miércoles, 24 de abril de 2019

CANTO XXXVI









































Una dama  me pide
        Que hable ahora.
Busca la razón de un afecto o locura
Que está orgulloso de llamarse Amor
Que niega ser capaz de oír la verdad 
Así que hablo a los conocedores actuales
Sin esperar que los mojigatos
         Puedan creer den ese motivo
Ya que no hay una demostración natural
         No me inclino por traer pruebas
Ni decir de donde nace
Cuál sea su virtud y fuerza
Su ser y todo movimiento
O deleite por el cual se llama "amar”
O si un mortal puede demostrarlo.

Donde vive la memoria,
           toma su estado
Formado en la transparencia de la luz sobre la sombra
Que  viene de Marte y permanece
Creada, con un nombre sensorial,
Costumbre del alma,
              voluntad del corazón;
Viene de una forma vista y una vez comprendida
Toma lugar y permanece en el intelecto  
Donde no tiene peso ni quietud,
No desciende por cualidad sino que brilla
Su propio efecto sin fin
No en el placer sino en el darse cuenta
Tampoco puede dejar su verdadera esencia
              en otra parte.

No es virtud sino que procede de esa perfección
Que así se postula no por la razón
Sino que se siente, digo.
Más allá de la salvación, mantiene su fuerza justa.

Estimando que la intención es par y compañera de la razón,
Pobre en discernimiento, amiga de la debilidad
A menudo su fuerza llega hasta la muerte
              en contrapeso pendular.
No porque sea contraria, sino sólo
Un tanto desviada de lo perfecto,
Que nadie diga que amor procede del azar
O que no ha establecido rectitud
Manteniendo su poder aunque
          la memoria ya no la contenga.

Llega a ser
          Voluntad en alto grado
Desborda la natural medida,
Jamas descansa
Se mueve cambiando de color
Ya sea para reír o llorar
Contorsionando la cara temerosa
descansa sólo un poco
Sin embargo más a menudo
Acompaña a los que lo merecen
Y su rara cualidad pone el suspiro en movimiento
Haciendo que los hombres observen
ese trazado en sus mentes
Y con el desasosiego que despierta la llama.
Los novatos no pueden formar su imagen,
El mismo no se mueve, atrayéndolo todo a su quietud
Tampoco se vuelve en busca de su satisfacción
Ni tampoco en busca de pruebas
Ni grandes ni pequeñas.

Deriva semejanza y color de naturaleza semejante
De tal modo asegura el placer en la apariencia
No puede permanecer escondido en tal cercanía,
Flechas de la belleza son pero no groseras y
Aleccionados contra tal temor los hombres siguen
Al espíritu merecedor dejándose caer flechados.
Tampoco es conocido por su cara
Sino por la blanca luz que es lo todo
Penetra su intención quien escucha,
sin ver la forma guiándose por su emanación.
Siendo de naturaleza dividida, externo al color,
Suelto entre la oscuridad
Rosa la luz, moviéndose uno por el otro,
Siendo de naturaleza dividida, separado de toda falsedad
Digno de confianza
Sólo de él procede la misericordia.

Id, canto, seguramente podéis ir
A donde os plazca
Pues sois tan adornado que vuestras razones
Han de celebrarse por vuestros entendedores,
Ya que con los demás no queréis acompañaros.

"Sedicentes tronos, balascio o topacio”
Erígena no-fue comprendido en su tiempo
"lo cual quizás explique la tardanza en condenarlo”
Y siguieron buscando maniqueos
Y no encontraron, que yo sepa, ninguno
De modo que desenterraron y condenaron a Escoto Erígena
"La autoridad procede de la buena razón,
             nunca al contrario”
De ahí la tardanza en condenarlo
Aquino de cabeza en un vacío,
          Aristóteles ¿cómo en el vacío?
Sacrum, sacrum, inluminatio coitu.
Lo Sordels si fo di Mantovana
de un castillo llamado Goito.
"¡Cinco castillos!
"¡Cinco castillos!"
         (el rey le dio cinco castillos)
"¡Y ¿qué diablos sé de tintorería?!’’
Su Santidad ha escrito una carta:
                  "CARLOS el Sarnoso de Anjou....
..la forma en que tratáis a vuestros hombres
                   es un escándalo’
Dilectis miles familiaris... castra Montis Odorisii
Montis Sancti Silvestri pallete et pile...
In partibus Thetis… tierra de la vid
                                                  tierra cultivada
                                                  la tierra inculta
                                              pratis nemoribus pascuis
                                              con jurisdicción legal
sus herederos de ambos sexos,
... vendieron la condenada cosa seis semanas después,
Sordellus de Godio.
     Quan ben m’albir e mon rie pensamen.




 Ezra Pound 

(Traducción de José Vásquez Amaral,
con algunas modificaciones )
  
(Este canto es una recreación de las Canzone d’amore (Donna mi prega)
de Guido Calvalcanti -Nota del Administrador)






Canto XXXVI

A Lady asks me
               I speak in season
She seeks reason for an affect, wild often
That is so proud he hath Love for a name
Who denys it can hear the truth now
Wherefore I speak to the present knowers
Having no hope that low-hearted
              Can bring sight to such reason
Be there not natural demonstration
               I have no will to try proof-bringing
Or say where it hath birth
What is its virtu and power
Its being and every moving
Or delight whereby ‘tis called “to love”
Or if man can show it to sight.

Where memory liveth,
               it takes its state
Formed like a diafan from light on shade
Which shadow cometh of Mars and remaineth
Created, having a name sensate,
Custom of the soul,
               will from the heart;
Cometh from a seen form which being understood
Taketh locus and remaining in the intellect possible
Wherein hath he neither weight nor still-standing,
Descendeth not by quality but shineth out
Himself his own effect unendingly
Not in delight but in the being aware
Nor can he leave his true likeness otherwhere.

He is not vertu but cometh of that perfection
Which is so postulate not by the reason
But ‘tis felt, I say.
Beyond salvation, holdeth his judging force
Deeming intention to be reason’s peer and mate,
Poor in discernment, being thus weakness’ friend
Often his power cometh on death in the end,
Be it withstayed
                and so swinging counterweight.
Not that it were natural opposite, but only
Wry’d a bit from the perfect,
Let no man say love cometh from chance
Or hath not established lordship
Holding his power even though
               Memory hath him no more.

Cometh he to be
               when the will
From overplus
Twisteth out of natural measure,
Never adorned with rest Moveth he changing colour
Either to laugh or weep
Contorting the face with fear
               resteth but a little
Yet shall ye see of him That he is most often
With folk who deserve him
And his strange quality sets sighs to move
Willing man look into that forméd trace in his mind
And with such uneasiness as rouseth the flame.
Unskilled can not form his image,
He himself moveth not, drawing all to his stillness,
Neither turneth about to seek his delight
Nor yet to see out proving
Be it so great or so small.

He draweth likeness and hue from like nature
So making pleasure more certain in seeming
Nor can stand hid in such nearness,
Beautys be darts tho’ not savage
Skilled from such fear a man follows
Deserving spirit, that pierceth.
Nor is he known from his face
But taken in the white light that is allness
Toucheth his aim
Who heareth, seeth not form
But is led by its emanation
Being divided, set out from colour,
Disjunct in mid darkness
Grazeth the light, one moving by other,
Being divided, divided from all falsity
Worthy of trust
From him alone mercy proceedeth.

Go, song, surely thou mayest
Whither it please thee
For so art thou ornate that thy reasons
Shall be praised from thy understanders,
With others hast thou no will to make company.

“Called thrones, balascio or topaze”
Eriugina was not understood in his time
“which explains, perhaps, the delay in condemning him”
And they went looking for Manicheans
And found, so far as I can make out, no Manicheans
So they dug for, and damned Scotus Eriugina
“Authority comes from right reason,
                never the other way on”
Hence the delay in condemning him
Aquinas head down in a vacuum,
               Aristotle which way in a vacuum?
Sacrum, sacrum, inluminatio coitu.
Lo Sordels si fo di Mantovana
                of a castle named Goito.
“Five castles!
“Five castles!”
                (king giv’ him five castles)
“And what the hell do I know about dye-works?!”
His Holiness has written a letter:
                “CHARLES the Mangy of Anjou….
..way you treat your men is a scandal….”
Dilectis miles familiaris…castra Montis Odorisii
Montis Sancti Silvestri pallete et pile…
In partibus Thetis….vineland
                                                land tilled
                                                the land incult
                                                pratis nemoribus pascuis
                                                with legal jurisdiction
his heirs of both sexes,
…sold the damn lot six weeks later,
Sordellus de Godio.

                Quan ben m’albir e mon ric pensamen.




      Ezra Pound, nació en una cabaña de Hailey, Idaho, en el Medio Oeste de los Estados Unidos, en 1885 y falleció en 1972 en Venecia (Italia). La tumba de Pound en la isla de San Michele en Venecia, sector evangélico. A los quince años hizo su primer viaje a, Europa (España, Italia, Francia). Volvió a los Estados Unidos, Estudió literatura en la Universidad de Pensilvania y ya entonces tuvo claro que su vida sería la poesía; fue profesor por poco tiempo en Wabash College, Indiana, y lo expulsaron por «inconvencional y europeo». Se volvió a Europa en un barco de carga. Estuvo en Gibraltar; en Venecia publicó su primer libro de poemas, A. Lume Spento; en Londres se quedó doce años. Vivía en un apartamento oscuro en Kensington (dice Eliot), con un cuarto grande donde cocinaba y otro pequeño, triangular, donde recibía a sus amigos y escribía.  El primer año en Londres publicó tres libros más de poemas, al año siguiente uno sobre las literaturas romances, The Spirit of Romance. Tradujo poesía japonesa. Fundó el Imaginismo («Cada palabra debe ser Una imagen que se vea») con Richard Aldington y H. D., y en 1914 publicó la primera antología imaginista, Des Imagistes. Más tarde fundó el Vorticismo con Percy Wyndham Lewis y el escultor Gaudier Brzeska.  La influencia de Pound se dejó sentir en Yeats, única voz viva entonces en la lengua inglesa, a pesar de la diferencia de edades y según Pound, el mejor poeta vivo de Occidente; fue su Secretario, ocasionalmente.  A él se debió la publicación del Retrato del Artista Adolescente y después la de Ulises y del primer poema importante de Eliot, Prufrock, y del primer libro de Eliot (cuando ni Eliot ni Joyce eran conocidos). A los artistas jóvenes, especialmente a los americanos, les buscaba editores, subsidios, empleos para que pudieran escribir, los invitaba constantemente a comer y aun les daba su propia ropa, cuenta Eliot.   «Los defiende cuando los atacan, los mete en las revistas y los saca de la cárcel. Les presta dinero. Les vende sus cuadros. Les arregla conciertos. Escribe artículos sobre ellos. Los presenta a mujeres ricas. Les busca editores a sus libros. Pasa toda la noche con ellos cuando dicen que se están muriendo y asiste a sus testamentos. Les paga por adelantado el hospital y los disuade del suicidio. Y sin embargo, muy pocos se han abstenido de enterrarle el cuchillo en la primera ocasión» —escribió Hemingway. En 1914 Pound se casó con la pintora vorticista Dorothy Shakespear, hija de Olivia Shakespear, novelista y amante de W. B. Yeats; este matrimonio sufrirá altibajos, ya que Dorothy tuvo que soportar la larga y temprana relación de su marido con la violinista Olga Rudge, de la que llegó incluso a tener una hija, Mary de Rachewiltz; el matrimonio terminaría separándose en 1960: Dorothy se marchó a Londres. Cuando se fundó Poetry de Chicago, Pound fue desde Londres el gran animador e impulsador y corresponsal en Europa de la revista. Ha habido por lo menos cincuenta revistas literarias en lengua inglesa, dice Horace Gregory, que han sido influidas por él. En 1915 publicó Cathay, actualizaciones de poesía japonesa y china, especialmente de los poemas de Ri-ha-ku (Li-Tai-Po en japonés) y fue el introductor de la poesía china en Occidente, junto con sinólogo y traductor Ernest Fenollosa. Más tarde publicó su traducción del Ta Hio de Confucio. Gran confuciano, Pound ha querido incorporar a Confucio a la cultura occidental, como Aristóteles fue incorporado a la cultura de la Edad Media. Y ha querido incorporar la cultura china en general como lo fue la helénica («un curriculum universitario inteligente pondría el chino en él lugar en que estuvo antes el griego») y lo ha logrado, al menos en su propia obra. Ha traducido además mucha poesía francesa, dándola a conocer al público de lengua inglesa; tradujo a los provenzales; a Heine; a Guido Cavalcanti, en quien es un experto mayor que los italianos; tradujo obras japonesas del teatro No; hizo una admirable transcripción de Propercio en lengua contemporánea: Homage to Sextus Propertius. Y Pound además ha sido un experto en economía, defendiendo toda su vida, contra los economistas, su doctrina económica del Crédito Social (en libros como A. B. C. of Economics; Social Credit: An Impact, etc., etc.). Pound se fue de Londres dejando la poesía inglesa muy diferente de como la había encontrado. Estuvo tres años en París, donde llegó a ser líder del círculo literario de exiliados estadounidenses, entre los que se encontraban Gertrude Stein y Ernest Hemingway; y después se trasladó a vivir definitivamente a Rapallo, Italia. Durante la época de París, Eliot le dio el borrador del Waste Land («caótico», según Eliot) para que se lo corrigiera. Pound, con un lápiz azul, lo redujo a la mitad, convirtiéndole en el poema magistral que conocemos, Después Pound decía: «Mi cesárea del Waste Land.» Y Eliot le dedicó ese poema con la dedicatoria: «A Ezra Pound, il miglior fabro.» Por esa época había comenzado ya su obra mayor, The Cantos, su gran poema épico, siendo unos de los primeros uno de los primeros poetas en emplear con éxito el verso libre en composiciones extensas. The Cantos sirvió como piedra de toque para Allen Ginsberg y el resto de la Generación Beat; verdadera Commedia de nuestro tiempo. De esta obra hablaba en un poema juvenil cuando decía: «... ésa gran épica de cuarenta años / de la que tú sabes, aún sin escribir...» Los Cantos han influido en grandes poemas de la lengua inglesa, como The Waste Land de Eliot, The Bridge de Hart Crane y Conquistador de MacLeìsh. : fue uno de los primeros poetas en emplear con éxito el verso libre en composiciones extensas.  Eliot escribió: «En los últimos años he maldecido muchas veces a Mr. Pound, porque nunca estoy seguro de que puedo llamar míos a mis versos; cuando estoy más satisfecho de mí, veo que se .me ha pegado algún eco de algún Verso de Mr. Pound.» Y también ha dicho Eliot: «No creo que haya nadie en nuestra generación y en la siguiente cuyos versos (si son buenos) no hayan sido mejorados por el estudio de Pound.» Y James Joyce dijo: «Nada más cierto que te debemos muchísimo todos. Pero yo más que todos, seguramente.» Y Auden: «Hay muy pocos poetas vivos, aun cuando no sean conscientes de haber sido influidos por Pound, que puedan decir: mi obra sería la misma si Pound no hubiera existido.» Cuando aparecieron los primeros treinta Cantos dijo Allan, Tate que uno podría entregarse a su estudio por treinta años, un Canto cada año, y leyendo los treinta varias semanas para tener presente todo el conjunto. Y otro crítico: «En ellos sentimos que leemos, en potencia si no en acto, semina motuum, la poesía de las generaciones por venir.» Incluso Eliot decía que muchas veces no entendía lo que Pound decía en sus Cantos, pero siempre le gustaba la manera como lo decía. También son fundamentales sus libros de ensayos sobre teoría práctica de la poesía, como el ABC de la lectura, Cómo leer, El arte de la poesía, o el Hugh Selwyn Mauberly. Como crítico, redactor o promotor ayudó a Yeats, Eliot, Joyce, Wyndham Lewis, Robert Frost, William Carlos Williams, H.D., Marianne Moore, Ernest Hemingway, D. H. Lawrence, Louis Zukofsky, Basil Bunting, George Oppen, Charles Olson, entre otros. Sus escritos ensayísticos son elegantes y contundentes, crudos y ásperos, sutiles y dialécticos. Abogó con ímpetu por una poesía «pegada al hueso», es decir, libre de adornos, a los que llamaba «florituras», en un símil con la música, porque esa forma suele estar vinculada a la efusión sentimental desmedida. Estableció un itinerario de lecturas para quien quisiera comprender la poesía, a la que consideraba un arte en progreso. La lista de sus preferencias excluye notoriamente a Shakespeare, al barroco español y al romanticismo.

     En Rapallo, Pound se adhirió al molimiento fascista, su gran crimen. Pero fue porque creyó que en él fascismo se realizaría su sueño económico del Crédito Social: una nueva economía, libre de usura. Pound antes había tratado en vano de convencer al Congreso de los Estados Unidos de su doctrina del Crédito Social, y aun había hecho un viaje especial a Washington para ello.  La adhesión de Pound al fascismo fue únicamente en et campo de la teoría económica; no defendió jamás sus prácticas políticas. Por el contrario, hay numerosos pasajes en los Cantos, en favor de la libertad. Cuando empezó la guerra, Pound dirigió fuertes ataques a la política de los Estados Unidos desde la radio de Roma. Cuando más tarde los Estados Unidos también entraron en la guerra, las radiodifusiones de Pound cesaron por unas semanas, pero en enero de 1942 continuaron. «La radio de Roma... ha ofrecido al doctor Ezra Pound el uso del micrófono dos veces por semana, en el entendido de que no se le pedirá decir ni una palabra que vaya contra su conciencia o sea incompatible con sus deberes de ciudadano de los Estados Unidos...» —dijo el anunciador—. Pero Pound atacó la política de su país en guerra: «Nunca ganarán la guerra...» «Los han alimentado de mentiras, por veinte años los han alimentado de mentiras...» «Los Estados Unidos tienen varios meses de estar ilegalmente en guerra por los actos que yo considero criminales de un presidente cuyas condiciones mentales no son a mi juicio las que debería tener un hombre con esas responsabilidades y en ese puesto.» En 1942 el Congreso de los Estados Unidos lo declaró traidor a la Patria En el 45, cuando las primeras avanzadas norteamericanas llegaban al norte de Italia, Pound fue capturado. Fue interrogado en Génova. Después, según lo cuenta Peter Russell, «fue llevado a pie a Pisa, donde lo encerraron en una jaula de alambres de púa, en la intemperie, sufriendo las inclemencias del tiempo y las violencias físicas que le provocaron la crisis mental que tuvo en los meses siguientes. Después de seis meses de este bárbaro tratamiento, por razones médicas fue trasladado a una tienda de campaña,» En esta prisión de Pisa escribió The Pisan Cantos y tradujo el único libro que le permitieron tener: él Chung Yung y el Ta Hsüeh de Confucio. En noviembre del 45 fue trasladado en avión a Washington e internado en la cárcel del distrito de Columbia para ser juzgado. Antes del juicio fue sometido a un examen médico y un mes más tarde fue declarado enfermo mental e internado en el Hospital St. Elizabeth, de Washington.  Pound pasó doce años en el departamento de locos furiosos del St. Elizabeth. Tenía una celda de dos metros cuadrados, herméticamente cerrada. Sólo en los últimos tiempos se le permitió, a ciertas horas de ciertos días, salir a los jardines del manicomio, a recibir a su esposa y a un grupo de discípulos. En este encierro tradujo las Analectas, de Confucio, la Antologia Clásica China de las 350 Odas seleccionadas por Confucio, y la Trachiniae de Sófocles. Continuó también la serie de sus Cantos llamándolos ahora con el nombre español de Cantares: Section Rock-Drill, 85-95 de los Cantares1, y Thrones: 96-109 de los Cantares. En abril del 58, Pound fue libertado del St. Elizabeth Hospital y entregado a «la custodia de su esposa», en vista de que su «locura», según opinión médica, era «permanente e incurable» y, por lo tanto, no estaría nunca en condiciones de ser juzgado. Inmediatamente que le dieran el alta, Pound se fue a vivir a Italia. Y dijo a los periodistas que en los Estados Unidos no se podía vivir porque todo el país era un asilo de locos. En Italia se instaló en un castillo y viñedo entre los Dolomitas, Brunnenburg, propiedad del marido de su hija Mary y donde esta fundó el actual Ezra Pound Centre for Literature consagrado al estudio de su obra. Allí, cuidado por su mujer Olga y la hija de ambos,  Mary, permaneció hasta su muerte.



Ernesto Cardenal, Cuernavaca, 1960,
con modificaciones y agregados 
del Administrador.






lunes, 22 de abril de 2019

DE MEDIANA EDAD
















Estudio de una emoción


No es sino un placer vago e invariable
como el oro que llueve sobre un rey enterrado.

Como los finos copos,
cuando los turistas juguetean,
y escriben en el techo, o a la luz deslumbrante
Intentan sacar fotos y se atragantan
con sus pasteles y refrescos mientras
se ponen a inspeccionar otra pirámide;

como el polvo fino, en la celda oculta
entre sus transitorios pasos y risas,
flota en el aire, y el sarcófago
gana una costra más
de inútil riqueza para el ocupante,
también para mí, los fuegos 
que una vez brillaron como sueños
ahora ya han pasado y se apagaron,
yacen muertos entre cuatro paredes,
y así ahora el amor
cae como lluvia y enriquece alguna caja dura
y siembra la mente de preciosas metáforas,

y así el espacio
de mi conciencia quieta
está lleno de nieve dorada,

cuyo brillo ningún gato
alcanza a ver.




Ezra Pound (Hailey, E.E.U.U., 1885- Venecia, Italia, 1972)

(Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talens)


MIDDLE-AGED

A Study In an Emotion

Tis but a vague, invarious delight
As gold that rains about some burled king.

As the fine flakes,
When tourists frolicking
Stamp on his roof or in the glazing light
Try photographs, wolf down their ale and cakes
And start to inspect some further pyramid;

As the fine dust, in the hid cell
Beneath their transitory step and merriment,
Drifts through the air, and the sarcophagus
Gains yet another crust
Of useless riches for the occupant,
So I, the fires that lit once dreams
Now over and spent,
Lie dead withinfour walls
And so now love
Rains down and so enriches some stiff case,
And strews a mind with precious metaphors,

And so the space
Of my still consciousness
Is full of gilded snow,

The which, no cat has eyes enough
To see the brightness of.



IMAGEN:  El coreógrafo Haral Kreutzber, en la lente de Annemarie Heinrich (1947)





sábado, 20 de abril de 2019

HOMENAJE A SEXTUS PROPERTIUS - DIFERENCIA DE OPINIÓN CON LIGDAMO






































V- 2

Aún me preguntas a cuenta de qué escribo tantos poemas de amor
Y de dónde llegó este tierno libro a mi boca.
NI Calíope ni Apolo han cantado estos temas en mi oído,
mi genialidad no es sino una muchacha.

Si con sus marfileños dedos pulsa una melodía en la lira,
           la observamos hacerlo.
Con qué facilidad mueve los dedos; si le cae el cabello por la frente,
si camina con un viso de Cos, con un susurro de paño teñido,
hay todo un volumen en tal tema: si sus párpados se hunden
en el sueño,
hay nuevas tareas para el autor;
 y si juega conmigo sin camisa,
         construiremos muchas Ilíadas.
Y con cuanto diga haga
         devanaremos largas historias de la nada.

Si los hados me hubiesen asignado todo esto y si, oh Mecenas,
supiese llevar a los héroes a las armas, no lo haría,
ni andaría cantando a los Titanes, ni al Osa
                clavado en el Olimpo,
ni a los arrecifes del Pelión,
ni a Tebas en su antigua respetabilidad,
                  ni al renombre de Homero en Pérgamo,
ni al reino con dos cañones de Jerjes, ni a Remo y su real familia,
ni a los solemnes personajes de Cartago,
ni a las minas de Gales y al beneficio que Mario sacó de ellas.
Recordaría las hazañas de César . . .
                                               como fondo,
aunque Calímaco lo hizo sin ellas,
                                   y sin Teseo,
sin un infierno, sin Aquiles asistido por los dioses,
sin Ixión, y sin los hijos de Menecio y el Argos
    y sin la tumba de Júpiter y los Titanes.

Y mis ventrículos no palpitan por el Cesáreo ore rotundos,
ni por la copla de los abuelos frigios.
Al marinero, los vientos; al labrador le interesan sus bueyes;
al soldado, la enumeración de sus heridas; al pastor, las ovejas;
a nosotros, en nuestra estrecha cama, dar la espalda a las batallas:
cada cual donde pueda, aproveche a su manera el día.



Ezra Pound (Hailey, E.E.U.U., 1885- Venecia, Italia, 1972)

(Traducción de Jesús Munárriz y Jenaro Talens)



Homage To Sextus Propertius 

V-2

Yet you ask on what account I write so many love-lyrics
And whence this soft book comes into my mouth.
Neither Calliope nor Apollo sung these things into my ear,
          My genius is no more than a girl.

If she with ivory fingers drive a tune through the lyre,
We look at the process.
How easy the moving fingers; if hair is mussed on her forehead,
If she goes in a gleam of Cos, in a slither of dyed stuff,
There is a volume in the matter; if her eyelids sink into sleep,
There are new Jobs for the author;
And if she plays with me with her shirt off,
We shall construct many Iliads.
And whatever she does or says
              We shall spin long yarns out of nothing.

Thus much the fates have allotted me, and if, Maecenas,
I were able to lead heroes into armour, I would not,
Neither would I warble of Titans, nor of Ossa
                                      spiked onto Olympus

Nor of causeways over Pelion,
Nor of Thebes in its ancient respectability,
                nor of Homer’s reputation in Pergamus,
Nor of Xerxes’ two-barreled kingdom, nor of Remus and his royal
family,
Nor of dignified Carthaginian characters,
Nor of Welsh mines and the profit Marus had out of them.
I should remember Caesar’s affairs ...
                                                         for a background,
Although Callimachus did without them,
and without Theseus,
Without an inferno, without Achilles attended of gods,
Without Ixton, and without the sons of Menoetius and the Argo
       and without Jove’s grave and the Titans.

And my ventricles do not palpitate to Caesarial ore rotundos,
Nor to the tune of the Phrygian fathers.
Sailor, of winds; a plowman, concerning his oxen;
Soldier, the enumeration of wounds; the sheepfeeder, of ewes;
We, in our narrow bed, turning aside from battles:
Each man where he can, wearing out the day in this manner.




IMAGEN: Lesbia, pintura de John Reinhard Weguelin, 1878.