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sábado, 18 de julio de 2026
ANTOLOGÍA PERSONAL -Juano Villafañe-
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Regreso al patio anterior
Ella le llevaba sus almuerzos al parque
de un mar oculto en una botella rota
James Joyce se había enamorado de una mujer
Cuando una pared se pinta de blanco
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Juano Villafañe,
Poesía Argentina
jueves, 16 de julio de 2026
NUCA
Selección de algunos Fragmentos
Porque la luz visible acontece haya o no ojo,
así como cualquier tipo de radiación electromagnética
“recarga energías” al traspasarlas a los cuerpos
habitados que alcanza. ¿Hablarle de éxtasis al
anautómata? ¿Éxtasis no incide en forma molecular?
¿Neurona-espejo en aras movedizas del trance?
Si hablar del éxtasis plantea un imposible-po-
sible, es aquél, en todo caso, y apenas ello, a-estatus,
lo que nos habla, los que nos hace hablar (a
veces sin voz o con voces fugacísimas), nos vuelve
hablados, acaso habitados por las murmuraciones
de entidades idas y venidas.
Y si hay un ser de potencias no arrasadas que se
arrastra entre el sonido o la resonancia, entre el
ataque y el eco, ello acontece por mor de este limo,
limar, dado en llamarse conciencia. Conduce susodicha
a la urdimbre exacta entre sonido y silencio;
ambos elementos inseparables, una y misma
materia. Inextricable, pero vibrante. Inabarcable
de un vistazo lienzo pero recorrible diorama a medida
que se sueltan prerrogativas cognoscentes y
pretensiones retentivas. Y en tránsito siempre,
desde el punto del desplazamiento hacia las mil
posibilidades a la redonda, hacia las amplitudes
envolventes al desenvolverse e irradiar ¿imágenes?
¿imágenes verbales? ¿imágenes transpersonales?
¿velocidades imagínales? ¿viajes intermoleculares?
Destellos cenestésicos que enhebra la
nebulosa de la imagen poética mientras se desenvuelve
como una voz que avanza a pesar de las resistencias
doctrinarias del espejo neurona!, con su
historial de adiestramiento. Viene, pronuncia lo
que se le canta y se le ocurre lo que con precisión
le ocurre. Quien ahí se apercibe se precipita, ya se
reencuentra dentro. Recinto deslizante del ser, o,
mejor, del siendo. Ése que se es, no por fatalidad
sino por fuerza del deseo, cuya entrega es entre
todavía y aún, para eclosionar al aunarse, más y
más, en la lumbre oscilante del ser íntegro y ameboidal,
singular-plural, irrepetible y corriente.
(Dicho sea y no de paso: perentoreidad en la denuncia
de ciertos asistencialismos morales pretendientes
a la regulación administrativa de las
energías creadoras, en pos de la producción del
Sentido. Y es que estar es a pesar de la mayusculación
en absoluto, la cual atropella al matiz e instala
premisas pro-mentalidad reprimiendo intuiciones.
Y esto acontece también al filo de las escrituras,
supuestos pensares, intervenciones de/a
palabra. Imperio por ejemplo del discurso sobre
el trance, en vez del trance en cuestión, en que ya
no se sabría quién discursea o si siquiera hay, en
efecto, alguna situación en la que algún discurso
(u oyente receptor del tal) sería útil o medianamente
necesario. Quizá por eso Perlongher hablara,
en su recodo experiencial, de la poesía como
un trance leve, pero al fin y al cabo trance, todavía.
Y es que en la verbalización poética, tan cerca de
la música del sentido y en plena sinestesia, asoman
pensares adiscursivos, racionalidades otras.)
Lo sabe corporalmente quien se manda mudar hacia
potencias germinales. Así sea un momento y
deshilaclie. Pensar y sentir no serán andariveles
separables y que es por eso que puede hablarse de
iridiscencias o dinámicas fluviales —más el vasto
rango del cumplimiento analógico— para referir
todo aquello que acontezca en el punto central y
concéntrico de la nuca, azogue que no se puede
raspar. Se carece de herramientas, las uñas necesarias
para ese rasgueo no son las que crecen desde
el cuerpo maquinizado del autómata social en
funciones, sino en el hondo anonimato de quien
en carne viva se percata, entre las vibratorias generales
y las que puede dirimir, acaso despegarse
del imperativo “realidad = discurso = sentido”.
El trance poético elude plástica, danzátilmente la
tiranía del sentido, pues abóle los dispositivos y
fanfarrias del reconocimiento, ahí donde la socialidad
moraliza —recupera o expulsa— una experiencia
desasida. entonación extática informa
en vez de corroborar. O será que el sentido acumulable
es un sentido de segunda mano, sentido ya
usado, dispuesto a reciclarse para la utilidad de un
sistema funcional. Mientras que el sentido poético
se consumaría en su mismo trance, mucho después
(un desaprender) y por eso bien antes (un
recordar) de la consolidación discursiva. Vibratorias
también a través del tamiz de la escucha flotante
(Didi-Huberman) la cual más o menos reconstituye
su enlazamiento de trazos a la misma
velocidad en que continuamente se desata y deshace.
El desasimiento del trance puede no ser aún
la impersona inopinable y acaso inefable del éxtasis,
pero puede inducir a modos de la confianza en
el estar en que las viejas palabras desgastadas por
el uso recobran su vigencia mágica, en el preciso
sentido de abrir anillado, en la impulsión concéntrica
de un inagotable proceso de despertamiento.
El éxtasis, del que nada se dirá parafraseándolo,
sin embargo se ofrece transrostro diamantino de
lo salvaje (y que no se puede salvar). ¿Cómo se sacude
uno un punto ciego en el centro inagarrable
de la nuca justo cuando hay eclipse del cerebro y
el corazón? La flámula sensorial bombea, la ocupación
indómita de la materia se hace carne y lleva
y trae al continuo desocupante ocupador. Y por
eso el lector del poema puede, cual arcaica novedad,
despreocuparse por las previas del sentido
que tampoco, porque nada más apuntase a alguna
conclusión, sería el ulterior— y conducirse
en pro de una desocupación que favorezca las
emociones misteriosas.
(Del libro homónimo,
Hekht Libros, 2015)
Reynaldo Jiménez
Reynaldo Jiménez nació en 1959 en Limá, Perú, y reside en Buenos Aires, capital de la República Argentina, desde 1963. Ha sido editor y director de la revista-libro y editorial “tsé-tsé” entre 1995 y 2008. Coordinó la colección de antologías “Poesía Mayor” de Editorial Leviatán entre 1997 y 2001. Integró consejos editoriales de plataformas-e y revistas en soporte papel de Argentina, Brasil, Estados Unidos y Perú, así como colaboró con artículos y poemas en decenas de publicaciones gráficas y electrónicas de América y Europa. Participó en festivales y diversos eventos realizados en Argentina, Perú, Chile, Paraguay, Brasil, Costa Rica, México, Ecuador, Uruguay, Venezuela, Estados Unidos, España y Alemania. Ha sido traductor de numerosos poetas brasileños y responsable de una veintena de antologías y muestras poéticas. Fue incluido en ediciones colectivas y antologías (“Medusario. Muestra de poesía latinoamericana”, “Antología crítica de la poesía del lenguaje”, “Pulir huesos. Veintitrés poetas latinoamericanos”, “Nosotros, los brujos. Apuntes sobre arte, poesía y brujería”, “Jinetes del aire. Poesía contemporánea de Latinoamérica y el Caribe”, “Divina metalengua que pronuncio. 16 poetas transbarrocos 16”, “Déjalo beat. Insurgencia poética de los años 60”, etc.). Se editaron dos antologías de su obra poética: “Shakti”(selección de Claudio Daniel, 2005) y “Ganga”(selección de Andrés Kurfirst, 2006). Publicó —además de libros ensayísticos (“Por los pasillos”—incorporado en el volumen “¡Kwatz!”, compartido con Ricardo Gilabert—, 1989, “Reflexión esponja”, 2001, “El cóncavo. Imágenes irreductibles y superrealismos sudamericanos”, 2012, “Informe”, 2014, “Nuca”, 2015; con Reedición y ampliación en 2026: NUCA, , ETC., por la Ed. Libros de la Resistencia, “La inspiración es una sustancia, etc.”, 2016, “Intervenires”, 2016, “Arzonar”(2018), entre otros)— desde 1981 los siguientes poemarios: “Tatuajes”,“Eléctrico y despojo”, “Las miniaturas”, “Ruido incidental / El té”, “600 puertas”, “La curva del eco”, “La indefensión”, “Musgo”, “Sangrado”, “Plexo”, “¿Cómo llamar a un tigre?”, “Esteparia”,“Piezas del tonto”, “Funambular”, “Ello inseguro”, “Antemano” y“Olla de grillos”.
(Biografía tomada de la Entrevista realizada por Rolando Revagliatti ) : http://eurasiahoy.com/19052018-reynaldo-jimenez-sus-respuestas-y-poemas/
Pueden LEER todos los poemas del autor en esta Biblio.: AQUÍ
martes, 14 de julio de 2026
PARTE DE LA TRAMA
Oh gentilhombre, la vida es breve.
Si vivimos, vivamos
para caminar sobre la cabeza
de los reyes.
William Shakespeare
Me dirijo, en esta forma, a las
individualidades colectivas,
tanto como a las colectividades
individuales.
César Vallejo
sostener
una idea
mientras cae
su caída
cuidar
a quienes
por ella
con ella
caen
pluma
o piedra
en el vacío
iguales
cayendo
quienes
sin ella
no pueden
levantarse
sobre
la sombra
del caer
en nuestro
su cuerpo
de verdad
sostener
cuidar
esa idea
con ella
alzarse
otra
un amor
tardío
por lo tardío
sobre
lo escrito
leído
o dicho
otra vez
dice lo nuevo
desde
el costado
del alma
del pasado
a redimir
sus esperanzas
sus derrotas
¿del desierto
la luz
el horizonte
de las manos
travesía?
un amor
temprano
de lo que fue será
lo nuevo
dicho otra vez
delante
de nosotros
el tiempo a recuperar
del infinito presente
devenir umbral
gramática
del porvenir
Lo que podía haber sido
y lo que ha sido
apuntan a un fin, que es siempre
presente.
T.S. Eliot
no se puede
callar
esa palabra
con sangre
en los ojos
de los niños
que vemos
volar
entre ruinas
no se puede
pronunciar
sin dolor
el grito
ensordece
el alma
una muela
en la garganta
a escupir
sobre el silencio
de antiguos dioses
de los pueblos del desierto
y los nuevos dioses
de la muerte
sobre escuelas
y hospitales
rotos
los cuerpos
los rezos
los huesos
los muros
de las ciudades
derruidas
que no habitan
sino sombras
esa palabra
en silencio
nos pudre
la lengua
el corazón
en su nombre
al decirla
insiste
no se puede callar
Soy una fuerza del pasado…
Vengo de las ruinas.
Pier Paolo Pasolini
ii
en el río
que baja
de su nacer
en tu origen
en su boca
en el mar
sobre su playa
el barro
materia pobre
y pura dibuja
la figura temida
a borrar
¿eliminar
en la oscuridad
su luz?
¿su movimiento?
la historia
de una historia
a contrapelo
la nueva lengua
a conocer
la crueldad
cuadro a cuadro
expuesta
su perversión:
la excepción
permanente
la llaga
de la imagen
que seguimos viendo
Los ríos todos van al mar, y el
mar no se llena; al lugar de
donde los ríos vinieron, allí
vuelven para correr de nuevo.
Eclesiastés, 1:7
Qohélet
iii
de tanto esfuerzo
bajo el sol
¿nada nuevo?
¿un río
que se vuelve
sobre sí mismo?
de lo que se repite
una vez y otra
¿el oído
no se cansa
de escuchar?
¿el cuerpo
de esperar?
en el recuerdo
de las cosas futuras
el pasado
a redimir
tikkun olam
un hacer
de nuestras manos
otro reino porvenir
iv
¿rota
su hermosa
canción rota
en el espejo
donde perdimos
su imagen rota
en las aguas
de un tiempo
que olvida
su devenir?
¿rota en el corazón
de lo que esperanzamos
cambiar?
Ir y quedarse y con quedar
partirse.
Lope de Vega
a veces
escucho
el silencio
de aquel cielo
que compartimos
repito
tu nombre
abreviado
en un susurro
cambiando
otra vez una letra
del sol en vos
cuando huye el día
a encallar
en la noche
hace tanto tiempo
nuestros
corazones
marcando
las horas
de otro lugar
nuestro cuerpo
no tuvo frontera
de uno al otro
dos es infinito
ahora
decimos
nada
es otra vez
una playa
entre piedras
y arena
el sol
que se oculta
en sus grietas
caminamos
al costado
de un mar
de pájaros
en silencio
escuchando
del otro
lo que ya sabemos
no hay lugar
al que volver
juntos
de la mano
bordeando
el paisaje
de una vieja foto
dibujando
el mapa del olvido
Hoy son las manos de la memoria.
Pedro Salinas
al borde
de un río
o un lago
que sigue
siendo
un río
una ciudad
creciendo
desde sus pies
de agua
el presente
de una memoria
a descubrir
un laberinto
donde perderse
y encontrarse
en el amor
de la amistad
del amor
dando vueltas
al volver
y otra vez
dando vueltas
un libro
donde traducir
sobre lo escrito
lo dicho
sobre lo dicho
la pérdida
de sentido
de la pérdida
un giro
un puerto
la música
de un parque
y sus calles
que nos siguen
llevando
a cualquier parte
de todos nuestros días
(Del libro homónimo,
Barnacle, 2026,
Envío de Alberto Cisnero)
Ricardo Ruiz
Ricardo Ruiz (Buenos Aires, 1953) Publicó: “Racimo” (Ediciones Kairós, 1980); “peces del aire” (Inédito, 1980); “Poemas” (Edición del autor, 1982); “otros cantos gallan” (Libros de Navegación,1989); “tristes ruidos furias” (Libros de Tierra Firme, 1990); “huesos de otros vientos” (Ediciones en Danza, 2015); “husos del no" (Barnacle, 2022) y “parte de la trama” (Barnacle, 2026).Formó parte del grupo literario “Kairós” y coordinó talleres de poesía. Participó en la antología “65 poetas por la vida y la libertad” (Abuelas de Plaza de Mayo, 1983); colaboró en las revistas “Xul” y “Casa de las Américas”.
Dirige la revista “Presente Griego” (https: //presentegriego.wordpress.com/).
IMAGEN: RUIZ-Foto Upscaleada
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