viernes, 7 de agosto de 2026

PAMPA

 


De lo que el alma escancia

II

El fuego está en los ojos.
‘No hace falta -decir más
/todo esto-
Tangos pintados de no digas más
de todo este existir sin vos


El Fuego
está en los ojos y en la tísica
recurrida tristeza en el zumbar inarrancable
hilos de asombro odiante
devanan estos diarios ocasos
- embates de furia
- siglos recalcitrando
-la piel Mugiendo se
el filo de las palabras
La voz resuena
- desnuda el alma,
sentencia
y falla.


V
- cavidades
- Lamentaciones
---tugurios mentales
- fauces dolosas

principia este invierno mecido en nieblas y vientos luna difusa-
motores, teclas,
es medianoche
y la ciudad
no despierta ni duerme-motores, teclas,
humos
-versatilidades de la
Noche Nada quieta.
Ambicioso mundo. Crátera desdibujada.


IX

V oladura mental- tapa caja cráneo- estos sesos-
    V ientos fríos
   -inicios, decesos.
               Sur
-Invierno-

   nada de
escribir después
del no-yo     a gritos después de
     los ojos abiertos
     las risas maledicentes

Desatormentándose-me

no existen imposibles en la frente despierta-

    tiempo mental-
cortes finales
      deambulando 
      entre destinaciones, sueños ungido
y trastabillando se-me incomprensibilidades océanicas:
        todoelidiotismo-
        repetido: secuenciales
de agonía bruta
tiempo-film -trip de-
Voladura mental,
       tapa caja cráneo-
       Estos sesos deambular-dileando-oportunidad-
       carnes huesos vísceras
                             -DobleS-
Todo esto
que el alma escancia, traga, escupe




X
                                   G̶u̶a̶d̶a̶l̶u̶p̶e̶
         Scriabin es extraordinario 
                                a los oídos
                                 vivos-
           en manos rusas-salpicando racimos de 
adrenalina y ternura de tristeza- muerte
de naufragios
de resurrecciones
una mujer    un vestido negro un piano de cola negro
este Teatro Doble lleno de imbéciles
que aplauden antes o después y hacen ruido con sus 
celulares.
asiento a mi lado vacío
Nadie espera nada nadie pregunta nada Nadie Nada llega
     ni siquiera el riesgo casual
         Mi cerebro  Mi deseo
              Todomiojomental
          vacío En mis bolsillos sólo 
cigarros
        -una lapicera rota-hojas sueltas
G̶u̶a̶d̶a̶l̶u̶p̶e̶
Scriabin es extraordinario,
     mis labios relamen nada y lo que el alma bebe
     a pesar y a merced hoy es esencialmente nada
un domingo de sangre en figuración- pinturas de gue-
rras:
       tretas de imposibilidad
silencio: nada nada Guadalupe-Scriabin, 
Rachmaninoff-
    Un teatro vacío   lleno de gente, calles vacías repletas de gente. 




Nuevas Puertas

Tango 3
del
amor sin tiempo-
      estás en mí- cada día
    cada noche con deseos
de sonrisas
y de buenos presagios
                El amor / no desiste.
              /es el verdadero Fuego.

                    Tango
                     Dm7 –
             Rezo por vos-



Tango 4

     Ahora que llueve lento
     sin intermitencias
     - y
     de a números,
     Esta es
         la luz que trastorna
y disloca
  y este es el
              aire en formas de ventiscas
                 bajas y frías-
                  de ilusiones

                  cianrosáceas
                        al ojo
               -doble blindado

           Dios
               -   está.
               Siempre-



Segunda Parte


El ojo del rastro

     pesa el gravamen, despuntan     los ritmos rotos 
los ritos que incitan
sediciones brillantes de odio en corredores salpicados por 
panteones inicuos.

a tajo y destajo con óleos hondos colores fuertes y 
difuminaciones

pesa el gravamen.


II

espejismo: restallar de infamias,
finas tibias demoras, dilaciones

plegarias al amor sin piel ni habla
signos: dispendios, configuraciones.

cosas, sangre, cemento, perfidia, hambre
cuevas, transportes, pasajes, mamíferos,

tacto de hastío,
albas, desenfreno. Luna Oscuridad.


III

la devoción, el dislate esculturando piezas de tormentas, 
escalofríos, finales.

los nuevos cantos CUCHILLOS
pedazos de ojos-carne-alma
Toda la fractalidad del horror y la ternura


IV

enquistados en los ojos
trashumando los rastros de las manos en ciclos dobles

acude la pérdida furiando pulsos


V

están las calles quemadas de muertes las agonías prismáticas que 
suenan y pintan escombros, gris, CENIZA, puro polvo.


VI

la misma espuma azul ardiendo sobre las cabezas
desde acá no verás nunca nada desde este lugar
solo un inmenso desierto blanco.

(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026,Envío
de Alberto Cisnero)

Bernardo Carrettoni


Bernardo Carrettoni (Alberti, Provincia de Buenos Aires, 1992). Publicó: “No Bombardeen Buenos Aires”, “Cuchillos” y “Usura”.En 2019 fundó la Editorial Salado Sur, un proyecto autogestivo e independiente y artesanal con el que dio a conocer parte de su obra, entre ellos se encuentran: “Perturbación”, “Pornover”, “CURSUM PERFICIO”, “Tango”, “Perfume”, “Película Sordomuda”, “Los Días o No Hay”, “We are not chabón”, “Cuadros”, “FilmLithiumRostro”, “Hardcore Soft Porn”, “En este Réquiem” y 30 títulos más. Actualmente reside en la Ciudad de La Plata. 



miércoles, 5 de agosto de 2026

CIEN POEMAS -Robert Graves-


A PRIMERA VISTA


«Amor a primera vista», dicen algunos, equivocando 
el descubrimiento del desamparo gemelo 
frente al enorme arrastre de la procreación.

Pero, ¿amistad a primera vista? Esto también 
engancha ferozmente al sorprendido corazón 
y las mejillas palidecen y se sonrojan luego.



AT FIRST SIGHT


«Love at first sight,» some say, misnaming 
Discovery of twinned helplessness 
Against the huge tug of procreation.

But friendship at first sight? This also 
Latches fiercely at the surprised heart 
So that the cheek blanches and then blushes.



SOLO CON TUS LABIOS

Esta mujer honesta, desafiada en el ocaso 
junto al portón del jardín, quizá bajo la luna, 
oliendo a madreselvas, se atrevió a negar 
su amor a un ardiente amante: sólo con sus labios, 
no con su corazón. No había cita previa, 
cogida de sorpresa, ¿qué más pudo decir?
Por los niños, fue venial la mentira;
«por los niños», luchó con su conciencia.

Pero una mentira mortal debe seguir antes del alba: 
desafiada como siempre en su propio lecho, 
le declara su amor a un esposo apremiante, 
no con su corazón, sólo con sus labios;
«por los niños», lucha con su conciencia,
«por los niños»—repentinamente se vuelve fría hacia ellos.



WITH HER LIPS ONLY


This honest wife, challenged at dusk 
At the garden gate, under a moon perhaps,
In scent of honeysuckle, dared to deny 
Love to an urgent lover: with her lips only,
Not with her heart. It was no assignation;
Taken aback, what could she say else?
For the children’s sake, the lie was venial;
«For the children’s sake,» she argued with her conscience.

Yet a mortal lie must follow before dawn:
Challenged as usual in her own bed,
She protests love to an urgent husband,
Not with her heart but with her lips only;
«For the children’s sake,» she argues with her conscience, 
«For the children»—turning suddenly cold towards them.



EL CLIMA DEL PENSAMIENTO

El clima del pensamiento pocas veces se ha descrito.
No es el terror de la escarcha caucasiana, 
ni ese cavilante calor hindú 
para el que un taparrabos y un plato de arroz 
alcanza hasta que llega el pestilento monzón.
Pero, sin invierno, la sangre se adelgazaría; 
o, sin verano, los hogares arderían demasiado.
En el pensamiento las estaciones coinciden.

El pensamiento tiene un mar al cual mirar, sin viajar;
colinas para quebrar el borde de un cielo blando,
que no deben escalarse en busca de un paisaje aún más blando,
pocos pájaros, lo bastante para los gusanos
cuyo destino no es volverse mariposas;
pocas mariposas, lo bastante para las flores
que son el lujo de un huerto henchido;
algunas veces, viento, en las chimeneas del atardecer;
lluvia en el techo del alba, en la mirada adormecida;
rayas de nieve en la cumbre de la colina, alimentando
el tierno arroyo a la entrada del valle
que reverdece el valle y parte los labios;
el sol, simple como un vecino del campo;
la luna, grandiosa, sin nubes que la adornen.



THE CLIMATE OF THOUGHT

The climate of thought has seldom been described. 
It is no terror of Caucasian frost,
Nor yet that brooding Hindu heat 
For which a loin-rag and a dish of rice 
Suffice until the pestilent monsoon.
But, without winter, blood would run too thin; 
Or, without summer, fires would burn too long. 
In thought the seasons run concurrently.

Thought has a sea to gaze, not voyage, on;
And hills, to rough the edge of the bland sky, 
Not to be climbed in search of blander prospect; 
Few birds, sufficient for such caterpillars 
As are not fated to turn butterflies;
Few butterflies, sufficient for such flowers 
As are the luxury of a full orchard;
Wind, sometimes, in the evening chimneys; rain 
On the early morning roof, on sleepy sight;
Snow streaked upon the hilltop, feeding
The fond brook at the valley-head
That greens the valley and that parts the lips;
The sun, simple, like a country neighbour;
The moon, grand, not fanciful with clouds.



LA PUERTA

Cuando ella entró súbitamente
pareció que la puerta no volvería a cerrarse,
ella ni siquiera la cerró—ella, ella—
el cuarto quedó abierto a un mar visitador
que ninguna puerta podía frenar.

Sin embargo, cuando al fin .sonrió, ladeando la cabeza
para decirme adiós,
allí donde antes sonrió,
había una puerta oscura cerrándose sin fin,
las olas se alejaron.


THE DOOR

When she came suddenly in
it seemed the door could never close again,
Nor even did she close it—she, she—
The room lay open to a visiting sea 
Which no door could restrain.

Yet when at last she smiled, tilting her head 
To take her leave of me,
Where she had smiled, instead
There was a dark door closing endlessly,
The waves receded.



ELLA CONFIESA SU AMOR MIENTRAS ESTA MEDIO DORMIDA

Ella confiesa su amor mientras está medio dormida, 
     en las horas oscuras,
        con medias palabras, en susurros: 
mientras la tierra se mueve en su sueño invernal 
     y hace germinar a la hierba, a las flores 
         a pesar de la nieve 
         a pesar de la nieve que cae.



SHE TELLS HER LOVE WHILE HALF ASLEEP

She tells her love while half asleep,
     In the dark hours,
       With half-words whispered low: 
As Earth stirs in her winter sleep 
    And puts out grass and flowers 
       Despite the snow,
       Despite the falling snow.



LA DIOSA BLANCA

Todos los santos la denigran, y todos los hombres cuerdos 
gobernados por la regla de oro del Dios Apolo, 
en menosprecio de la cual nos hicimos a la vela para encontrarla 
en regiones distantes donde más probablemente se halle, 
a quien por encima de todas las cosas deseábamos conocer: 
hermana del espejismo y del eco.

Fue una virtud no quedarse,
seguir nuestro obstinado y heroico camino
buscándola en la cima del volcán,
entre hielo apretado o allí donde la pista se había borrado
más allá de la caverna de los siete durmientes:
cuya ancha y alta frente era tan blanca como la de cualquier leproso,
cuyos ojos eran azules, con labios como bayas de fresno,
y el cabello de miel ondulante cubriendo sus caderas blancas.

Una verde savia primaveral agitándose en el bosque joven
se prepara a celebrar a la Madre Montaña,
cada pájaro cantor trinará un rato para ella;
pero a nosotros se nos ha dado, aún en noviembre,
la estación más cruel, tal agudo sentido
de su magnificencia desnuda
que olvidamos la crueldad y la traición pasadas,
sin importarnos dónde puede caer el próximo rayo.


THE WHITE GODDESS

All saints revile her, and all sober men 
Ruled by the God Apollo’s golden mean—
In scorn of which we sailed to find her 
In distant regions likeliest to hold her 
Whom we desired above all things to know.
Sister of the mirage and echo.

It was a virtue not to stay,
To go our headstrong and heroic way 
Seeking her out at the volcano’s head,
Among pack ice, or where the track had faded 
Beyond the cavern of the seven sleepers:
Whose broad high brow was white as any leper’s, 
Whose eyes were blue, with rowan-berry lips, 
With hair curled honey-coloured to white hips.

Green sap of Spring in the young wood a-stir 
Will celebrate the Mountain Mother,
And every song-bird shout awhile for her;
But we are gifted, even in November 
Rawest of seasons, with so huge a sense 
Of her nakedly worn magnificence 
We forget cruelty and past betrayal,
Heedless of where the next bright bolt may fall.




LA TIERRA SECRETA

Toda mujer de verdadera alcurnia posee 
una tierra secreta más real para ella 
que este pálido mundo exterior:

A media noche cuando la casa está silenciosa 
deja a un lado aguja o libro 
y la visita invisible.

Cerrando sus ojos, improvisa
un portón de cinco barras entre altos abedules,
salta por encima y toma posesión.

Luego corre, o vuela, o monta un caballo 
(un caballo llegará al trote a saludarla) 
y viajará donde ella quiera;

puede hacer crecer la hierba, incitar a los lirios 
a mudarse de botón a flor mientras ella mira, 
dejar que los peces coman de su mano.

Ha fundado ciudades, plantado arboledas 
y bendecido valles por arroyos que corren 
frescos a una bahía cerrada.

Nunca me atreví a interrogar a mi amada 
acerca del gobierno de su reino 
o su geografía,

tampoco la seguí entre esos álamos, 
a horcajadas sobre el portón, 
espiando en la niebla.

Sin embargo me ha prometido, cuando yo muera,
un albergue bajo su palacio personal
en un claro del bosque
donde crezcan las gencianas y los alhelíes
y podamos a veces encontrarnos


THE SECRET LAND

Every woman of true royalty owns 
A secret land more real to her 
Than this pale outer world:

At midnight when the house falls quiet 
She lays aside needle or book 
And visits it unseen.

Shutting her eyes, she improvises 
A five-barred gate among tall birches, 
Vaults over, takes possession.

Then runs, or flies, or mounts a horse 
(A horse will canter up to greet her) 
And travels where she will;

Can make grass grow, coax lilies up 
From bud to blossom as she watches, 
Lets fish eat from her palm.

Has founded villages, planted groves 
And hallowed valleys for brooks running 
Cool to a land-locked bay.

I never dared question my love 
About the government of her queendom 
Or its geography,

Nor followed her between those birches, 
Setting one leg astride the gate,
Spying into the mist.

Yet she has pledged me, when I die,
A lodge beneath her private palace 
In a level clearing of the wood 
Where gentians grow and gillyflowers 
And sometimes we may meet.


A JUAN EN EL SOLSTICIO DE INVIERNO

Sólo hay una historia, una historia sólo
que merezca ser contada por ti,
ya sea como bardo sabio o niño talentoso;
a ella pertecen todas las líneas o los objetos triviales
que estremecen con su brillo
las historias corrientes en que se extravían.

¿Es de árboles que hablas, de sus meses y virtudes, 
o de extrañas bestias que te acosan, 
o de pájaros que te croan la Triple Voluntad?
¿O es del zodíaco, de cómo gira lento 
bajo la Corona Boreal,
prisión de todos los reyes verdaderos que han reinado?

Agua al agua, arca de nuevo al arca,
de mujer otra vez a mujer:
que cada nueva víctima camine sin vacilar
el nunca alterado circuito de su destino,
trayendo doce semejantes como testigos
de su ascenso estrellado y su estrellada caída.

¿O es de la plateada belleza de la virgen, 
mitad mujer mitad pez?
En su mano izquierda lleva un membrillo frondoso, 
mientras con la derecha curva sonriente un dedo.
¿Cómo puede frenarse el rey?
Con realeza entonces cambia vida por amor.

¿O es de la inmortal serpiente incubada en el caos,
cuyos anillos contienen el océano,
dentro de cuyas fauces con espada desnuda salta,
y luego en agua negra, enredándose en los juncos,
batalla tres días con sus noches,
para ser arrojada junto a su playa de conchas?

Cae mucha nieve, los vientos braman cavernosos, 
ulula el búho desde el saúco, 
el miedo en tu corazón implora el cáliz de amor: 
dolor al dolor mientras las chispas se alzan.
El leño se queja y confiesa:
sólo hay una historia, una historia sólo.

Habita en su bondad, habita en su sonrisa, 
no olvides las flores
que el gran jabalí pisó en tiempo de la hiedra.
Su frente era cremosa como la cresta de la ola,
sus ojos gris-mar eran salvajes
pero nada se promete que no sea cumplido




TO JUAN AT THE WINTER SOLSTICE

There is one story and one story only 
That will prove worth your telling, 
Whether as learned bard or gifted child; 
To it all lines or lesser gauds belong 
That startle with their shining 
Such common stories as they stray into

Is it of trees you tell, their months and virtues 
Or strange beasts that beset you,
Of birds that croak at you the Triple will?
Or of the Zodiac and how slow it turns 
Below the Boreal Crown,
Prison of all true kings that ever reigned?

Water to water, ark again to ark,
From woman back to woman:
So each new victim treads unfalteringly 
The never altered circuit of his fate,
Bringing twelve peers as witness 
Both to his starry rise and starry fall.

Or is it of the Virgin's silver beauty,
All fish below the thighs?
She in her left hand bears a leafy quince;
When with her right she crooks a finger, smiling,
How may the King hold back?
Royally then he barters life for love.

Or of the undying snake from chaos hatched, 
Whose coils contain the ocean,
Into whose chops with naked sword he springs, 
Then in black water, tangled by the reeds, 
Battles three days and nights,
To be spewed up beside her scalloped shore?

Much snow is falling, winds roar hollowly,
The owl hoots from the elder,
Fear in your heart cries to the loving-cup: 
sorrow to sorrow as the sparks fly upward.
The log groans and confesses:
There is one story and one story only.

Dwell on her graciousness, dwell on her smiling,
Do not forget what flowers
The great boar trampled down in ivy time.
Her brow was creamy as the crested wave,
Her sea-grey eyes were wild
But nothing promised that is not performed.

(Del libro homónimo,
Lumen, 1981)

Robert Graves

(Traducción de Claribel Alegría y Darwin J. Flakoll)


Robert Graves nació en 1895 en Londres, Inglaterra y falleció en 1985 en Deyá, Mallorca , España. Poeta, ensayista y novelista inglés que combinó la ironía, el intelecto y el clasicismo, muy conocido por sus novelas de corte histórico. Durante la Primera Guerra Mundial, Robert Graves sirvió en Francia con los "Royal Welch Fusiliers". Precisamente el día que cumplía veintiún años es herido por la esquirla de una granada y es dado por muerto. Esa experiencia, que resulta suficiente para incorporarlo al grupo de poetas denominado por algunos críticos como "Los poetas de la guerra del 14", junto a Wilfred Owen y David Jones, es la que define ese sentimiento y esa aspereza de sus primeros poemas recogidos en Over the Brazier (1916) y Fairies and Fusiliers (1917). En 1926 fue nombrado profesor de literatura inglesa de la Egyptian University. En 1930 se traslada a Mallorca donde junto con la poetisa y novelista, especializada en temas helenísticos, Laura Riding, funda y dirige la Seizin Press. Retorna a Inglaterra durante la guerra civil española para, una vez finalizada ésta, instalarse definitivamente hasta su muerte en la isla balear. Antes de 1914, Graves comenzó su carrera como un poeta típico de la época georgiana, pero sus experiencias bélicas y las dificultades de su vida personal dotaron a su poesía posterior de una profundidad y un tono mucho más dolorosos. Sin embargo, se mantuvo fiel a la tradición, más que al modernismo, al priorizar la métrica y la claridad de significado en sus versos. Sus poemas de amor melancólicos son considerados entre los mejores de la literatura inglesa del siglo XX, junto con los de W. B. Yeats. En 1939 publica su primera colección completa de poesías, Collected Poems. Como poeta Graves siempre participó en las antologías de Georgian Poetry. La popular sencillez de sus primeros poemas irá derivando, con la influencia de Empson y Eliot y la incorporación de las doctrinas de Freud, la metafísica y la psicología, hacia un lenguaje más hermético e introspectivo. Sin embargo, en sus posteriores colecciones como Poems (1946), Poems and Satires (1951) y Poems (1953) se muestra menos intelectual y agrio y su actitud ante la vida se hace más objetiva, de mayor aceptación y generosidad. En esta línea están orientados Collected poems (1965) y los más recientes, Poems 1965-1968 (1968) y Poems (1970), breves y mezclados de desilusión y rejuvenecimiento. Graves destacó también el campo del ensayo y la novela histórica. Como ensayista ya es un clásico su estudio La diosa blanca (1948), tratado de mitología literaria donde Graves rastrea la relación existente entre la luna y la creación poética; este texto está a la altura de La rama dorada, de R. Frazer. Dentro de la misma modalidad ensayística está su polémico como monumental Los mitos griegos (1955). Tampoco hay que olvidar su labor como traductor, dentro de la cual es obligado mencionar sus memorables traducciones de El asno de oro, de Apuleyo, La Farsalia, de Lucano y Los doce Césares, de Suetonio. Debe resaltarse su faceta de autor de novelas históricas. Graves se dedicó a este tipo de novelas porque tenía que mantener a su familia y no podía hacerlo con sus obras en verso. En Yo, Claudio (I, Claudius) y Claudio el dios, ambas de 1934., Graves hace un retrato, bajo una visión muy particular, del primer período del Imperio Romano, desde el punto de vista narrativo de Claudio. En ambas se describe el ambiente de brutalidad, lujuria, violencia, superstición y arbitrariedad de la Roma del siglo I; esta descripción se hace con una voluntad desmitificadora y crítica, como ocurre en general en todas las obras de este tipo que Graves aborda. 



Pueden LEER todos los poemas del autor: AQUÍ




lunes, 3 de agosto de 2026

ESTE SABER NO SABIENDO

 


Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.
San Juan de la Cruz


ENLAZADO MUNDO NATURAL


Hierba venenosa

Sigue brotando a la luz mayor del verano
porque no sabe porque no huele
las miasmas circulantes 
en basura extensa por la calle
recalentada y aceitosa
y en tal feliz ignorancia vive
en el mundo fatuo de un consumido verano
porque no sabe porque no huele
al vegetal vencido
que ha cejado remedando
la infeliz estancia de lo humano.



Plena bahía

Para que suene el plenilunio
hará falta una noche estrellada duplicándose en el agua
con surcos en relieve, azules y amarillos celestes blancos y negros.Ni color ni trote curvo.
Pero más se necesitan en el borde del lago los dos cuerpos impares.
Una mujer y un hombre redimidos por la luz de las estrellas
emplazándolos a ambos y cada uno y a cada quien semejante
en la orilla delantera
para que suene luna llena en el líquido reflejo que los traza,
les confiere primer plano, el enigma y destaca 
a los humanos andantes
en la redondeada costa para redimirlos en su avance lustral. 



IMÁGENES SENSITIVAS


El dibujo del vacío

La silla desierta el sol penetrando por el ventanal
ilumina con luz brillante y serena
como aclara el suelo liso de la sala solitaria
claroscuro mudo en tanto más atrás 
dos ventanas cerradas con arco de cristal traban oscuridad 
más nítida que la sombra de la silla yerma
figura sobre negro fondo sin esquirlas ni matices
sólo un gris de austeridad intermedia en el espacio 
desertado y dividido, sólo trazos permanecen
por hacer el vacío más visceral.



Melancolía 

Negro sol nos ha hecho abrir los ojos fijados en los rayos 
de una rueda, en un cuadrante, una lámpara, un perro y un chico
secamente ardidos los tocamos.
La rasposa superficie ha manchado los dedos menos 
     que la carbonilla
sobre áspero papel de estraza donde nada hemos dibujado
porque la lámpara, el perro, el chico, la rueda y el cuadrante
se desvanecen a pura raya devorados por el poliedro turbio  
     que los acapara
y amenaza vencedor contra la ventana.



ENTRESIJOS UMBRALES


Concreta presencia

¿Se llora el cuerpo de ceniza, se habla al alma figurada
o al silencio única certeza de ambos 
duro como roca y madera sin cortar
inasible como aire viento suave o huracán
rojo vivo como fierro para herrar 
corriente como agua que ha de repetir segura su ciclo habitual
entre cielo y tierra, volcanes, nube y mar?



De la noche

En el más que débil esplendor
andamos dando vueltas
en cuántas inicuas causas perdidas
o casualidades o mucho desatino
visto al lejos en miríadas
que aun en su empeño criminal
no impiden al ojo que observa
atisbar toda la justa medida
de la aurora al estallar.



EN LOS CLAUSTROS DEL ALMA


Altura de efímera intensidad

Era poco ambiente, y qué más habíamos de precisar
en el último piso o cima de verdad
en una calle ciega disfrazada de saliente balcón.
Ni turbio ni oscuro, lugar común, tamaño regular 
adonde llegaban, a veces, gritos alegres o peleas de espantar.
Y ahí, arriba, en el lugar consabido de pocas luces
angosto moblaje resplandecía
el solo roce de los cuerpos, el goce rojo de los labios compartidos.
Ese rubor extremo por ebriedad de amor
es lo que retorna, de nuevo y de nuevo
cuando el falso balcón, los gritos, las risas, el súbito, 
las dulcísimas alturas cálidas, sumarias y lúcidamente bebidas
suben y crueles se apartan
de los demorados pasos que nadie daría.
En la casa sola
resiste el clamar por las visiones de caras transfiguradas
por esperas indelebles, vivas,
por boca generosa y luego esquiva 
imagen de la coartada que forjaron nublosas prohibiciones, 
sensateces y harturas
hachando la juntura por desamor triunfante
aun si vuelve y vuelve revestida de halos la ausencia  
y otra vez el ruego extraño con o sin fe
de labios en eterna sed del beso primero y tan seguro
escondido en un misterio que siempre ha de acompañar. 



Pierdo los pasos por vereda fría y por hora pierdo

Se me hizo desolado día el que me fui, con tanta nube podrida
en cuatro lluvias consecutivas.
Ya no me acuerdo de la trasnochada
puro ir y venir a la misma parte partida
con única compañía de las fieras palabras en sordina
sin una sola imagen más que la repetida.

A penas ando y sigo volteando en redonda lejanía.
No hay ni alto ni retiro
nomás puro ruido silencioso en el vacío
de toda esta espesura encandilada y tan negra como esa noche 
que no me vive ni me da día.



VIDA COTIDIANA


Contaminación ambiental

La verdadera sustancia de pelo y carne
la felicidad meridiana en las vidas 
de gente que cara a cara ha mirado
no te roza en tu esquiva delectación. 

Desviada la vista para otro lado
¿cuál cara se te va a enfrentar?,
¿por dónde atisbarías al confinado en solitario?
A tu maloliente alma bien le queda la tapada
nomás escupir susurros medio puercos o indignados
entre paredes lustrosas y sillones gamuzados.

Supuran acá las exhalaciones
de tan mezquino existir.



LÍNEAS DE FUGA Y CLAVES DESTEMPLADAS


Los sentidos del silencio


Solamente en ocasiones de las raras que acontecen
después de un largo caminar, de haber hablado suficiente,
con atención escuchado música tónica y atonal,
cesamos la marcha para mirar 
una mancha de colores a lo lejos
subiendo como luz hacia las olas y perdiéndose en el mar
o más cerca unos chicos empapados trepando el arenal,
un médano cubierto de carnosas plantas, un pino más atrás,
un árbol umbroso, piedras haciendo escollera de forma regular
y sin que nada lo anuncie ni evite
nos deslizamos en el ritmo del silencio
que se hamaca y vuelve a hamacar
venteándonos de brisa fresca.
Es entonces que tal vez tocamos y olemos
lo que nos ha de salvar.


(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026, Envío
de Alberto Cisnero)
Susana Cella


Susana Cella (Buenos Aires) Publicó los poemarios: “Entrevero” (2008); “Tirante” (2001); “Río de la Plata” (2001); “Eclipse” (2005); “De Amor (dientes, paredes arrugadas)” (2006); “El fondo” (2017); “La fuga del infinito mordido” (2021) y “Estaciones” (2023); el ensayo: “El saber poético” (2003), entre otros y las novelas “El Inglés” (2000) y “Presagio” (2007). Poemas y ensayos de su autoría integran revistas, capítulos de libros y antologías en Argentina, Chile, Cuba, España, Estados Unidos, Francia, México y Uruguay. Es traductora de literatura en lengua inglesa. Fue becaria de la Universidad de Buenos Aires (1990-1998), y también obtuvo la beca de ILE (Ireland Literature Exchange), Dublín, 2007. Es doctora en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Coordina el Espacio Literatura y Sociedad del Centro Cultural de la Cooperación.

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