sábado, 30 de noviembre de 2019

MURO















MURO 


No pasa un día sin que pienses
Que también a ti te han amurallado fuera del mundo.
Te han quitado perspectivas. Expulsado.
No pasa una mañana sin que te jures
Que hoy destruirás ese muro, ni una noche
Sin que vuelvas destruido. Tú rebelión no tiene sentido.
No hay nadie que te brinde la seguridad de la oposición.
Los ladrillos se abren solos, suavemente como las horas.
Te dejan pasar aun antes de que los toque tu mano.
Aunque no hay ningún otro lado, ningún otro lugar.
No llegas a ninguna parte y nada te retiene.
No tienes un muro donde todo eso tenga fin.
Y tu muro es nunca nadie en ningún lugar.




Ven, Tumi

Ven, Tumi
Ven a través de la vasta pampa
En mis ojos,
Déjame tender bajo las oscuras nubes.

Como esperma, Tumi
Como esperma reduces a cenizas a aquellos
Que miran dentro de ti: yo sé,
Yo te vi, Tumi, a través
De la expandida ventana de un tren en aceleración
te vi en primer plano
De pie, volviéndote más y más grande
Sobre un talud sin árboles
Cada vez más poderoso.

Te pedí que vinieras
Entonces,
Las llamas volaron a través del cielo
Y la niebla se unió a la niebla
Cuando tú los arrojaste, Tumi,
Los arrojaste como la negra nieve
Que resplandece bajo las escamas
e una serpiente, en las fauces de un puma,
Entre las huesudas alas de un cóndor.
Negra nieve.
En la estratosfera, los rápidos del río, las vigas de la mina.
Tumi,
Tu lustroso dedo gordo, Tumi,
Tu frío dedo gordo, Tumi
Lamiéndolo con palabras
Amamantándome de él
Cada vez más cerca de ti
Sólo un poco más, un milímetro más cerca del mañana
Entonces, sí.
Entonces, si no te eriges sobre mi
Yo que estoy aquí, Tumi,
Si no te libras de tu decapitador,
Si me dejas y no
Lo liberas desde tu oscura frontera de nieves,
En la que estoy atrapado,
Entonces, Tumi,
Entonces será un placer, Tumi,
Que me dejes, Tumi,
Que te vayas lejos, Tú
De mí.





Ales Steger (Eslovenia, 1973)


(Traducción de Pablo J. Fajdiga)
-Edición no biligüe-
Imagen: muro invisible de Berlin a 28 años.



viernes, 29 de noviembre de 2019

LOS ANCIANOS CALLABAN

























Al pie de la muralla, junto al fuego, los ancianos callaban.
Miraban a lo lejos las negras nubes y callaban.
Escudriñaban noche y día el mar y callaban.
La arena empezaba a enfriarse, el alma empezaba a enfriarse,
los pájaros huían hacia el porvenir.
Pero los ancianos callaban, buscaban
el surco de la quilla en el agua y callaban,
miraban llorar la sombra de la encina y callaban.
Se oyó un grito. ¿Qué dicen esas hojas?
Se oyeron alas. ¿Adónde vuelan esas piedras?
Pero los ancianos callaban, oían el lamento
que viene del futuro y callaban,
miraban la bañera ensangrentada entre la maleza y callaban.
Se oyó un ladrido. ¿A quién llama ese perro?
Se oyeron carros. ¿Adónde llevan esos muertos?
Pero los ancianos callaban, recordaban
el lenguaje bárbaro de la golondrina y callaban,
espantaban el lagarto entre las breñas y callaban,
pensaban en el destino del ruiseñor y callaban, callaban.




MUJER PEINÁNDOSE ANTE EL ESPEJO


El peine va y viene por un campo de azafrán,
mientras la mirada recorre el óvalo del rostro,
las líneas de las cejas,
el lóbulo casi transparente de la oreja,
los ojos donde una sustancia viscosa
la adhiere a pensamientos antiguos,
hasta que una ráfaga la arroja hacia atrás,
lejos, como un pájaro marino,
al jardín donde espera el paso del rey,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y se sienta con el ramo sobre la falda
a escuchar la música de las rosas,
mientras todo se detiene a su alrededor,
el viento entre las hojas, las palomas en el tejado,
la sombra del mundo sobre sus párpados,
y sube los escalones del Primer Sueño
donde se sienta nuevamente en el jardín
a esperar el paso del rey,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y subiendo los escalones del Segundo Sueño
se siente con el ramo sobre la falda
a escuchar la música de las rosas,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y sube los escalones del Tercer Sueño,
siempre con el ramo junto a la falda
y la mirada detenida en el seto,
pero el rey no ha pasado, o ella no lo vio,
y se pierde en los caminos de lo Desconocido,
se extravía hacia Nunca o Ninguna Parte,
en el confín de los sueños, allí donde nace la realidad,
y de pronto se mueven o parece que se mueven las ramas,
alguien ha pasado el umbral de las rosas
y está despierta, viva otra vez.
después del sueño de quinientos años,
y todo se pone otra vez en movimiento,
el viento entre las hojas, las palomas en el tejado,
la sombra del mundo sobre los párpados,
esos labios que ahora se pliegan en una sonrisa
mientras la mano se detiene en el aire
y una manda de soles corre por su espalda hacia la libertad.

(De: Los gatos de la Acrópolis, 1998)


Horacio Castillo




Horacio Castillo nació en Ensenada, Provincia de Buenos Aires, en 1934. Desde muy joven se radicó en La Plata, ciudad donde falleció en 2010. Fue poeta, crítico, ensayista, traductor, abogado, periodista y miembro de número de la Academia Argentina de Letras y correspondiente de la Real Academia Española. Publicó los siguientes libros de poesía: Descripción (1971); Materia acre (1974); Tuerto rey (1982); Alaska (1993); Los gatos de la Acrópolis (1998); Cendra (2000); Música de la víctima y otros poemas (2003) y Mandala (2005).  Como traductor de poesía griega publicó: Epigramas de Calímaco (1979); Poemas de Odysseas Elytis (1982); María la Nube de Odysseas Elytis, en colaboración con Nina Alghelidis (1986); Romiosini  y otros poemas, de Yannis Ritsos (1988); Poesía griega moderna (1997);  Elegías de Oxópetra de Odysseas Elytis, en colaboración con Nina Anghelidis (1999); Seis poetas griegos (2000); Poesía de Takis Varvitsiotis (2001) y Raíces en el tiempo, de Spiros Vergos (2001). Algunos de sus ensayos publicados son: Darío y Rojas / Una relación fraternal (2002), La luz cicládica y otros temas griegos (2004) y Sarmiento poeta (2007). Casi en coincidencia con su muerte, apareció Colectánea (2010), libro que reúne textos de diversa índole. Entre los premios recibidos figuran: Premio de la Subsecretaría de Cultura de la Nación (1972); Premio Nacional  –Región Buenos Aires– (1978); Primer Premio Fondo Nacional de las Artes por traducción literaria (1988); Premio Konex - Diploma al Mérito (1993) y Premio Municipal de la Municipalidad de La Plata (1995). En 2001 fue designado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de La Plata. La poesía de Horacio Castillo ha sido objeto de valiosos estudios y ha recibido unánimes elogios de la crítica. 







miércoles, 27 de noviembre de 2019

ALGO QUE SUELO CONSIDERAR




algo que suelo considerar
es la necesidad de difundir poesía
incesantemente
poesía argentina incesantemente

bautismos del azar y la necesidad
incesantemente

viendo
o más bien entendiendo desde aquí
desde el fondo de mar de la llanura

 (donde no pasé mi vida sino aquella otra
la de la predestinación
 y el contubernio)


ya no diría
del narcisismo omnipotencia la
megalomanía el hedonismo
de tantos y tantas
sino
más bien
desde la abrumada nada
que nos invade y convence
de un poco más por
quincalla y sonsonete


todos los muertos en ronda

la necesidad
intransferible
por tantas voces
y hada y ogros
y perdularios que
puestos
entre la milanesa y el verso
eligieron el verso

volver volver volver
vida porque sí

hacia allá
en el fondo
el tesoro transparente
es decir


la cornucopia festiva
decididamente
con un golpe
en lo suntuario de la muerte
enjagelbada

el tesoro inútil
 todavía

salud
 idiotas del milenio
y salud santos preclaros del milenio

en la responsabilidad de la risa
lo gratuito

una vez
otra

caída la voz (esa muchacha)
entre las piedras

diamantinas
diría


del olvido.



Alejandro Schmidt

(Poema tomado del Blog del autor:



Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, Argentina en 1955. Publicó, a modo de folletos, más de cincuenta plaquetas y libros. Entre 1987 y 1991 dirigió la revista de divulgación literaria El Gran Dragón Rojo y La Mujer Vestida de Sol, y entre 1990 y 2007, la editorial de poesía Radamanto y la colección de carpetas Alguien Llama. Actualmente está a cargo de la colección Agalma de la editorial cordobesa Buena Vista. Parte de su obra fue traducida al inglés, al alemán y al italiano; dos de sus libros fueron transcriptos al sistema braille, y fragmentos de sus textos fueron utilizados para videos y como guiones de obras de teatro representadas en Córdoba y en Buenos Aires. Colaboró con publicaciones de Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Cuba, Costa Rica, Puerto Rico, México, Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Alemania, Austria y Rumania. En poesía, publicó: Nombrar, Buenos Aires, Caleta Olivia, 2017; Visita del fantasma, Córdoba, Buena Vista, 2017; Otros rayos, Córdoba, Borde Perdido Editora, 2016; La dificultad y otros libros. Antología inédita 2004-2015, Córdoba, Recovecos, 2015; La impropiedad, Córdoba, Editorial Gráfica 29 de mayo/Pan Comido Ediciones, 2013; Romper la vida. Antología existencial, Cosquín, Nudista, 2013; Mi metafísica, Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2012; Nace tu lámpara, Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2012; Una sombra llena de perros, Córdoba, Ediciones textos de cartón, 2012;  2ª ed. corregida y aumentada, Ciudad de Córdoba, Editorial Postales Japonesas, 2015; , Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2011; 2ª ed. 2018; Videla, Córdoba, Recovecos, 2009; Mamá, Córdoba, Recovecos, 2007; Casa en la arena, Córdoba, Recovecos, 2006; Llegado así, Córdoba, Recovecos, 2005; La vida milagrosa, Córdoba, Recovecos, 2005; Oscuras ramas, 2003; Esquina del universo, Córdoba, Alción, 2001. Trascripto íntegramente al sistema braille, Villa María, Biblioteca Municipal y Popular Mariano Moreno, 2002; Silencio al fondo, Junín, Ediciones Salido-Ediciones Radamanto, 2000;  El patronato, Córdoba, llanto de mudo ediciones, 2000; Como una palabra que pudiste decir, Villa María, Radamanto, 1998 y En un puño oscuro; Villa María, Radamanto, 1998; reed. Editorial Universitaria de Villa María (Eduvim), 2017; El diablo entre las rosas, Buenos Aires, Editorial Libros del Empedrado, 1996; reed. Buenos Aires, Nostromo, 1996; Dormida, muerta o hechizada, Villa María, Radamanto, 1993; Serie americana, edición de autor, 1988; reed. Córdoba, Recovecos, 2008; Clave menor, Villa María, edición de autor, 1983. Además, fue publicado en numerosas antologías.

(Biografía tomada de la página Op. Cit, donde pueden leer más poemas inéditos de Schmidt, seleccionados por la poeta Valeria Cervero: https://www.opcitpoesia.com/?p=6703


lunes, 25 de noviembre de 2019

EN EL ARDUO ANIVERSARIO DE UNA BODA


















“Después de la primera muerte ya no hay otra”
Dylan Thomas

Nuestra generación fue un puñado de hombres solos,
una pizca de mujeres destruidas,
un manojo de nadas sin zapatos,
el racimo de las viñas de la ira.
Yo que agonizo
me permito evocarte aunque mi recuerdo
te cause asco, nena, asco profundo,
como causa asco la inmunda mermelada que transpiran
los siempre equivocados porque aman demasiado,
aunque el credo y el miserere que rezamos siempre
tú y yo solos en dos noches separadas a sabiendas por nosotros
-tuyo el creo solo en mí y mío entero el miserable de mí-
desde entonces dicen
que nunca nunca se ama demasiado:
¿o no será acaso, en lo profundo, lo que nadie puede ver,
al revés el oscuro latín de lo real?
Concentrado todo da pavor en el urgente fin de siglo,
hay que terminarlo de un modo o de otro
y éste es el fúnebre galán de la fiesta,
vestido para la fecha que ya
un cuarto de centuria arranca.
Lástima, en September love,
que no fue aquélla ni ésta mi noche de septiembre.
Una sangrienta primavera baja sobre la noche del suicida
y la náusea habita desde entonces cada esponsal.
Creo ver a tu padre muerto con su dedo
hundir la hondura a donde dio la noche,
a la loca de tu madre pegándote en la cara
el monograma indeleble de otra loca en su progenie.
Creo ver a unos muertos celebrar la boda,
mi ojo derecho -el que mira al olvido-
arranca del olvido precoz
la sonrisa que perfora la vergüenza.
Mi ojo izquierdo, el que mira a la vejez,
arruga del futuro, verruga de lo que fue terso,
se complace en las vísperas anticipando
tu rostro y el mío entre las llamas
arder como dos fotografías viejas.
¿Fui el fantasma de la noche
y de las noches luego felices,
las noches y las tardes
en que engendraste a tus hijos?
¿No fui acaso el olvido y lo reído por los esposos,
cuando la burla a los que pasaban raudos en el tren,
un rostro tiznado de furia asomándose
desde la locomotora, el primero de los que veían
desnuda a la virgen loca bailar con el idiota?
Dame al menos ese miserable papel en tu vida,
el del diario arrugado que se aleja por la ruta
que lleva a un pueblo de cobardes
la noticia titular que yo lamento.
Dime, hoy muda calavera de lo que amé
hasta la esquina misma del infortunio,
si yo, que albergo esta pecera de imágenes
donde hasta cabe Virgilio, no era entonces,
en la riente oscuridad, entre los labios
de la muerte que en la florida edad
todas las señas tienen de la vida,
sino lo ridículo y eterno donde lo llorado
llora lo que no ve de sí, ese sí mismo.
Mátame. Pero no
de a poco, como la vida.
De una palabra mátame.
De una mirada sola.

(Del libro: La tarde del efefante
y otros poemas


Luis Benitez



Luis Benítez.  Poeta, narrador, ensayista y dramaturgo. Nació en Buenos Aires, en 1956. En 1980 publicó su primer libro Poemas de la tierra y la memoria, le siguieron: Mitologías/ La balada de la Mujer Perdida (1983), Behering y otros poemas (1985); Guerras, Epitafios y Conversaciones (1989), Fractal (1992), El Pasado y las Vísperas (1995), La yegua de la noche, (2001) El Venenero y Otros Poemas (2005); Antología poética, 2005; La Tarde del Elefante y Otros Poemas (2006) Manhattan Song (2010) y El presente continuo (2017). Algunos de sus ensayos publicados: Juan L. Ortiz: El Contra-Rimbaud (1985); Jorge Luis Borges: La tiniebla y la gloria (2004); Carl Jung: un chamán del siglo XX (2007) y un Diccionario de Filosofía (2008). En narrativa publicó Zapping (2004) y En el país de las maravillas... (2009), entre otros. En teatro: 18 Whiskies (2006). Miembro de la Academia Capítulo de New York (Columbia University); de la World Poets Society (Grecia); de la International Society of Writers (EE.UU.) y de la Sociedad de Escritoras y Escritores de Argentina,  entre muchos otros galardones y distinciones. Su obra ha sido traducida a más de cinco idiomas y publicada en Latinoamérica, Norteamérica y Europa. El último libro de ensayos  que publicó es imprescindible: Historia de la poesía argentina, de Luis de Tejeda al Siglo XX;(Buena Vista Editora, 2019), ya que configura un estudio exhaustivo de las distintas épocas y estéticas  de la poesía de la mayoría de las regiones de nuestro país.






sábado, 23 de noviembre de 2019

MEDICINAS






















Yo creí que el amor y la empatía
te lo vendían en dosis homeopáticas
para el consumo del hombre y la mujer
La prevención
El fraude
El difícil equilibrio del que dice amor
y te inocula su cuota de veneno
(que fue remedio un día)
Y vos que te parás frente al espejo
y la llamás a Alicia
como si Carroll tuviese algo que ver
con tu naufragio
Nadie puede salvar a nadie
Vivir es deambular por el Titanic
buscando una caricia
un gesto que sea claro
en un mar que se hunde
Morir es no encontrar esa caricia
Inflar globitos para siempre
donde la luz no importe
Vas comprendiendo ya?
Viste qué fácil?
Me ducho
Me afeito
Y desinfecto de tu orina los espejos
El tiempo es un hacha que cura.



PREMIOS CLARÍN

Escribo un poema en un grano de arroz
Es un haiku creo y sublime además
Lo pongo a cocinar a fuego lento
Las palabras se hinchan hasta pegotearse
Desbordado apago las hornallas
Sobredimensionado el grano sigue hirviendo
Quién sabe cuántos comerán de esta novela



Eduardo Espósito 




Eduardo Espósito. Poeta argentino, nacido en Buenos Aires, en 1956).  Gestor Cultural. Ha publicado. El niño que jugaba a ser Rayo, 1992 El francotirador, 1992; Violín en bolsa, 1995; Una novia para King Kong, 2005; Quilombario, 2008; Las Puertas de Tannhäuser, 2011. Participó en varias antologías, destacándose entre ellas Poesía en el subte, Ediciones de la Flor, 1999; Antes que venga Ella, Edición independiente, 2003; Italiani d’ Altrove, Milán, Rayuela Edizioni, 2010. Nada de poesía, Piedra al cielo, 2017. Ha sido traducido parcialmente al inglés, italiano y bengalí. Participó en varias antologías, destacándose entre ellas Poesía en el subte. Bs. As.: de la Flor, 1999. Coordina desde 1996 el taller de escritura de la Dirección de Cultura de la ciudad de Moreno, y a partir de 2001, desempeña igual actividad en el taller literario “Elementales Leches” de la ciudad de Gral. Rodríguez, Argentina. Reside en Paso del Rey, Buenos Aires.





jueves, 21 de noviembre de 2019

DEL OTRO LADO DE LA NOCHE






















2
Si yo olvido,
si definitivamente
pasa que me olvido,
si te olvidás,
como si hubiesen muerto entre las manos
el viento, el agua, el cielo, lo que dura,
si juntos olvidamos para siempre
como debieran ser todos los olvidos,
si eso pasa,
si de una vez por todas
eso pasa
qué nos hará temblar.



4
¿Quién tiene
la llave de la celda
que está adentro de tu mano?  



7
Yo soy
la responsable
del desorden

Yo escuché
la palabra
amor.



15
Podría decirse: llueve
hay cientos
de inesperadas
gotas
cayéndose del mundo.

Como si se tratara de una esperanza fría
que cae y cae y cae
sobre un recuerdo seco

Cae
aunque sabemos
que ya no brotará
la vida entre las piedras

Podría decirse: llueve
Como quien dice: insiste.



20
Pienso en la belleza del viento cerrándonos los ojos.



22
Antes del corte,
el miedo al dolor. Ya aprendí:
la suma de los puntos no construye la noche.
¿Te acordás? Tuvimos una noche
hermosamente negra.
Y en ese momento, dónde estaba el miedo.
¿Cuántos puntos más serán precisos
 para cerrar la noche?
¿Y la otra noche? ¿Y la que sigue?
Si me duelo
Si me duelo mucho,
antes, durante, después de la costura
del sueño, del corte, de la piel, de la noche.
¿Cantarás para mí
para que olvide?  



29
A veces pienso
con qué habremos sujetado
vos y yo,
el cuerpo a la intemperie,
la voz al corazón y el corazón al hueso,
las manos al lenguaje
y el lenguaje a la tierra,
con qué los habremos sujetado,
que hagamos lo que hagamos
no se sueltan.



35
¿Cuántos siglos tarda
hasta que se cansa, se aquieta.
nos perdona, nos cancela,
nos olvida,
se hace la ciega y sigue
hacia otro amor
una mariposa.


Valeria Pariso


(Del libro: Del otro lado de la noche)
Envío de Valeria Cervero)



Valeria Pariso . Nació en Polvorines, Provincia de Buenos Aires, en 1970. En 1993 egresa con el título de abogada de la Universidad de Buenos Aires, profesión que ejerce. Publicó antología con varios autores, entre ellos "II Colección de Autores contemporáneos - II Certámen de poesías, cuentos y cartas de amor", "Poesía encontrada" (2007), "Vuelo Íntimo" (2008), "Lunario" (2008); "Cero sobre el nivel del mar" (Ed. Aql, 2012); "Paula levanta la persiana" (Ed. AqL, 2013); "Donde termina esta casa" (Ed. de la Eterna, 2015); "Del otro lado de la noche" (Ed. El Mono Armado, 2015) y "TRIZA" (Ed. detodoslosmares, 2017).  . Se encuentra en proceso de edición La trilogía: “Uva negra”, “Mascarón de proa” y “El castillo de Rouen”. Varios de sus poemas fueron traducidos al portugués y al italiano. Sus cuentos y poemas son publicados en numerosas revistas literarias (tanto digitales como en papel) y en diversos blogs. Algunos de sus poemas fueron traducidos al portugués y al italiano. Desde 2013, Coordina un ciclo de poesía en Bella Vista, ciudad lindera con Muñiz, donde vive.  Leen poesía contemporánea entre vecinos, gente que en general no escribe poesía sino que van a compartir un café y a escuchar a otro vecino leer.
Coordina talleres de poesía.
www.tantotequeria.blogspot.com.ar
www.laficciondelolvido.blogspot.com.ar






martes, 19 de noviembre de 2019

MODOS DE IR



























PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE


ACASO perder sea
abandonar
poco a poco
la inocencia

cada cariño ido
la estocada del cincel

como si las ausencias
escalonaran
los pasos que definen
tus rasgos

decir adiós
un modo de ir



LA posibilidad de decir
en el mejor de los casos
es un gajo de luz
que deja ver en el aire
las palabras

sin juicio

sostenidas en la transparencia
ninguna mejor que la otra
voces ligeras
en el viento



VINISTE al fin
a visitar mis sueños
te llevó más de un año

me pregunto
si tengo que escribirte
un mail
o un poema
si es presagio
o vestigio

todo eso que está antes
después
de lo que pensamos
decimos como un hilo
de cemento espeso

el pedrerío de voces
arrojadas

pero hoy viniste

antes de que se diluya
tu presencia
escribo
para vos
para los árboles
para retener el gesto
de ese invierno



CON el sueño de esta noche
voy a construir una casa

el pretérito será
la primera piedra.



CALIGRAFÍA DEL CORTE

VI tu cráneo
atravesado por líneas blancas

una foto en negativo

cables empujados por el viento
temblando entre los postes

el hilo enhebra
el cordón de la vereda
el alféizar de las ventanas
las barras de los bares

o tu voz
como un punzón en el aire
un vértigo
que abre la tierra
para entrar y salir
horadar
hundirse

queda una postal
radiografía de tu cabeza
como una bolsa de polietileno
inflada por el viento



LA noche que te conté
la historia perdida
entre mil páginas de un libro
te cogí
y me pareciste
de película
cinematográfico
literario

yo también me soñaba
cabalgando sobre el lomo
de los libros

a veces se me daba
por sentir el cuerpo
sujeto
predicado
quebrado por la sintaxis

no era una metáfora
sino restos diurnos
del oficio
obrera de la gramática
pulida



UN cristal de bondi
roto a piedrazos

así mi corazón
cuando trajiste tu agonía
como un regalo
de navidad



TAMPOCO esta vez
era muerte tu silencio

has anunciado tu cita
durante veinte años

ya no seré la misma
cuando llegue el día
de abrazar tu cuerpo

tanto soñé contigo
  
(Del libro: Modos de ir,
Ed. en Danza, 2013)

Gabriela Franco




Gabriela Franco nació en Buenos Aires en 1970. Licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires, es poeta, editora y docente. Publicó las plaquetas de poesía Calle (junto con Daniela Fiorentino; Ediciones del Diego, 1999) y Piedras preciosas (Zorra, 2006); los libros de poemas Los que van a morir (Ediciones en Danza, 2007) y Modos de ir (Ediciones en Danza, 2013); y el libro de ensayo Buenos Aires y el rock (en coautoría con Darío Calderón y Adriana Franco). Sus poemas fueron incluidos en varias antologías, como Felicidades también (18 poetas) (edición independiente, 2005), Poetas argentinas (1961-1980) (selección a cargo de Andi Nachon, Ediciones del Dock, 2007), Muerte (Ediciones en Danza, 2015), Amor (Ediciones en Danza, 2015) y Los autos (Ediciones en Danza, 2017). Junto con Eduardo Mileo y Javier Cófreces preparó las antologías Última poesía argentina (2008) y Primeras poetas argentinas (2009), ambas publicadas por Ediciones en Danza. En 2017 editó la antología Plantas (Ediciones en Danza). Coordinó con Eduardo Mileo el ciclo Poesía en la Casa. Gabriela Franco: poeta, editora y docente. Trabajó en Editorial Sudamericana, Grupo Editorial Norma, Alfaguara y Penguin Random House, y actualmente colabora con Ediciones en Danza, Tusquets Editores, La Bestia Equilatera y Excursiones, entre otras editoriales. Además da clases en la UBA y talleres de escritura.