martes, 31 de julio de 2018

EL RETRATO DE UNA DAMA
















en esos tonos agudos
te acercaste porque no era pintura lo
que querías que hiciera
de figuras mañosas y posibles
viniste separada activa de colores
ni difusa ni desvanecida
siempre con el arte del defecto.

  

CUADERNOS

Cuando empecé a llamarte por tu nombre
vi las sábanas cuadriculadas de tu cama
me recordaron los cuadernos de la escuela
donde escribí que quería conocerte.

Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.
Juan Santander



Juan Santander Leal, Copiapó, Chile, 1984. Es Magíster en literatura (Universidad de Chile). Participó durante el 2004 en el taller del Poeta Andrés Morales llamado Códices. Ese mismo año fue becario del taller de La fundación Neruda. Ha publicado los libros El retrato de una dama; Allí estás (Marea Baja, 2009) Cuarzo (Marea Baja, 2012),  la plaquette Agujas (El trueno, 2015),  La destrucción del mundo interior (Overol, 2015) que reúne sus textos publicados anteriormente e Hijos únicos (2017). También participó en la reescritura colectiva de La Araucana, Memoria poética (Cuarto propio, 2010).





domingo, 29 de julio de 2018

LA DESTRUCCIÓN DEL MUNDO INTERIOR


























Mi colección de lagartijas y flores de montaña, mis libros ilustrados.
Todo lo dejé por ti, que me hiciste tener relaciones en el pavimento.
Ya no tengo secretos porque tú les dijiste todo sobre mí a tus amigas.
Les hablaste de mi diario, de mi odio al sol, las manías de mis primas
y mis ganas de llegar a ser atleta o peluquero.

Todo lo dejé: los álbumes de Historia y Medicina,
los disfraces de Batman y Robin que usé de acuerdo al clima y mis humores.
Tú, ramplona y hermosa como la vida, me encerraste en una pieza oscura,
ungiste mi cuello con esa colonia floral que aún maldigo y no comprendo,
destruiste mi imaginación sacándote la blusa al menor indicio de calor.



 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.
Juan Santander  (Copiapó, Chile, 1984)




viernes, 27 de julio de 2018

EN EL VETERINARIO






















Alguien entró con una tortuga.
Cayó del segundo piso
y se partió el caparazón.
Nada se puede hacer
tendrá
una lenta muerte.
 
Pensé en su dolor
en el caparazón compuesto
gruesas placas óseas
soldadas a sus vértebras, costillas
en su médula espinal convulsa
al efecto del quiebre en cada nervio.
 
Tuve temor
de dejar mi escondite.


 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.
Natalia Figueroa 






Natalia Figueroa Gallardo. Poeta nacida en La Serena, Chile, en 1983. Es licenciada y Magíster en Literatura, actualmente cursa el Doctorado en Literatura, Universidad de Chile. Es Directora de la revista sobre Literatura y Política 2010. Los poemas publicados pertenecen al libro: Una mujer sola siempre llama la atención en un pueblo (Das  Kapital, 2014).




miércoles, 25 de julio de 2018

CAMARINES




A mamá no le gustaba
que entrara a los camarines del gimnasio:
mujeres grandes andan desnudas
tú eres pequeña.

Siempre tuve curiosidad
pero al entrar me sentí incómoda:
hermosas mujeres reían.
Intentando no mirar
deseaba desplante,
dejar mi toalla caer
descubrir mis pechos
comentar insignificancias.
Mirar cuerpos firmes resplandecer contra azulejos
figuras de senos caídos
y grasa abultada.
Y las duchas, ay, las duchas
cuando ciertas mujeres
restregaban la esponja o el jabón
o peor aún sus manos
contra sus partes íntimas.

Me paralizaba.

Volvía a casa
repitiéndome la imagen de sus manos
subir y bajar
por esas vaginas
llenas de vello.
Hacían esto con tal naturalidad
que sentía ganas de acercarme
y lavarles cuidadosamente
todos los males del mundo.


 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.
Natalia Figueroa  (La Serena, Chile, 1983)




lunes, 23 de julio de 2018

NANO





















CARACOL

Mi caricia legusta
llena mi mano de baba
y casi sale por completo de su concha.

Vivimos juntos
se  llama Nano
su casa es un gomero

explora la habitación
Nos descubrimos


***

Lo tuve, y se me murió. Jugué con él: rodó tres veces por el suelo. Debo hacer algo antes de que los carroñeros lleguen. No lo tomé en cuenta cuando al tocarlo en sueños me dijo: “déjame tranquilo”. Y por mí se trizó su concha hasta que fue inútil sellarse, ya que el calor entraba por la abertura y además, al mover la planta le di el toque de gracia contra una piedra en la que se quedó de lado, sin fuerzas ya para cargarse. Antes disfruté al contar cómo descubrí las costumbres de los caracoles, la manera que tienen de investigar objetos nuevos, sus largos coitos penetrando y dejándose penetrar hasta lanzar y recibir la flecha espiral de calcio.

Su cadáver está sobre mi velador.
Esto es lo que le hice a Nano
Y tú quieres que me quede contigo.

 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.

Natalia Figueroa  (La Serena, Chile, 1983)






sábado, 21 de julio de 2018

GUÍA PARA PERDERSE EN LA CIUDAD






















Yo necesitaba saber si lo que escribía
era realmente mi experiencia
y no una acumulación de recuerdos
que se desvanecería como hielo al tacto
una acumulación de recuerdos para los que tuve
que crear un estante
si las cosas que estaban alrededor mío
no estaban escritas en alguna hoja
mi vida no habría valido la pena.


 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.
Víctor López Zumelzu





Víctor López Zumelzu (Curacaví, Chile, 1982). Ha publicado Los surfistas (VOX, 2006; Premio Hispanoamericano de Poesía 2005 de revista VOX-Diario de Poesía, Amigos de lo ajeno y Álbum del universo bakterial); Anleitung, um sich in der Stadt zu vertieren(Lanzallamas/Latinale, 2009); Guía para perderse en la ciudad (Ripio, 2010; VOX, 2012; Liliputienses, 2014; Premio Municipal de Poesía 2011); Erosión (Alquimia, 2014); Mi hermano (Vox, 2015), Bocetos de plantas y animales (Liliputienses, 2017). En el año 2006, fue becario de la Fundación Pablo Neruda. Sus textos han sido traducidos al portugués (Marília Garcia), al inglés (Brandon Holmquest) y al alemán (Rike Bolte). En  2013 publica su nuevo libro Erosión en Alquimia ediciones de Chile.





jueves, 19 de julio de 2018

CARTAS






















Mi querida Mariel
Cuando escribo de Chile no pienso en Chile como un país
                                                                 /sino que escribo
otro sinónimo más de lejanía / Alguna mañanas me des-
                                                                /pierto con una
resaca semejante a una delgada línea de mar en las pestañas
                                                                / Más allá
una muchacha amarra flores amarillas en medio del desierto
                                                               /y entre sus
piernas hay un cuaderno borroso que parece decir/ “esta
                                                              /es mi escritura
una niebla en la que apenas”/ Escribir es siempre
                                                              /decir lo mismo
/Ahora voy a escribir un verso genial/ algo digno de Yeats
                                                              /una ensoñación
/sobre una Venus que reposa desnuda en un estanque de
                                                              /peces/ pero no
precisamente de una Venus, sino más bien de una quince-
                                                              /-añera de los
barrios bajos de Santiago/ que yace violada y muerta en
                                                             /las riberas del
Mapocho/ Un surfista viaja toda su vida en un autobús
                                                           /que de a poco se
desvanece/ a veces mira a través de la ventana el paisaje
                                                           /enormes
carteles con nombres de ciudades desconocidas/ trasladarse
                                                           /de un lugar
/hacia otro punto/ donde el mismo viaje es un signo de
                                                           /desvanecimiento
/de continua pérdida/ Él le escribe poemas de amor porque
                                                           /no se atreve
a decirle que la ama más que el universo/ un día decide
                                                           /mostrarle sus
textos y ella le dice que son demasiado tontos/ no dicen nada
                                                           /nuevo / Toda
escritura es una especie de caída / leve/ despacio / sin tiempo
                                                           / cerca del
suelo la sensación de velocidad aumenta / los ojos se dilatan
                                                           / el fotógrafo
enfoca la escena y le pide que por un momento / sólo por
                                                           / un momento
cierre los ojos y que imagine que el breve viaje hacia
la oscuridad / no huele siempre como un ramo de flores
amarillas olvidadas en medio del desierto / En Colombia
hay cientos de mariposas de colores / en Chile de vez en
cuando la corriente del niño trae peces voladores que se
                                                           / elevan a varios
centímetros de altura / Toda escritura es precisamente esto
                                                           /  y que salga el
sol cuando deseamos que salga el sol / y ponernos abrigos
                                                            bufandas

cuando deseamos que este mismo muera.

 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.

Víctor López Zumelzu (Curacaví, Chile, 1982)




IMAGEN: Fotografía de Nobuyoshi Araki. 





martes, 17 de julio de 2018

ACEITUNAS















Un puñado de aceitunas reposan quietas en una bandeja de plata.
No hay nada de sexual o estético en eso.
Solo son un puñado de aceitunas dice alguien sin un rastro mínimo
de pasión
Los invitados a veces miran entre sus anteojos el paisaje
un débil horizonte que se empaña
Dos desconocidos que sin querer se encuentran
se bajan de sus automóviles
y pasan a ser parte de la misma fotografía
Una versión rápida y convincente de la historia
es que no hay historia.
Un mozo que ha trabajado toda su juventud en el mismo lugar
un día decide escribir en su libreta de notas
La vida debería ser más que un puñado de aceitunas quietas
en una bandeja de plata
Después lo borra y vuelve a trabajar

Más allá el sonido del mar de la ola rompiéndose
La brisa que mueve la hoja del cuaderno
El vaho que se eleva, el paisaje se ilumina.


 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.

Víctor López Zumelzu (Curacaví, Chile, 1982)





domingo, 15 de julio de 2018

PARAÍSO






















Aquí no hay glamour
ni bares franceses para escritores
sólo rotiserías con cabezas de cerdo,
zapatos de segunda
cajas de clavos, martillos,
alambres y sierras
guerras entre carnicerías
vecinas y asados pobres.
Este no es el paraíso ni el  anteparaíso.


 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.

Gladys González




Gladys González Solís. Poeta chilena nacida en Santiago de Chile, Región Metropolitana, en 1981. Es Licenciada en educación y pedagogía con mención en castellano por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (Chile), Diplomada en estudios de tercer grado (Universidad de Valladolid, España), Diplomada en Fomento lector en literatura infantil y juvenil (Pontificia Universidad católica de Chile), Doctora (c) en Filosofía y Letras mención Filología Hispánica (Universidad de Valladolid, España). Es gestora cultural independiente y también dirige la editorial Ediciones Libros del Cardo. Obra poética: "Gran Avenida" (Ediciones Libros La Calabaza del Diablo, Santiago, Chile, 2004): “Aire Quemado" (Ediciones Libros La Calabaza del Diablo, Santiago, Chile, 2009); "Hospicio" (Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, Chile, 2010); "Vidrio Molido" (compilación,Ediciones Libros La Calabaza del Diablo, Santiago, Chile, 2011);  "Calamina" (Ediciones Libros La Calabaza del Diablo, Santiago, Chile, 2014); "Papelitos" (selección, Crunch! Editores, México, 2003).





viernes, 13 de julio de 2018

ME DICE























Me dice que escribía en boletas y papelitos de cigarros mientras ella

se iba al baño a mirarlo por la ventana Me dice que ella es su muerte y que no quiere morir todavía porque la muerte

es mujer fatal Me dice que ella es su crisantemo y le recita haikus en el cerro San Cristóbal mientras los animales se vuelven histéricos con la lluvia Él recoge las mejores cartas y las guarda en su libro de budismo

recitando mal a Girondo mientras ella se aleja con sus senos de magnolia volando sobre la ciudad.



 Envío de Ana Herrera
 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.

Gladys González (Santiago de Chile, 1981)






miércoles, 11 de julio de 2018

EL LADO SALVAJE DEL AMOR










el lado salvaje del amor,
muchacho,
me lo llevo
en este último viaje
junto a un toque de morfina
y con la sensación
de ser una eterna cicatriz
que vaga por la ciudad


 Envío de Ana Herrera

 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.


Gladys González (Santiago de Chile, 1981)





lunes, 9 de julio de 2018

HILO ROJO




















debo decir
que me duele un hombre
en todo el cuerpo
fotocopio su rostro
y lo pego en los paraderos tristes
de Gran Avenida

bordo su nombre con hilo rojo
en mi ropa interior
me tatúo las costillas
por si acaso un día te saco de adentro
tomo té nueve veces al día
hablo con los pájaros
hago mandas al niño Jesús de Praga
prendo inciensos
leo el Kamasutra
mando a revelar tus fotos antiguas
no duermo buscando algo más que ofrecer

me corto la yema de los dedos
y camino goteando las calles
con los brazos caídos
y la cabeza semirapada.

 Envío de Ana Herrera

 Con mi caracol y mi revólver
Muestra de poesía chilena reciente 
en selección y notas del poeta Diego Alfaro 
Palma-  Edición: Vallejo & Co.


Gladys González (Santiago de Chile, 1981)




IMAGEN: Terese Cappucilli, dancer, pothography of Annie Leibovitz.




sábado, 7 de julio de 2018

DE CIERTAS IMÁGENES Y SEMEJANZAS


























Hay madres
parecidas al silencio
de la misma manera
que se parecen al silencio
las mujeres tristes;
ésas que se confunden
fácilmente desde lejos
con una antigua fotografía,
o más bien con un lienzo descelado
que espanta la noche
de las habitaciones frías
y persigue fantasmas
por corredores desnudos
hasta el único jardín
-el de la infancia-
donde en nombre de los sueños
conjuran hijos que nunca
aprendieron las reglas
o dejaron de jugar antes que ellas.

Me imagino que su tristeza les viene
a madres como éstas,
de vivir constantemente hacia atrás,
de su claridad cuando observan
que todo lo que saben
no tiene ninguna importancia,
y ahí se quedan como pidiendo perdón
porque los años solamente traen años.



Teresa Calderón





Teresa Calderón. Poeta, cuentista y novelista chilena. Nació en La Serena, en 1955. Se tituló como profesora de Castellano y estudió Licenciatura en Estética en la Universidad Católica de Chile. En la universidad comenzó a escribir poesía en un taller dirigido por su padre y Roque Esteban Scarpa. Ha ejercido la docencia en distintas universidades chilenas. Actualmente dicta clases en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y en la Escuela de Literatura de la Universidad Finis Terrae, y dirige talleres de poesía y de escritura autobiografía. Causas Perdidas, su primer poemario, apareció en 1984. Desde entonces, libros y reconocimientos se sucedieron: en 1988 recibió el premio del Primer Concurso Nacional de Poesía de El Mercurio por "Celos que matan, pero no tanto", luego publicó Género femenino (1989), su segundo libro de poemas y en 1992 fue la primera mujer en recibir el Premio Pablo Neruda de Poesía. Luego vendrían Imágenes rotas (1995), Aplausos para la memoria (1998) y la antología No me arrepiento de nada (1999). El año 2000 debutó en la narrativa con el volumen de cuentos Vida de perras (2000). Tres años más tarde publicó El Poeta y otras Maravillas (2003), la antología Obra poética y su primera novela, Amiga mía (2003), que recibió el premio del Consejo Nacional del libro 2004, en categoría editados. El 2005 apareció su segunda novela: Mi amor por ti (2005).  Es coautora de la Antología “Veinticinco años de Poesía Chilena: 1970-1995”, Ed. Fondo de Cultura Económica, 1996. Parte de su obra ha sido traducida el inglés, francés, sueco, italiano, alemán y portugués, y ha sido seleccionada en más de 30 antologías.





jueves, 5 de julio de 2018

CELOS QUE MATAN PERO NO TANTO


















Hombres de mala ley, animales de mierda
que no son capaces de hacer nada que no sean desgracias.
García Márquez

1


Ya había visto sus ojos en los tuyos
que no me miran que se mueren por verla.


2


Era un desliz definitivo.
Desde un bolsillo de secretos
un nombre de mujer
tu letra un número
la prueba final en la estructura mítica del héroe 
-consultar Villegas, Juan- ¬desde el bolsillo
esa mujer
ese cuerpo de tus delitos.


3


Mañana marcaré ese número.
Repetiré la operación hasta dar con esa palomita.
Pienso decirle menos cosas de las que pienso.
Pero a ti, te lo advierto
nos encontraremos los tres y sean cuales fueren los resultados
te lo prometo
aquí va a haber un muerto
habrás un muerto en la familia
querido mío.


4


Como ves
o como no ves
estoy pendiente de ti.
Estoy el colmo de ti.


5


He aguzado el olfato
para husmearla mejor en tus camisas
en los jardines de tu pecho.
Si captaras la sutileza de mi oído
qué magnífico espectáculo
pegado a las puertas
el ojo a las cerraduras
como el náufrago a su tabla
y todo el océano para él solo.


6


Todos mis sentidos alerta pueden reconocerte
a una distancia de metros
bajo una niebla de película
en pleno centro de Santiago
a las doce del día en medio de la gente, animal.
Todos mis sentidos alerta.
Dije todos menos el sentido del humor.


7


Cuídate de mí, maldito, porque te amo.


8


Más vale que te cuides.
Tú sabes una caída en la ducha
esas son caídas fatales me entiendes
un remedio de más o equivocado te fijas
un accidente casero cualquiera tiene en la vida
arreglabas un enchufe y ¡oh, sorpresa, Fiat Lux! me comprendes
o el cuchillo de cocina guardado adentro de la cama
o el gas lento pero seguro no olvidemos.
Por eso, cuídate mejor que te encuentre confesado
oleado sacramentado y todo si te descubro amadísimo héroe.




Te acaricio te araño con táctica felina
porque estás mintiéndome
porque te juro lo sé todo
aunque no digas ni pío.


10


Tardaría la noche entera enumerando
los espantos que te haría
si se confirman mis según tu miserable opinión–
infundadas sospechas.
No tienes idea la de horrores que soy capaz
mi vida
la infinidad de maleficios que prepararía en la cocina
hasta dar con esa pócima
que te pusiera fuera de combate.

11


En esta guerra sangrienta
las matemáticas están claramente de tu parte
yo soy una y una no es ninguna.
Ante una ventaja así no cabría más
que deponer esas armas con las que no cuento
y saludarlos con mis mejores deseos:
que sean tremendamente infelices que se pudran.
Quiero que reciban periódicamente
a la cigüeña cargada de imbunches
que no falten al himeneo las reinas de la muerte,
las parcas de infalibles tijeras
¡Oh, Mnémesis
diosa fantástica de la venganza!




Teresa Calderón (La Serena, Chile, 1955)





martes, 3 de julio de 2018

DAME TU SUCIO AMOR



























Besé sus labios como una ramera besaría sus labios, acerqué mi mano a su rostro, como una ramera lo haría, clavé mis ojos en los suyos pero desvió la mirada, apretó fuerte el volante como si algo escapara de la escena, desvirtuó las señas para no confundirse en el abismo, estuvo al borde; la arenilla cayó desde la pendiente, las pequeñas piedras rodaron, el silencio escampado de la noche, acá desde el límite, en la ruptura, la caricia huidiza sobre las medias, como se acarician las piernas de una ramera, el pecho sudoroso, los ojos revueltos con la sangre, el signo espectral del abandono, entonces abrí la puerta del automóvil y me eché a andar, crucé la avenida en medio del tráfico.


No cierres los ojos para olvidarme
no me dejes tendida en medio del tráfico
no sé aguantar de ningún modo.


Todas estas mujeres salen cubiertas de pieles de la ópera, yo escucho a Jessie Norman semidesnuda, bebiendo un poco, escribiendo estas cosas que no sé qué son, ni para lo que podrían servir, salvo para otros que están como yo aburridos, sin hacer más que leer o arrojarse en una butaca a ver un buen film, no intento conmover a nadie, la jubilosa masa de gente recorre el centro, y sus ropas cambian de color bajo los innumerables letreros, yo descanso de ellos en este apartamento sin ninguna compañía. Des la ventana los veo caminar enmudecidos por el tráfico y la música de los clubes nocturnos, un par de muchachos cantan un viejo bolero a la entrada, una fina lluvia comienza a caer. Este es mi futuro, mi tremenda soledad.


En sus adaptadas caras los años pasan sin perdón, es mi fastidio lo que los mantiene vivos, si no los viera felices cuando el tiempo se invierte, pensaría que la vida ha sucumbido, por suerte ha pasado la hora, mientras la lluvia cae más gruesa, la calle ha quedado sola, cojo del frasco un par de pastillas y me hecho a dormir.


EL CEMENTO

Me perdí en Buenos Aires, ebria, me hallaron en un Bunker,
bailando en medio de travestis, un hombre pensó que yo era
un muchacho, salimos a la calle a tomar unas cervezas, me
habló de su amado por horas, me dijo que lo golpeaba, que
cuando quiso matarlo él le besó su trasero, luego habló de unas
luces que ve al cruzar la calle de San Telmo, un viejo barco que
lo llevó una noche a un extraño lugar.
Deslizó su mano hasta tocar la mía.

nos parecíamos a una breve imagen del abandono.


Dame tu sucio amor que se quema sin llamas, mi corazón ha afollado, derramado en su vicio, alojado en su tumor, labré mi dolor en la peor herrería, el barro cubre mis pies, me he revolcado en un amor bastardo, con la holgadura de una delincuente cercené, arrojé la dura carga de amar en la soledad, en medio de la caída y el desfallecimiento, dame ese amor sucio, lastima mi alma, cúbreme.


(Del libro: Dame tu sucio amor, 
Editorial Surada, 2001)
Malú Urriola






Malú Urriola. Poeta chilena. (Santiago de Chile, 1967). Ha publicado Piedras Rodantes, 1988; Dame tu sucio amor, 1994, Hija de perra, 1998 y Nada, 2003, y Bracea, 2007. En el 2004 Recibe el Premio Mejor Aporte Televisivo, que otorga el Servicio Nacional de la Mujer a medios de comunicación, por el guión Sofía, (Una historia de maltrato a la mujer) dirigido por Christine Lucas, para la serie “Cuentos de Mujeres”, transmitido por Televisión Nacional de Chile en el 2003. En el 2004 Recibe el Premio Municipal de Poesía por el libro Nada. Y el Premio Mejores Obras Editadas 2004, que otorga el Consejo Nacional del Libro. En el 2006 recibe el Premio Pablo Neruda. En el 2002 realiza el proyecto poético de intervención urbana Poesía es +: Lectura de poesía desde globos aerostáticos en diferentes partes de Santiago y en la ciudad costera de San Antonio de Chile.