jueves, 2 de julio de 2026

EXILIO



Exilio

Estas colinas son arenosas. Los árboles aquí son enanos. Los         
cuervos

Graznan tristemente en cielos de un brillo árido,
Se quejan en pinos polvorientos. Un amanecer amarillo
Ilumina en las vastas laderas pardas un rocío helado,
Rocío tan pesado como la lluvia; las huellas de conejo
se ven claramente en él, como lo harían en la nieve.
Pero pronto desaparece con el sol, ¿de qué sirve?
Las casas, en la ladera, o entre árboles marrones,
Son grises y rugosas. Y los hombres que viven aquí
Son pequeños y marchitos, como arañas de ojos grandes.
 
 
Trae agua contigo si vas a vivir aquí.
Cisternas frías tintineantes, o pozos tan profundos
Que uno parece atisbar el Ganges o los Himalayas.
Sí, y trae montañas contigo, blancas, orientadas hacia la luna, 

Montañas de hielo. Tendrás necesidad de estas
Profundidades y picos de humedad y frío.
 
Trae también, en una jaula de alambre o mimbre,
Aves de sobra color dorado, que cantarán
Sobre hojas que no se marchiten y acuosas frutas
Que pesadas cuelguen de largas ramas melodiosas
En los bosques azul-plata de los valles profundos.
 
Yo llevo aquí, ¿cuántos años? Incontables años.
Mis manos crecen como garras. Mis ojos son grandes y famélicos. 

No traje ningún pájaro, no tengo ninguna cisterna
Donde encontrar la luna, o un río, o nieve.
 
Algún día, por su ausencia, desplegaré una tela
Entre dos polvorientas copas de pino y me colgaré allí
Boca abajo, como una araña, mecida tan suavemente
Como el espíritu de una hoja. Los cuervos graznarán sobre mí.
 Y todas las noches y todas las mañanas me beberé el rocío.
 
 
 
Verano
 
Cero absoluto: la cigarra canta:
el verano atrapado en los anillos de la eternidad:
la roca explota, el planeta muere,
levantaremos con palas nuestras verdades.
 
La navaja lima el rostro
y en el espejo nuestra carrera fugaz
se ilumina por el relampagueante guiño del infinito,
que bajo el trueno trata de pensar.
 
En esta frágil vasija, el granito derrama
los aullidos atemporales como todos al aire libre
el sensual instante levanta un muro
abierto como el viento, muro sin ser un muro:
 
mientras sigue obedeciendo a las válvulas y las perillas
la vascular gramola palpita y solloza
exponiendo esperanza planteando anhelo
proponiendo amor, pero nunca aprendiendo
o sólo aprendiendo en la compuerta cero
como la cigarra del verano el odio final
hielo sin forma en una llanura sin forma
que era y es y sigue siendo.
 
 
 
Cuando no te sorprendes
 
Cuando no te sorprendes, no te sorprendes,
ni saltas con la imaginación de la luz del sol a la sombra
o de la sombra a la luz del sol
adaptando el color del miedo o la delicia
a la circunstancia desconcertante
cuando ya no te sorprende
la quietud o la furia del amanecer
la tormentosa subida de la ira del sol
sobre los bordes desgarrados de árboles
torrentes de vida y muerte arrojados
hacia arriba y hacia afuera, hacia dentro y hacia abajo, hacia el                  

    espacio
o de lo contrario
paz paz paz paz
el zorzal manchado cantando su santo santo
muy escondido en el bosque de la mente
mientras las ramas de luz
se desenrollan lentas
y la superficie del mundo de nuevo sueña con la noche
como el centro sueña con la luz
cuando tú no te sorprendes
por el aliento y aliento y aliento
la primera respiración inconsciente de la mañana
el toque del pico del pájaro en el cristal
y no gritas, ven de nuevo
Bendito bendito tú ven de nuevo
o luz o sonido o canto de pájaro o luz
y memoria también o memoria bendita
y maldita con las viejas deudas
que no se quedarían, o se quedan
cuando no te sorprendes
por muerte y muerte y muerte
muerte de la abeja en el narciso
muerte del color en la mejilla del niño
en el pecho de la joven madre
muerte del sentido del tacto de la vista
muerte del deleite
y la muerte interna la noche que gira hacia dentro
cuando el corazón se endurece con odio e indiferencia
por odiarse y no amarse
cuando no te sorprendes
por el giro de la rueda o el cambio de estación
el carro alado y orbitado de la inclinación del tiempo
la pausa feliz, la cesura azul de la primavera
y la rima solar
tejida en el nido divinamente recordado
por el amor de ojos oscuros en el pecho de la oropéndola
y las mareas del espacio tocan el timbre del corazón
mientras todavía, mientras quieta, la ola del mundo invisible
rompe dentro de la conciencia en la mente de dios
luego da la bienvenida a la muerte y es benignamente
          bienvenido por la muerte
y se une de nuevo en el incesante no saber
de donde te despiertas a la primera sorpresa.
 


El saltamontes

 
Saltamontes
saltamontes
todo el día
te oímos rasgar en la guitarra
el canto estival
          como
                oxidados
                           violines
                                        en
                                 el
                césped
cuando a través
               del sendero
                         de la pradera
                              pasamos
tales piernas cómicas
tales graciosos pies
y nos preguntamos
lo que comes
tal vez una sola gota de rocío
bebida a sorbos de una hoja de trébol haría
que entonces alto en el aire
          otra vez saltaras
                para caer de nuevo en el pasto
                             y cantar.
 
 
(Del libro: Antología de poetas
laureados estadounidenses-1937-2018-;
Vaso Roto, 2019,Ed.no bilingüe)
 
 Conrad Aiken

                             (Traducción: Luis Alberto Ambroggio)
 
 
Conrad  Potter Aiken nació en 1889, en Savannah, Georgia y murió en Savannah, en 1973. Poeta estadounidense.  El asesinato de su madre por parte de su padre y el suici­dio de éste, cuando Aiken tenía once años, tuvieron un profundo impacto en su desarrollo y su percepción de la vida. Lo refleja su autobiografía Ushant (1952), así como la frecuencia con la que trata temas psicológicos, con toques freudianos, en textos intros­pectivos en los que la metáfora del viaje significa el recorrido ha­cia la autoestima y el conocimiento identitario. Fue criado por familiares en Massachusetts y se graduó en Le­tras (ba) en la Universidad de Harvard en 1912, al mismo tiempo que T.S. Eliot y E.E. Cummings. El famoso filósofo Jorge Santayana fue su mentor. Durante este periodo se desempeñó como editor asociado de la revista Dial, al tiempo que mantuvo una relación de amistad con Ezra Pound, cuya estética habría de nutrirlo tanto como su estilo, muchas veces a manera de homenaje, bajo la in­fluencia de poetas como Henry y William James, Walt Whitman, los simbolistas, los románticos ingleses, Edgar Alian Poe, así como su relación con William Carlos Williams y Robert Penn Warren.Autor de más de treinta poemarios, algunas de sus obras son: The Jig ofForslin (1916), Charnel Rose (1918), Selected Poems (1929, Premio Pulitzer en 1930), Brownstone Eclogues (1942), The Kid (1947), Collected Poems (Premio Nacional del Libro en 1953), y Collected Poems 1916-1970 (1970). Aiken fue el noveno Consultor de Poesía de la Biblioteca del Congreso (Poeta Laureado) durante el periodo 1950-52. Entre otros reconocimientos que se le otorgaron figuran el Premio Bollingen, la Medalla de Oro en Poesía de la Academia Estadouni­dense de las Artes y las Letras, y la Medalla Nacional de Literatura. A pesar de que Louis Untermeyer afirmara que Aiken es «el más conocido poeta no leído del siglo veinte», vale la pena destacar la influencia que ejerció sobre el joven escritor inglés Malcolm Lowry, autor de Bajo el volcán, novela casi autobiográfica acer­ca de la estadía en México de los dos hombres.
Pueden LEER otros poemas del autor:  AQUÍ
 

martes, 30 de junio de 2026

TAPAS DE ALCANTARILLA


Tapas de alcantarilla
 
La belleza de las tapas de alcantarilla... ¿qué hay de eso?
Como medallas magulladas por el salvaje Gran Khan,
Como piedras del calendario maya, inamovibles, indescifrables,
No como el viejo electrón, perseguido y apuntado,
Consignado y esculturado para un giro
Pero marcado y caracoleado y embolsado y aplastado
Con los nombres de las grandes compañías
(Belén amable, sonriente Estados Unidos).
Este artefacto inoxidable de mi calle
Permanecerá mucho después de que se derritan los caminos
Al lado de la tumba del viejo mundo de hierro,
Mordido en sus límites,
Poderoso en su críptico americano,
Su belleza obsoleta.
 

 
Hombre sobre ruedas
 
Los autos son malvados, piensan los poetas.
Craso error. Los autos son parte del hombre.
Los autos son biológicos.
Un hombre sin auto es como una almeja sin coraza.
De acuerdo, la maquinaria es un infierno,
Pero un hombre sin coche es descuidado e indefenso.
Ford es la piel del animal actual.
El automóvil es el caparazón.
Consigue un caparazón o si no ya verás.
 
 
 
La mujer del afinador de pianos
 
Esa nota sale clara, como el agua fluyendo clara,
Luego, la siguiente nota más alta, y arriba y arriba
Y cada vez más arriba, con un acorde de vez en cuando,
Las notas más altas, como tocando un azulejo con un martillo,
De vez en cuando un arpegio, un tema
Como si el teclado le hablara a una única tecla,
Diciendo «ningún intervalo es exactamente cierto»
Y la nota lloriquea suavemente y luego canta de verdad.
 
Ella se sienta en el sofá leyendo un libro que ha traído,
Un rayo de sol en su pelo blanco.
Está aquí porque él es ciego. Ella conduce.
Es casi un cliché decir
Que ella lo lleva de piano en piano.
 
Y esto continúa por alrededor de una hora,
Edificando puentes desde ambos lados del vacío,
Orillando los desfiladeros de las armonías.
Y en conclusión,
Cuando ya no hay disentimiento audible,
Él toca su canción completa de teclado,
El fuerte, orgulloso paradigma,
La única obra de arte sin contenido.
 
(Del libro: Antología de poetas
laureados estadounidenses-1937-2018-;
Vaso Roto, 2019,Ed.no bilingüe)
 
Karl Shapiro
 
 
(Traducción: Luis Alberto Ambroggio)
 
 
Karl  Shapiro (nació en Baltimore en 1913 y murió en Nueva York en 2000.) Fue un poeta estadounidense. Sirvió en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial. La poesía de Shapiro que comenzó a publicarse a lo largo de la guerra forma parte de sus más reconocidos volúmenes: Person, Place, and Thing (1942), Place of Love (1943), Essay on Rime (1945) y V-Letter and Other Poems (1945), que ganó el Premio Pulitzer. Fue nombrado quinto Consultor de Poesía de la Biblioteca del Congreso (Poeta Laureado) para el periodo 1946-1947.Obtuvo muchos otros reconocimientos. Shapiro fue editor de la revista Poetry entre 1948 y 1950 y miembro de la Facultad de la Universidad de Nebraska, en la que fungió como editor, durante una década (1956-1966), de la publi­cación Prairie Schooner. En dicha publicación incluyó textos de importantes poetas del siglo xx como Richard Eberhart, Josephine Jacobsen, Josephine Miles, John Frederick Nims, Octavio Paz y William Carlos Williams. Además de las obras ya citadas, cabe mencionar, entre otras, Trial of a Poet (1947), The Bourge­ois Poet (1964), Adult Bookstore (1976), Collected Poems, 1940-1977 (1978), Poet: Volume 1: The Younger Son (1988), así como sus ensa­yos In Defense of Ignorance (i960), To Abolish Children and Other Essays (1968), The Poetry Wreck (1975), su libro de ficción Edsel (1971) y la autobiografía Reports of My Death (1990).


 

domingo, 28 de junio de 2026

ENSÉÑANOS A NUMERAR NUESTROS DÍAS


«Enséñanos a numerar nuestros días»
 
En el antiguo barrio, cada salón funerario
es más sofisticado que el anterior.
Los callejones huelen a policías, las pistolas chocando contra sus    
      muslos,
cada cámara acerada con una delgada bala azul.
 
Balcones de alquiler barato apilados hasta el cielo.
Un niño juega al tres en raya en una luna
atravesada por antenas de televisión, sueña
 
que se ha tragado un frijol azul.
Se enraíza en su intestino, brota
y se enrama hacia arriba, las enredaderas ondulándose
alrededor de las tomas y cerrándolas.
 
¿Y este cielo, anudándose como una corbata oscura?
El patrullero, desinteresado, sostiene todos los frijoles.
 
Agosto. Las mamás asienten con la cabeza, cada una con un           
       corazón espinoso en la manga.
 

 
El esclavo de la casa
 
La primera bocina alza su brazo sobre la hierba con luz de rocío
y en los barrios de esclavos hay un susurro;
los niños están aglutinados en delantales, pan de maíz
y se agarraron las calabazas de agua, se tomaron unas chuletas de          
       cerdo con sal.
Los veo conducidos a lo impreciso antes del amanecer
mientras su amante duerme como un escarbadientes de marfil
 
y Massa sueña con culos, ron y funk de esclavos.
No puedo dormirme de nuevo. En el segundo bocinazo,
el látigo se riza en la espalda de los rezagados;
 
a veces la voz de mi hermana, inconfundible, entre ellos.
«¡Oh! reza», llora, «¡Oh, reza!». En esos días
yo me acuesto en mi cama, temblando en el calor temprano,
 
y así como los campos se abren hasta la blancura,
y se derraman como abejas entre las gruesas flores,
yo lloro. Todavía no es de día.
 
 

Canario
                                              para Michael S. Harper
 
La voz ronca de Billie Holiday
poseía tantas sombras como luces,
un candelabro afligido contra un piano elegante,
la gardenia era su firma bajo esa cara arruinada.
 
(Ahora estás guisando, de la batería al bajo,
cuchara mágica, aguja mágica.
Toma todo el día, si te hace falta,
con tu espejo y tu pulsera de canto).
 
El hecho es que el invento de las mujeres acorraladas
ha servido para agudizar el amor al servicio del mito.
 
Si no puedes ser libre, sé un misterio.
 

 
Perséfone cayéndose
 
Un narcisista en medio de ordinarias y hermosas
flores... ¡Una flor como ninguna otra! Ella jaló,
se inclinó para jalar con más fuerza...
cuando, saliendo fuera de la tierra
en su reluciente y terrible
carruaje, él exigió su pago.
Se acabó. Nadie la oyó.
¡Nadie! Se había desviado de la manada.
 
(Recuerda: ve derecho a la escuela.
¡Esto es importante, déjate de tonterías!
No contestes a extraños. Pégate
a tus compañeros de juegos. Mantén tus ojos hacia abajo).
Así de fácil el abismo
se abre. Es así como un pie se hunde en la tierra.
 

 
Dorada y exitosa canción

Llegué temprano a casa, sólo para
estancarme en el camino de entrada, meciéndome
al volante como una pianista ciega atrapada por una canción 
diseñada para que más de dos manos la toquen.
 
La letra era fácil, canturreada
por una muchacha que se moría por vivir, por hallar
un sufrimiento suficientemente majestuoso
para sobrevivir. Apagué el aire acondicionado,
 
me recliné para flotar en una capa de sudor,
y escuché su sentimiento:
Chico, ¿adónde fue nuestro amor? Un lamento
que digerí con apetito,
 
sin la menor idea de quién pudiera ser
mi amante, o dónde empezar a buscarlo.
 
 

Del libro: Antología de poetas
laureados estadounidenses-1937-2018-;
Vaso Roto, 2019,Ed.no bilingüe)

 Rita Dove

                             (Traducción: Luis Alberto Ambroggio)

 

Rita Dove nació en 1952 en Akron, Ohio, E.E.U.U.  Debutó literariamente en 1980 con la publicación de su poemario The Yellow House on the Comer, que exhibe su peculiari­dad de combinar la historia y los eventos sociopolíticos con detalles individuales y familiares, lo cual se observa a lo largo de su larga producción literaria y puede comprobarse en algunas de sus obras: la novela en verso Thomas and Beulah (1986), que ganó el Premio Pulitzer y fue convertida en ópera, estrenada en el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago en 2001, así como On the Bus with Rosa Parks (1999), finalista del Premio Nacional del Círculo de Críticos Literarios, y Sonata Mulattica (2009). El acervo de libros de poesía que Dove nos ha legado incluye, asimismo, Grace Notes (1989), Se- lected Poems (1993), Mother Love (1995), American Smooth (2004), en el que refleja sus experiencias sobre el baile de salón (al respecto, Emily Nussbaum dijo acerca de la autora: «Para Dove, el baile es un paralelo explícito de la poesía»), y Collected Poems 1974-2004 (2016), finalista del Premio Nacional del Libro. Dove fue nombrada Poeta Laureada para el periodo 1993-1995 , ha recibido numerosos reconocimientos.  Actualmente es profesora de inglés en la Universidad de Virginia, donde enseña desde 1989.

 

Pueden LEER otros poemas de la autora: AQUÍ



viernes, 26 de junio de 2026

SOMOS FANTÁSTICOS DE VERDAD

 


Jugadores de billar
Las siete en el bar The Golden Shovel

Somos fantásticos de verdad. Nosotros 
Dejamos la escuela. Nosotros

Merodeamos de noche. Nosotros 
golpeamos directamente. Nosotros

Cantamos al pecado. Nosotros 
rebajamos la ginebra. Nosotros

Jazz en junio. Nosotros 
Morimos pronto.



Construcción de cocineta

Estamos hechos de horas sin lágrimas y el plan involuntario, 
Atenuados y grises. «Sueño» suena vertiginoso, sin la fuerza 
De «renta», «alimentar a una esposa», «satisfacer a un hombre».

Pero podría un sueño ser burlado a través de los humos de 
     cebolla
Su blanca y violeta, lucha con patatas fritas 
Y la basura de ayer madurando en la sala,
Revolotear o cantar un aria por estas habitaciones
Incluso si estábamos dispuestos a que esto entrara, 
había tiempo de calentarlo, mantenerlo muy limpio, 
Anticipar un mensaje, ¿empezamos?

Fantaseamos. ¡Pero no es así! ¡Ni por un minuto! 
Como el Número Cinco ya está fuera del baño, 
Pensamos en agua tibia, esperamos meternos en ella.



Una canción en el jardín delantero

Me he quedado en el jardín delantero toda mi vida.
Quiero echar un vistazo a la parte de atrás
Agreste y desatendida donde crece la mala hierba hambrienta.
Una niña hastiada de una rosa.

Quiero ir al jardín de atrás ahora 
Y tal vez por el callejón,
Donde juegan los niños necesitados.
Quiero pasar un buen día hoy.

Ellos hacen algunas cosas maravillosas.
Tienen un entretenimiento maravilloso.
Mi madre se burla, pero yo digo que está bien 
Como no tiene que irse a las nueve menos cuarto.
Mi madre dice que Johnnie Mae 
Será una mala mujer de mayor.
Que tarde o temprano se llevarán a George a la Cárcel 
(Era invierno y vendió nuestra puerta trasera).
Pero está bien. Honestamente lo digo.
Y también me gustaría ser una mala mujer,
Y usar las provocadoras medias de encaje negro nocturno
Y pasear por las calles con pintura en la cara.



La balada de Rudolph Reed

Rudolph Reed era de roble.
Su esposa también era de roble.
Y sus dos buenas chicas y su buen hombrecito 
Se volvieron de roble mientras crecían.

«No tengo hambre de bayas.
No tengo hambre de pan.
Pero tengo hambre, mucha hambre de una casa 
Donde en la noche un hombre en la cama

»Nunca pueda oír el yeso 
Revolviéndolo como si sintiera dolor.
Nunca pueda escuchar las cucarachas 
Cayendo como lluvia gruesa.

»Donde nunca la esposa y los niños necesiten 
Ir parpadeando a través de la oscuridad.
Donde cada habitación de muchas habitaciones 
Esté llena de espacio.

»Oh, que mi casa pueda tener este u oeste,
O norte o sur detrás de ella.
Todo lo que sé es que la descubriré,
Y lucharé por ella cuando la encuentre».

Llenó su solicitud
en una calle de una blancura amarga.
Pues Rudolph Reed era más de roble 
Que otros en la nación.

La mirada fija y firme del agente 
Corroída en una sonrisa.
¿Por qué tú, viejo negro, maldito viejo pesado,
Mueves a tu familia aquí?

Rudolph Reed apenas esbozó una sonrisa,
Apenas articuló una maldición,
Pero se mudó a su Casa. Con su pequeña y oscura esposa,
Y sus pequeños tres hijos oscuros.

Un vecino miraría con ojos de sorpresa 
Apretujados contra una rendija.
Pero los Rudolph Reed y sus tres niños 
Estaban demasiado contentos para darse cuenta.

¿Por qué no estaban seguros en su propio hogar 
Con ventanas por todas partes
Y una hermosa escalera
Y un patio en frente para flores y un patio atrás para pasto?

En la primera noche, una roca, grande como dos puños.
En la segunda, una roca tan grande como tres.
Pero Rudolph Reed apenas articuló una maldición.
(Pues como hombre podía ser de roble).
La tercera noche, un estallido plateado de vidrio.
La paciencia sufría por aguantar.
Pero él miró y ¡he aquí! Un poco de sangre de la pequeña Mabel 
que manchaba su mirada tan pura.

Entonces subió nuestro Rudolph Reed
Y apretó la mano de su esposa,
Y fue a la puerta con un treinta y cuatro
Y un cuchillo de carnicero bestial.

Corrió como un loco por la noche.
Y las palabras en su boca apestaban.
En el momento de herir al primer hombre blanco 
Ya había dejado de pensar.

En el momento en que hirió al cuarto hombre blanco 
Rudolph Reed estaba muerto.
Sus vecinos se reunieron y patearon su cadáver.
«Negro de mierda» dijeron sus vecinos.

La pequeña Mabel gimió toda la noche 
Por culparse a sí misma de ser la causa.
Su madre con ojos de roble no hizo nada 
Salvo cambiar la gasa ensangrentada.



Langston Hughes

              es pura gloria.

Es hospitalario.
Sin embargo, se agarra a su derecho de girar libremente.

Tiene un largo alcance,
Un discurso fuerte,
Miedos remediadores 
Lágrimas musculares.

Sostiene la horticultura 
En el ojo del buitre,
Enfermiza profesión.
En la Compresión,
En lodo y sangre y muerte súbita,
En la respiración 
Del holocausto él 
Es timonel, hacha, faro.
¡Observa
A uno inquieto en el tiempo exótico! Siempre,
Hasta que el aire se cure de su fiebre.


(Del libro: Antología de poetas
laureados estadounidenses-1937-2018-;
Vaso Roto, 2019,Ed.no bilingüe)

Gwendolyn Brooks


(Traducción: Luis Alberto Ambroggio)





Gwendolyn Brooks nació en Topeka, Kansas, en 1917, y creció en Chicago, donde vivió hasta su muerte acaecida  en el año 2000. Se la considera una de las poetas más reconocidas, influyentes y leídas del siglo xx, y fue la primera entre las afroamericanas en ganar un Premio Pulitzer, con su poemario Annie Alien (1949). También fue la primera mujer negra nombrada Consultora de Poesía para la Biblioteca del Congreso (Poeta Laureada), en concreto para el periodo 1985-1986. Muchos de los textos de Brooks expresan una conciencia y una militancia política, reflejando su activismo en el movimiento por los derechos civiles de los años sesenta y las décadas siguientes. Brooks publicó más de veinte libros de poesía, entre ellos Bronzeville Boys and Girls (1956), The Bean Eaters (i960), Selected Poems (1963), We Real Cool (1966), The Wall (1967), In the Mecca (1968), Riot (1969), Family Pictures (1970), The World of Gwendolyn Brooks (1971), Aloneness (1971), Aurora (1972), Beckonings (1975), To Disembark (1981), The Near-Johannesburg Boy and Other Poems (1986), Blacks (1987), Winnie (1988), Children Coming Home (1991). También escribió varios libros en prosa, incluyendo su única novela Maud Martha (1953), en la que resalta el desafío de ser humano, la autobiografía Report from Part One: An Autobiography (1972), A Capsule Course in Black Poetry Writing (1975), Primer for Blacks (1981), Young Poet’s Primer (1981); además de editar las antologías A Broadside Treasury y Jump Bad: A New Chicago Anthology (1971).Entre los reconocimientos que recibió, cabe destacar el Premio de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras, la Medalla Frost, el Premio del National Endowment for the Arts, el Premio Shelley Memorial, así como becas de la Academia de Poetas Estadounidenses y de la Fundación Guggenheim. Gwendolyn Brooks Fue honrada por la Universidad de Western Illinois con la creación del Centro Gwendolyn Brooks de Literatura Afroamericana.


miércoles, 24 de junio de 2026

REZANDO

(Intento del 9 de mayo 2003)


No sé por dónde empezar. No creo que mi rostro 
en mis manos esté bien. Por favor no nos dejes destruir 
Tu mundo. No el mundo. Sé que no sé nada. Sé que 
no puedo usarte así. Se siente mejor si estoy de 
rodillas, si mis ojos están bien cerrados para que pueda ver 
las otras cosas, las diminutas. Que todavía pueden escapar
de nosotros. Acaso soy humana, Por favor muéstrame piedad. No
    muéstrame
un camino. Si levanto la mirada toda la posibilidad de que 
puedas estar allí se va. Tengo que estar encorvada de esta 
manera, rostro apretado, rodillas subidas con fuerza. Sé 
que hay otras formas, menos protegidas, más expresivas de 
rendición. Pero aquí puedo sentir el entero aplastante 
vacío sobre la espalda. Sobre todo en los hombros.
Acabo de pensar cómo ese vacío podría ser mis alas.
Que estabas ahí, tal vez, riendo. Que el cuarto sobre mí,
aquí, antes del alba, es dos ventanas negras, esta
almohada duramente apretada contra mí, como eso, como todo eso,
formaba las alas. Tengo un motivo
para ir rápido. Tengo que intentar deslizarme en
algo que puedo sentir es el comienzo de. Justo
aquí en mi rostro apretado hacia abajo. Justo
donde los ojos están apretados
para que el sueño no vaya más allí.
Y el espejo -bueno esa es otra forma si quieres. Si 
miras adentro durante largo tiempo. Pero aquí, hice esto otro 
de nuevo. (Aquí) (Abro el paréntesis, me aprieto la cara, 
intento de nuevo, luego levanto, cierro) (entonces esta cláusula para 
explicar)
(¿a quién?) (siempre queriendo ser perdonada) (no vista) (no) -Mira, 
ya se está perdiendo aquí, el canal se está llenando, 
estas palabras -ah- estas, estas
cuanto no quiero que estas sean el problema también, hay 
tantos otros obstáculos, no podrían ser solo una parte de
mi cuerpo, mira (bajo la cabeza de nuevo) (estoy 
trabajando en oscuridad total) (tal vez esto no sea 
legible) -los oídos cubiertos para avanzar- tal vez 
si hubiera empezado de otra forma, tal vez si me 
hubieran enseñado a creer en Ti, yo necesitaba pruebas, 
otros parecen no necesitarlas, no me parecen 
llenos de gracia, pero ayer cuando le pregunté a Don dijo sí, 
estaba seguro, sí,
todo era Su plan, así que es una falta de fe
preocuparse, habrás notado que no puedo decir «Tu
plan» y ahora, como si el alba estuviera avanzando, la
sensación del lector está entrando, aquel hacia el cual
esto se inclina, como de la planta que observé largo tiempo ayer la
cabeza, y luego el propio tallo,
para ver si se volvía hacia la luz cuando la luz llegaba, 
diría que lo hizo, muy sutilmente y yo 
no pude verlo,
aunque no levanté la mirada y me esforcé por pestañear solo 
cuando era físicamente imposible no, y sí, sí, al final 
estaba en otra dirección, yo había marcado dónde empezamos 
así que sabía con certeza, aunque por cierto no sé nada, podría 
empezar esta historia en cualquier parte, tal vez abriré mis 
ojos ahora aunque no llegué a ninguna parte y me 
encuentre
todavía aquí, en medio de mis exactos años atribuidos, sobre 
mis rodillas desnuda en mi cuarto antes del alba, la almohada 
húmeda por cierto pero qué importa, nada nada surge de eso, 
ahí afuera donde el
camión de la basura empezará en cualquier momento ahora donde
puedo sentir los arrecifes emblanquecidos (sobre
los que solo he leído) (si eso significa algo) (sí/no) allí abajo donde
están,
las aguas filtrándose por ellos, el pH mal, la
terrible decoloración produciéndose, la temperatura, que
son unos pocos grados, cuán bellos se supone que
estemos, soy tu instrumento si solo me usaras, un
grado, una fracción de grado en la hermosa agua
delgada, fluyendo por ella, encontrando como se espera cada
hueco y entrando, llevando su devastación adentro, pero de aspecto
tan simple, y un azul que nunca he visto, con luz todavía en su
cuerpo como la luz está aquí en el mío creo, sí,
luz que un análisis químico revelaría,
algo que comparte los mismos fotones
de esta almohada, esta pintura de la pared, esta pared
que si abro los ojos estará a cinco pulgadas de mi cara,
donde (los arrecifes de coral tienen cavernas) trato de entrar-
porque me puedo hacer muy pequeña ese es un don tuyo,
creo que puede ser uno de los grandes dones, que pueda hacerme
muy pequeña y seguir, desde este cuarto, hacia abajo de las
almenas fibrosas del arrecife, que si miras de cerca están formadas
por un nódulo enganchado en otro, y luego
la reunión cuando el daño ocurre, cuando se pierde el peso, ahora el 
    coral
adentro con los
camiones, golpe de tubo pateando adentro, está empezando
de nuevo -oh- cuando abro los ojos veo dos líneas blancas,
verticales, incandescentes, mantendré todo el conocimiento
afuera creo, trato de pensar, mantendré
el conocer afuera, las líneas parecen venir de la nada,
no descienden ni tampoco suben
solo brillan una junto a la otra en el pedacito de mirada
que mis dos ojos tienen en su visión
de primer plano. Hay una inundación. Están estas dos líneas. 
Entonces el sol sube un punto, aunque todavía en lo in-
visible y veo, veo que es el vaso de 12 onzas, su cuerpo 
dos veces iluminado, pinceladas blancas donde la primera 
luz ha entrado, aquí, vuelvo a mirar, parece brillar, 
brilla, es el vaso vacío.

(del Libro: 51 poetas-Biblioteca 
Personal de J.M.Coetzee; 
Ed, El hilo de Ariadna, 2015)

Jorie Graham

(Traducción de Cristina Piña)


PRAYING

(Attempt of May 9 2003)


I don’t know where to start. I don’t think my face
in my hands is right. Please don’t let us destroy
Your world. No the world. I know I know nothing. I know I
can’t use you like this. It feels better if I’m on
my knees, if my eyes are pressed shut so 1 can see
the other things, the tiniest ones. Which can still escape
us. Am I human. Please show me mercy. No please show

a way. If I look up all the possibility that you 
might be there goes away. I need to be curled up this 
way, face pressed, knees pulled up tight. I know 
there are other ways, less protected, more expressive of 
surrender. But here I can feel the whole crushing 
emptiness on my back. Especially on my shoulders.
I thought just now how that emptiness could be my wings.
That you were there, maybe, laughing. That the room above me,
here, before dawn, its two windows black, this
pillow pressed down hard against me, how it, how all of it,
made up the wings. There is a reason I
have to go fast. Have to try to slide into
something I can feel the beginning of. Right
here in my pushed-down face. Right
where eyes are pressed
so sleep doesn’t go there anymore.
And the mirror-well that is another way if you wish. If you 
look in for a very long time. But here, I did this other thing 
again. (Here) (I write the open parenthesis, press my face, 
try again, then lift, close) (then this clause to explain)

(to whom?) (always wanting to be forgiven) (not seen) (no)-See, 
it is already being lost here, the channel is filling 
in, these words-ah-these, these-
how I don’t want them to be the problem too, there are 
so many other obstacles, can’t these be just a part of
my body, look (put my head down again) (am 
working in total dark) (maybe this will not be 
legible)-my ears covered to go further-maybe 
if I had begun otherwise, maybe if I had 
been taught to believe in You, I needed evidence, 
others seem not to need it, they do not seem to me 
graced, but yesterday when I asked Don he said yes, he 
was sure, yes,
everything was His plan, so it is a lapse of faith
to worry, you will have noted I cannot say “Your
plan,” and now, as if dawn were creeping in, the
feeling of the reader is coming in, the one towards which
this tilts, like the plant I watched a long time yesterday the
head of, and then the stem itself,
to see if it turned towards the light as the light arrived,
I would say it did, very slightly, and I 
could not see it
though I never lifted my gaze, and tried very hard to blink only 
when physically impossible not to, and yes, yes, in the end it 
was in a different direction, I had marked where we started 
so I knew for sure, although of course I know nothing, I could 
begin this story anywhere, maybe I will open my 
eyes now, although I have gotten nowhere and will 
find myself
still just here, in the middle of my exactly given years, on 
my knees naked in my room before dawn, the pillow 
wet of course but what of it, nothing nothing comes of it, 
out there where the
garbage truck will begin any second now, where I
can feel the whitening reefs (which
I have only read about) (if that means anything) (yes/no) under there 
      where 
they are,

the waters filtering through them, the pH wrong, the 
terrible bleaching occurring, the temperature, what
is a few degrees, how fine are we supposed
to be, I am your instrument if you would only use me, a
degree a fraction of a degree in the beautiful thin
water, flowing through, finding as it is meant to every
hollow, and going in, carrying its devastation in, but looking so
simple, and a blue I have never seen, with a light still in its
body as light is in mine here I believe, yes,
light a chemical analysis would reveal,
something partaking of the same photons
in this pillow, this paint on the wall, this wall,
which if I open my eyes will be five inches from my face,
which (the coral reefs having caverns) I try to go into-
because I can make myself very small is that a gift from you,
I think it might be one of the great gifts, that 1 can make 
myself very small and go in, in from this room, down into the 
fibrous crenellations of the reef, which if you look close are formed 
by one node clipping onto an other, and then
the rounding-up as the damage occurs, as the weight is lost, now the 
      coral
in with the
trucks, pipeknock kicking in, it is beginning
again-oh-when I open my eyes I see two white lines,
vertical, incandescent, I will keep all the knowledge
away I think, I try to think, I will keep
the knowing away, the lines seem to come out of nowhere,
they do not descend nor do they rise,
just gleam side by side in the small piece of glance
my two eyes hold in their close-up
vision. There is a flood. There are these two lines.
Then the sun moves up a notch, though still in the in-
visible, and I see, I see it is the 12-ounce glass, its body 
illumined twice, white strokes where the very first 
light has entered, here, I look again, it seems to gleam, it 
gleams, it is the empty glass.




Jorie Graham (nacida en 1951 en la ciudad de EE. UU.) es una poeta estadounidense cuyos versos abstractos e intelectuales son conocidos por sus imágenes visuales, metáforas complejas y contenido filosófico.Graham creció en Francia e Italia . Tras estudiar en la Sorbona, continuó su formación en la Universidad de Nueva York (Licenciatura en Bellas Artes, 1973) y en la Universidad de Iowa (Máster en Bellas Artes, 1978). Impartió clases en Kentucky, California y Nueva York, y en 1983 regresó a la Universidad de Iowa, donde fue profesora de inglés hasta el año 2000. El año anterior había comenzado a impartir clases en la Universidad de Harvard . Graham recibió la influencia del arte visual europeo, así como de los poetas W.B. Yeats , Wallace Stevens , T.S. Eliot , John Milton , John Berryman y Emily Dickinson. Graham comenzó a publicar poemas en 1977. Su primer volumen de poesía,Híbridos de plantas y de fantasmas (1980)presenta poemas concisos e intrincados que exploran la muerte, la belleza y el cambio.Erosión (1983) examina la conexión entre el cuerpo y el alma en poemas como “Leyendo a Platón”, “Observé una serpiente” y “El sentido de un final”. En El fin de la belleza (1987), Graham experimentó con la forma, construyendo poemas sutiles, a veces inaccesibles, divididos en series de estrofas cortas y numeradas con palabras faltantes y un encabalgamiento animado.Region of Unlikeness (1991), que incluye anotaciones para explicar sus ambigüedades textuales, profundiza en su exploración de la filosofía y la religión en poemas como "The Tree of Knowledge", "The Holy Shroud" y "Chaos".LUego publicó Region of Unlikeness (1991)explicar sus ambigüedades textuales, profundiza en su exploración de la filosofía y la religión en poemas como "The Tree of Knowledge", "The Holy Shroud" y "Chaos". Las colecciones posteriores de Graham incluyen:Materialismo (1993);El sueño del campo unificado: poemas selectos 1974–1994 (1995), una retrospectiva de su obra por la que recibió un Premio Pulitzer ; y La errancia (1997). En Enjambre (2000) y Nunca (2002) se apartó de su estilo característico centrado en las imágenes.Overlord (2005) es una colección más accesible que aborda temas políticos, sociales y ambientales, a menudo mediante alusiones a la Segunda Guerra Mundial .Sea Change (2008) profundiza en esos temas con poemas que advierten sobre los peligros del calentamiento global y la irresponsabilidad ambiental, entre otros problemas. En 2012, Graham publicó Place , que ganó el premio Forward Poetry a la mejor colección.El dios derribado: poemas seleccionados 1997–2008 (2013) y From the New World: Poems 1976–2014 (2015) son estudios adicionales de su obra. Los poemas enFast (2017) se centra en la pérdida y el duelo. En Runaway (2020), Graham continuó explorando temas de actualidad, en particular el cambio climático y las migraciones masivas. En 2022, Graham publicó [To] The Last [Be] Human , una recopilación de cuatro de sus libros anteriores. Al año siguiente, lanzó To 2040 , que profundiza en la crisis climática, las extinciones y la mortalidad humana . El libro fue finalista del Premio Pulitzer de Poesía de 2024.

Biografía tomada de la página: Britannica


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