Mostrando entradas con la etiqueta Mariela Laudecina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mariela Laudecina. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de noviembre de 2019

PIDO UN CAFÉ


























Pido un café
mientras
voy hasta los libros de bolsillo
Un hombre frente a Philip Roth
toma Engaño
Hago lo mismo
y salta la pregunta
Es un canguro tierno, precioso
Te escribo un mensaje
Pedís un poema
Abro el libro de Roth
—¿Cómo se llama esto?
—Pues no sé ¿Cómo lo llamamos?
—Cuestionario sobre escaparnos juntos.
—Cuestionario sobre escaparnos juntos que tienen los amantes maduros.
—No eres madura.
—Claro que lo soy.
—Me pareces joven.
—¿De veras? Eso tiene que aparecer en el cuestionario.
Cierro el libro
y vuelven a mí tus iluminaciones profanas
Ahora, vos y yo
hacemos equilibrio en un filamento
¿El canguro?
Ellos
aparecen en forma de interrogantes
Me voy del bar
a comprar pastillas
las que permiten funcionar en el mundo
Un león
espera a la salida
voy a ser devorada
Ellos
aparecen en forma de respuesta.



MI CORAZÓN NO PUEDE NO

Mi corazón no puede no
ser un regalo
Y vos, cristal
en donde sueño agazapada
y huyo de las estafas del amor
Si fuera del club de los observadores de nubes
diría que no es el rebaño que anuncia lluvia
Son cúmulos
Aurora boreal que porfía
el aguacero inesperado que ahoga la confianza
Entrega
que se diluye en el cielo encarnizado
No sé de lo poco
Sé de lo excesivo
y puedo ser nube pasajera
volverme naranja en la oscuridad del día
Rayo que te parta en medio de la ciudad
Y no me olvides
Y no me olvides.

(De: Luna de escorpio, libro inédito;
Poemas tomados de la revista Op.Cit.:
 Mariela Laudecina



Mariela Laudecina, nació en Mendoza, en 1974. Reside en Córdoba desde 2002. Publicó:  "Girar hacia el oeste" (2000) Universidad Nacional de Cuyo; Hacia la cavidad (poesía +música - 2006).   Ciruelas (poesía 2007) Ambos por Llantodemudo Ediciones. Intiyaco (poesía 2009) Ediciones Flor de cardo. "El cielo es para los ángeles" (novela breve 2009 por Textos de cartón Reedición 2014 por Borde Perdido). "Tomo las decisiones con los pies" (poesía 2011). "Perfume de jarilla" (poesía 2013), ambos por llantodemudo. "La culpa es del sueño" (poesía 2015) Editorial Yaugurú y El bosque de las mujeres amadas, Córdoba, Editorial Buena Vista, 2017 Integró la antología poética A  solas con todo el mundo (2007). Participó en la muestra de Poesía y Pintura erótica organizada por el Consejo Provincial de la mujer (2008). Es cantante y enseña a bailar tango. Coordina talleres y clínicas de poesía. Es directora de la colección de poesía Mambo Nicanor de la Editorial Buena Vista. Administra el blog El Deseo de ser Volcán. Narrativa: El cielo es para los ángeles (novela), Córdoba, Textos de Cartón, 2009; Córdoba, Borde Perdido Editora, 2014





viernes, 26 de junio de 2015

LA CULPA ES DEL SUEÑO
















Extraigo del ombligo
una pelusa iridiscente
la uso como lámpara
Ridícula decís
y prendés la luz
Te pego con el libro en la cabeza
no te duele y me encabrito
La pelusa rueda 
Me duele el estómago
Tengo una revelación
La pelusa no es tal
es nada más y nada menos
que mi voluntad
Si no la recupero
mañana no me levanto.


Una vez tuve dos penes
Sufrí porque soy mujer y no los quería
No tenía idea de cómo habían crecido
en cuánto tiempo
Al costado de mi vagina
colgaban como chorizos
Me tranquilicé, sabía que podía operarlos
Freud se equivocó. No nos falta nada.



Salen de mi boca lianas vibrantes
envuelven a los niños
que juegan en la plaza
a sus madres, a un perro
al chico que vende praliné
Son lianas afinadas en do
Los niños bailan
el perro canta
y de la tierra brotan flores
La música cura.



Mamá le dice a C:
a los hombres no les gustan las mujeres gordas, las prefieren delgadas
Papá le pregunta si tiene novio, ella dice que no
Deberías bajar un poco de peso, vuelve a interferir mi madre
No me importa, contesta C
puedo tener de novio a un árbol, a las nubes 
a un gato, a la mesa, a la silla, a una licuadora
y mientras dice esto baila
Papá se ríe.

De: La culpa es del sueño
Editorial Yaugurú, 2015 


Mariela Laudecina (Argentina; Mendoza  -Córdoba)






miércoles, 24 de junio de 2015

TOMO LAS DECISIONES CON LOS PIES


Me presenté en un taller de escultura
El aviso decía:
Se necesita ayudante
con o sin experiencia
El me hizo
una prueba
Sacó de un cajón
una chapa cincelada
Y me dijo
¿Qué ves?
El mar, respondí.
Perfecto. Estás contratada.


Tomo las decisiones con los pies
El color de la nieve es según el lugar
aunque parezca raro
Todo músculo es música
por eso bailo
Me hace triste la fisiología.


Hablar de lo que sea, es un lujo
Despilfarro a veces
Inmóvil, hablo del hacer
El pasado y el futuro
están construidos con palabras
El presente es mudo.


Australiano, 40 pirulos.
Ojos azules y piel dorada.
Lo conocí pidiéndole una lapicera
Se hospedaba en el hotel de la esquina de casa
Me invitó a salir como pudo
Sabía poco castellano y yo poco inglés
Pero nos entendimos;
                      / teníamos ganas de entendernos 
Fuimos a bailar; bailaba bien 
Nos besamos
A las seis nos fuimos a desayunar 
y después lo acompañé al hotel 
Me invitó a subir, y subimos; pero a la terraza 
Esperaba sexo 
Erré
Me masajeó los pies un largo rato sin hablar 
Permanecí callada 
hasta que repitió que quería
                             / conocer el Himalaya 
Andá, le dije
Al otro día me dejó flores con mamá 
y una tarjeta con un poema 
que hablaba del viento en mi pelo 
Fue el primer y el único ramo
                                    / que recibí en mi vida.


Siempre quise ser como Madonna 
y también, que un hombre me diga 
que soy la chica más linda del mundo 
Me gusta la palabra precipitarse 
La disciplina no es para cualquiera 
Voy a precipitarme, es fácil para mí 
cuando se trata de hacerme daño.



De vez en cuando abrazo a los árboles 
o apoyo la espalda 
y me quedo así un rato 
Hay uno, viejo, grueso y muy alto 
cerca de un puente, al que han tuneado 
con fibra negra y caritas felices 
que pareciera ya no querer estar ahí 
cansado de los ruidos y de la mente 
Un día le hablé, le dije que era hermoso 
que estaba al tanto de sus poderes 
y que gracias.



(De: Tomo las decisiones con los pies
Ed. llantodemudo, 2014)


Mariela Laudecina (Argentina; Mendoza  -Córdoba)






lunes, 22 de junio de 2015

PERFUME DE JARILLA

















Al fondo del patio
mi abuela mataba una gallina
Ya la había visto algunas veces
Aunque nunca quiso que estuviera presente
yo la espiaba detrás de los rosales
Fuerte y serena como una guerrera
precisa en cada movimiento
le retorcía el cuello hasta dejarla sin aire
y con un palo de escoba
le ajustaba el pescuezo en el suelo
La cargaba al hombro de las patas
y la desplumaba en agua hirviendo
Nunca sentí pena
ni nada
La saboreábamos al escabeche
y con mis primos
nos disputábamos la cabeza.



ATLÉTICO MAIPÚ

Los domingos juega Atlético Maipú 
Y con la abuela
preparamos el canasto con el mate 
y bizcochos de anís 
El abuelo carga las sillas plegables 
en el baúl del auto 
Le hago acordar de la bandera 
Es una banderita que cosió mi abuela 
de tela brillante azul y amarilla 
Cada vez que nuestro equipo hace un gol 
la agito y salto lo más alto que puedo 
¡Dale Boca campeón! 
me enseñó mi abuelo que grite 
aunque juega Maipú 
que nada que ver 
Lo que pasa
es que Boca es el padre de todos estos 
me explicó 
Y yo 
me lo imaginé como al Espíritu Santo.


En mi caballo tuerto
paseo entre naranjos
El viento sopla
y caen flores sobre mi pelo
Ideal
para que una música de piano
anuncie mi llegada
algo triste
de forastera rompecorazones.



Era un arbusto
redondo
apagado
Parece que hubiera estado ahí
miles de años
volviéndose viejo
esperando el día
en que los puesteros lo encendieran
para cocinar un chivo
o un ternero
Y al fin
ser bola de fuego

perfume de jarilla.


(De: Perfume de Jarilla, ed. llantodemudo, 2013)


Mariela Laudecina (Argentina; Mendoza  -Córdoba)







sábado, 13 de septiembre de 2014

CIRUELAS



El sol me calienta la nuca, el reflejo de un rayo en el papel, hace que el comando superior se equivoque. Stop. Me gusta la vida detenida.


Cuando comprendas que puede ser tu último día en la tierra, pasa por mi casa. Antes, no vale la pena.


No me beses todavía. La respiración es el fuego. Tengo deseos de ser aire.


Lidiar con la bombachita por un rato me ponía irreflexiva hasta obligarlo a desplegar las alas y vapulear lo divino. Esa imagen permaneció en la boca del hombre que miraba desde abajo.


Ahora que lees; sugiero que te pegues a mi espalda, con el libro en una mano y con la otra empezá a bajarte el cierre del pantalón. Las disociaciones me inspiran. Pero cuidado, no te desconcentres.
Si me decís que soy una cereza, un plato de ravioles, porción irresistible de Pasta Frola y hasta un trago de licor de chocolate ¿por qué no me probas arriba de la mesa? Dice mi abuela, que en la cama no se come.



Mariela Laudecina (Argentina; Mendoza  -Córdoba)