sábado, 31 de agosto de 2019

EL FONDO
















UN SÚBITO

Será la intersección de dos series
que, aparentemente inconexas,
nos proporcionan de golpe una
imagen conjunta o algo a lo que,
desconocido, tratamos de darle
una desgarbada interpretación.
Como este cielo celeste y este
cielo gris. Cierto cielo, cierta
palabra encielada. O radiantes
tormentas silenciosas.



ONDEANTE SE RENUEVA
A una mujer valiente niña
Hay que verla como se descubren las estrellas,
   /el mar o el horizonte
sin admonición o tiento
ien la amarillada de los campos delegados
en el azul negro y veloz de los cielos sin recua
en la oscura presencia de regulares olas
en verde seco de llanura domada

Contemplativamente móvil



SOBRIA LUZ UNIFORME

De una lampara colgada del techo, ocre claro el resplandor
va debilitándose hasta el suelo revuelto.

Ha quedado negra la ventana que ratito antes
dejaba pasar la luz agrisándose sucesiva, impiadosa
cruel, se diría, por abrirle paso al flaco artifìcio
y al sueño que nervioso invadía con tardanza
la poca voz ofrecida y algún gesto efectivo

Hasta que puro dormir fue desenlace y despedida
en palidez de relámpagos
y frío del afuera habitando todo el tiempo
ese pobre adentro saciado de vacío



CARHUÉ

Extrayendo la sal de las marismas
para guardarla en recipientes sensitivos
al gusto helado de las aguas secas
a puro yodo encendidas
Blanqueando la piel y tensando
su habitual color y lisura
para dejar el blanquísimo recuerdo
de un día tibio y breve
en una laguna hundida
como caja de cristal o barco
naúfrago al borde
de una ciudad perdida.



FONDO

Cuando uno cree haber tocado el fondo
surge otro más fondo
y va a la niña imagen
del río sin fondo
 (Del libro: El fondo,
Ed. Barnacle, 2017;
Gentileza de 
Alberto Cisnero)
 Susana Cella



Susana Cella (Buenos Aires, Argentina, 1954). Doctora en Letras por la Universidad de Buenos Aires, donde fue becaria entre 1991 y 1998. Profesora Titular Regular de la cátedra de Literatura Latinoamericana II (Facultad de Filosofía y Letras.UBA). Desde 1992 ha sido investigadora integrante de proyectos UBACYT y desde 2003 dirige proyectos UBACYT hasta la actualidad. Se desempeña como directora de tesis de Maestría y Doctorado en la UBA y otras universidades. Dirige investigaciones en UBA, CONICET y CIN. Ha dictado seminarios y conferencias en el país y el extranjero. Participó como invitada en Festivales de Poesía nacionales e internacionales. Publicó los poemarios Tirante, Río de la Plata, Eclipse, De Amor, Entrevero e Incidentes; las novelas El Inglés y Presagio, el ensayo El saber poético, el Diccionario de Literatura Latinoamericana, entre otros, además de poemas, relatos y ensayos en Argentina, Chile, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, México, Perú y Uruguay. Dirigió el Tomo XI de la Historia crítica de la Literatura Argentina. Ha sido directora, autora y editora de los volúmenes Imágenes, poéticas y voces en la literatura argentina: fundación e itinerarios y Cuestiones de representación. Realizó ediciones de poetas y narradores con notas y estudios preliminares. Traduce literatura en lengua inglesa. Obtuvo la beca ILE para realizar estudios en Dublin. Coordina del Depto. de Literatura del Centro Cultural de la Cooperación. Colabora actualmente en Radar Libros de Página 12. (Tomado de la página: FILO: UBA).




jueves, 29 de agosto de 2019

ABRIL





















Abril VI


Entre la luz
de la palabra “estrella”, y
  la luz
ahí, de la estrella, el alma,
con sus estrellas que
siempre hablan de más.


Abril VIII

No era para los
ojos, para el
alma era esa
                luz.

¿No necesita ya
Tal vez, de luz
             el alma?
Ni de alma la luz.



Abril (X)

No ser amado: la desdicha
                        Dignificando el amanecer,
eco de pasos, de los propios pasos
al volver a casa (un absorto blues):
                                          ese que,
desdibujado al fondo del tiempo, hablaba
de guerra y amor, el que
            entre palabras en la noche entraba
-y eran palabras las que hacían la noche
y era en la noche que crecía el mundo-
ese que ya no puede, con palabras, abrir
algún espacio en la noche o el mundo,
se ve volviendo ahora en la noche, y es
                       de nuevo la noche, y es otra.
Como si preguntara
                 por esta noche otra noche, volvés,
como quien vuelve de una noche ya escrita,
ya sin palabras en esta noche, volvés
como quien sabe que no vuelve más.
Como si escrito por lo que escribió, el
                                que ahora vuelve
vuelve y repite “nadie vuelve más”
en otra noche y
                    volviendo a otra casa:
viejas, perdidas, queridas, palabras.



Abril, XXIII

Sobre tu amor y tu 
debilidad, cuando avancen 
hambrientos los perros, 
los ojos rojos de terror, 
que se lo coman todo y 
acabemos, 
una vez y otra vez. 

 (De: Abril, Ed. Barnacle, 2016,
Gentileza de Alberto Cisnero)


Daniel Freidemberg


Daniel Freidemberg (Resistencia, Chaco, 1945)
Desde 1966 reside en Buenos Aires.
Libros de poesía publicados: Blues del que vuelve solo a casa (Buenos Aires, 1973), Diario en la crisis (Buenos Aires, 1986), Lo espeso real (Buenos Aires, 1996), La sonatita que haga fondo al caos (antología personal, Santiago de Chile, 1998), Cantos en la mañana vil(Buenos Aires, 2001), Noviembre (cuadernillo, Buenos Aires, 2006), En la resaca (Buenos Aires, 2007), Sonidos de una fiesta ajena(antología personal, Buenos Aires, 2012), Abril (Buenos Aires, 2016) y Días después del diluvio (antología, Barcelona, 2018).
Ensayo y crítica: La poesía del 50 (Buenos Aires, 1981), La palabra a prueba (Madrid, 1993) y Cómo se escribe un poema (en coautoría con Edgardo Russo, Buenos Aires, 1994).
Compiló y publicó veinte antologías de poesía. Ensayos suyos sobre temas literarios fueron incluidos en quince libros.
En 1986 integró el grupo fundador de la publicación trimestral Diario de Poesía, de cuyo Consejo de Dirección formó parte hasta su desvinculación, en 2005.
Desde 1978 viene publicando textos críticos en revistas y suplementos culturales.
En 2014 recibió el premio La Rosa de Cobre que la Biblioteca Nacional de la Argentina otorga a la trayectoria poética.

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martes, 27 de agosto de 2019

EL CIELO UNA SOLA VEZ















Tres mujeres me contaron
que vieron pasar el cielo una sola vez
y fue cuando leían a la luz de la casa demolida
donde yo escondí mi corazón.
(Fragmento)



mi vida como liebre lleva una bala
está en apuros y mira
entre las margaritas aplastadas y el granizo
cómo levanta el día sus alas de la hierba
en este punto de la llanura que desaparece
entre el miedo y la luz
donde el árbol solista canta muy despacio



el recreo pudo ser feroz no lo sabías
te quedaste callada y vacilante
como una soga después de que algo salta sobre ella
sucedió que el mundo entró como un cuchillo
y quedó incrustado en la perplejidad
te procuró detalles preciosos
y rápidos en esconderse
de la memoria



una vez
escuché a la niña inca detenida en la montaña
sostuve su pequeña mano en la mía
su mano tocaba la hierba de un reino
y la posé sobre mi pecho

cada cosa anhelada irradia un silencio que protege
me fue concedido sostener una pequeña mano
en las sombras de la montaña
y cantar lo inusitado lo breve de un cielo
que se espanta con el pensamiento




ella sostiene mi guadaña
su ojo hendido por la entrada y la salida del amor
no ofrece amparo
ni confianza
por no caer de golpe
yo me anudo a los muertos
y al socorro de una brisa

han pasado treinta años
sin que se abran mis manos para asirme
estaré de pie mientras caiga
y haya en la soledad
pequeños aposentos iluminados
alrededor de la puerta cerrada del mundo

no hables tan rápido delante de la noche   
me dice ella
sostén ahora el corazón
y líbrate
de lo que has aprendido a recordar





Dolores Etchecopar




Dolores Etchecopar. Poeta  argentina nacida en Buenos Aires en 1956. Hija de padres diplomáticos, cursó estudios de Filosofía en la Universidad de Ginebra, Suiza, después de haber vivido en distintos países de Europa y Latinoamérica. Actualmente reside en Argentina dedicada a la práctica literaria y a la investigación poética. A fines de los años noventa fundó y condujo, junto con artistas de diversas disciplinas, el ciclo de poesía El pez que habla, en el que se exploraron nuevas modalidades de la lectura oral de la poesía. Desde el año 2010 dirige el sello de poesía hilos editora, en las tapas de los libros editados por este sello aparecen algunos de sus dibujos y pinturas.Publicó los siguientes libros de poesía: Su voz en la mía (1982), La Tañedora (1984), El Atavío (1985), Notas salvajes (1989), Canción del precipicio (1994) y El comienzo (2010) y El cielo una vez (2016)   , y una antología de su obra titulada Oscuro alfabeto.






domingo, 25 de agosto de 2019

De: LA BODA

















quise olvidarte como a un sueño

pero seguís siendo un regalo violento y Frágil
que se abre y vuelve a cerrarse

tenías para las dos más soledad de la que ya traíamos?

hermanadas por un pelo
por una noche hermanadas
por la muerte del padre entre ceja y ceja
por la madre que no alcanza
hermanadas sin querer
por los muebles diminutos de las muñecas
por el mono que huyó a toda prisa de nuestra casa
hermanadas de refilón por poco y nada
dejamos crecer silencio como una maleza que ahoga
la lengua que sembramos vos y yo
no te acordás?
durante años nos curamos una a la otra
con una especie rara de risas y crudeza
tu nombre salta con alegría en mis cartas de estudiante
yo quería ser alguien que contara en tu vida
que huyéramos como Thelma y Louise
y sin conocer nada del amor de su poder
esquiváramos a último momento con un volantazo el precipicio


(Tomado de: El cielo una sola vez,
hilos editora,2016)



Dolores Etchecopar (Buenos Aires, Argentina, 1956)


IMAGEN: Fotograma de la película Thelma y Louise (Susan Sarandon y Geena Davis), de 1991. 





viernes, 23 de agosto de 2019

De: POEMA DE LOS HIJOS





















vuelvo al pozo de tu amor
voy a beber otro sorbo para seguir
mis pies llevan tu forma despeñada     y caminan
como caballos pequeños hacia la muerte
estarás allí padre
en el salto de mi alma
mi madre se habrá alejado
tendré que levantar la voz para llamarla
pero tú padre
sé que estás haciendo tiempo
en el borde de tu muerte
cada día de mis días
una puntada más
une lo que está separado
hasta que en toda su extensión sólo brille
el hilo transparente de tu amor
esa orilla nueva
donde yo desaparezca
  

(Tomados de: El cielo una sola vez,
hilos editora,2016)



Dolores Etchecopar (Buenos Aires, Argentina, 1956)



IMAGEN: Fotografía de Igor Voloshin.





miércoles, 21 de agosto de 2019

PARA QUE FLUYA y otros poemas






YA ESTÁ DICHA LA PENA

¿Quien sos?
La Tere
¿Qué Tere?
La Tere tuya.
Alumbrame que estoy loca.
No estás loca.
Estoy bien loca porque hay que sacarse
la pena. Es mala la pena,
es toda mala.
Sí, es mala.
Ya está dicha la pena. Es dura.
Sí, es dura.
Cuando veo llorar lloro,
pero no me dejo ver.
¿Querés un poco de agua?
No quiero agua, ni plata ni nada,
quiero amor.


  
PARA QUE FLUYA

Por el Monte de las Ánimas, va
una madre con sus hijas, llevando
las cenizas de su madre. La que ha muerto
amaba las cascadas, las flores amarillas,
las retamas. Hacia allá la llevan
las tres, hacia el nacimiento
del agua, la esparcen
para que fluya.

  

(De: Cleofé, 2017)

VISITA

Hoy vino mi madre a visitarme
y caminamos las dos por estas calles.
Hablamos de mi hermano,
de los hijos, de las chicas del Sur,
de mi cuñado. Otra vez yo critiqué
al gobierno y ella dijo otra vez
"¡Es un país tan grande!". No quiere
que me queje: "¡Este país generoso
recibió a tu padre!" y rodamos las dos
hacia una zona de tristeza, en silencio,
hasta que se detiene y dice: "Ayer
hice dulce de duraznos" y yo digo
que hablaron de mi libro
en el diario.

(De: Kodak. 2008)


Teresa A./1975/ Foto de archivo


Yo quería mandarle fotos a mi primo de Italia
y te pedí que me sacaras una con la minifalda nueva
y las sandalias de corcho. Una donde me vea linda,
dije, y vos hiciste ésa donde estoy apoyada en la pared
que da al patio de baldosas. Yo quería ser flaca
y odiaba tener tetas, pero el pelo me caía sobre la frente.
Quiero una foto que haga historia, dije, y vos hiciste ésa
donde me veo todavía sin dolor. Me puse el vestido
de salir, como un uniforme de viernes o domingo.
Necesitás ayuda, pregunté, y vos dijiste, sólo
un poco más de luz. El domingo estaba yéndose a otra
parte, pero nadie había muerto todavía. Me pediste
que cruzara las piernas y yo me apoyé sobre la tapia,
como una actriz de pueblo. Después le mandé a mi primo
una carta con esa frase que me da vergüenza recordar
y la frase que podría caber en boca de mis hijas,
se mezcló con una historia de catecismo
sobre las bodas de Canaá.

(De: Sueño Americano, 2009)




María Teresa Andrueto





María Teresa Andruetto. Escritora argentina. Nació en Arroyo Cabral, Córdoba, Argentina, en 1954, hija de inmigrantes italianos (piamonteses). Reside en un paraje sobre la ladera oriental de las Sierras Chicas de esa provincia, en el barrio Cabana, perteneciente a la ciudad de Unquillo. La construcción de la identidad individual y social, las secuelas de la dictadura y el universo femenino son algunos de los ejes de su obra. Es profesora y licenciada en Letras, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, ejerce la docencia a nivel terciario y coordina talleres de escritura. Publicó, entre otros: Tama (Novela. Editorial de la Municipalidad de Córdoba, 1992; Stefano (Novela. Editorial Sudamericana. Bs. As. 1997;  Palabras al rescoldo (Poesía. Ediciones Argos. Córdoba, 1993, Pavese y otros poemas (Poesía. Ediciones Argos. Córdoba, 1997; El heresiarca y Cía, realizó una edición digital, Rosario, 2000), Kodak (Poesía, Ediciones Argos, Córdoba, 2.001), Cleofé, 2017; y diversos libros destinados a jóvenes lectores, entre ellos El anillo encantado (Cuentos. Editorial Sudamericana, Buenos Aires,1993) y Huellas en la arena (Cuentos, Editorial Sudamericana. Buenos Aires 1997), La mujer vampiro (Cuentos. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2001), Dale Campeón (Ediciones Garabato, Córdoba, 2000) y la colección Fefa es así ( Amoríos, Caballito al viento, De golpe, Palabras), Ediciones Altea, Buenos Aires, 1999. Hizo las versiones del portugués del libro Rota de Colisao, de la poeta brasileña Marina Colasanti, figura en diversas selecciones y catálogos internacionales de libros para niños y jóvenes, en los que se ha especializado, por los que ha recibido numerosas distinciones, incluido, el Konex de Platino. Es la primera escritora argentina y en lengua española en ganar el premio Hans Christian Andersen (2012). Tambíen escribió Enero, obra de teatro que se representó en el Teatro Cervantes. Atenta a la escritura de otras mujeres, codirige una colección de rescate de narradoras argentinas olvidadas. Ha sido invitada a cátedras de literatura, de literatura y género, de literatura infantil en diversas universidades y espacios de formación de grado y de postgrado de su país y el extranjero, así como a leer sus ponencias y reflexiones en Congresos e Instituciones de la Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Estados Unidos, España, Alemania, Suiza e Italia.

(Biografía parcialmente tomada de la página HonorArte.com.ar)