viernes, 24 de julio de 2026

EL HABER













CINEPOEMA

Lo negro en lo blanco 
Manuel Bandeira

El negro en el banco 
La blanca en la arena 
El negro en el banco 
La blanca en la arena 
Silencio en la playa 
De Copacabana.

La blanca en lo blanco 
Del ojo del negro 
El negro en el banco 
La blanca en el negro 
Negror absoluto 
Sobre un mar de leche.

La blanca acostada 
El negro gimiente 
El mar en sollozos 
La espuma inocente 
Canícula blanca 
Negritud ardiente.

Se alza la ola 
En la verde laguna 
La blanca se hincha 
Se hunde en la arena 
El pecho una duna 
Que el sol prende fuego.

El negro en lo blanco 
De la ola espumosa 
La blanca de flanco 
Blancura redonda 
El negro en el banco 
Gaviota que ronda.

El negro aferrado 
Un pie en la calzada 
Espacio imantado:
De repente un salto 
Y un grito en la playa 
De Copacabana.

Pantera de fuego 
Negritud ardiente 
Ola que se rompe 
Impetuosamente 
El sol como un dardo 
Viento de repente.

La ola se desmaya 
La espuma salpica 
La arena en el viento 
De Copacabana 
Veloz claroscuro 
Sombra fulgurante.

Luminoso dardo 
El sol quiebra nubes 
El reflujo tarda 
Queda un gusto amargo 
Sangre por la playa 
De Copacabana...




LA VANA PREGUNTA


Esta joven pensativa, de ojos color de miel y largas pestañas penumbrosas
Que está sentada junto a aquel joven triste de largos hombros y rostro amargo

¿Ella es la amada de él y él el amado de ella y es la vida la sombra trágica de sus gestos?

Este tren veloz lleno de hombres indiferentes y mujeres cansadas y niños durmiendo
Que atraviesa esta tierra desolada de árboles dispersos en montes descarnados

¿Es él el movimiento y es ella la fuga y son ellos el destino fugitivo de las cosas?

¿Qué le dicen los labios murmurantes de él a los ojos desesperados de ella?

¿Qué pronuncian los labios desesperados de ella a los ojos lacrimosos de él?

¿Qué le piden los ojos lacrimosos de él a la tierra huidiza?

¿No son ellos apenas una sola juventud para el tiempo y un solo tiempo para la eternidad?

¿No son sus sueños un solo impulso para el amor y sus suspiros una sola ansia para la pureza?

¿Por qué este trastorno de caras y esta consumación de miradas como para nunca más?

¿No es un casto beso eso que flota en los labios de él como un excedente de su alma?

¿No es una caricia eso que tiembla en las manos de ella como un arrobo de su inocencia?

¿Por qué las dos campanas tocando desde el fondo de las constelaciones 
como las voces de aviso de los faros perdidos?

¿Es siempre el amor esa insatisfacción en las esperanzas?




EL HABER


Queda, por encima de todo, esa capacidad de ternura 
Esa intimidad perfecta con el silencio.
Queda esa voz íntima pidiendo perdón por todo 
-¡Perdónalos, ellos no tienen la culpa de haber nacido!

Queda ese antiguo respeto por la noche, ese hablar bajo 
Esa mano que tantea antes de tener, ese miedo 
A herir tocando, esa fuerte mano de hombre 
Llena de mansitud para con todo lo que existe.

Queda esa inmovilidad, esa economía de gestos 
Esa inercia cada vez más grande ante el Infinito 
Ese tartamudeo infantil de querer balbucear lo inexpresable 
Ese rechazo incondicional a la poesía no vivida.

Queda esa comunión con los sonidos, ese sentimiento 
De materia en reposo, esa angustia de la simultaneidad 
Del tiempo, esa lenta descomposición poética 
En busca de una sola vida, una sola muerte, un solo Vinicius.

Queda ese corazón ardiendo como una vela
En una catedral en ruinas, esa tristeza
Ante lo cotidiano, o esa súbita alegría
Al oír de madrugada pasos que se pierden sin memoria...

Queda ese querer llorar ante la belleza 
Esa cólera ciega de cara a la injusticia o el malentendido 
Esa inmensa piedad de sí mismo, esa inmensa 
Piedad de su inútil poesía y su fuerza inútil.

Queda ese sentimiento de infancia súbitamente desentrañado 
De pequeños absurdos, esa tonta capacidad 
De reír sin ton ni son, ese ridículo deseo de ser útil
Y ese coraje de comprometerse sin necesidad.

Queda esa distracción, esa disponibilidad, esa vagueza 
Del que sabe que todo fue como será en el devenir
Y al mismo tiempo ese deseo de servir, esa
contemporaneidad con el mañana de los que no tienen ayer ni hoy.

Queda esa facultad irreductible de soñar
Y transfigurar la realidad, dentro de esa incapacidad 
De aceptarla tal como es, y esa visión
Amplia de los acontecimientos, y esa impresionante

E innecesaria presciencia, y esa memoria anterior 
De mundos inexistentes, y ese heroísmo 
Estático, y esa pequeñita luz indescifrable 
A la que los poetas dan a veces el nombre de esperanza.

Queda esa obstinación en no escapar del laberinto 
En busca desesperada de alguna puerta quizás inexistente
Y ese coraje indecible delante del Gran Miedo
Y al mismo tiempo ese terrible miedo de renacer en lo oscuro.

Queda ese deseo de sentirse igual a todos 
De reflejarse en miradas sin curiosidad y sin historia 
Queda esa pobreza intrínseca, ese orgullo, esa vanidad 
De no querer ser príncipe sino del propio reino.

Queda esa fidelidad a la mujer y su tormento 
Ese abandono sin remisión a su vorágine insaciable 
Queda ese eterno morir en la cruz de sus brazos
Y ese eterno resucitar para ser recrucificado.

Queda ese diálogo cotidiano con la muerte, esa fascinación 
Por el momento que vendrá, cuando, emocionada,
Ella me vea abrir la puerta como una vieja amante 
Sin saber lo que es: mi más nueva enamorada.

(Del libro Antología 
sustancial de poemas
y canciones,
Adriana Hidalgo, Ed.,
2014)
Vinicius de Moraes

(Traducción: Cristian de Nápoli)


CINEPOEMA

O preto no branco 
Manuel Bandeira

O preto no banco 
A branca na areia 
O preto no banco 
A branca na areia 
silêncio na praia 
De Copacabana.

A branca no branco 
Dos olhos do preto 
O preto no banco 
A branca no preto 
Negror absoluto 
Sobre um mar de Ieite.
A branca de bruços 
O preto pungente 
O mar em Soluços 
A espuma inocente 
Canícula branca 
Pretidáo ardente.

A onda se alteia 
Na verde laguna 
A branca se enfuna 
Se afunda na areia 
O colo é urna duna 
Que o sol incendeia.

O preto no branco 
Da espuma da onda 
A branca de flanco 
Brancura redonda 
O preto no banco 
A gaivota ronda.

O negro tomado 
Da linha do asfalto 
O espado imantado:
De súbito um salto 
E um grito na praia 
De Copacabana.

Pantera de fogo 
Pretidáo ardente 
Onda que se quebra 
Violentamente 
O sol como um dardo 
Vento de repente.

E a onda desmaia 
A espuma espadana 
A areia ventada 
De Copacabana 
Claro-escuro rápido 
Sombra fulgurante.

Luminoso dardo 
O sol rompe a nuvem 
Refluxo tardo 
Restos de amarugem 
Sangue pela praia 
De Copacabana...



A VÁ PERGUNTA

Esta jovem pensativa, de olhos cor de niel e de longas pestañas penumbrosas Que está sentada junto 
áquele jovem triste de largos ombros e rosto magro E ela a amada dele e é ele o amado déla e é a 
vida a sombra trágica dos seus gestos?
Este trem veloz cheio de homens indiferentes e mulheres cansadas e crianzas dormindo
Que atravessa esta paisagem desolada de árvores esparsas em montes descarnados
É ele o movimento e é ela a fuga e são eles o destino fugitivo das coisas?
Que dizem os labios murmurantes dele aos olhos desesperados déla?
Que pronunciam os labios desesperados déla aos olhos lacrimejantes dele?
Que pedem os olhos lacrimejantes dele á paisagem fugindo?
Não são eles apenas urna só mocidade para o tempo e um só tempo para a eternidade?
Não sáo seus sonhos um só impulso para o amor e os seus suspiros um só an-seio para a pureza?
Por que este transtorno de faces e esta  consumição de olhares como para nunca mais?
Não é um casto beijo isso que bóia aos labios dele como um excedimento da sua alma?
Náo é urna caricia isso que freme ñas máos déla como um arroubo da sua 
inocência ?
Por que os sinos plangendo do fundo das consolação como as vozes de aviso dos faróis perdidos?
E bem o amor essa insatisfação das esperanzas?


O HAVER

Resta, acima de tudo, essa capacidade de ternura 
Essa intimidade perfeita corn o silêncio 
Resta essa voz íntima pedindo perdáo por tudo:
- Perdoai! - eles nào tèm culpa de ter nascido...

Resta esse antigo respeito pela noite, esse falar baixo 
Essa máo que tateia antes de ter, esse medo 
De ferir tocando, essa forte máo de homem 
Cheia de mansidào para com tudo que existe.

Resta essa imobilidade, essa economia de gestos 
Essa inércia cada vez maior diante do Infinito 
Essa gagueira infantil de quem quer balbuciar o inexprimivel 
Essa irredutível recusa à poesia náo vivida.

Resta essa comunhào com os sons, esse sentimento 
Da materia em repouso, essa angùstia da simultaneidade 
Do tempo, essa lenta decomposiçâo poética 
Em busca de urna só vida, urna só morte, uni só Vinicius.

Resta esse coraçâo queimando como um cirio
Numa catedral em ruinas, essa tristeza
Diante do cotidiano, ou essa subita alegria
Ao ouvir na madrugada passos que se perdem sem memòria...

Resta essa vontade de chorar diante da beleza 
Essa colera cega em face da injustiça e do mal-entendido 
Fissa imensa piedade de si mesmo, essa ¡mensa 
Piedade de sua inútil poesia e sua força inútil.

Resta esse sentimento da inlància subitamente desentranhado 
De pequeños absurdos, essa tola capacidade 
De rir à toa, esse ridículo desejo de ser útil 
E essa coragem de comprometer-se sem necessidade.

Resta essa distraçâo, essa disponibilidade, essa vagueza 
De quem sabe que tudo já foi como será no vir-a-ser 
E ao mesmo tempo esse desejo de servir, essa
Contemporaneidade com o amanhá dos que náo tém ontem nem hoje. 

Resta essa faculdade incoercível de sonhar
E transfigurar a realidade, dentro dessa incapacidade 
e aceita-la tal corno é, e essa visào 
Ampia dos acontecimentos, e essa impressionante

E desnecessária presciencia, e essa memòria anterior 
De mundos inexistentes, e esse heroísmo 
Estático, e essa pequenina luz indecifrável 
A que às vezes os poetas dào o nome de esperança.

Resta essa obstinado em nào fugir do labirinto
Na busca desesperada de alguma porta quem sabe inexistente
E essa coragem indizível diante do Grande Medo
E ao mesmo esse terrivel medo de renascer dentro da treva

Resta esse desejo de sentir-se igual a todos 
De refletir-se em olhares sem curiosidade e sem historia 
Resta essa pobreza intrinseca, esse orgulho, essa vaidade 
De nao querer ser príncipe senáo do seu reino.

Resta essa fìdelidade à mulher e ao seu tormento 
Esse abandono sem remissáo à sua voragem insaciável 
Resta esse eterno morrer na cruz de seus braços  
E esse eterno ressuscitar para ser recrucificado.

Resta esse diálogo cotidiano com a morte, esse fascínio 
Pelo momento a vir, quando, emocionada 
Ela vira me abrir a porta como uma velha amante 
Sem saber que é a minha mais nova namorada.



Vinicius de Moraes nació en Río de Janeiro en 1913. A los diecinueve años publicó su primer libro de poemas, O caminho para a distancia, mientras era estudiante de Derecho. Pronto publicará otros libros, como Poemas, sonetos e baladas. Junto con la poesía y la composición de letras para canciones, sigue la carrera diplomática y comienza un largo período de residencias en el exterior (Inglaterra y Estados Unidos, más tarde Francia y Uruguay).A los cuarenta años de edad y de regreso al Brasil, en una pausa en su carrera diplomática, compone una larga serie de canciones, hoy conocidas en el mundo entero, de la mano de músicos como Tom Jobim, Badén Powell y Toquinho, entre otros. Vinicius junto a João Gilberto y Tom Jobim crearon la Bossa Nova, en Brasil. Su obra teatral Orfeu da Conceição  ganó el Concurso del IV Centenario de San Pablo en 1934. Cinco años después fue llevada al cine por Marcel Camus, con el título de Orfeu negro y ganó el Oscar a la mejor película extranjera, la Palma de Oro del Festival de Cannes y el premio de la Academia Británica. Estrechamente unido por el afecto a su ciudad natal, Vinicius dejó a su muerte -ocurrida en 1980- poemas dedicados a Río de Janeiro que se editaron en forma póstuma. También cultivó a lo largo de su vida otros géneros de la escritura: crónicas, relatos y críticas cinematográficas.


Pueden ESCUCHAR la voz del poeta leyendo su célebre poema "El día de la creación"; la letra de la canción "Eu seu que vou te amar" que compuso con Tom Jobim, cantada por Caetano Veloso y el poema Navidad y más datos biográficos: AQUÍ.


miércoles, 22 de julio de 2026

PIEDRA EN EL ZAPATO


I
LO VELADO

Piedras intrusas

I

Una piedra metida adentro de una media. 
No es guijarro, es piedra.
Molesta al pobre pie, achicharra 
los dedos, 
los deja sin aire.
¿Acaso poner la media del revés hará desaparecer la piedra?


II


Adentro de una media ha anclado una piedra.
No es guijarro liviano 
de esos que el amante arrojaría a la ventana
de la que quiere ver florecer.
Tampoco canto rodado, terso, sempiterno testigo 
de la obra del mar.
No. Esta piedra
lastima el pie, lo obliga a retorcerse. 
¿Acaso poner la media del revés dará vuelta 
el signo del tiempo?



Los frutos de la noche
A Paul Celan
La noche traicionera da a luz 
sus frutos: una música de nieve. 

En los rincones de la memoria 
—donde ya no busco—
crece la poesía.
Despertar, entonces,
es alarido,
furia,
lastre.

Así navegan
el sueño y la vigilia:
futuro
sin tiempo.



Lo indecible - lo inaudito

Nunca podrás decir
cómo era el puñal.
Podrás describirlo hoja ancha o angosta                    
mango de hueso o cuero
pero no decir 
cómo era
ni cuánto se te clavó el graznido 
que salió de esa garganta humana tu hijo
rostrofrentecuello rojos 
de esfuerzo y ahogo
su mano apretando la tuya hasta doler
y el grito del médico —respirá, chabón, necesito que respires. 

Y vos querías ser ese aire.

Y el segundo en que lo miraste
no más, 
te alcanzó para no olvidar nunca pero nunca
la desesperación del graznido
el pulmón vacío que tenía que llenarse
las lágrimas en los ojos de los dos
hasta que un siglo después
algo como un silbido
se le acompasó en el pecho.



II
LO DESVELADO



Abuela y su abanico

Aprendió a coser botones
como le enseñó la abuela.
Tenía un modo particular:
de un mismo orificio llevaba las puntadas
a los otros tres.

Abanico que refrescaba
sus tardes en la casa,
pétalos abiertos
sujetos en el aire, 
en la mirada.



De cómo enhebrar una aguja

Tomar la punta del hilo
delicadamente
entre el pulgar y el índice
de la mano derecha
para pasarla por el ojo de la aguja
sostenida esta entre el pulgar y
el índice de la mano izquierda.

Desechar la pelusa que lo impide.
Esa que se forma
al cortar el hilo con los dientes.
Con una tijera eliminarla
de modo que el extremo del hilo
quede perfectamente recortado.

Aguzar la vista al máximo
Intentarlo una vez
y otra
y otra más
—si fuera necesario—.

Cuando logremos enhebrar la aguja
será que —por fin—
habremos visto
la palabra.



Sí, los pájaros

El silencio no existe
dice mi hijo
cuando le pido que lo escuche en el camino
de regreso de la playa.
Me habla de John Cage, 
encerrado en una cápsula anecoica,
obligado a escuchar el ritmo de sus pulsaciones 
y su respiración.

Yo hablo del silencio humano.

Mientras caminamos nos acompañan, sí, los pájaros.
No reconozco más que algunos de sus cantos;
está también el murmullo acompasado de los pinos
y una canción que en mi adolescencia decía
lo que hoy no tiene palabras.

Silencio:
fragor ausente
cielo límpido
inexistencia aparente
de deseo.

Dejarse estar.
Vaciarse.



Inventando palabras
A Jano
Un niño dice sonidos
sin ton ni son 
y te pide que los repitas.
Luego
te pide que inventes 
una palabra.
Astilla, decís,
sin pensar
en el dolor que sentirías
si estuviera clavada en tu carne.

Pensás 
en el mundo que se abre
cuando un niño lo explora
y vos
lo acompañás.

(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026,Envío
de Alberto Cisnero)
Alicia Waisman


Alicia Waisman. Nació y vive en Buenos Aires. Escribe poesía desde la adolescencia. Es licenciada en Ciencias Antropológicas y profesora de francés, lengua que traduce y enseña. Participó del taller Aníbal Ponce y de los primeros años del taller Mario Jorge De Lellis en los setenta. Posteriormente trabajó sus textos con Liliana Díaz Mindurry. Publicó: "Ser Hablada" (Ruinas Circulares, 2012), “Suite francesa (1857-1968)” (Barnacle, 2024) y la nouvelle “Recuerda la tierra" (Barnacle, 2026).Los poemas dedicados a Emma Bovary incluidos en “Suite Francesa (1857-1968)” también fueron publicados en “Mujer y Escritura-35 autoras argentinas de hoy” (Fundación La Balandra). También integra “Poesía argentina del siglo XXI” (Clara Beter, 2025), antología compilada por Luis Benítez.

Pueden LEER todos los poemas de la autora en esta biblioteca: AQUÍ

 

lunes, 20 de julio de 2026

LA VIDA SUBMARINA


LA VIDA SUBMARINA
 
La rompiente
 
Mientras los submarinistas
exploran el fondo del mar, estéril,
detrás del pez inesperado,
nos detenemos
agitados
en la rompiente.
Hay un conocimiento en el desorden:
las olas arrastran y traen cosas hacia la playa
-plástico, estrellas, valvas, cabellos.
Ofrendas para la luz
inútil
del día.
 
 
LINHA DE ARREBENTAÇÁO //Enquanto os escafandristas /vasculham o fundo do mar, infértil, /atrás do peixe impensado, /detemo-nos /tumultuados /na linha de arrebentaçáo. /Há um conhecimento na desordem: /as ondas arrastam e trazem coisas para a praia /— plástico, estrelas, conchas, cábelos. /Oferendas para a luz /inútil / do dia.
 
 
El divorcio como sacramento
 
Sabemos que el amor se mide
por metros de ausencia.
Aun así nadie celebra
la irrupción de la distancia.
El silencio es un dardo,
no se puede ignorar
lo que captura
(las sirenas son más terribles
cuando no cantan).
Aun así insistimos
en buscar señales
cuando deberíamos
con insistencia registrar
su falta.
Amar lo perdido,
los cirios apagados.
El divorcio,
ese sacramento.
 
 
O DICÓRCIO COMO SACRAMENTO //Sabemos que o amor se mede /a metros de auséncia. /No entanto ninguém celebra /a irrup^áo da distancia. /O silencio é um dardo, /nao se pode ignorar /o que ele captura /(as sereias sao mais terríveis /quando nao cantam). / No entanto insistimos /em buscar os sinais, /quando deveríamos /insistentemente vasculhar /sua falta. /Amar o perdido, /os cirios apagados. /O divórcio, /esse sacramento.
 
 
La vida submarina
 
Te lo tenía que decir.
Tengo casi treinta años
y una vida marítima que no ves,
que no se puede contar.
Empieza así: fui engendrada en la espuma,
como una Venus aún sin belleza,
sobre la piel nacían corales,
piel de ballena, calcárea y dura.
O así: la luz marítima trabaja lentamente,
los peces empiezan a consumir por dentro
la sal del deseo,
están amoldados a la sal.
Cuando mirás, el agua inundó los pulmones,
en ellos crecen algas íntimas,
los ojos se vuelven hacia dentro,
al sueño infinito del mar.
Las manos se mueven a un ritmo sumergido,
los pensamientos se guían por la noche
del Océano, una noche mayor que la noche.
Tengo casi treinta años y una vida antigua,
anterior a mí.
De ahí mi silencio, de ahí mi turbación,
de ahí mi rechazo a la promesa de ese día
que me ofrecés,
ese día que es como una cama
que se ofrece al pez
(no deberías querer
un pez en tu cama).
 
¿Quién le atribuiría al mar
la culpa por la soledad de los corales
por las vidas imperfectas
de los peces amoldados al abismo,
monstruos secretos
sólo de sal silencio y sueño?
Te lo tenía que decir,
mientras las palabras aún resisten,
antes de convertirse en moluscos
en las espinas de la noche,
antes de perderse del todo
en el esplendor de la vida
submarina.
 
 
A VIDA SUBMARINA //Eu precisava te dizer. /Tenho quase trinta anos /e urna vida marítima, que nao ves, /que nao se pode contar. /Cometa assim: foi engendrada na espuma, /como urna Venus aínda sem beleza, /sobre a pele nasciam os coráis, /pele de baleia, calcária e dura. /Ou assim: a luz marítima trabalha lentamente, / os peixes come<;am a consumir por dentro /o sal do desejo, /estáo habituados ao sal. /Quando ves, a água inundou os pulmóes, /ne- les crescem algas íntimas, /os olhos voltam-se para dentro, /para o sono infinito do mar. /As máos se movem num ritmo submerso, /os pensamentos guiam-se pela noite / do Oceano, urna noite maior que a noite. /Tenho quase trinta anos e urna vida antiga, /anterior a mim. /Dai meu silencio, dai meu alheamento, /dai minha recusa da promessa desse dia /que voce me oferece, /esse dia que é corno urna cama /que se oferece ao peixe /(voce nao haveria de querer /um peixe em sua cama). //Quem atribui ria ao mar /a culpa pela solidáo dos coráis /pelas vidas imperfeitas /dos peixes habituados ao abismo, /monstros quietos /só de sal, silencio e sono? /Eu precisava te dizer, /enquan- to as palavras ainda resistem, /antes de se tornarem moluscos /. ñas espinhas da noite, /antes de se perderem de vez /no esplendor da vida /submarina.
 
 
BARCOS DE PAPEL
 
Espejo
 
Dentro del ropero
de tu cuarto
debe haber un espejo.
 
Si salís
y dejás el ropero abierto
durante el día
el espejo refleja
un pedazo de tu cama
deshecha.
 
Si salís
y dejás la puerta cerrada
durante el día
el espejo refleja la oscuridad
del ropero tus ropas,
la luz contenida en los vidrios
de perfume.
 
Del otro lado del poema
no hay nada.
 
ESPELHO //Dentro do armário /do seu quarto de dormir /deve haver um espelho. //Se vocé sai /e deixa o armário aberto /durante todo o dia //o espelho reflete /um pedazo da sua cama /desfeita. //Se vocé sai /e deixa a porta fechada /durante todo o dia /o es­pelho reflete o escuro /do seu armário de roupas, /a luz comida dos vidros /de perfume. //Do outro lado do poema /nao há nada.
 
Lugar para pensar
 
Me gusta pensar en la oscuridad
fumando
mirando los pulpos en el acuario
del restorán chino
o con la cabeza apoyada en el vidrio del ómnibus.
 
Me gusta pensar con las manos en el agua
con anteojos oscuros
en la escalera mecánica
viendo la ciudad huir
por el espejo retrovisor.
 
Me gusta intentar adivinar
el pensamiento de las personas
me gusta pensar que el pensamiento
es un inquilino incendiario.
 
Una cosa que nunca entendí es por qué
se piensa en general que el poema
no es un lugar para pensar.
 
 
LUGAR PARA PENSAR //Gosto de pensar no escuro /fumando / olhando os polvos no aquário /do restaurante chinés /ou com a cabera encostada no vidro do ónibus. //Gosto de pensar com as máos na água /de óculos escuros /na escada rolante /vendo a ci- dade fugir /pelo espelho retrovisor. //Gosto de tentar adivinhar /o pensamento das pessoas /gosto de pensar que o pensamento um inquilino incendiário. //Urna coisa que nunca entendí é por que /em geral se acredita que o poema /nao é lugar para pensar.
 
Puerta
 
la puerta
como toda frontera
es sólo para atravesar
luego ya no sirve más
un cuerpo a cuerpo
y ya se está del otro lado
de ella nacen el fuera y el dentro
ella que es su vacío
 
PORTA  //a porta /como toda fronteira apenas para se atravessar / rapidamente eia já nao serve mais /um corpo a corpo /e já se está do outro lado /dela nascem o fora e o dentro /eia que é seu vazio
 
Mesa
 
más importante que tener memoria es tener una mesa
más importante que haber amado un día es tener
una mesa sólida
una mesa es como una cama diurna
con su corazón de árbol, de bosque
es importante en cuestiones de amor
no meter la pata
pero más importante aún es tener una mesa
porque una mesa es una especie de suelo que apoya
a los que aún no han caído del todo
 
 
MESA //mais importante que ter urna memoria é ter urna mesa / mais importante que já ter amado um dia é ter /urna mesa sólida /urna mesa que é como urna cama diurna /com seu coraçáo de árvore, de floresta importante em materia de amor /nao meter os pés pelas máos /mas mais importante é ter urna mesa /porque urna mesa é urna especie de chao que apoia /os que ainda nao caíram de vez
 
(Del libro homónimo,
Bajo la luna, 2025)
 Ana Martins Marques
(Traducción: Agustina Roca)
 
Ana Martins Marques nació en Belo Hori­zonte, Brasil, en 1977. Graduada en Letras, tiene un doctorado en Literatura Comparada por la Universidade Federal de Minas Gerais. En el año 2007 ganó el Premio Cidade de Belo Horizonte en la categoría “Poesía - autor novel” y en el 2008 recibió el mismo premio en la categoría “Poesía”. La Editorial Scrip­tum publicó una selección de esos poemas premiados, titulado, A vida submarina. En 2021, la editorial Companhia Das Letras editó el mismo poemario.Ha publicado los libros de poesía: Da arte das armadilhas (Premio da Fundado Biblioteca Nacional, Companhia Das Letras, 2011); O livro das semelhanças (Premio Océanos, Companhia Das Letras, 2015); Duas Janelas, con Marcos Sisear (Luna Parque, 2016). Como se fosse a casa, con Eduardo Jorge, (Premio Bravo 2018, Relicário Edi^óes, 2017). O livro dos jardins (Editora Quelónio, 2019); Risque esta palabra (Premio Océanos, finalista Premio Jabuti, Companhia das Letras, 2021). De urna a outra ilha (Finalista Premio Jabuti, Círculo de Poemas, 2023). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al español, al italiano y al alemán.