domingo, 9 de agosto de 2026

TUVE LO QUE A MÍ NO ME TOCA


Un gesto antiguo

Pensé, mientras secaba mis ojos con la punta del delantal: 
Penélope hizo esto.
Y más de una vez: si no puedes pasártela tejiendo todo el día 
y deshaciendo toda la noche lo logrado;
se tensiona la nuca, y se cansan los brazos; 
y así hasta la mañana, cuando crees que jamás va a haber un 
claro,
y tu esposo se fue, ya hace años, y no sabes dónde está.
De repente te largas a llorar; 
hacer más no podemos.

Y pensé, mientras secaba mis ojos con la punta del delantal: 
este es un gesto antiguo, auténtico, de antaño,
a la mejor usanza, griego, clásico;
Ulises hizo esto.
Pero fue solo un gesto para él; un gesto que insinuaba
que estaba demasiado conmovido para hablarle a toda esa gente.
Lo aprendió de Penélope...
Penélope, que en serio lloraba.



An Ancient Gesture

I thought, as I wiped my eyes on the corner of my apron: 
Penelope did this too.
And more than once: you can’t keep weaving all day 
And undoing it all through the night;
Your arms get tired, and the back of your neck gets tight;
And along towards morning, when you think it will never be light, 
And your husband has been gone, and you don’t know where, 
for years.
Suddenly you burst into tears;
There is simply nothing else to do.

And I thought, as I wiped my eyes on the corner of my apron: 
This is an ancient gesture, authentic, antique,
In the very best tradition, classic, Greek;
Ulysses did this too.
But only as a gesture,—a gesture which implied
To the assembled throng that he was much too moved to speak.
He learned it from Penelope...
Penelope, who really cried.



Cómo lo soporté

¿Cómo lo soporté-cómo es que pude de chica 
cargar, con mis piernas de pipa y hombros finos 
la fragancia y el color de la hora frágil, el sabor 
profundo del plato playo?-Ni que hubiera
pensado, de chica, que la belleza iba a durar: aún la estaba mirando 
       y ya se había ido,
salvo, por supuesto, de mi memoria-la memoria es el séptimo 
color del espectro. Pero conocí-cuando en ese momento 
la parra crecía sobre la piedra gris-el impacto 
de ver la belleza, notarla, por primera vez-
lo recuerdo muy bien-y recuerdo dónde estaba-de qué lado de 
       la piedra.

Ya están verdes las hojas triangulares del emparrado; no me dieron 
       tiempo
de anotar el color que tenían
cuando me las crucé, preguntándome si la tarta de frutilla y ruibarbo            
estaba lista, buscando las huellas temidas y bellas de los ciervos      
entre los espárragos.

¿Cómo lo soporté?-Ahora-adulta y encerrada 
en la armadura del hábito, tras años
de mirar la hermosura, advertida y de cara a cara, y sin tiempo y      
emasiado prudente
para aceptar el abrazo intolerable de las seis de la mañana,

vuelvo a la cocina del jardín, y me saco los guantes-el rocío 
está pesado y denso, moja las medias que asoman del zapato-pero aún 
       no consigo
ocuparme de las tareas domésticas.
Cuando era Verde y Joven, el amor desdeñé: 
dije que nunca a nadie le pensaba ceder, 
ventilar mi opinión 
a cualquier tipo,
colgar al viento fuerte mis secretos antiguos 
para que se tajeen y destiñan...

¡Ay de mí, invadida,
saqueada por el viento y por el sol!



How did I bear it

How did I bear it-how could I possibly as a child,

On my narrow shoulders and pipe-stem legs have supported 
The fragrance and the colour of the frangible hour, the deep 
Taste of the shallow dish?—It is not as if
I had thought, being a child, that the beautiful thing would last: it   
passed while I looked at it,
Except, of course, in memory-memory is the seventh 
Colour in the spectrum. But I knew about-when even then,
The grapevine growing over the grey rock-the shock 
Of beauty seen, noticed, for the first time-
I remember it well-and I remember where I stood-on which side of 
     the rock.

Already the triangular leaves on the grape-trellis are green; they have
given me no time
To report their colour as it was when I first 
Came upon them, wondering if the strawberry rhubarb was up, 
looking for the pretty, feared hoof-marks of deer 
In the asparagus.

How did I bear it?-Now-grown up and encased 
In the armour of custom, after years
Of looking at loveliness, forewarned and face to face, and no time 
and too prudent
At six in the morning to accept the unendurable embrace,

I come back from the garden into the kitchen, and take off my 
rubbers-the dew
Is heavy and high, wetting the sock above the shoe-but I cannot do 
The housework yet.
Being Young and Green, I said in love’s despite: 
Never in the world will I to living wight 
Give over, air my mind 
To anyone,
Hang out its ancient secrets in the strong wind 
To be shredded and faded—

Oh, me, invaded
And sacked by the wind and the sun!

***



¡Ay, pero no te creas que le soy fiel a un voto!
Yo soy infiel a todo excepto al amor mismo.
Te dejaría ya si no fueras hermoso:
los pies de la belleza huyen y atrás los míos.
De no ser alimento de mi antojo más raro 
y el agua que me sacia la más salvaje sed 
yo te abandonaría —¡que te quede bien claro!— 
y buscaría a otro como a ti te busqué.
Pero tú eres tan móvil como el volátil aire, 
y todos tus encantos más cambiantes que el mar, 
por lo que no me cuesta ser así de inconstante: 
tengo que continuar contigo, nada más.
Tan lascivo, ligero, falso eres, mi amor, 
que te soy más infiel cuanto más leal te soy.



Oh, think not I am faithful to a vow!
Faithless am I save to love’s self alone.
Were you not lovely I would leave you now:
After the feet of beauty fly my own.
Were you not still my hunger’s rarest food,
And water ever to my wildest thirst,
I would desert you — think not but I would! — 
And seek another as I sought you first.
But you are mobile as the veering air,
And all your charms more changeful than the tide, 
Wherefore to be inconstant is no care:
I have but to continue at your side.
So wanton, light and false, my love, are you,
I am most faithless when I most am true.


***


Ya te voy a olvidar, así que más te vale, 
mi amor, que aproveches este mínimo día, 
este mínimo mes, el medio añito antes 
que te olvide, o me mude, o pase a mejor vida, 
y se acabe lo nuestro; yo en cualquier momento 
ya te voy a olvidar, pero, como he dicho, 
si ahora me seduces con tu más lindo cuento 
te voy a rechazar con mi voto favorito.
Ojalá el amor fuera de vida más longeva 
y no hubiera votos así de quebradizos, 
pero así son las cosas, y la naturaleza 
nos mandó a luchar hasta ahora sin respiro; 
si encontramos o no aquello que buscamos, 
en términos biológicos, la verdad que es vano.



I shall forget you presently, my dear,
So make the most of this, your little day, 
Your little month, your little half a year,
Ere I forget, or die, or move away,
And we are done forever; by and by 
I shall forget you, as 1 said, but now,
If you entreat me with your loveliest lie 
I will protest you with my favorite vow.
I would indeed that love were longer-lived, 
And vows were not so brittle as they are,
But so it is, and nature has contrived 
To struggle on without a break thus far,— 
Whether or not we find what we are seeking 
Is idle, biologically speaking.



Lamento

Escuchen, chicos: 
su padre se murió.
Voy a hacerles saquitos 
con los abrigos que él usaba; 
con los vaqueros que él usaba 
les haré pantalones.
Estarán en los bolsillos 
las cosas que solía guardarse, 
llaves y moneditas 
cubiertas de tabaco; 
para Dan son las moneditas 
así las pone en la alcancía; 
para Anne son las llaves 
así hace ruidos lindos.
La vida sigue,
y hay que olvidar a los muertos; 
la vida sigue,
aunque muera buena gente; 
Anne, cómete el desayuno;
Dan, tómate los remedios; 
la vida sigue; 
no recuerdo bien por qué.



Lament

Listen, children:
Your father is dead.
From his old coats 
I’ll make you little jackets; 
I’ll make you little trousers 
From his old pants.
There’ll be in his pockets 
Things he used to put there, 
Keys and pennies 
Covered with tobacco;
Dan shall have the pennies 
To save in his bank;
Anne shall have the keys 
To make a pretty noise with. 
Life must go on,
And the dead be forgotten; 
Life must go on,
Though good men die;
Anne, eat your breakfast; 
Dan, take your medicine;
Life must go on;
I forget just why.



***

No pienses, ni permitas que tu mente jamás, 
exhausta de pensar, descanse en la idea , 
de que acabó el trabajo y el día quedó atrás, 
y que es, por ser paga, comprable la belleza.
Si ante la luna desde la silenciosa rama 
de pronto el ruiseñor dice tu nombre exacto, 
no creas que por eso el ala está cortada 
y su virtud salvaje ya has domesticado.
Es libre la belleza, aún más que cualquier pluma 
que pueda haber volado; no has de encapucharla 
ni velarle los ojos, ni creer que es tuya 
en nada; la belleza facturada y besada 
no es tu tortuga; trátala como a una paloma, 
pues ella no te ama; el amor no es su idioma.



Think not, nor for a moment let your mind,
Wearied with thinking, doze upon the thought 
That the work’s done and the long day behind, 
And beauty, since ‘tis paid for, can be bought.
If in the moonlight from the silent bough 
Suddenly with precision speak your name 
The nightingale, be not assured that now 
His wing is limed and his wild virtue tame. 
Beauty beyond all feathers that have flown 
Is free; you shall not hood her to your wrist, 
Nor sting her eyes, nor have her for your own 
In an fashion; beauty billed and kissed 
Is not your turtle; tread her like a dove-
She loves you not; she never heard of love.



Canción de un segundo abril


El abril de este año, no distinto
del abril que tuvimos un año antes, 
se llena de susurros, de suspiros,
de nieve sucia y barro deslumbrante; 
la hepática que tanto disfrutaste 
con mariposas ha reaparecido.

Retumba todo el día un martilleo, 
y hay tejas tiradas por las puertas; 
en las huertas de más cerca y más lejos 
el pito cano pica y agujerea; 
los hombres ya trabajan muy contentos 
y con su seriedad los chicos juegan.

Los ríos corren hondos y silentes, 
ruidosos y veloces los arroyos, }
las ovejas recorren los claveles
bajo el sol van subiendo por el lomo 
reflexivas; me haces falta tú solo, 
lo único que quería que me quede.



Song of a Second April

April this year, not otherwise 
Than April of a year ago,
Is full of whispers, full of sighs,
Of dazzling mud and dingy snow; 
Hepaticas that pleased you so 
Are here again, and butterflies.

There rings a hammering all day,
And shingles lie about the doors;
In orchards near and far away
The grey wood-pecker taps and bores; 
The men are merry at their chores, 
And children earnest at their play.

The larger streams run still and deep, 
Noisy and swift the small brooks run 
Among the mullein stalks the sheep 
Go up the hillside in the sun,
Pensively,—only you are gone,
You that alone I cared to keep.



Elegía previa a la muerte

Quedará el rododendro y la rosa
cuando tú ya estés muerta y bajo tierra; 
aún se oirá el sonido luminoso
de las celindas blancas con abejas.

Cuando ya haya dejado de llover,
aún va a quedar lluvia en los alerces, 
y quedarán zorzales en el pasto, 
ovejas en el monte tibio y verde.

No enfermará el otoño o flaqueará 
la primavera; nada va a notar 
tu ausencia salvo el suelo taciturno 
que nunca había pisado nadie más;

salvo la manzanilla y el quelite
nada va a notar que ya te has muerto, 
ellos, y por ahí un vagón sin uso
junto a algún cobertizo en el suelo.

Ay, se va a perder con tu gran pérdida 
poca belleza fuera de la tuya,
¡solo lo que da gracia a las piedras, 
solo lo que a la simple agua alumbra!



Elegy Before Death

There will be rose and rhododendron 
When you are dead and under ground;
Still will be heard from white syringas 
Heavy with bees, a sunny sound;

Still will the tamaracks be raining 
After the rain has ceased, and still
Will there be robins in the stubble,
Brown sheep upon the warm green hill.

Spring will not ail nor autumn falter; 
Nothing will know that you are gone,
Saving alone some sullen plough-land 
None but yourself sets foot upon;

Saving the may-weed and the pig-weed 
Nothing will know that you are dead,—
These, and perhaps a useless wagon 
Standing beside some tumbled shed.

Oh, there will pass with your great passing 
Little of beauty not your own,—
Only the light from common water,
Only the grace from simple stone!

(Del libro homónimo,
Serapis, 2026)

Edna St.Vincent Millay

(Traducción: Paula Galindez)


Edna St. Vincent Millay nació en 1892 en Maine, Estados Unidos. Su madre le dio, a ella y a sus hermanas, una infancia muy cultivada a pesar de las penurias económicas. Después de publicar exitosamente en revistas escolares y juveniles de literatura, obtuvo gran reconocimiento a sus veinte años por el poema Renascence, mantuvo sus primeras relaciones influyentes y consiguió estudiar en la Universidad de Vassar. Después de graduada se mudó a Nueva York, donde vivió con pocos ingresos pero llena de vida social e inmersa en el ambiente artístico, en el que se siempre se destacó. Fue encarcelada por protestar contra la ejecución de Sacco y Vanzetti. Escribió y publicó prosa, obras de teatro, guiones de ópera, y varias colecciones de poemas con amplia repercusión: Renascence and Other Poems (1917), A Few Figs From Thistles en 1920, Second April en 1921, The Ballad of the Harp- Weaver (1922) por el que ganó el premio Pulitzer en 1923; The Buck in the Snow (1928), entre otras. Recibió, en 1948, el premio Robert Frost por su trayectoria y su aporte a la poesía norteamericana.A los 43 años se casó con Eugen Jan Boissevain, un político ilustre que apoyó siempre su carrera y con quien mantuvo una relación abierta a otros vínculos. En 1923 Vincent (como gustaba hacerse llamar) necesitó salir del torbellino apasionante que era Nueva York, para poder dedicarse, más tranquila, a escribir; Eugen compró Steepletop, un enorme terreno rural cerca de Austerlitz, donde vivieron hasta el final de sus días. En 1950, un año después de fallecido su esposo, murió Edna St. Vincent, al caer por las escaleras. Edna St. Vincent Millay fue la primera mujer en ganar el Pulitzer, en 1923, Revolucionó la escena artística con su feminismo, su abierta bisexualidad, sus lecturas performáticas, su rebeldía y su talento. Supo manejar con maestría las formas tradicionales y también el verso libre. Su obra fue leída y seguida atentamente por poetas posteriores como Anne Sexton, Sylvia Plath y Mary Oliver.


Pueden LEER más poemas de la autora: AQUÍ



viernes, 7 de agosto de 2026

PAMPA

 


De lo que el alma escancia

II

El fuego está en los ojos.
‘No hace falta -decir más
/todo esto-
Tangos pintados de no digas más
de todo este existir sin vos


El Fuego
está en los ojos y en la tísica
recurrida tristeza en el zumbar inarrancable
hilos de asombro odiante
devanan estos diarios ocasos
- embates de furia
- siglos recalcitrando
-la piel Mugiendo se
el filo de las palabras
La voz resuena
- desnuda el alma,
sentencia
y falla.


V
- cavidades
- Lamentaciones
---tugurios mentales
- fauces dolosas

principia este invierno mecido en nieblas y vientos luna difusa-
motores, teclas,
es medianoche
y la ciudad
no despierta ni duerme-motores, teclas,
humos
-versatilidades de la
Noche Nada quieta.
Ambicioso mundo. Crátera desdibujada.


IX

V oladura mental- tapa caja cráneo- estos sesos-
    V ientos fríos
   -inicios, decesos.
               Sur
-Invierno-

   nada de
escribir después
del no-yo     a gritos después de
     los ojos abiertos
     las risas maledicentes

Desatormentándose-me

no existen imposibles en la frente despierta-

    tiempo mental-
cortes finales
      deambulando 
      entre destinaciones, sueños ungido
y trastabillando se-me incomprensibilidades océanicas:
        todoelidiotismo-
        repetido: secuenciales
de agonía bruta
tiempo-film -trip de-
Voladura mental,
       tapa caja cráneo-
       Estos sesos deambular-dileando-oportunidad-
       carnes huesos vísceras
                             -DobleS-
Todo esto
que el alma escancia, traga, escupe




X
                                   G̶u̶a̶d̶a̶l̶u̶p̶e̶
         Scriabin es extraordinario 
                                a los oídos
                                 vivos-
           en manos rusas-salpicando racimos de 
adrenalina y ternura de tristeza- muerte
de naufragios
de resurrecciones
una mujer    un vestido negro un piano de cola negro
este Teatro Doble lleno de imbéciles
que aplauden antes o después y hacen ruido con sus 
celulares.
asiento a mi lado vacío
Nadie espera nada nadie pregunta nada Nadie Nada llega
     ni siquiera el riesgo casual
         Mi cerebro  Mi deseo
              Todomiojomental
          vacío En mis bolsillos sólo 
cigarros
        -una lapicera rota-hojas sueltas
G̶u̶a̶d̶a̶l̶u̶p̶e̶
Scriabin es extraordinario,
     mis labios relamen nada y lo que el alma bebe
     a pesar y a merced hoy es esencialmente nada
un domingo de sangre en figuración- pinturas de gue-
rras:
       tretas de imposibilidad
silencio: nada nada Guadalupe-Scriabin, 
Rachmaninoff-
    Un teatro vacío   lleno de gente, calles vacías repletas de gente. 




Nuevas Puertas

Tango 3
del
amor sin tiempo-
      estás en mí- cada día
    cada noche con deseos
de sonrisas
y de buenos presagios
                El amor / no desiste.
              /es el verdadero Fuego.

                    Tango
                     Dm7 –
             Rezo por vos-



Tango 4

     Ahora que llueve lento
     sin intermitencias
     - y
     de a números,
     Esta es
         la luz que trastorna
y disloca
  y este es el
              aire en formas de ventiscas
                 bajas y frías-
                  de ilusiones

                  cianrosáceas
                        al ojo
               -doble blindado

           Dios
               -   está.
               Siempre-



Segunda Parte


El ojo del rastro

     pesa el gravamen, despuntan     los ritmos rotos 
los ritos que incitan
sediciones brillantes de odio en corredores salpicados por 
panteones inicuos.

a tajo y destajo con óleos hondos colores fuertes y 
difuminaciones

pesa el gravamen.


II

espejismo: restallar de infamias,
finas tibias demoras, dilaciones

plegarias al amor sin piel ni habla
signos: dispendios, configuraciones.

cosas, sangre, cemento, perfidia, hambre
cuevas, transportes, pasajes, mamíferos,

tacto de hastío,
albas, desenfreno. Luna Oscuridad.


III

la devoción, el dislate esculturando piezas de tormentas, 
escalofríos, finales.

los nuevos cantos CUCHILLOS
pedazos de ojos-carne-alma
Toda la fractalidad del horror y la ternura


IV

enquistados en los ojos
trashumando los rastros de las manos en ciclos dobles

acude la pérdida furiando pulsos


V

están las calles quemadas de muertes las agonías prismáticas que 
suenan y pintan escombros, gris, CENIZA, puro polvo.


VI

la misma espuma azul ardiendo sobre las cabezas
desde acá no verás nunca nada desde este lugar
solo un inmenso desierto blanco.

(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026,Envío
de Alberto Cisnero)

Bernardo Carrettoni


Bernardo Carrettoni (Alberti, Provincia de Buenos Aires, 1992). Publicó: “No Bombardeen Buenos Aires”, “Cuchillos” y “Usura”.En 2019 fundó la Editorial Salado Sur, un proyecto autogestivo e independiente y artesanal con el que dio a conocer parte de su obra, entre ellos se encuentran: “Perturbación”, “Pornover”, “CURSUM PERFICIO”, “Tango”, “Perfume”, “Película Sordomuda”, “Los Días o No Hay”, “We are not chabón”, “Cuadros”, “FilmLithiumRostro”, “Hardcore Soft Porn”, “En este Réquiem” y 30 títulos más. Actualmente reside en la Ciudad de La Plata. 



miércoles, 5 de agosto de 2026

CIEN POEMAS -Robert Graves-


A PRIMERA VISTA


«Amor a primera vista», dicen algunos, equivocando 
el descubrimiento del desamparo gemelo 
frente al enorme arrastre de la procreación.

Pero, ¿amistad a primera vista? Esto también 
engancha ferozmente al sorprendido corazón 
y las mejillas palidecen y se sonrojan luego.



AT FIRST SIGHT


«Love at first sight,» some say, misnaming 
Discovery of twinned helplessness 
Against the huge tug of procreation.

But friendship at first sight? This also 
Latches fiercely at the surprised heart 
So that the cheek blanches and then blushes.



SOLO CON TUS LABIOS

Esta mujer honesta, desafiada en el ocaso 
junto al portón del jardín, quizá bajo la luna, 
oliendo a madreselvas, se atrevió a negar 
su amor a un ardiente amante: sólo con sus labios, 
no con su corazón. No había cita previa, 
cogida de sorpresa, ¿qué más pudo decir?
Por los niños, fue venial la mentira;
«por los niños», luchó con su conciencia.

Pero una mentira mortal debe seguir antes del alba: 
desafiada como siempre en su propio lecho, 
le declara su amor a un esposo apremiante, 
no con su corazón, sólo con sus labios;
«por los niños», lucha con su conciencia,
«por los niños»—repentinamente se vuelve fría hacia ellos.



WITH HER LIPS ONLY


This honest wife, challenged at dusk 
At the garden gate, under a moon perhaps,
In scent of honeysuckle, dared to deny 
Love to an urgent lover: with her lips only,
Not with her heart. It was no assignation;
Taken aback, what could she say else?
For the children’s sake, the lie was venial;
«For the children’s sake,» she argued with her conscience.

Yet a mortal lie must follow before dawn:
Challenged as usual in her own bed,
She protests love to an urgent husband,
Not with her heart but with her lips only;
«For the children’s sake,» she argues with her conscience, 
«For the children»—turning suddenly cold towards them.



EL CLIMA DEL PENSAMIENTO

El clima del pensamiento pocas veces se ha descrito.
No es el terror de la escarcha caucasiana, 
ni ese cavilante calor hindú 
para el que un taparrabos y un plato de arroz 
alcanza hasta que llega el pestilento monzón.
Pero, sin invierno, la sangre se adelgazaría; 
o, sin verano, los hogares arderían demasiado.
En el pensamiento las estaciones coinciden.

El pensamiento tiene un mar al cual mirar, sin viajar;
colinas para quebrar el borde de un cielo blando,
que no deben escalarse en busca de un paisaje aún más blando,
pocos pájaros, lo bastante para los gusanos
cuyo destino no es volverse mariposas;
pocas mariposas, lo bastante para las flores
que son el lujo de un huerto henchido;
algunas veces, viento, en las chimeneas del atardecer;
lluvia en el techo del alba, en la mirada adormecida;
rayas de nieve en la cumbre de la colina, alimentando
el tierno arroyo a la entrada del valle
que reverdece el valle y parte los labios;
el sol, simple como un vecino del campo;
la luna, grandiosa, sin nubes que la adornen.



THE CLIMATE OF THOUGHT

The climate of thought has seldom been described. 
It is no terror of Caucasian frost,
Nor yet that brooding Hindu heat 
For which a loin-rag and a dish of rice 
Suffice until the pestilent monsoon.
But, without winter, blood would run too thin; 
Or, without summer, fires would burn too long. 
In thought the seasons run concurrently.

Thought has a sea to gaze, not voyage, on;
And hills, to rough the edge of the bland sky, 
Not to be climbed in search of blander prospect; 
Few birds, sufficient for such caterpillars 
As are not fated to turn butterflies;
Few butterflies, sufficient for such flowers 
As are the luxury of a full orchard;
Wind, sometimes, in the evening chimneys; rain 
On the early morning roof, on sleepy sight;
Snow streaked upon the hilltop, feeding
The fond brook at the valley-head
That greens the valley and that parts the lips;
The sun, simple, like a country neighbour;
The moon, grand, not fanciful with clouds.



LA PUERTA

Cuando ella entró súbitamente
pareció que la puerta no volvería a cerrarse,
ella ni siquiera la cerró—ella, ella—
el cuarto quedó abierto a un mar visitador
que ninguna puerta podía frenar.

Sin embargo, cuando al fin .sonrió, ladeando la cabeza
para decirme adiós,
allí donde antes sonrió,
había una puerta oscura cerrándose sin fin,
las olas se alejaron.


THE DOOR

When she came suddenly in
it seemed the door could never close again,
Nor even did she close it—she, she—
The room lay open to a visiting sea 
Which no door could restrain.

Yet when at last she smiled, tilting her head 
To take her leave of me,
Where she had smiled, instead
There was a dark door closing endlessly,
The waves receded.



ELLA CONFIESA SU AMOR MIENTRAS ESTA MEDIO DORMIDA

Ella confiesa su amor mientras está medio dormida, 
     en las horas oscuras,
        con medias palabras, en susurros: 
mientras la tierra se mueve en su sueño invernal 
     y hace germinar a la hierba, a las flores 
         a pesar de la nieve 
         a pesar de la nieve que cae.



SHE TELLS HER LOVE WHILE HALF ASLEEP

She tells her love while half asleep,
     In the dark hours,
       With half-words whispered low: 
As Earth stirs in her winter sleep 
    And puts out grass and flowers 
       Despite the snow,
       Despite the falling snow.



LA DIOSA BLANCA

Todos los santos la denigran, y todos los hombres cuerdos 
gobernados por la regla de oro del Dios Apolo, 
en menosprecio de la cual nos hicimos a la vela para encontrarla 
en regiones distantes donde más probablemente se halle, 
a quien por encima de todas las cosas deseábamos conocer: 
hermana del espejismo y del eco.

Fue una virtud no quedarse,
seguir nuestro obstinado y heroico camino
buscándola en la cima del volcán,
entre hielo apretado o allí donde la pista se había borrado
más allá de la caverna de los siete durmientes:
cuya ancha y alta frente era tan blanca como la de cualquier leproso,
cuyos ojos eran azules, con labios como bayas de fresno,
y el cabello de miel ondulante cubriendo sus caderas blancas.

Una verde savia primaveral agitándose en el bosque joven
se prepara a celebrar a la Madre Montaña,
cada pájaro cantor trinará un rato para ella;
pero a nosotros se nos ha dado, aún en noviembre,
la estación más cruel, tal agudo sentido
de su magnificencia desnuda
que olvidamos la crueldad y la traición pasadas,
sin importarnos dónde puede caer el próximo rayo.


THE WHITE GODDESS

All saints revile her, and all sober men 
Ruled by the God Apollo’s golden mean—
In scorn of which we sailed to find her 
In distant regions likeliest to hold her 
Whom we desired above all things to know.
Sister of the mirage and echo.

It was a virtue not to stay,
To go our headstrong and heroic way 
Seeking her out at the volcano’s head,
Among pack ice, or where the track had faded 
Beyond the cavern of the seven sleepers:
Whose broad high brow was white as any leper’s, 
Whose eyes were blue, with rowan-berry lips, 
With hair curled honey-coloured to white hips.

Green sap of Spring in the young wood a-stir 
Will celebrate the Mountain Mother,
And every song-bird shout awhile for her;
But we are gifted, even in November 
Rawest of seasons, with so huge a sense 
Of her nakedly worn magnificence 
We forget cruelty and past betrayal,
Heedless of where the next bright bolt may fall.




LA TIERRA SECRETA

Toda mujer de verdadera alcurnia posee 
una tierra secreta más real para ella 
que este pálido mundo exterior:

A media noche cuando la casa está silenciosa 
deja a un lado aguja o libro 
y la visita invisible.

Cerrando sus ojos, improvisa
un portón de cinco barras entre altos abedules,
salta por encima y toma posesión.

Luego corre, o vuela, o monta un caballo 
(un caballo llegará al trote a saludarla) 
y viajará donde ella quiera;

puede hacer crecer la hierba, incitar a los lirios 
a mudarse de botón a flor mientras ella mira, 
dejar que los peces coman de su mano.

Ha fundado ciudades, plantado arboledas 
y bendecido valles por arroyos que corren 
frescos a una bahía cerrada.

Nunca me atreví a interrogar a mi amada 
acerca del gobierno de su reino 
o su geografía,

tampoco la seguí entre esos álamos, 
a horcajadas sobre el portón, 
espiando en la niebla.

Sin embargo me ha prometido, cuando yo muera,
un albergue bajo su palacio personal
en un claro del bosque
donde crezcan las gencianas y los alhelíes
y podamos a veces encontrarnos


THE SECRET LAND

Every woman of true royalty owns 
A secret land more real to her 
Than this pale outer world:

At midnight when the house falls quiet 
She lays aside needle or book 
And visits it unseen.

Shutting her eyes, she improvises 
A five-barred gate among tall birches, 
Vaults over, takes possession.

Then runs, or flies, or mounts a horse 
(A horse will canter up to greet her) 
And travels where she will;

Can make grass grow, coax lilies up 
From bud to blossom as she watches, 
Lets fish eat from her palm.

Has founded villages, planted groves 
And hallowed valleys for brooks running 
Cool to a land-locked bay.

I never dared question my love 
About the government of her queendom 
Or its geography,

Nor followed her between those birches, 
Setting one leg astride the gate,
Spying into the mist.

Yet she has pledged me, when I die,
A lodge beneath her private palace 
In a level clearing of the wood 
Where gentians grow and gillyflowers 
And sometimes we may meet.


A JUAN EN EL SOLSTICIO DE INVIERNO

Sólo hay una historia, una historia sólo
que merezca ser contada por ti,
ya sea como bardo sabio o niño talentoso;
a ella pertecen todas las líneas o los objetos triviales
que estremecen con su brillo
las historias corrientes en que se extravían.

¿Es de árboles que hablas, de sus meses y virtudes, 
o de extrañas bestias que te acosan, 
o de pájaros que te croan la Triple Voluntad?
¿O es del zodíaco, de cómo gira lento 
bajo la Corona Boreal,
prisión de todos los reyes verdaderos que han reinado?

Agua al agua, arca de nuevo al arca,
de mujer otra vez a mujer:
que cada nueva víctima camine sin vacilar
el nunca alterado circuito de su destino,
trayendo doce semejantes como testigos
de su ascenso estrellado y su estrellada caída.

¿O es de la plateada belleza de la virgen, 
mitad mujer mitad pez?
En su mano izquierda lleva un membrillo frondoso, 
mientras con la derecha curva sonriente un dedo.
¿Cómo puede frenarse el rey?
Con realeza entonces cambia vida por amor.

¿O es de la inmortal serpiente incubada en el caos,
cuyos anillos contienen el océano,
dentro de cuyas fauces con espada desnuda salta,
y luego en agua negra, enredándose en los juncos,
batalla tres días con sus noches,
para ser arrojada junto a su playa de conchas?

Cae mucha nieve, los vientos braman cavernosos, 
ulula el búho desde el saúco, 
el miedo en tu corazón implora el cáliz de amor: 
dolor al dolor mientras las chispas se alzan.
El leño se queja y confiesa:
sólo hay una historia, una historia sólo.

Habita en su bondad, habita en su sonrisa, 
no olvides las flores
que el gran jabalí pisó en tiempo de la hiedra.
Su frente era cremosa como la cresta de la ola,
sus ojos gris-mar eran salvajes
pero nada se promete que no sea cumplido




TO JUAN AT THE WINTER SOLSTICE

There is one story and one story only 
That will prove worth your telling, 
Whether as learned bard or gifted child; 
To it all lines or lesser gauds belong 
That startle with their shining 
Such common stories as they stray into

Is it of trees you tell, their months and virtues 
Or strange beasts that beset you,
Of birds that croak at you the Triple will?
Or of the Zodiac and how slow it turns 
Below the Boreal Crown,
Prison of all true kings that ever reigned?

Water to water, ark again to ark,
From woman back to woman:
So each new victim treads unfalteringly 
The never altered circuit of his fate,
Bringing twelve peers as witness 
Both to his starry rise and starry fall.

Or is it of the Virgin's silver beauty,
All fish below the thighs?
She in her left hand bears a leafy quince;
When with her right she crooks a finger, smiling,
How may the King hold back?
Royally then he barters life for love.

Or of the undying snake from chaos hatched, 
Whose coils contain the ocean,
Into whose chops with naked sword he springs, 
Then in black water, tangled by the reeds, 
Battles three days and nights,
To be spewed up beside her scalloped shore?

Much snow is falling, winds roar hollowly,
The owl hoots from the elder,
Fear in your heart cries to the loving-cup: 
sorrow to sorrow as the sparks fly upward.
The log groans and confesses:
There is one story and one story only.

Dwell on her graciousness, dwell on her smiling,
Do not forget what flowers
The great boar trampled down in ivy time.
Her brow was creamy as the crested wave,
Her sea-grey eyes were wild
But nothing promised that is not performed.

(Del libro homónimo,
Lumen, 1981)

Robert Graves

(Traducción de Claribel Alegría y Darwin J. Flakoll)


Robert Graves nació en 1895 en Londres, Inglaterra y falleció en 1985 en Deyá, Mallorca , España. Poeta, ensayista y novelista inglés que combinó la ironía, el intelecto y el clasicismo, muy conocido por sus novelas de corte histórico. Durante la Primera Guerra Mundial, Robert Graves sirvió en Francia con los "Royal Welch Fusiliers". Precisamente el día que cumplía veintiún años es herido por la esquirla de una granada y es dado por muerto. Esa experiencia, que resulta suficiente para incorporarlo al grupo de poetas denominado por algunos críticos como "Los poetas de la guerra del 14", junto a Wilfred Owen y David Jones, es la que define ese sentimiento y esa aspereza de sus primeros poemas recogidos en Over the Brazier (1916) y Fairies and Fusiliers (1917). En 1926 fue nombrado profesor de literatura inglesa de la Egyptian University. En 1930 se traslada a Mallorca donde junto con la poetisa y novelista, especializada en temas helenísticos, Laura Riding, funda y dirige la Seizin Press. Retorna a Inglaterra durante la guerra civil española para, una vez finalizada ésta, instalarse definitivamente hasta su muerte en la isla balear. Antes de 1914, Graves comenzó su carrera como un poeta típico de la época georgiana, pero sus experiencias bélicas y las dificultades de su vida personal dotaron a su poesía posterior de una profundidad y un tono mucho más dolorosos. Sin embargo, se mantuvo fiel a la tradición, más que al modernismo, al priorizar la métrica y la claridad de significado en sus versos. Sus poemas de amor melancólicos son considerados entre los mejores de la literatura inglesa del siglo XX, junto con los de W. B. Yeats. En 1939 publica su primera colección completa de poesías, Collected Poems. Como poeta Graves siempre participó en las antologías de Georgian Poetry. La popular sencillez de sus primeros poemas irá derivando, con la influencia de Empson y Eliot y la incorporación de las doctrinas de Freud, la metafísica y la psicología, hacia un lenguaje más hermético e introspectivo. Sin embargo, en sus posteriores colecciones como Poems (1946), Poems and Satires (1951) y Poems (1953) se muestra menos intelectual y agrio y su actitud ante la vida se hace más objetiva, de mayor aceptación y generosidad. En esta línea están orientados Collected poems (1965) y los más recientes, Poems 1965-1968 (1968) y Poems (1970), breves y mezclados de desilusión y rejuvenecimiento. Graves destacó también el campo del ensayo y la novela histórica. Como ensayista ya es un clásico su estudio La diosa blanca (1948), tratado de mitología literaria donde Graves rastrea la relación existente entre la luna y la creación poética; este texto está a la altura de La rama dorada, de R. Frazer. Dentro de la misma modalidad ensayística está su polémico como monumental Los mitos griegos (1955). Tampoco hay que olvidar su labor como traductor, dentro de la cual es obligado mencionar sus memorables traducciones de El asno de oro, de Apuleyo, La Farsalia, de Lucano y Los doce Césares, de Suetonio. Debe resaltarse su faceta de autor de novelas históricas. Graves se dedicó a este tipo de novelas porque tenía que mantener a su familia y no podía hacerlo con sus obras en verso. En Yo, Claudio (I, Claudius) y Claudio el dios, ambas de 1934., Graves hace un retrato, bajo una visión muy particular, del primer período del Imperio Romano, desde el punto de vista narrativo de Claudio. En ambas se describe el ambiente de brutalidad, lujuria, violencia, superstición y arbitrariedad de la Roma del siglo I; esta descripción se hace con una voluntad desmitificadora y crítica, como ocurre en general en todas las obras de este tipo que Graves aborda. 



Pueden LEER todos los poemas del autor: AQUÍ