jueves, 12 de marzo de 2026

ARROZ



Bienvenidxs a la feria. Elijan una palabra,
llévenla consigo hasta que crezca y se transforme
en otra palabra, que mañana signifique más.
El acto preside, pero antes, en general la palabra.
Elegir es un privilegio hermoso, por naturaleza libre.
Disfruten la feria, de eso se trata: ver y compartir,
escuchar y sentir, degustar y oler. Los signos
vestidos de gala, aunque insulte la comparsa,
o se beba de más. De eso se trata, diversidad,
diversión y distracción. Dejen un rato el dinero
en sus bolsillos, si es que lo tienen. Pasen y vean.
Sientan, escuchen y huelan; lo demás vendrá después
y lo que esté de más, estará de más:
nunca anochece si la dicha es buena.



Una muda de ideas significa:
juntar los índices, palmas arriba,
pulgares afuera. Ideas en las manos,
cerrarlas y soplar. A la cuenta de tres
liberarlas, lo más lejos posible del alma.
Aunque no sólo en lo externo
se puede cosechar, las ideas se concretan.
Las ideas sin palabras, son paracaídas sin piolín,
sensaciones grabadas a fuego
registros únicos, de una mente
que revela fotos en las sombras;
y al cabo de los años las olvida,
o idealiza su funeral.



He visto dulces chicas, paseando perros rabiosos;
las riendas eran de ella, el collar de él y la orquesta
de Belén. Entre los besos materos, en los lotes
pastosos de cuatro calles, se sentaron a esperar la tarde
que no caía, sino que crecía entre los árboles alrededor.
Para el firulais siempre es hora de morder, pero ella
lo acaricia, soltando la rienda, apretando el collar.
Él se entrega y lengüetea apoyado en sus muslos.
Ella sabe que manda, y eso le da paz, una paz natural
como el aire que hace chiflar las hojas. No es serena,
lo simula, es un instante de placer. Antes que él
pueda dormirse, lo despierta, vuelve a apretar el collar.
Le recuerda quién es y quién manda. Él sonríe despreocupado
y vuelve a lengüetear, se levantan con la energía de un duende
campero; pasean por la plaza, que gobierna el cemento
con dictadura, para que el pasto no desbande.
Ella sonríe mientras enreda la cuerda a su muñeca, y lo mira
con el amor que dan los que premian. Lo acaricia para ocultar
su frialdad, y lo lleva caminando a su lado
como un recuerdo constante de “lo que hay que hacer”.



Es la cocción fuente de sabiduría,
ni el comer, ni la crudeza, dan
espacio suficiente para domar el deseo.
Pausa que adoba el ojo de la tormenta
segundos antes de largar la partida,
entre miradas tentadoras,
antes del primer “hola”.
Los precios de las cosas, los síntomas.
“Araca” compadritos y compatriotas:
el arroz, noble servidor, almidón del país;
soporta un hervor, a toda costa.
Es nuestro fiel compañero, un remanso,
en el progreso de la historia.

(del libro "Arroz",
Barnacle, 2026,
Envío de Alberto Cisnero)

Fernando Ayala


Fernando Ayala, nació en 1987, en San Justo, partido de La Matanza, Provincia de Buenos Buenos Aires, pero habita el barrio de Ciudad Evita desde hace décadas. Ha ejercido (sin diplomatura académica) el oficio de Periodista, gracias al cual se relacionó con escritores y poetas, que afianzaron su relación con la escritura. Colaboró con revistas de tracción popular y difunde obras de escritrxs, a través de su blog Esmeralda Literatura. Coordina junto a Rosa Oviedo, desde el 2025, el Taller Literario Realismo Mágico. Publicó junto a Barnacle: “Tanto Amor Plateado” (2017); “Conurbano, mano de obra” (2018) y “Fuera del Ombligo” (2021).


 

martes, 10 de marzo de 2026

POEMAS DE AMOR (Carol Ann Duffy)



A MILLAS DE DISTANCIA
 
Te deseo y no estás. Me encuentro
en este jardín respirando el color que tienen las ideas
antes de convertirse en palabras quietas en el aire. Tu nombre
es un espíritu pálido que repito respirando
una y otra vez, pero no estás conmigo. Esta noche
te pienso, te imagino, recuerdo tus movimientos mejor
que las palabras que ahora te hago repetir.

Dondequiera que estés, en mi mente me atas
con la mirada; aquí, conmigo, mientras la luz fría de la larde
se diluye en la tierra. No tengo muy clara la imagen de tu boca,
pero aún sonríe. Te aprieto más fuerte, a kilómetros de distancia,
 inventándome el amor hasta que el canto de las aves nocturnas
me interrumpe y convierte en recuerdos lo que iba
a ocurrir. Las estrellas nos filman, pero no nos vemos.
 


 
DALILA
 
Enséñame a cuidarte,
me dijo mientras
estábamos en la cama.
Le di mordisquitos en la oreja.
¿Qué quieres decir? Dime.
Se incorporó y cogió su cerveza.
 
Puedo acallar el rugido
de la garganta de un tigre,
o hacer gárgaras con fuego,
o dormir una noche entera
en la guarida del Minotauro,
o arrancarle la piel
a un oso atronador,
tan solo por un reto.
No hay nada que me asuste.
Ponme la mano aquí
 
—guió mis dedos hasta la cicatriz
de su corazón condecorado
con cuatro medallas al mérito guerrero-
no sé mostrarme amable, ni cariñoso, ni tierno.
He de ser fuerte.
¿Cómo curarme?
Me folló una vez más,
hasta quedar exhausto,
y luego nos dimos un baño.
Entonces posó su cabeza en mi falda
mientras oscurecía;
su voz, ahora en cambio, era un suave susurro
apenas perceptible.
Y sí, yo estaba convencida
de que mi guerrero
deseaba cambiar.
 
Para eso estaba yo.
 
Así que cuando lo intuí calmo y dormido,
cuando empezó, como de costumbre, a roncar
hice que se deslizara, cayese y se tendiera, bello e inmenso,
a lo largo del suelo.
Y antes de coger y afilar mis tijeras
—probándolas primero en el aire bíblico y oscuro- 
eché la cadena de la puerta.
 
Este es el cómo, el cuándo y el dónde.
 
Entonces, con manos apasionadas y cautelosas,
corté los rizos de sus cabellos.
 
 

ANNE HATHAWAY

Dejo a mi esposa mi segunda mejor cama 
(TESTAMENTO DE SHAKESPEARE)

 
La cama en la que hacíamos el amor era un vertiginoso mundo
de bosques, castillos, antorchas, precipicios, mares
donde él se sumergía buscando perlas. Las palabras de mi amado
eran estrellas fugaces que caían a la tierra como besos
sobre estos labios; mi cuerpo era el más tierno poema
para su cuerpo, un eco, una asonancia; su roce,
un verbo danzando en el núcleo de un sustantivo.
Algunas noches soñaba que me había escrito, que la cama era
una página para la mano con que escribía. Un idilio de amor,
una obra de teatro interpretada por las caricias, el olor,
    y la lengua.
En la otra cama, la mejor, dormitaban nuestros invitados,
babeaban sus prosas. Mi amado, vivo y alegre,
yace en el féretro de mi cabeza de viuda
como yacía conmigo en aquella segunda mejor cama.
 
(Del libro “Poemas de amor”,
Valparaíso Edic., 2018)
 
Carol Ann Duffy


(Traducción de Juan José Vélez Otero)
-Edición no Bilingüe-
 
 

Carol Ann Duffy. Poeta británica. Nació en Glasgow, en 1955. Graduada en Filosofía, ha sido escritora independiente y publicado varias colecciones de poesía: Standing Female Nude (1985), Selling Manhattan (1987), The Other Country (1990), Mean Time (1993), Selected Poems (1994) y The World's Wife (1999), entre otras. Su trabajo ha recibido numerosos reconocimientos, incluyendo T,S, Eliot Prize, el National Poetry Competition, el Forward Prize, el Whitbread Award, un Lannan Award y el E.M. Foster Award. Carol tiene una hija y ya en 1999 escribió su primer libro para niños:  Meeting Midnight  Ha editado varias antologías, entre las que destaca una con selecciones para adolescentes: I Would't Thank You for a Valentine. Carol Ann Duffy fue la primera escritora en ser nombrada Poet Laureate del Reino Unido, galardón que actualmente sigue ostentando, desde 2009, a pesar de las oposiciones con las que contó por su condición de lesbiana. Actualmente enseña Poesía en la Manchester Metropolitan University, además de mantener un abierto compromiso como activista en movimientos contra la guerra y en apoyo de los derechos humanos y de los colectivos LGTB.


Pueden LEER más poemas de la autora en entradas anteriores. 






 

domingo, 8 de marzo de 2026

EL ALBOROTO DE LOS PÁJAROS (2)

 


VILES PARTÍCULAS
 
A veces algo como un segundo
baña la base de esta calle.
El padre y sus dos ayudantes
obtienen permiso para irse.
Uno de ellos, una mujer, pregunta: «¿Por qué
vinimos ya para empezar,
a este reducto de humedad?».
 
Unos días son peores que otros,
aunque no podamos creer en ellos.
Pero eso nunca me preocupó,
razonaba el paciente.
 
Canta, desplaza, o nunca permitas que te malogremos
en marmóreo sentido, o el puño que lo representa.
Loado sea el príncipe que hasta aquí viajó
para negociar nuestra liberación, aunque parezca increíble.
 
Tienes razón. Las baladas se retiran
de regreso hacia la atmósfera.
No volverán a venir por aquí.
Reconcíliate.
 
 
 
CRIBBAGE, 1954, UTICA
 
No fue su cuerpo de azúcar moreno
(liviano, firmemente repleto) lo que nos dio el soplo
de la correcta duración. Eso quedó fijado
en otro siglo, o como
con las bandejas de hielo que gotean entre
manos hinchadas, igual que nosotros,
solo para pedir el perdón de un
perímetro, en el paraíso de los sacos de arena.
 
Más adelante se vio
que faltaba Spot, aunque los cielos del pozo
estaban sospechosamente tranquilos. ¡Canastos!
Ay... Es la última vez que me
mandan a por Juicy Fruit o
Black Jack. ¡Con uno de los dos basta,
y todos los antepasados
que se lanzaron en tobogán detrás de nosotros
tenían algo en mente para ti! Date prisa
o quédate al margen con uno o
dos vigilantes de pabellón. Y corta
sus propios postes, los minutos transcurriendo alegremente.
Mi cámara de oscuridad asombrosamente
aplica cupones de energía
hasta en Arizona.
 
 


PERO EN SERIO
 
No añadas ira a la distancia
que se tarda en llegar de aquí a la colina del centro
donde se alza la torre de zafiro.
Otros aparte de ti han hecho el trayecto, y hallado
poco de lo que maravillarse una vez concluida la llegada.
 
Tus palabras tienen demasiado significado una vez
se emiten. Guarda un epigrama
para la campana. Una vez decline
lo lucirás como una aprobación,
joya que no va a ninguna parte.
 
Por todo el arroyo donde una vez estuvimos
se absorben y desclasifican
nuevos juegos de pelota. ¿Acaso nos importa?
¿O ya es hora de volver a entrar?
La ley del silencio era una buena película.
¿Podemos dejarlo así?
 


 
John Ashbery 

(Traducción de Eduardo Iriarte)

 
(Del libro homónimo,Visor,2018,
         Título original:
         Conmotion of the birds, 2016)
 
 
MEAN PARTICLES
 
Sometimes something like a second
washes the base of this street.
The father and his two assistants
are given permission to go.
One of them, a woman, asks, “Why
did we come here in the first place,
to this citadel of dampness?"
 
Some days are worse than others,
even if we can’t believe in them.
But that was never a concern of mine,
reasoned the patient.
 
Sing, scroll, or never be blasted by us
into marmoreal meaning, or the fist for it.
Kudos to the prince who journeyed here
to negotiate our release, if you can believe it.
 
You’ re right. The ballads are retreating
back into the atmosphere.
They won’t be coming round again.
Make your peace.
 
 
 
CRIBBAGE, 1954, UTICA
 
It wasn't his brown sugar corsage
(light, firmly packed) that tipped us off
to the correct running time. That was fixated
in another century, or as
with ice trays dripping from
swollen hands, like us,
only to ask the pardon of a
perimeter, in sandbag heaven.
 
It was further noticed
that Spot was missing, though the well-house welkin
lay suspiciously undisturbed. Drat!
Aw... This the last time I get
sent out looking for Juicy Fruit or
Black Jack. One out of two is enuf,
and all the ancestors
who tobogganed down behind us
had a use for you! Quicken
or be sidelined with one or
two ward enforcers. And cut
its own poles, minutes ticking merrily.
My darkness camera amazingly
spews energy coupons
even in Arizona.
 
  
 
BUT SERIOUSLY
 
Do not include anger at the distance
it takes to get from here to the hill of downtown
that bears the sapphire tower.
Others than you have made the trip, and found
little to marvel at once the arriving was over.
 
Your words hold too much meaning once
they're released. Save an epigram
for the jar. Once it is lapsed
you’ll wear it like an endorsement,
jewel that goes nowhere.
 
All along the creek where we once stood
new ball games are being absorbed
and declassified. Does that matter to us?
Or is it already time to go back in?
On the Waterfront was a good movie. Can we leave it at that?

 
 John Ashbery (Rochester, Nueva York, E.E.U.U.,1927. Id.,Hudson, Nueva York;  2017). Poeta norteamericano, considerado el máximo exponente de la escuela poética neoyorquina. Profesor de literatura de la universidad Bard College, vive entre Nueva York y la ciudad de Hudson, en las riberas del río del mismo nombre, en el Condado de Columbia. Autor de más de una veintena de libros de poesía, ha sido distinguido con numerosos premios y reconocimientos, entre los que se cuentan el Premio Pulitzer, 1976, por su libro Autorretrato en un espejo convexo, meditación poética sobre la pintura homónima del artista renacentista italiano Parmigianino (Self-portrait in a convex mirror); el Premio Nacional del Libro, La medalla Bollingen y el reconocimiento de la academia de los miembros del dei Lincei de Italia Ha sido el primer poeta de lengua inglesa en ganar el Gran Premio de las Bienales Internacionales de Poesía de Bruselas y, en 1992, obtuvo el premio de Feltrinelli de Italia para poesía internacional. Ashbery realiza su obra artística principalmente en un ámbito meditativo, en el que intenta hacer confluir el lenguaje y los estilos contemporáneos, a menudo derivados del mundo de las comunicaciones o particularmente de la cinematografía y del espacio coloquial corriente, manteniendo siempre una correlación con el mundo urbano neoyorquino que le proporciona el trasfondo a su articulación poética. El ingenio verbal, la intensidad lírica y la lógica paradójica colaboran en su escritura, en una conspiración contra la previsibilidad y el tedio. Algunos de sus libros son: The Ice Storm . La Tormenta de hielo. (1987), Flow Chart . Organigrama (1991), Hotel Lautréamont (1992), And the Stars Were Shining Y las estrellas estaban brillando (1994), Girls on the Run Niñas en acción (1994), Can You Hear, Bird? Puedes escuchar, Bird? (1995), Wakefulness En alerta (1998), Your Name Here Pon tu nombre aquí (2000), As Umbrellas Follow Rain Como los paraguas siguen a la lluvia (2000), Chinese Whispers Susurradores chinos (2002), Where Shall I Wander Donde iré a vagar (2005), A Worldly Country Un país mundano (2007).
 
Pueden LEER más poemas, ensayos, textos, entrevistas, etc., en entradas anteriores. 




viernes, 6 de marzo de 2026

EL ALBOROTO DE LOS PÁJAROS (I)




¿QUIÉN SE ENCARGARÁ DE LOS BESOS?
 
No te habrás enterado.
¿Qué pasa con las sobras del pato?
¿Quién se encargará de los besos?
Se han ido a patinar sobre hielo.
 
 


EL INTERROGADOR FELIZ
 
No es muy tarde,
y eso probablemente no será una sorpresa.
Averigüé dónde estuve probablemente el verano pasado.
Se suponía que eso tenía algún sentido,
y por otra parte es posible que no nos entendieran bien.
...no pasé la noche.
No se ven tantos termos.
Los terroristas se precipitaban
muy a menudo allá abajo, donde las Montañas Blandurrias,
sexo en una cueva. Todos los sentimientos de la máquina
actual.
Absurdas casas de barro, no compradas aquí.
Envía la misma larga botella de agradecimientos
a la redacción,
o ambas. Tampoco era urgente la defensa,
o si el 7 de abril. Eso ha trascendido,
listo para ridiculizarse:
Bill, y su gato,
la compra de ella y todo,
mi vestido camisero,
solo solo para que yo lo sepa.
 
Cruzando los senos internacionales,
padecemos. Sácatelo de dentro
y en marcha. O llena el vagón inferior.
¡Que fluyan los jugos sagrados!
 
Hay casas que no son empíricas.
¿Cómo lo convierte eso en un objeto regular?
Ahora. No. No por este lado.
 
Esa tiene pechos activos y un historial de trastornos del
     sueño
en los camisones de muselina de replica y más allá.


 
AFECTACIONES PALURDAS
 
Las mismas ideas u otras diferentes se resumen,
y no tienes que volver a dormir.
La basura es necesaria. Es otro asunto
del que no se ha hablado.
 
Entiendo lo que dices.
Ahora todos juntos: todo el mundo se posiciona
al margen de algún movimiento: derrochadores franceses,
mi tren de negocios, tropecientos
 
plurales irregulares. Como si todos nos hubiéramos
ido juntos en un momento dado,
algo que uno pudiera entender,
 
que te confrontara con nuestro país,
nube humeante,
 
detalle añejo, calle de pueblo.
Lo demás es todo imaginación.
En la estética mundial, un fardo en la paja.
  


John Ashbery (Rochester, Nueva York, E.E.U.U.,1927. Id.,Hudson, Nueva York;  2017)
                            (Traducción de Eduardo Iriarte)
 
                                                                            (Del libro homónimo,Visor,2018,
                                                                                         Título original:
                                                                               Conmotion of the birds, 2016)      
 WHO WILL DO THE KISSING?

 
You Will not have heard that.
What about the leftover duck?
Who Will do the kissing?
They have gone ice skating.


THE HAPPY QUESTIONER


 It isn’t very late,
and that probably won’t come as a surprise.
I found out where I probably was last summer.
That was supposed to mean something,
and then we might have been misunderstood.
...didn’t spend the night.
You don’t see as much thermos.
Terrorists jumped the gun
too often down there, home to the Squishy Mountains,
sex in a cave. All the feelings of the current machine.
Crazy mud houses, not purchased here.
He has the same long bottle of thanks sent to the newsroom,
or both. Nor was the defense urgent, or whether April 7.
That has come about,
ready to be ridiculed
Bill, and his cat,
her grocery and all,
my cargo dress
just so I’ll know.
Crossing the international sinuses,
were hurting. Take it out of your system
and march. Or fill the lower car.
Get the sacredjuices flowing!
 
Some houses aren’t empirical.
How does that make it a regular object?
Now. No. Not on this side.
 
She has active breasts and a history of sleeping disorders
in the nainsook nighties of contradict and beyond.
 
 
HILLBILLY AIRS AND DANCES
 
The same ideas or different ones condense,
and you don't have to sleep again.
Garbage is necessary. That's another issue
that hasn't been talked about.
 
I hear what you 're saying.
Now all together: Everyone is standing
outside some movement: French spenders,
my business train, jillions
of irregular plurals. Like we were all
gone together at some point,
something one could understand,
 
to confront you with our country,
smoking cloud,
vintage treat, village street.
The other is all mind.
In world aesthetics, a bundle in the straw.


Pueden leer más poemas y ensayos en entradas anteriores.



 


martes, 3 de marzo de 2026

PEDAZOS (II)



 
Chicago
 
Pongamos que estás
        solo—y quieres
algo que te
        sitúe—
 
dando una vuelta, tanteando
       bien con la mente
o con la mano—pero detrás
      del retruécano hay una
 
puerta que dejas abierta,
      una salida,
para que no te toquen
     y aún puedas quedar.
 
*
 
Escucho. Tuve un ego una
vez—todavía lo tengo, ya que me escuchas.
 
Quedémonos en silencio.
¿Lo oyes? Oír
qué, te diré cada
vez que me pidas que escuche.
*

Dios, odio
razonamientos simplistas estilo:
a mí me gusta. A quién le importa.
-
 
El gusto es lo que el gusto hace por ti, por mí.
*
 
Esas “banalidades asombrosas”
sólo las logra uno al mirar
hacia atrás. Percepción retrospectiva—
 
la llaman—como la grupa de un caballo . Culo
de caballo, de esa manera.
*
 
 Finalmente soy
lo que tenía que ser,
ni más ni menos—
convertido en felicidad.
 
*
El PASILLO de formas
como agua junto al blanco
grupo vertical de los aparentemente
planos edificios—El recodo
del río, visto desde el cielo—
abajo, por debajo, con el ojo.
La vida como piensas
que la tienes
hasta que no está
—pero, inevitablemente, está—
tras la escena.
 
*
DÍAS MÁS tarde—ni habiendo
llegado ni no llegado
a una comodidad de asunciones.
 
.*
No tengo facilidad
para nombrar las cosas hermosas
que aparecen así
nombradas en mi mente.
 
*
Quieres
el hecho
de cosas
en palabras,
de palabras.
 
 
*
Cada momento constituye la realidad,
o, más bien, puede constituir
la realidad, o pudo haberlo
hecho, ¿o, tal vez, podrá?
*
Preferiría sentarme adrede
sobre mis manos y ser
un idiota—o simplemente largarme a otro
sitio, como quien dice, a otra cosa.
 
*
Podría escribir sobre follar –
sobre su instante o el lento
deseo de su acercamiento,
 
cómo el joven desea,
y cómo eso al envejecer, sin saberlo,
se vuelve algo tan familiar.
 
Cómo tus pechos, amor,
caen en un ritmo igual de familiar,
ni cansados ni tan jóvenes
 
empujan hacia delante. Odio las metáforas.
Te quiero. Todavía estoy solo,
pero te quiero conmigo.
*
 
El agua
esperando muy
lejos hacia el
este, el
oeste—las
orillas del mundo.
*
 
ESTA SITUACIÓN de sentirme progresivamente “separado” de
la gente en la lectura—y/o probablemente el hecho de ir ha­cia
la lectura buscando un lugar en medio de esa maraña 

de azarosidad de la gente—o, en la fatiga, mi asunción de que
nadie lo consigue.
 
*
Sois todas encantadoras,
aterrorizadoras, espeluznantes
personas después de todo.
 
*
 
Otra vez
 

Otro día pasado,
completado, hallado en
la forma de los días.
 
Empezó,
terminó—hacia
adelante, hacia atrás,
 
lento, rápido, un
sol brilló, nubes,
en lo alto del aire estaba
 
yo con otros un rato,
bajé después
al suelo otra vez.
 
Sin luna. Sólo una
habitación de hotel— empezar
otra vez.
 
 
 
(Del libro “Pedazos”, Bartebly Editores,,2005,
Título original: Pieces, 1969)
 
Robert Creeley 

                                   (Traducción: Marcos Canteli)

                                           

 Chicago / Say that you’re / lonely—and want / something to / place you— / going around groping / either by mind / or hand—but behind / the pun is a / door you keep open, / one way, / so they won’t touch you / and still let you stay.

 

I listen. I had / an ego once upon / a time—I do still / for you listen to me. / Lets be very still. / Do you hear? Hear / what, I will say when- / ever you ask me to listen.


God, I hate / simplistic logic like— / I like it. Who cares. Lik­ing is as / liking does / for you, for me. I * I The “breathtaking banalities” / one only accomplishes in / retrospect. Hindsight— / they call it—like the / backend of a horse. Horses’s / ass, would be the way. //


I am finally / what I had to be, / neither more nor less— / become happiness. // FORMS’ PASSAGE as / water beside the white / upright group of apparently / flat buildings—The river / bend, seen from the sky— / down, under, with the eye.


I have no ease / calling things beautiful / which are by that / so called to my mind /You want/the fact/of things/in words/of words.  

 

Each moment constitutes reality, / or rather may con­stitute / reality, or may have done I so, or perhaps wilt / I’d rather sit on my / hands on purpose, and be / an idiot—or just go off somewhere, / like thay say, to some­thing else.


COULD WRITE of fucking— / rather its instant or the slow / longing at times of its approach— / how the young man desires, / how, older, it is never known / but, familiar, comes to be so. / How your breasts, love, / fall in a rhythym also familiar, / neither tired nor so young they / push forward. I hate the metaphors. / I want you. I am still alone, / but want you with me.

 LISTLESS, / the heat rises— / the whole beach / vaccant, / sluggish. / The forms shift / before we know, / before we thought / to now it. / The mind / again, the manner / of mind in the / body, the / weather, te waves, / the sun grows lower /

 

The / The water / waiting far / off to the / east, the / west—the / shores of the world. // SITUATION of feeling increasingly “apart” from people in reading—and/or proba­bly the fact of going into the reading to find a place in the welter of randomness of people there—or my assumption, in fatigue, that no one’s making it. / * / You are all lovely, / hairy, scarey / people after all.

 

*

Again / One more day gone, / done, found in / the form of days. / It began, it / end­ed—was / forward, backward, / slow, fast, a / sun shone, clouds, / high in the air I was / for awhile with others, / then came down / on ground again. / No moon. A room in / a hotel—to begin / again. //


Robert Creeley. Poeta estadounidense  (Arlington, Massachusetts, 1926; Odessa, Texas, 2005). Usualmente, es asociado con los poetas de Black Mountain, aunque su estética difiere de los de esa escuela. Tuvo afinidades con los poetas Charles Olson, Robert Duncan, Allen Ginsberg, John Wieners y Ed Dorn. Se desempeñó como profesor de poesía y humanidades en la Universidad de Búfalo y vivió en Waldoboro (Maine), Búfalo (Nueva York) y Providence (Rhode Island), donde enseñó en la Universidad Brown. Recibió el Premio literario Lanna por el logro de una vida. Es autor de poesías minuciosas y breves escritas en tono conversacional. De su obra, que abarca más de 60 libros, se destacan El látigo (1957), Una forma de mujeres (1959), Palabras: poemas (1967), Was that a real poem and other essays (1979), The company (1988), Gnomic Verses (1991), Life & Death (1993), Echoes (1994), Life & Death (Nueva York: New Directions, 1998), On Earth: Last Poems and an Essay (Berkeley: University of California Press, 2006) y las valiosas entrevistas publicadas a lo largo de su vida, donde es posible reconocer uno de los pensamientos reflexivos de mayor claridad en torno a la poesía y la vida del escritor.


IMAGEN: Fotografía de Robert Creeley –Fuente:  The Paris Review (1968).

Pueden LEER más poemas y ensayos en entradas anteriores.