martes, 11 de septiembre de 2018

MAREA






















Sé cómo es mi corazón
desde que tu amor murió:
es como una meseta hueca
que contiene un pequeño charco,
         dejado allí por la marea,
un pequeño y tibio charco,
secándose desde el borde.



Edna St. Vincent Millay (E.E.U.U.,Rockland -Maine-, 1892 – 1950)

(Envío y traducción:
Marina Kohon)

I know what my heart is like 
      Since your love died: 
It is like a hollow ledge 
Holding a little pool 
      Left there by the tide, 
      A little tepid pool, 
Drying inward from the edge.



IMAGEN:  Dánae (2004), pintura de Alfredo Prior.





domingo, 9 de septiembre de 2018

EL BAR DE LA AVENIDA 33







































LA DESPEDIDA DE LOS LEJANOS

Intenté abandonarte veinte veces al día,
observando tu amanecer en la resaca,
en los timbres desconocidos
y en la estupidez de los sillones
que esperan y revuelcan.

Me provoqué
recogiéndote
chocando los vidrios de mis venas,
aislándote de ti y de mí
en un parque de memoria.

Este año será rápido
como las sortijas de un matrimonio espeso
y la lluvia de un sol indeciso:
sin evidencias que me motiven

Me dueles en el fondo de la garganta
donde el ruido es un sarcasmo
y la vida una sombra que espera

Te lloro cuando me esperas en la oscuridad
y no puedo verte.

Me hiero soñando tus manos en los bares,
tu gabán negro
y cabello desordenado

Pesan los restos de mis cuencas
y soy incapaz de llamarte.

Ya nos yace la despedida,
mis pulmones se han abierto
en este frío que quiere volarse con ellos,
pareciera una propagación atrevida
donde retumban sus alas de óxido.



EL SECRETO DE LOS AMANTES

Te escondí en un cuartito del closet,
asomé mis manos en tu cuerpo
para sentirte gemir
y ahogarte en mi boca.
Tu respiración se fue mezclando
como una mecha a punto de disolverse.
Tu risa de cautiverio me inquietó;
el tiempo y mis dedos se apresuraron
en hundirse en esa carne de sudores y caos.

Te reviví en el piso frío y quise retener
ese espacio ardiente de la memoria
donde cubrí tus ojos exaltados.
Quise que no acabaran tus sombras
ni tus cautos pasos del espacio que te redujeron
en la medida que te succionabas indecible adentro.

Te di pocas pistas para que no te movieras en un espejo de infinitos.
A escondidas nos duchamos el uno del otro,
imaginé tu cuerpo y te imaginé observando el mío
reinventándote inevitable
Te escondí ese día que no soporté alejarte
Te escondí tanto que no pude reconocer los saltos
de esa distancia que palpitaba fúnebre.



LA MESITA DEL CENTRO DEL BAR DE LA AVENIDA 33

La mesita de centro espera a media luz,
erguida y elegante en ansias
como si estuviera en medio de un lago extenso de cruces,
Inmaculada.

Espectadora de recuerdos,
de discursos atrapados,
acompañante de aves perdidas y danzantes,
amante de resucitados con sus nostálgicos protocolos,
desmayados por tanta acrobacia

La mesita de centro del bar de la avenida 33
purga los insomnios sin ponzoña,
remueve los ojos deshabitados en el rito
y cuando aumenta la noche detiene las despedidas
en su íntima música de hirvientes desvelos



LA CÁRCEL DE LAS HORAS

Podrían los desconocidos
mejorar el apetito de tu boca
recorrerme en ti
como hotel viejo y deshabitado

Aparecerme en la madrugada
y después del festín añorar tu refugio
Todos los sonidos se acercan
(no los de adentro)
revisan los rincones
e insectos que se pegan a las almohadas

Me despierto gritando por los abusos del miedo.
Arrullo mis letras de olvido
y apareces en los enjambres de la noche.
Siento que se ahorcan tus delgadeces,
las heridas de tus palabras me retumban en el cuello
y nada me rodea.



BREBAJES VIII

La destreza que te renueva
solo abarca un círculo de ojos alucinados,
un espacio reducido sin ventanales
y juegos adolescentes

Era de esperarse


BREBAJES XIV

Quiero besar la luna de tus cenizas
para que me vuelva el cuerpo perdido en tus labios.
El pasado se enciende en la difuminación del recuerdo
pronunciado...
suavemente



BREBAJES XXII

Perdí todo como una apuesta de dados,
nunca fui buena para eso
Siempre lo que abunda en pocas partículas
hace del corazón una tonada de fuego




(Del libro Homónimo, 
gentileza de la autora)

Sofía Rodríguez García






Sofía Rodríguez García, Bucaramanga (Colombia). Escritora, artista y editora. Ha sido coordinadora de espacios organizativos y de estudios políticos. Defensora de Derechos Humanos y de género; educadora popular; tallerista de literatura desde hace 22 años. Ex Detenida política. Su obra ha sido publicada en antologías, periódicos y revistas  de Rumania, Colombia, España, Argentina, México, Portugal, El Salvador, Chile e Italia. Autora del libro “Cada vez que cobija el fuego ”,  “El bar de la avenida 33”, “No permaneceré más de 40 horas contigo”Obra visual ,  edita actualmente un libro de cuentos ficción.   Realiza producciones de Poesía sin texto, “un licor del meu”: Ha participado en varios festivales en Argentina y en Colombia. Parte de su obra ha sido traducida en rumano, italiano, catalán y portugués.




viernes, 7 de septiembre de 2018

RAROS SENTIDOS




















Amar a una mujer es perder un round
el de amar a todas las mujeres
amar a un hombre es estar sentado en un cine desnudo
con el agua hasta acá y decir
no me puedo despegar del tiempo
esto es lo que yo soy
y no me puedo olvidar que estoy vivo

dejo que el corazón no sea más una camisa de fuerzas

para descubrir quién soy es necesario regresar
en las mínimas lentas variaciones que hicieron la experiencia
el desafío de ser feliz.



Me atrevo a decir que nunca quise a alguien tanto y que después
dejé de quererla, porque aún en calma cuando todo se agitaba
y todo se sostenía, algo se liberaba de mí para volver
a quererla.



Un año odiando todo cambiando los cueritos afilando
los cuchillos lavando los platos un día tendría que escapar atando
sábanas por la ventana
me di la antitánica me froté de aceite me tiré al cemento fresco
del mar
diez brazadas y me dejé llevar por la desesperación
de los brazos de plastilina en busca de sombra del olvido
que ríen y besan
soy lo que el mundo pide de mí me zambullí en esa vida
cambié la mirada
y las cosas cambian sin pedir permiso.



La mesa está servida la fiesta de cada día otra lady Macbeth
que deberías intentar como mezzo dramática y no cantar esas notas
de Do de pecho
con sólo las vocales donde el corazón temblequea tendido
silencioso cuchicheando en sus luces para que la tristeza sea menos
triste
y que todo aquello que vas a decir embellezca la vida.



En el sueño me dijo cambia de morfina o de música y tomé otra
copa
de ginkko de ajenjo y así hasta reventar la mitocondria
en esos ribosomas nos frotamos y tiramos nuestras bombas
su música suave su éxtasis de endorfinas su irrigación sanguínea la
voracidad
de los pensamientos su veneno que le da a la sed su presente
mojado
su cachetazo azul.



 Yo viví una parte de mi vida como un funeral supe que para amar
Hay que estar maduro sino es otra trompada más
en el ángulo
ya sabés que todo es transitorio por eso no querés ser infeliz ahora
se
que soy el que no tiene imagen ni finisterre el que sigue cuando
le entregan estas palabras en la mañana y todo se derrumba todo lo
otro es lo mínimo de mí el mitema el fabulema lo que no terminé
de escribir y mi cuerpo pensó



 Somos nosotros los que construimos nuestro eje alrededor
del cual gira nuestro mundo
esa primera condición que nos marcó
todo lo que a mi mente viene se prende y se apaga
ese velo gelatinoso entre mi tristeza y mi felicidad



porque el mensaje ya fue cosechado



la cuchara entró perfecta  


  

Pablo Queralt

(Fragmentos del libro: Raros sentidos,
Modesto rimba, CABA, 2017,
Envío del autor)




Pablo Queralt. Poeta argentino, nacido en Buenos Aires, en 1955. Es curador de poesía de la Biblioteca de San Isidro.  Fue traducido al catalán y al italiano. Poemas suyos figuran en la antología de poetas jóvenes de Bs as del año 1987 y en otras de poetas argentinos. Tradujo al poeta Yves Bonnefoy. Ha publicado, entre otros títulos: Cansancio de lo escrito (ed tse tse 2001); Un seductor mañana (ed alcion); La flecha de Agustín (ed alcion 2004); Reescritos infinitos (ed alcion 2006); Coca (ed ñasayndi cartonera); Pueblo de agua (ed alcion 2007); Pájaros en palabras (ed testa de Campello); Late (ed huesos de jibia 2008); Crack (ed eloísa cartonera); Pavarotti (ed mate pastor); Poema de la nieve (ed mate pastor 2009), Escribí mi nombre (ed mate pastor 2010) y Ser y ser visto (Zindo & Gafuri, 2015;  Nací en el cine, Ed. De todos los mares, 2018; y Aves del paraíso, que fue publicado en Francia.






miércoles, 5 de septiembre de 2018

REFLEXIONES DE UN CISNE






















Toco
La estrella
En el agua con
El pico
En el cielo



En otoño
Las hojas que suman
Tu caída
Dan el color exacto
De la agonía



Blanco
Deseo

El agua me adormece

Soy parpadeo magnífico
Columpio estático de tu juego



En la profundidad
El agua
Conserva un verano enamorado

La foto se hace nítida
En el fondo de la fuente
Moneda y deseo



Soy un cisne
No un sismo
La belleza
Atribuida por tu corazón
A la línea
De mi cuello
Es nada, agua



Reclinado en el agua
Mi cuello es
Viaje breve de la luz

Da de lleno
En la blanca espesura
Del día



Danza
Aliento de los enamorados
Que ven con el otoño
Caer
El amor

Baile vegetal de la sombra

(La caída es anterior a la hoja)



El agua
Ha lavado la conciencia

No hay reflejo

En mi pluma
Consta toda ausencia



Un beso
En el umbral

Mi casa es tu ropaje

Te vas por el camino
Contenido en una sola
De mis plumas

Se des nuda la distancia



Quien llama a tu puerta
Es un niño sordo
Nudillos buscan
Un sonido
Cuya extrema intensidad
Es el silencio



Puerquito de mis alas
Llévame hasta
La oscuridad

Éste espejo de la transparencia
Destruye mis sentidos



Algo oscuro
Sin
Aparente motivo
Erige un faro
Para aquellos que
Navegamos en la luz



Soy tu cabello
La pluma que alisa
Alivia
La cavidad de tu nuca

En el hueco de tu mano
Que junta la ternura
Hay una fuente
Con un cisne pequeño en su centro



 Hugo Luna


(Fragmentos del libro: Reflexiones de un cisne,
Ed. Al filo de la palabra, Caba, 2017,
Envío del autor)




Hugo Luna. Poeta argentino, nacido en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, en 1959. Escribe y milita en poesía desde inicio de los 80''.  Sus trabajos han sido distinguidos en concursos locales,  nacionales e internacionales. Igualmente han sido publicados en diversos medios; gráficos y de internet.  Parte de su poesía se encuentra editada bajo la modalidad de Edición de Autor y en tiradas reducidas: No Nada Nunca (junto a Alejo Carbonell, 1994); La pluma y su piar (2001); La ventana que mira (2004); En la nieve (2006); Reflejos sobre el zinc (2007); Es tu lengua (ebook 2010 – Editorial Digital LetrasKiltras,  Chile); Solo claridad (2010); A tientas (ebook 2013 – Editorial Digital Letras Kiltras, Chile); Agua bebida de la memoria (2014); El apetito de la belleza  (2015); Antes del pájaro después del pájaro (2016);  y Reflexiones de un cisne -Al filo de la Palabra, Caba, 2017.





lunes, 3 de septiembre de 2018

YO NUNCA TUVE UN NOVIO







































A la memoria de Luisito Ruiz Díaz

estoy leyendo una introducción de fibra
y luminosidad en medio de la cancha de básquet
del Club Atlético Libertador San Martín
y veo a Mariela con sus botitas Topper
que llega caminando desde Rocamora
con una palmera naranja en el flequillo
era dura la negra y yo y... le tenía miedo

ella era la armadora del equipo
iba a los bailes que se amasaban en el club
y las malas lenguas decían que había visto
a tincho carpincho sin disfraz
y a mí me daba envidia
la imponente presencia de la negra

yo era amiga de Luisito Ruiz Díaz y Betiana
el abuelo de ella nos enseñaba a escribir
y se burlaba porque teníamos la letra como pato
sólo mucho tiempo después
supimos lo felices que éramos

Luisito armaba bailes en el claro de luna
sobre el patio cuando yo soñaba con ser
la novia de Pablo Milocco
que tenía un diente de plata y brillaba
sonría tan hermoso desde lejos
con tanta claridad que abría en dos el mundo
con solo doce años

entonces escribí una carta de amor con colorado
de esas que los crayones resaltan los felices
y que siempre llevaba en mi bolsillo

tomé coraje un día de sol y al mediodía
lo esperé en la puerta de la escuela
y se la di como quien te da la vida
en las palabras
él sonrió y entre el brillo de sus labios
me pidió que le obsequiara un beso

yo estaba enamorada y él también
con un beso sellaríamos nuestro amor

así hacen los novios, eso me dijo

demoró cinco segundos
lo que me había llevado meses
de muchos largos días planificar
para que se cayera por el miedo
que luego más de una vez me hizo

lo mismo, el miedo te paraliza
el amor explota dentro tuyo
el chico que te gusta
quiere ser tu novio
y vos la novia de él
nunca pude entender
que parte no entendí
me asusté, soy tan miedosa
y volví llorando por O'higgins
sin la carta sin Pablo y sin el beso

pero ahora que pliego las cejas
y estoy donde todo explota
en una tabla caliente de ajedrez
a veces vertical como candente
donde los símbolos dibujan:
alguna Terminal
en medio de la gente
el tráfico
un silbato
los apuntes
un sol bastante vago
que dos por tres se pierde
con las chicas
la soledad
las cuentas de la luz
del gas
los saldos de tarjeta
el mate
mis enojos
los semáforos que siguen
siempre en rojo
el contorno pintado
de alguna puta sexy
los gatos
los aviones
el vino tinto
el wisky
el humo
los sobrecitos tang
los NO pero en mayúsculas
que incitan un seguí
las madres con sus hijos
los sin padres
las oficinistas
casadas y calientes
los celos y sueños
los poemas sin libros
y alguna vez la flor
al son de los timbales
en fa menor de cumbia
como moliendo uvas
con una gran cadena
moviendo los pies
sobre el paisaje
dirigiéndose todos
y cada uno
hacia un mismo destino:
el de sobrevivir
igual después de 30 años
quiero reivindicarme
estoy tomando el 8
colectivo que te lleva
hasta el barrio Gazzano
a ver si encuentro a Pablo
para dejarle un beso
quizás pueda decirle

que nunca tuve un novio




Marita Balla





Marita Balla nació en Paraná, Entre Ríos, Argentina,  en 1974. Realizó taller literario en el "Taller Itinerante de letras Paraná" a cargo de la Licenciada Graciela Gianetti. Editó "Naranja Ombligo" de Ediciones de la Intemperie, que recibió el Premio Escenario 2007 al mejor libro de poesía editado por autor entrerriano, que otorga diario UNO de Paraná, y "La poesía es un dibujo cualquiera"  de Antología de poesías y dibujos creativos de la región  de la Editorial Fundación La Hendija. En 2011, publicó: "Como una bailarina sobre la luz del agua", en Alción Editora. Dirige el encuentro de escritores del País “Paraná Poesía” en Cien poetas 2008/2009/2010/2016. Parar un ratito para cantar es su último libro, editado por el sello editorial Caballo Verde, de Paraná,  Entre Ríos, en julio del año 2018 y enviado gentilmente a esta bibilioteca.  Pueden contactarse con ella en: maritaballa@hotmail.com. 




sábado, 1 de septiembre de 2018

LA DESLEALTAD






















ACLARACIÓN

No ha sido fácil
ser hija de nadie,
amiga de ninguno
ser solamente yo.

En este mundo.



SANAR
                    A mi Madre

Mamá:
quiero dejar
de ser buena



LA DESLEALTAD

Primero
hay que pararse en la sombra
y sostener su altura.

Hay que quitar todo lo poco
que quede de la luz
buscar en el vacío
la discordia.

Que rebalse de lágrimas
de llanto de ingratitud de rabia.
Hay que ser de mala cepa
caer cerca del árbol
ser lo mismo.

A tu espalda
La misma moneda
peligrosa.

Y entonces
por último clamar,
desenvainar venganza.

Yo también.
Sé dar la espalda.

Abrir los ojos
cerrar la boca
y parir hambre.



QUE CREAS LO QUE DIGO

Podría escribirte un poema
donde las palabras que pronuncio
solamente vos las entendieras,
un poema para vos, en código morse
que yo entiendo que vos sabes hablar,
un código de amor de alguna que otra vida.

Arde un viento en la ventana, lo siento,
en mis oídos, pero está lejos de mí.
Este mundo después de todo
finalmente tiene nombre,
el hambre, la sed, tu nombre
y la sequía, pero no quiere viento.

La soledad abre sus puertas
cada noche, tiene cielo,
cláusulas y abismos.
También la forma del amor
mientras te pienso,
nadie como yo para entender
lo que no viene, lo que no llega.

Entonces resulta que te escribo
por si te dan ganas de leer,
por si te llegan esas inmensas ganas
de que te abrace, agarre tus manos
para siempre, te despiertes conmigo
en la mañana y puedas saber si aún:
te amo.




(Del libro: Parar un ratito para cantar,
 Ed. Caballo Verde, Paraná, 2018,
 Envío de la autora)

Marita Balla (Paraná, Entre Ríos, Argentina, 1974)





IMAGEN: Tapiès - Materia rosada (1991).



jueves, 30 de agosto de 2018

ANIMALES INTENSOS















Carnosa la flor
sobre su jugo posa
su mano animal



las flores se abren
territorio del cuerpo
para estimular



las hormonas de
hembra perfuman todo
íntima selva



adrenalina
el sexo moviéndose
como un animal



planta carnívora
mortal apareamiento
secreción flujos



los animales
intensos caen sobre
el ritual sexual



(Del libro: Parar un ratito para cantar,
 Ed. Caballo Verde, Paraná, 2018,
 Envío de la autora)

Marita Balla (Paraná, Entre Ríos, Argentina, 1974)



IMAGEN: Fotografía de Nobuyoshi Araki




martes, 28 de agosto de 2018

ESTRATÉGICAMENTE LADO "B"






















Quería decir, te amo,
pero no me salieron
las palabras,
yo que las guardo
las colecciono, las escribo
y pensé, la vida, un poco es eso,
las palabras y las cosas
a veces no se cantan,
y otras muchas veces
no te salen,
cuando vos querés.


Así que fui hasta la verdulería
y pedí las mejores frutas,
para adornar la mesa
y puse en ella, un mantel fresco,
de un tono, verde menta,
cosa que se alegren los ojos,
al ver juntos todos los colores,
servidos en la mesa,
y mientras la adornaba,
supuse, que vos,
al verlas tan bonitas,
te daría por tocarlas,
como tocan el amor
los que están ciegos,
saben ver con las manos,
abiertas, amplias,
y ellas solas,
pudieran decirte de mi amor,
y a esta estrategia le puse lado "b".


¡Pero en serio no te rías
                   mirá si pasa esto!
Por eso practico de memoria
como si escuchara un casete de los 80,
pensalo, por un instante, si algún día
nos conociéramos, rompiéramos el hielo,
y de repente comiences a cantarme,
al oído una canción
que habla de tu felicidad,
y yo muy torpe, lenta
me vaya derritiendo,
          quedando sin palabras,
y no pueda decir ni un "yo también".

  
(Del libro: Parar un ratito para cantar,
 Ed. Caballo Verde, Paraná, 2018,
 Envío de la autora)

Marita Balla (Paraná, Entre Ríos, Argentina, 1974)






domingo, 26 de agosto de 2018

UNA VIEJA CANCIÓN











"En comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver"
Sabina & Varona

Estoy en el jardín de casa
entre flores y poesía
veo a mi hermana plantar rosas
que tanto le gustan, no sé si las rosas
o las espinas de las rosas, le digo,
se ríe, pero no me entiende,
ella nunca entiende lo que digo.


Suena en la radio una canción
vieja y pienso en vos,
cuando te conocí, la tarareabas,
mientras ibas por las mesas
llenando copas ajenas
para que otros brinden,
para que otros sean felices.


Nunca entendí como nadie notaba
la tristeza. A mí,
se me partía el corazón
en el contraste.


Y te miraba desde lejos,
porque todo lo que es bello,
no lo toco,
porque tengo terror,
de que se rompa.

Eras un pájaro enjaulado
buscando libertad,
posándose en la rama
negra de la noche,
llenando copas ajenas
para que otros sean felices
y cantabas,
precioso cantabas,
mientras parabas
para descansar.


Y te amé.
Lo sé, no es perfecto lo que digo
pero el amor nunca es perfecto,
tampoco las flores
ni las rosas de mi hermana
o las canciones tristes
de la radio
aunque esto
gobierne mi jardín.


(Del libro: Parar un ratito para cantar,
Ed. Caballo Verde, Paraná, 2018, 
Envío de la autora)


Marita Balla (Paraná, Entre Ríos, Argentina, 1974)