martes, 30 de junio de 2020

ÁRBOL SOLO


























Como un camión que llega en medio de la noche
me dejaste las llaves
y cuando yo ya no valía mi hipoteca
te fuiste.
Por madre, una deuda impagable;
por padre, una convocatoria de acreedores
y por todo futuro un terreno baldío
con un árbol de donde cuelga una llanta atada de una soga
y se mece vacía; iba a ser la hamaca de los chicos.
La primera palabra que aprendimos a decir fue nunca.
Partimos de viaje sin lugar de destino
y todo lo que sabemos es que podríamos vagar
en auto por el desierto hasta que la nafta se termine,
hasta que todos los hermosos dinosaurios se hayan ido.



THE NEW ROMANTICS
(Neomarica gracilis)

Enamóranse los que nunca antes
color floral, corola
de fuego bien azul

en lo ártico del cemento y su calor
los descreídos del alba
contemplan esa suave luz que nace

ese puño cerrado en lo verde
se abre una mañana y ves que adentro
habitan como duendes diminutos tigres.



SOBRE TODO A PARTIR DE CIERTA HORA

Sobre todo a partir de cierta hora,
los chicos del rock eran fáciles.

Hoy son hombres de ojos muy abiertos,
quemados por un fulgor desde adentro.
Vasallos del azar, acarician sus radios,
habitan la soledad móvil de sus autos.
No tienen perro si es no absolutamente fiel.
No soportan softwares de código abierto.
De la madre a la muerte van por el vacío.
Se escurren como peces
por entre lo oscuro que los ilumina.

No los agarran más. Han hecho de sus almas
algo que no comparten.



HEXAGRAMA 65: La humedad invernal

Es insobornable esta humedad.
Duelen los huesos en su cincha de cartílago.
No hay sol donde sacarlos a trotar
como cuando el día era bendito.

Que te garúe fino. Que te garúe finito.
Que las agujas precisas de la lluvia
te tatúen el tiempo.
Hasta que venga la lluvia de verdad.

Agua de lluvia que lava sin quemar,
fuego del sol que lava sin quemar,
aire del cielo que lava sin quemar,
pronto estaremos frente a la primavera.

Hagan que todo vuelva a ser como cuando amábamos.


  
Beatriz Vignoli





Beatriz Vignoli (Argentina; Rosario, Santa Fe,  1965). Poeta, escritora, traductora de inglés y crítica de arte y literatura. Publicó los libros de poesía:  Proesía (Rosario, 1979), Almagro (EMR; Rosario, 2000), Viernes (2001), Itaca (Rosario, 2004), Soliloquios (Huesos de Jibia, Bs.As., 2007), Bengala (Bajo la luna, 2009) , Lo gris en el canto de las hojas (Baltasara Editora, Rosario, 2014 y Árbol solo (Iván Rosado, 2017), de donde fueron tomados los poemas publicados. Publicó las novelas: Reality (EMR, 2004);  Nadie sabe adónde va la noche (Bajo La Luna, 2008); Molinari baila (El ombú bonsai, Rosario, 2011); Es imposible pero podría mentirte (Homosapiens, Rosario, 2012); aparte una crónica que fue llevada al cine y un par de libros de relatos. Desde 1991 colabora en el suplemento "Cultura y contracultura" del diario Rosario 12; fue crítica de arte en el Buenos Aires Herald y curadora de numerosas exposiciones de arte.  Coordina talleres literarioas.  Contienen poemas suyos varias antologías, entre ellas Señales de la nueva poesía argentina (Llibros del Pexe, Gijón, 2004), Los poetas interiores (Amargord, Madrid, 2006) y Viernes (Bajo la luna nueva). Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas






domingo, 28 de junio de 2020

LA NATURALEZA DE LAS HORAS

















EN LA MAQUETA DE LA CASA


Lo que se ve a través del vidrio
parece un cuadro.
También ella
sentada de este lado
en la maqueta de su casa
puesta con una pinza, con cuidado
para que no se mueva lo de alrededor.
De este lado, ella
es el cuadro.
No hay calma asegurada.
Con una sola chispa
se incendiarían
las maderas resecas
del cuadro.



No sé de donde viene
esta contentura diminuta,
tan privada.
Un envión y al sentarme
me sorprendo, otra vez
mirando mi pie descalzo.
No sé por qué
justo cuando sale entre las sábanas
a punto de apoyarse
en el suelo tibio
de madera.



Los demás ya dormían.
Ponías hojas de menta recién cortada
en el jarro de aluminio y la bombilla
para las dos.
Era ese el té que me dabas.
Por un rato tenías hija
aunque no fuera
mapuche,
manos de piel de cartón
en el agua helada
Clarisa Namuncurá.



EN LA TERRAZA

Las mariposas se atontan cuando comienza el otoño.
La mayoría son blancas, lecheras las llaman.
El sol pesa, llega como una niebla.


Finas mariposas del otoño
que está llegando
traen un aire celeste
la siesta de marzo.
Las flores color de la sangre
bajo la parra
aprietan el vuelo del colibrí
con su parte de arco iris
en el pecho.
¿Acaso tiene
una isla de poesía
en la cabeza
imposible de decir?
¿Quién sería si no pudiera aislarse
con este lápiz en la mano de escribir?
Las palabras ruedan
bichos bolitas
ruedan por la siesta
todavía.
La naturaleza de las horas| 29
Con una mota de polen
para el jugo que viene a buscar,
espero al colibrí.
Quiere atravesar
la ventana.



EN COMPAÑÍA

¿Sueña? ¿Está despierto?
Estiro la mano hacia él,
siento la piel tibia, es el tacto.
Ignoro sus fantasías.
Ahora que él también
se ha desvelado
no le cuento mis obsesiones
de la madrugada,
él no las sabe.
De noche
somos dos desconocidos.
Estiramos nuestros brazos
y se instala una corriente
de piel a piel.
Es el tacto, que nos protege
para que de noche
sigamos desconociéndonos.



Ayer
vimos el atardecer en el mar.
En el cielo de tormenta
el sol
daba su luz a retazos
color cáscara de almendra
sobre la duna.
Los dos la vimos.
Vimos la sombra del tamarisco
muy acostada
la ondulada serigrafía que dejó el viento
en la arena.
El sol daba su luz.
Los dos,
cada uno en su silla.



¿QUÉ ES LO QUE SUBE Y BAJA?

¿Qué es lo que sube y baja,
va y viene,
fluye, se expande,
se contrae,
sale y se esconde?
La intensidad de las miradas,
el brillo de los ojos,
el color de la voz,
la calidez de las manos
y todo lo contrario.

Mirarse a los ojos de verdad
penetrar ese túnel de la retina.
Hundirse
y sentir que en ese momento
no estamos solos.
Mirarse a los ojos
como internarse en el mar.
Después
escapar hasta la orilla.


(Del libro: "La naturaleza 
de las horas",
envío de la autora.) 

 Ana María Grandoso





Ana María Grandoso. Nació y vive en  Carmen de Patagones, Provincia de Buenos Aires, en 1946. Actualmente vive en su ciudad natal. Comenzó a mostrar sus textos y a participar en concursos, cuando ya pasaba los 50. En 2004 aparecieron dos cuentos en la revista libro El Camarote  nº 3 de Raúl O. Artola. En 2005, primera mención en el Certamen Nacional de Narrativa,  Editorial De los Cuatro Vientos auspiciado por el Banco Credicoop con el cuento “La blusa de batista”.Jurado: Sylvia Iparraguirre,  Juan Sasturain y  Alberto Laiseca. En el 2009 edición de un libro de poemas  que es parte de un libro colectivo titulado “Cinco Poetas .Carmen de Patagones”, Ediciones El Camarote. En 2013 primera  mención Premio Bienal Federal Consejo Federal de Inversiones, categoría cuento, obra “Mudanzas” luego titulado “Vamos al baile…”.Jurado: Vicente Muleiro, Samuel Bossini y otros por las regiones del país.  “Vamos al baile y verás”, novela, Ediciones Ruinas Circulares, 2014; y La naturaleza de las horas (Vela al viento, Ediciones Patagónicas, 2018). Inéditos: poemas y relatos breves. Integra desde 2006 el grupo “Primer Borrador” que reúne a escritores de la comarca Patagones-Viedma.





sábado, 27 de junio de 2020

FUERA DE JUEGO











UNO- La que pone la mesa

I

Hay en cada cosa
un aire
de la infancia
apretado
consumido
condensado
que no alcanza.


II

Sobre la cabeza
sujetando una cola de caballo
esa hebillita de carey negro
refleja a la que era
cruzando la puerta
de un café
sobre la mesa
un par de guantes negros
quién si no ella.


VI

Cose un pajarito una hebra
arma su nido
desde mi mesa de escribir
lo veo
¿podrá mi mano torpe
tejer un nido
colgar un verso
que abrigue?


X

Entre el norte y el sur
mi corazón de pensar elije
cortar el camino
saltar
el cerco
arrimar la silla
al borde mismo
acariciar la soga
pero me acuerdo
que hay ropa para tender
las papas en el fuego
tendría que comprar broches
pagar la boleta de la luz
escribir unos poemitas
llamar a mi amigo
hablar de libros
y hacer de cuenta
que nada ha sucedido.


XIII

Existe un tipo de voz
que nada dice
vacía
sólo ruido
adentro de la voz
la nada
o algo peor.


XVI

Nada se puede repartir
con más facilidad que la miseria
hagamos entonces
lo posible
tiremos frazadas en las calles
platos de sopa en los umbrales
zapatos chuecos
agujereados
en los cordones
sillas desfondadas en las veredas
y si se puede
algún libro de poesía
para creer
que no todo está perdido.



DOS: Las González

V

Busca una boca
para poner en ella la lengua
no es beso lo que espera
es
otra cosa
habla
suave
para no despertar
la fiera
habla
suave
mientras la mano
traza firme
la línea recta
que corta su mirada.


IX

En el sillón del que me revuelve
la cabeza
dejé
una piedra
a propósito
grande
brillaba
pero no la vio
quedó ahí
reflejando una escucha
una palabra
mi corazón de pensar
no se detiene
y nombra despacito
en su latido
al poeta que ya no tiene
desierto
ni flor
que lo acompañe.



TRES: No se salva nadie

IV

Sólo aquella que en su tristeza contó los elementos
sabe que
moviéndose
de a poco
puede sacar su mano afuera
y encontrar
un borde
allí
para quedarse.


VII

Mi perro se parece al perro de Robert Creeley
lo descubrimos con mi amigo poeta Fritz en la foto
de la tapa de su antología.
Hasta allí
llega la semejanza.
Creeley escribía unos poemas magníficos
hablaba del amor que llega quedo
de las viejas maneras de ser hija o mujer o esposa.
Decía la palabra "dulcemente" sin pensar en que las traducciones
cargarían con un adverbio que cambia el clima
 de un verso para siempre
él tenía un perro mejor era más feliz
o comía otros huesos
no sé
yo me siento acá
y escribo
mientras mi perro olisquea
las plantas
y no puedo decir nunca nada que tenga
la consistencia de los restos del azúcar
en el fondo de la taza de café.



(Del libro: Fuera de juego, 2017/2018,
inédito,gentileza de la autora)

Liliana Campazzo



Liliana Campazzo, nació en Buenos Aires, en 1959. Vive en la provincia de Río Negro desde 1976. Docente, de nivel medio, coordinadora de talleres de escritura, talleres de Educación por el Arte, talleres de promoción de la lectura. Durante los años 1989 a1995 fue coordinadora del Plan de Bibliotecas Viajeras de la provincia de Río Negro, realizando todo el recorrido de la Línea Sur con material de lectura y títeres. En el año 2002,2003, dirigió los cursos de capacitación del Plan Jefas y Jefes de Familias en Bibliotecología y Promoción de la Lectura. En el ámbito privado trabaja en los talleres de promoción de la lectura y escritura que lleva a cabo la librería Don Quijote, de Viedma, por el cual recibieron el Premio La Andariega de la Feria Internacional del Libro en 2001. Escribe e investiga sobre la escritura en la región Patagónica. Obras publicadas: Firme como el acaso,1991;  De no poder- Feminaria revista de Creación para Mujeres 1992. Las Mujeres de mi casa-, Chile 1998. Quieta para la foto-Buenos Aires 2003. Las voces de escritoras de la Patagonia- Ensayo, Chiloé 2004- Yuyo Seco, 2006. Artículos sobre Literatura y Arte en revistas de Argentina. También es artista plástica. Poemarios: Escritos en el vidrio, Llanto de mudo, 2007;  A boca de pájaro, Vela al viendo, 2012 y Poemas del aire, un libro Clase B, Vela al Viento, 2017.




jueves, 25 de junio de 2020

FATEBENEFRATELLI

















Ni historia en común
ni apellido
cohesionan
nuestros cuerpos
ante su mirada
somos
irreparablemente
enemigas

él se esfuerza
por asignarnos
opuestos lugares
bella/inteligente
sana/delicada
simpática/antipática
repartiendo en partes
iguales
sólo queremos estar
del otro lado
a su lado
en su reino sin hijos varones
los celos son
un fenómeno animal
no mueven a represalias
sino a pequeñas venganzas
tolerables castigables revertibles.

con las manos sobre los ojos
los codos sobre la mesa
lloro y borro mis lágrimas
las pequeñas venganzas
se filtran
bajo mi pesado caparazón
tiemblo de frío
cantami o diva
del Pelide Aquille
l’ ira funesta
repito repito repito
la impotencia
se afirma
sobre los grandes poemas.

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¿En qué binomio
busco refugio?

Una cadena infinita
me ata
de manos y pies
romperla
me es imposible

fui enhebrada
en oposiciones binarias

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El italiano sotterato
saca sus manos
esqueléticas
de abajo de la tierra
cuando mi inestabilidad
mi dolor o mi rabia
alcanzan
las yemas de mis dedos
non sono bestemmie
puerili per casi comuni
es el río rompiendo el cauce
che straripa
portando via con sé
la decencia contenida en el español
aprendido.

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Jovanotti suona e suona
todas sus palabras de amor
son suaves dulces acariciables
pienso en usarlas
para mis poemas
sei sostanza dei giorni miei
sei sostanza dei sogni miei
las escribo las transcribo
las miro las repito
la lengua de mis fantasías púberes
retumba en mi mente
me entontece
y no llega
no llega hasta mi mano
como si gota tras gota
ella
destilara un veneno secreto
que paraliza mi escritura
que disuelve mis palabras de amor
toxicidad reactiva
aún en el cuerpo de mi español.

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Bajan de los barcos
son muchos hombres
pocas mujeres
bajan
la cámara enfoca la dureza
de la mirada
mientras la voz
del corresponsal invisible
tiembla de humanidad
alojar o desalojar
a las masas
llegando en oleadas

la tele
como púlpito
de un nuevo sacerdocio
amor entre estos hermanos que somos
unión de estos hermanos que somos
sin ellos
los migrantes
¿por qué ya nadie
dice
inmigrantes?
bandadas de pájaros
estruendosos descienden
se ofrecen a la caza
antes de volver a partir
hacia lo lejos de aquí
yo soy
inmigrante
yo soy
emigrante
pájaros negros
se apoyan contra
la cabina telefónica
sobre la línea
que corta la posibilidad
de la llamada
aislan
las familias y sus males
tras los postigos cerrados
una migración
desbandada.


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En esos días
en que este ahogo se expande
como aceite
resbalo sobre mí
caigo sobre todas las cosas
me enchastro de llanto oscuro

en esos días
quiero que tus manos
me toquen y me lleven
así, sucia y viscosa
a volar en alfombra

quiero detenerme
sobre el mar
a la altura de tu respiración
tocar el agua
saborear la sal en mis labios
mientras il mistrale me despeina
y vos
me besás el cuello.
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Mi lengua materna
no es la lengua
de mis hijos

con palabras inquisidoras
queman mi piel
escupen sobre mi voluntad

negarles el futuro
circunscribirlos a la pobreza
de una sola lengua

balbuceo:
yo quise traducir
una madre absurda

sus risas llenan
la habitación de sentencias
sobre la transmisión

no se traduce
la voz
que se ancla en la lengua

ellos no hablan
mi lengua materna
hablan un ser
traducción.



(De: Fatebenefratelli  Barnacle, 2020,
Gentileza de Verónica Vega)
Vanna Andreini



Vanna Andreini, poeta argentina, nacida en Padova, Italia, en 1970. Es Licenciada en Letras (UBA), traductora y profesora de italiano. Publicó: Bruciate/Quemadas (Editorial Siesta,) Monterinc (Ediciones Vox, obtuvo un subsidio de la Fundación Antorchas), Sirenas en la cama (Ediciones Gog y Magog), Salud Familiar (El ojo del Marmol, obtuvo una mención del Fondo Nacional de las Artes) y Fatebenefratelli (Barnacle). Trabajó para el Instituto Italiano di Culturay la Universidad de Bologna.