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sábado, 6 de diciembre de 2008

NO VOLVERÉ A SER JOVEN




















Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.




Jaime Gil de Biedma



Jaime Gil de Biedma. Poeta español Barcelona, 1929- id., 1990).  Miembro destacado de la llamada escuela de Barcelona, en su obra poética recurrió al coloquialismo y a la ironía para destacar asuntos sociales y existenciales. Son notables sus poemarios Según sentencia del tiempo (1953), Moralidades (1966) y Poemas póstumos (1970), reunidos en Colección particular (1969) y en Las personas del verbo (1975). Es autor también del Diario del artista seriamente enfermo (1974) y de Retrato del artista en 1956 (1990); como ensayista, escribió un notable estudio sobre la poesía de Jorge Guillén (1960) y en 1980 recopiló sus artículos ensayísticos en Al pie de la letra. Tradujo a T.S. Eliot y a Ch. Isherwood.




ELEGÍA Y RECUERDO DE LA CANCIÓN FRANCESA

C'est une chanson
qui nous ressemble
KOSMA y PRÉVERT, Les feuilles mortes


Os acordáis: Europa estaba en ruinas.
Todo un mundo de imágenes me queda de aquel tiempo
descoloridas, hiriéndome los ojos
con los escombros de los bombardeos.
En España la gente se apretaba en los cines
y no existía la calefacción.Era la paz -después de tanta sangre-
que llegaba harapienta, como la conocimos
los españoles durante cinco años.
Y todo un continente empobrecido,
carcomido de historia y de mercado negro,
de repente nos fue más familiar.


¡Estampas de la Europa de posguerra

que parecen mojadas en lluvia silenciosa,
ciudades grises adonde llega un tren
sucio de refugiados: cuántas cosas
de nuestra historia próxima trajisteis, despertando
la esperanza en España, y el temor!

Hasta el aire de entonces parecía

que estuviera suspenso, como si preguntara,
y en las viejas tabernas de barrio
los vencidos hablaban en voz baja...
Nosotros, los más jóvenes, como siempre esperábamos
algo definitivo y general.

Y fue en aquel momento, justamente

en aquellos momentos de miedo y esperanzas
-tan irreales, ay- que apareciste,
oh rosa de lo sórdido, manchada
creación de los hombres, arisca, vil y bella
canción francesa de mi juventud!Eras lo no esperado que se impone
a la imaginación, porque es así la vida,
tú que cantabas la heroicidad canalla,
el estallido de las rebeldías
igual que llamaradas, y el miedo a dormir solo,
la intensidad que aflige al corazón.

Cuánto enseguida te quisimos todos!

En tu mundo de noches, con el chico y la chica
entrelazados, de pie en un quicio oscuro,
en la sordina de tus melodías,
un eco de nosotros resonaba exaltándonos
con la nostalgia de la rebelión.

Y todavía, en la alta noche, solo,

con el vaso en la mano, cuando pienso en mi vida,
otra vez más sans faire du bruit tus músicas
suenan en la memoria, como una despedida:
parece que fue ayer y algo ha cambiado.
Hoy no esperamos la revolución.Desvencijada Europa de posguerra
con la luna asomando tras las ventanas rotas,
Europa anterior al milagro alemán,
imagen de mi vida, melancólica!
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos,
aunque a veces nos guste una canción.



Jaime Gil de Biedma (Barcelona, España, 1929 -Id., 1990)





DEL AÑO MALO


Diciembre es esta imagen

de la lluvia cayendo con rumor de tren,
con un olor difuso a carbonilla y campo.
Diciembre es un jardín, es una plaza
hundida en la ciudad,
al final de una noche,
y la visión en fuga de unos soportales.

Y los ojos inmensos
-tizones agrandados-
en la cara morena de una cría
temblando igual que un gorrión mojado.
En la mano sostiene unos zapatos rojos,
elegantes, flamantes como un pájaro exótico.

El cielo es negro y gris
y rosa en sus extremos,
la luz de las farolas un resto amarillento.
Bajo un golpe de lluvia, llorando, yo atravieso,
innoble como un trapo, mojado basta los cuernos.



Jaime Gil de Biedma (Barcelona, España, 1929 -Id., 1990)