico, o el haber callado durante siete años en el silencio de la vida monástica de la Orden Trapense, donde comenzó a escribir, son algunos de los mojones de su historia.

sábado, 3 de septiembre de 2011

LA CUNA LA LÁMPARA




Nikos Engonópulos


Traducción de Miguel Chiovetta


jueves, 1 de septiembre de 2011

Benjamín y soldado poeta




Miltos Sajturis


Traducción de Miguel Chiovetta

martes, 30 de agosto de 2011

MI TESTAMENTO





Mijalis Katsaros


Traducción de Miguel Chiovetta

domingo, 28 de agosto de 2011

LOS CHICOS DEL PIREO






Melina Mercuri



Traducción de Miguel Chiovetta

viernes, 26 de agosto de 2011

LA SINFONÍA DE PRIMAVERA




Yannis Ritsos


Traducción de Miguel Chiovetta

miércoles, 24 de agosto de 2011

SEGUNDO MOVIMIENTO (Allegro)



















Cuando apenas había bebido un tercio de nescafé y estaba a punto
de desear a mi mujer -blanca y muy dura bajo esa vieja falda-
fue que empezaron a gritar todos los habitantes de la ciudad
(eso lo deduje después de advertir que ninguno de mis
vecinos había dejado de hacerlo).
y al principio pensé en el gordo Manrique
y sus alegres hijos -cuyo baño sin techo llamado patio-
y no les hice más caso que a una mujer fea y seguí
conociendo
los oráculos y signos del nescafé y me deseo crecía
como el de hace cinco años
y cuando casi me había convertido
en un hombre importante -ya en el campo de la ciencia o del amor-
empezaron a gritar los Robles, los Otero, los Suárez, los Stern
(esas familias solían callar siempre como un monje sin lengua)
y tuve que dejar un dedo entre la taza y a mi dura mujer.
y corría hasta la calle
sin lugar a dudas toda la ciudad chillaba
bajo un fagot rojo y dorado que flotaba más grande
que la luna
más grande que el sol, más grande que todo este sistema de planetas
(aunque en verdad aparte de la luna no había ninguna referencia)
y pude ver a todos con la lengua fluída y los ojos
centuplicados
y a la hija del gordo Manrique -hecha de frutas redcondas y estiradas-
cantar como una jaula de doscientos leones.
y ella me dijo
"¿ve usted aquella guitarra de fuego" y yo le dije "es un
fagot de fuego".
"guitarra y cada cuerda del ancho de una torre me gritó empinándose
-y entonces pude ver que iba desnuda como los alacranes
o las yerbas-
y me dijo "es roja la guitarra", y yo le dije "rojo el fgagot",
"la guitarra", "el fagot", "la guitarra", el "fagot", "la guitarra"
"eso depende del cristal conque se mire" dijo un viejo profesor
y entonces
la muchacha me explicó que desde su cama era una
guitarra
y yo quise estar de acuerdo
y le dije
y me dijo
y tres veces la monté
mientras la roja guitarra mordía este planeta".



Antonio Cisneros


Antonio Cisneros. Poeta peruano. Nació en Lima el 27 de diciembre de 1942 y estudió en las universidades Católica y de san Marcos; se doctoró en letras en 1974. Ha sido profesor universitario y periodista en el país y en el extranjero. Dirigió varias revistas y suplementos, entre ellos, El caballo rojo, 30 días y El búho.Ha publicado diez libros de poesía: Destierro (1961), David (1962), Comentarios reales (1964), Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968), Agua que no has de beber (1971), Como higuera en un campo de golf (1972), El libro de Dios y de los húngaros (1978), Crónica del Niño Jesús de Chilca (1981), Monólogo de la casta Susana (1986) y Las inmensas preguntas de celestes (1992). En 1978 fue becario de la Fundación Guggenheim de Nueva York. Ha dado clases de literatura en el Perú, en Inglaterra, Francia y Hungría. En 1978 y 1979 fue investigador en la Universidad de Berkeley. En 1965 ganó el Premio Nacional de Poesía del Perú "José Santos Chocano". En 1968 ganó el concurso de poesía Casa de Las Américas de Cuba y en 1980 obtuvo la Primera Mención Internacional de Poesía "Rubén Darío" de Nicaragua. Volúmenes con su poesía han sido publicados en inglés, francés, alemán, holandés y húngaro. Además de los idiomas citados, sus poemas también han sido traducidos al griego, japonés, chino, ruso, italiano, portugués, sueco, danés, finlandés, rumano, turco y serbio.

lunes, 22 de agosto de 2011

Entrevista





Nikos Kazantzakis



Traducción de Miguel Chiovetta


sábado, 20 de agosto de 2011

A MI HIJO




Manolis Anagnostakis


Traducción de Miguel Chiovetta

jueves, 18 de agosto de 2011

SIN TÍTULO





Kikí Dimulá


Traducción de Miguel Chiovetta

domingo, 14 de agosto de 2011

La enamorada del muro














I

La enamorada del muro

no sabe cómo es el muro.

Pero seguro siente su humedad

cuando ha llovido.

Su aridez

en tiempo seco.

La enamorada del muro

depende del muro.

A él se aferra.

Si el muro cae

ella se desparrama

como una cabellera sin cabeza.

A veces es tímida

y cubre sólo la base

como una mujer arrodillada

que abrazara las piernas de un hombre.

Y a veces —qué deseo

y qué orgullo caben en ella—

cubre no sólo el muro

sino toda la casa.

II

Todo amor nace

a partir de una pequeña confusión.

Nadie puede decir con certeza

si es el muro el que sostiene a su enamorada

o es la enamorada

la que sostiene al muro.

Y todo amor crece

a partir de pequeñas carencias:

la enamorada del muro no florece.

Tampoco el muro.

III

Visto desde afuera

la impresión general es de una gran belleza.

¿Pero quién puede alejarse para mirar

cuando está enamorado?

El muro no ve el hermoso conjunto.

Ve pequeños tentáculos

que se clavan en él.

La enamorada ve el muro descarnado.

“Él es el hueso que me da forma.

Yo soy la carne que le da vida”.

IV

Vampiro en el jardín

Ningún jardinero

la recomendaría.

La enamorada del muro

tan pródiga con el muro

tiene un rol muy cruel en el jardín.

Está en su naturaleza apropiarse

de toda la humedad del terreno.

De modo que mientras ella se expande

y se demora tiernamente en el abrazo

las otras plantas mueren.

¿Qué puede importarle?

Una mujer enamorada es capaz

de atravesar sin ver una ciudad bombardeada.

Los ojos fijos en los labios de su amor.

No hay culpa

en la pasión.

“No permitiré que nada

ni nadie

te haga daño

amor mío”.

En sí misma

Sólo una loca pudo

enamorarse de un muro.

Un muro no habla.

No escribe cartas.

No florece.

Cubierto totalmente por las hojas

deja de ser visible.

Hasta se puede dudar de su existencia.

“No es eso

hija

lo que te enamora.

No es el muro.

Es tu esplendor”.



Estela Figueroa




Estela Figueroa. Poeta argentina, nacida en 1946 en Santa Fe, ciudad donde reside, Estela Figueroa ha publicado los libros de poemas “Máscaras sueltas” (1986, traducido al italiano). “La forastera” (2007) fue editado en la ciudad de Córdoba, con el sello de Ediciones Recovecos y el apoyo de la Secretaría de Cultura de la provincia de Santa Fe. Figueroa trabajó en talleres literarios con menores alojados en la cárcel de Las Flores —experiencia que volcó en la revista “Sin alas”— y publicó también “El libro rojo de Tito”, sobre un personaje popular de Santa Fe, y “Un libro sobre Bioy Casares”, donde compiló una serie de estudios. Actualmente dirige la revista La Ventana, que publica la Dirección de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral.


viernes, 12 de agosto de 2011

TEMPLOS CON LA FORMA DEL CIELO





Odysseas Elytis


Traducción de Miguel Chiovetta

miércoles, 10 de agosto de 2011

Pista de baile (I)












y yo bailaba mi diminuta Italia
-ópalo de pista untada de muerte ahora-
y yo bailaba en hueco de hiena la verdad aristotélica
en orfandad de navio errante yo bailaba
mis piernas taconeando la madera
-los orgullos agónicos ahora-
y yo bailaba
con pablo con mariano con jóse el fenicio maloliente
a través de la ventana tu oscuro maldecir de novio
y yo bailaba la melodía erguida
la menta en mi vaso de vapor y yo bailaba
los sillones eran góndolas de anclaje
un hilo hecho de sábado
una mesa en reposo
-los gatos escondidos en la luz a veces nos traicionan-
pero yo bailaba la eternidad de tu recuerdo el brete! de flores
bailaba en idiomas irresueltos
festejando mi naufragio mi partir hacia lo que queda
-un gramo de dolor se aferra a mí en estos días-
pero yo en mi hamaca de diosa o de zarina
yo bailaba la portentosa música
mi suerte tu whisky tu hermosa hermana



Patricia Diaz Bialet

Algunos de sus títulos de poesía son "Los despojos del diluvio", "Testigo de la Bruma", "La Penumbra de luna llena" y "La Dueña de la Ebriedad de la Rosa". Entre otros, obtuvo dos veces el Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes y el Primer Premio de la Fundación Argentina para la Poesía. Conduce I el programa cultural "Postales argentinas" que se
emite por Radio Nacional.