domingo, 10 de mayo de 2026

LAS COSAS QUE DIGO SON CIERTAS

 


ESE PUERTO EXISTE (1949-1959)


Las cosas que digo son ciertas


Un astro estalla en una pequeña plaza y un pájaro pierde los 
   ojos y cae. Alrededor de él los hombres lloran y ven llegar 
   la nueva estación. El río corre y arrastra entre sus fríos 
   y confusos brazos la oscura materia acumulada por años y 
   años detrás de las ventanas.

Un caballo muere y su alma vuela al cielo sonriendo con sus 
   grandes dientes de madera manchada por el rocío. Más 
   tarde, entre los ángeles, le crecerán negras y sedosas alas 
   con que espantar a las moscas.

Todo es perfecto. Estar encerrado en un pequeño cuarto de 
   hotel, estar herido, tirado e impotente, mientras afuera cae 
   la lluvia dulce, inesperada.

¿Qué es lo que llega, lo que se precipita desde arriba y llena de 
    sangre las hojas y de dorados escombros las calles?
Sé que estoy enfermo de un pesado mal, lleno de un agua 
    amarga, de una inclemente fiebre que silba y espanta 
    a quien la escucha. Mis amigos me dejaron, mi loro ha 
    muerto ya, y no puedo evitar que las gentes y los animales 
    huyan al mirar el terrible y negro resplandor que deja mi 
    paso en las calles.
He de almorzar solo siempre. Es terrible.



El paseo

Vamos, la luz cambia,
la luz y el viento nos esperan creciendo.
Es hacia la noche donde vamos,
al frescor de la sombra continua,
a beber de los frutos vivos
que penden de ramas increíbles.

Ahora hay tal certeza 
de que un pie sigue al otro 
y el sol y la luna hacen el día juntos 
y el reposo no es terrible.

No es éste el lazo
ni tú eres hoy la presa pequeña.



Divertimento

Playa nocturna
donde el sol llega caminando sobre sus manos, 
fresco, cabalgando como el viejo caballo de la plaza 
lodo de madera y rojo,
como un campanario sobre el mar y sus estatuas, 
claros apóstoles con la boca abierta 
y el paladar negro de tanto hablar con Dios 
y de beberlo en la mañana a verdes tragos,
sorprendiéndolo entre las gaviotas,
porque él es el pingüino macho de ojos salados
o la vieja tortuga
cuyo amor ilumina el bosque.


Y llega el sol
y el dolor en la playa es una mujer con barbas,
el esfuerzo pasado,
y no este piano en la arena
ni Mozart desnudo
como una niña arrebatada y libre
jugando al escondite con su sombra
y con la sombra de todos
y con la muerte
que se deshace en sonrisas en este falso jardín, 
en el único día, 
el inesperado,
el que cae como una manzana sobre la cabeza.



VALSES Y OTRAS FALSAS CONFESIONES (1964-1971)


Historia

puedes contarme cualquier cosa 
creer no es importante 
lo que importa es que el aire mueva tus 
labios

o que tus labios muevan el aire 
que fabules tu historia tu cuerpo 
a toda hora sin tregua 
como una llama que a nada se parece 
sino a una llama



Es más veloz el tiempo

estar en algo 
alguna vez o siempre 
piedra animal hombre 
historia de un color 
sombra veloz en mi pecho 
el tiempo
el tiempo me acosa y me desdice
pregunto
en el aire escribo
con mi lengua escribo
con mis manos y pies escribo
con mis ojos

el amor
una ola enemiga me derriba
junto palabras contra palabras
no creo en nada de esta historia
y sin embargo cada mañana
invento el absurdo fulgor que me despierta
el límite de sombra
la conciencia
la trampa original
el sol arriba
la tierra abajo
al centro el viejo gesto
de un árbol que me agrede
con la inocencia de los arboles
a canción
que atraviesa la nube 
las cosas
caminan bellamente hacia la muerte
la hora se deshace sola
lejos de todo
fulgor y destrucción
aire en la grieta
o agrieta en el aire
ni piedra ni animal ni hombre

la flor señala el crimen 
con callado rubor

nadie ni el mismo tiempo 
se atreve a interrumpir al tiempo




CANTO VILLANO (1972-1978)



Canto villano

y de pronto la vida 
en mi plato de pobre 
un magro trozo de celeste cerdo 
aquí en mi plato

observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia 
aniquilar la luz 
o hacerla

hacerla
como quien abre los ojos y elige 
un cielo rebosante 
en el plato vacío

rubens cebollas lágrimas 
más rubens más cebollas 
más lágrimas

tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente

emparedada 
y el hueso del amor 
tan roído y tan duro 
brillando en otro plato

este hambre propio 
existe
es la gana del alma 
que es el cuerpo

es la rosa de grasa 
que envejece 
en su cielo de carne

mea culpa ojo turbio 
mea culpa negro bocado 
mea culpa divina náusea

no hay otro aquí 
en este plato vacío 
sino yo
devorando mis ojos 
y los tuyos



Persona

el querido animal 
cuyos huesos son un recuerdo 
     una seña en el aire 
jamás tuvo sombra ni lugar

desde la cabeza de un alfiler 
    pensaba

él era el brillo ínfimo 
el grano de tierra sobre el grano 
    de tierra 
el autoeclipse

el querido animal 
jamás cesa de pasar 
    me da la vuelta



EJERCICIOS MATERIALES (1976 -1993)



Casa de cuervos

porque te alimenté con esta realidad mal 
cocida
por tantas y tan pobres flores del mal 
por este absurdo vuelo a ras de pantano 
ego te absolvo de mí 
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa 
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo

tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces la 
asfixia
y el color de tus ojos 
es también el color de mi ceguera 
bajo el que sombras tejen sombras 
y tentaciones
y es mía también la huella 
de tu talón estrecho 
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra para siempre 
la música extranjera 
de los cielos batientes

ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre 
dispuesta a la sorpresa de tus pasos 
a todas las primaveras que inventas 
y destruyes
a tenderme —nada infinita— sobre el mundo 
hierba ceniza peste fuego 
a lo que quieras por una mirada tuya que 
ilumine mis restos

porque así es este amor
que nada comprende y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio 
mezclados como se mezclan los sueños 
hasta ese torpe gris que es despertar 
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos 
y allí te encuentras 
sola y perdida en tu alma 
sin más obstáculo que tu cuerpo 
sin más puerta que tu cuerpo

así este amor
uno solo y el mismo con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
adonde no has de volver



Supuestos

el deseo es un lugar que se abandona 
la verdad desaparece con la luz 
corre-ve-y-dile

es tan aguda la voz del deseo 
que es imposible oírla 
es tan callada la voz de la verdad 
que es imposible oírla

calor de fuego ido 
seno de estuco 
vientre de piedra 
ojos de agua estancada 
eso eres

me arrodillo y en tu nombre 
cuento los dedos de mi mano derecha 
que te escribe

me aferró a ti
me desgarra tu garfio carnicero 
de arriba abajo me abre como a una res 
y estos dedos recién contados 
te atraviesan en el aire y te tocan

y suenas suenas suenas 
gran badajo
en el sagrado vacío de mi cráneo



CONCIERTO ANIMAL (1999)


La muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez

entresaca espulga trilla 
estrella casa alga 
madre madera mar 
se escriben solos 
en el hollín de la almohada

trozo de pan en el zaguán 
abre la puerta
       baja la escalera 
el corazón se deshoja

la pobre niña sigue encerrada 
en la torre de granizo 
el oro el violeta el azul 
       enrejados

no se borran

no se borran

no se borran




La pura letra del mar 
despierta el alma 
el cuerpo duerme todavía

único tono
el agua contra el agua

instrumento cortante
el viento
pulsa el instante

son uno ahora 
mar y viento

no hay reposo

sólo el bélico dúo amoroso 
de vida entrecortada 
de párpados cerrados 
y venas que se agitan 
preparándose




Esta mañana soy otra 
toda la noche 
el viento me dio alas 
para caer

la sin sombra 
la muerte
como una mala madre 
me tocó bajo los ojos

entonces dividida 
dando tumbos 
de lo oscuro a lo oscuro 
giré recién llegada 
a la luz de esta línea

en pleno abismo 
abriéndose 
y cerrándose 
la línea 
sin música 
pero llamando 
sin voz
pero llamando 
sin palabras 
llamando




Distantes y nunca tan próximos 
caminamos sobre una tierra que zozobra 
acostados en ella o simplemente de pie 
sentimos el corcoveo del tiempo

no se trata de llamas temibles
ni de mares ingobernables
en esta tierra la mente y el cuerpo
tienen el mismo vaivén
en el aire que carece de peso
ya que nada es diferente en la memoria
de lo que hemos visto o imaginado

soñamos como vivimos 
esperando sin certeza ni ciencia 
lo único que sospechamos definitivo 
el acorde final en esta vaga música 
que nos encierra

a veces la duda 
explícita como una flor 
con pétalos y señales nos induce 
a girar en nuestros ejes 
a tener sed

a beber entintando labios imaginados 
en el odre más viejo y mortal

lugar oscuro sitio de luz
sería el cielo en el ojo que se mira
en la mano que se cierra
para asirse a sí misma
en lo inmensamente abierto

a la postre como quien cierra un ataúd 
o una carta 
un rayo de sol
como una espada asomará para cegarnos 
y abrir de par en par la oscuridad 
como una fruta asombrosamente herida 
como una puerta que nada oculta 
y sólo guarda lo mismo



FALSO TECLADO (2000)


Es fría la luz

es fría la luz de la memoria 
lo apenas entrevisto brilla con insistencia 
gira buscando el casco de botella 
o el charco de lluvia

tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre el papel
endurecido por el tiempo

así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto

crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve a escribir
hasta el último aliento

sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en la entraña
del animal
que apenas estuvo



Strip tease

quítate el sombrero 
si lo tienes 
quítate el pelo 
que te abandona 
quítate la piel 
las tripas      los ojos 
y ponte un alma 
si la encuentras



Dama de blanco

el poema es mi cuerpo 
esto la poesía 
la carne fatigada el sueño 
el sol atravesando desiertos

los extremos del alma se tocan 
y te recuerdo dickinson 
precioso suave fantasma 
errando tiempo y distancia

en la boca del otro habitas 
caes al aire
eres el aire que golpea 
con invisible sal mi frente

los extremos del alma se tocan 
se cierran
se oye girar la tierra 
ese ruido sin luz 
arena ciega 
golpeándonos

así será
ojos que fueron     boca que decía 
manos que se abren y se cierran 
vacías

distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro hecha nieve
en la fuente     en la tierra
en el olvido

y vuelves
con falso nombre de mujer 
con tu ropa de invierno 
con tu blanca ropa de invierno 
enlutado



El falso teclado

toca toca
todavía tus dedos se mueven bien 
el dedo de la nieve y el de la miel 
hacen lo suyo

nada suena mejor que el silencio 
nuestro desvelo es nuestro bosque

aguza el oído como una hoz

a trillar lo invisible se ha dicho

para eso estamos 
para morir

sobre la mesa silenciosa 
que suena

(Del libro homónimo,
Poesía completa 1949-2000;
Caleta Olivia/Gog y Magog,
2023)
Blanca Varela



Blanca Varela. Poeta peruana (Lima, 1926-2009), considerada la más importante voz poética femenina de su país, en buena medida por la difusión internacional que alcanzó su obra. Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia. Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos. En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971 «Valses y otras confesiones». Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano», después apareció su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada», que incluía los libros : Ejercicios materiales (1993) y El libro de barro (1993); después publicó:  Concierto animal (1999), En 1996 recibió la Medalla Internacional Gabriela Mistral, otorgada por el gobierno chileno a personalidades destacadas de la cultura. Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001 y en 2006 el Premio Internacional de Poesía García Lorca. Recibió también los premios poesía Ciudad de Granada (2006) y Reina Sofía (2007). En 2001, el Círculo de Lectores, de Barcelona, publicó: "El Falso teclado" (Poesía reunida).Sus obras han sido traducidas al alemán, francés, inglés, italiano, portugués y ruso. (BIOGRAFÍA DE ARCHIVO)

BIOGRAFÍA incluida en la solapa del libro "Las cosas que digo son ciertas":

Blanca Varela (Lima, 1926-2009)  Fue poeta, traductora y periodista. Nació en el seno de una familia de escritores y artistas (bisnieta de Manuela Antonia Márquez, nieta de Delia Castro e hija de Serafina Quinteras). En 1943, ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoció a quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo. En 1949, partieron rumbo a Francia. Una vez en París conocieron a Octavio Paz. En 1954, viajaron a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se radicaron en Washington, D.C., donde Varela vivió de hacer traducciones y de eventuales trabajos de periodismo. Fue también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyeron en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela fue secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acudió a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica, además de colaborar en numerosas revistas del Perú y el extranjero.
Libros publicados por Blanca Varela:
Ese puerto existe (1959), Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel - Antología (1986), Canto villano -Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).

Pueden LEER más poemas de la autora Aquí


viernes, 8 de mayo de 2026

CUADERNO DE CANCIONES

 


Una casa con porche
 
o algo así, garage
abierto al lado, fondo verde,
dos ventanas amplias
hacia el portón con rejas
que hacían un breve aunque               
cómodo pasillo que en el centro tenía
la entrada y un foco encendido
por la noche,
y el auto casi siempre estacionado
Baja, sólida, nunca nadie en la vereda
ni en el frente tras las rejas
Al otro día
pudorosamente
tapa ese no cuerpo una pared de chapa



Un tipo abre la puertita
al costado
Sale por esa esquina
del volumen goteado del ojo 


Lourdes
 
Las luces del tablero
no me dejan dormir,
me levanto para escuchar
algo que me despierte
y como a esa hora doblamos
en la esquina rosada,
siempre, y tomamos por la diagonal:
los faros la alumbran;
casas que llaman la atención
no sé por qué,
la brasa del cigarrillo,
la cabina, el perfil de todos
haciendo escalinatas
La estanciera que entra al garage,
cada cual prende luces, el pasillo,
la cocina, la perilla del televisor
Al llegar recordamos poco
 
+
  
La noche del globo aerostático
 
Somos lo mismo:
calacas, zorzales, cambistas, mukamas,
los que todavía no poseemos nombre,
sentados alrededor de un líquido sintético y negro,
libertos, en la fresca, salpicados
con porland, lianas de estragón y marcas
de rejas en los rostros;
un conejo en brazos, tuyo, creo verle la risa
girando dentro de una cacerola, detrás de sí
un chorro de témpera opaca;
revistas y tiempos que no irán a funcionar
Hablaban, caminábamos, subías:
la voz mala, nena tu panza contra el cielo vestido,
yuyos mojados haciendo nudos, la fragata,
el búho, la espiral
  
+
  
En sus canciones pensadas va cayendo una hoja
 
Una hoja del gran álamo un día se recostará
sobre su cara:
levanta la cabeza, de la letra que sombrea el dormitorio,
la ventana de calle, el pibe
que pasa por la vereda y se le parece como hormiga
 
—Recuerda —Su novia, el pelo rubio,
las pestañas que se oponen
al ventilador
—antes de que conociéramos a Botticelli
—Ensaya —El profe, con buzo de gimnasia
da pasos largos al acecho bajo las luces                                     
                    del escenario
—Se ve —En la terraza de un edificio
                    que todavía
no es, ya demolieron, o nunca será construido
 
En este momento solo el verano existe,
limbo, vaho, agujero de chapa,
le da las formas que necesita
  
+
  
Desde aquí
 
Carcasa de aire acondicionado
retorcida contra la pared
blanca ahora gris hueso
Encima de ella una manguera
y vueltas de cables
Esa pared separando a los vivos
La mujer que lo miraba como si la afectara
una nube de alcohol, el labio
que va tomando fiebre cuando lo toca
Asomados fondo y reflejo: geómetra,
tizne amarillo, bencina,
pequeña alma,
un cadáver que la sostiene

(Anticipo del libro homónimo,
que será publicado en la revista
electrónica Tōra, próximamente,
gentileza del autor)

José Villa 


José Villa (Martín Coronado, pcia de Bs. As,. 1966)
Escritor y crítico literario. Ha colaborado y organizado numerosos proyectos literarios, entre ellos los sitios digitales PoesíaArgentina (2013-2015) y Atmósfera (2006-2013), y la editorial independiente Ediciones del Diego (1998-2003). En los años noventa dirigió la revista 18 Whiskys. Actualmente es editor del sitio literario op.cit.
(www.opcitpoesia.com/). Se desempeña como corrector de estilo, editor y coordinador de talleres literarios. Entre otros libros, publicó El estilo verdadero (2022), Escombro (2015) y Camino de vacas (textos reunidos, 2007).


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