sábado, 14 de junio de 2025

EL BOTE DE PREGAMINOS (1997)


Viola d'amore

A veces el amor se muere,
pero a veces, como un torrente sobre roca porosa, 
desciende en la oscuridad interior de una colina, 
se une a otros torrentes ocultos
para viajar a ciegas como los peces blancos que allí viven. 
Renuncia a un cauce subterráneo 
por la caverna que pasa por debajo.
Sin ser visto, modela la colina,
y, como las cuerdas ocultas de la viola d' amore,
hace que la colina reverbere,
de modo que la gente que allí pasa
se pregunta por qué canta la colina,
se pregunta por qué encuentra pozos.



Gaviotín ártico

El amor tiene que tomarnos desprevenidos 
porque ninguno de nosotros pagaría el precio del amor si lo 
       / supiéramos.
Porque, ¿quién pagará para ser destruido?
La destrucción es tan segura, 
tan evidente.

Mucho más difícil de trazar, 
menos evidente, 
es la segunda vida del amor, 
un huevo de gaviotín, 
revelado y escondido 
en un nido de piedras 
sobre una costa pedregosa.

Lo que parece una piedra 
no es piedra.
Ese pulso vulnerable
que puede sostenerse en la palma de una mano 
puede sobrevivir
para viajar por los océanos más cálidos y helados del mundo, 
sus alas estrechas, 
el latido de su pequeño corazón, 
la distancia entre los polos.



Atención

A veces no hay nada, 
absolutamente nada, 
que hacer sino observar 
y esperar
y dejar que el reloj que divide nuestros días 
nos suelte
hasta que la mente sea capaz
de confiar en la tormenta
de soportar nuestro peso de carne y hueso
de hacerse cargo de respirar
el ritmo de la sangre
un ritmo sostenido
entre dos respiraciones
un llanto de recién nacido
un último resuello.


(De:"No todo termina en un libro"
-poemas 1990-2015-;
Gog y Magog, 2025)
Moya Cannon (Co. Donegal, Irlanda, 1956)

(Traducción: Jorge Fondebrider)




Viola d'amore


Sometimes love does die,
but sometimes, a stream on porous rock,
it slips down into the inner dark of a hill,
joins with other hidden streams
to travel blind as the white fish that live in it.
It forsakes one underground streambed 
for the cave that runs under it.
Unseen, it informs the hill,
and, like the hidden strings of the viola d'amore,
makes the hill reverberate,
so that people who wander there
wonder why the hill sings,
wonder why they find wells.


Arctic tern


Love has to take us unawares
for none of us would pay love's price if we knew it.
For who will pay to be destroyed?
The destruction is so certain, 
so evident.

Much harder to chart, 
less evident, 
is love's second life, 
a tern's egg, 
revealed and hidden 
in a nest of stones 
on a stony shore.

What seems a stone 
is no stone.
This vulnerable pulse
which could be held in the palm of a hand
may survive
to voyage the world's warm and frozen oceans, 
its tapered wings, 
the beat of its small heart, 
a span between artic poles.


Attention

Sometimes there is nothing, 
absolutely nothing, 
to be done but watch 
and wait
and let the clock which breaks our days 
let go its grasp 
until the mind is able 
to trust the storm
to bear up our weight of flesh and bone
to take on the time of breath
the rhythm of blood
a rhythm held
between two breaths
a bright cry
a last rasp.


IMAGEN:  Viola d'amore- Aprox.1720-Alemania.

 Pueden LEER más poemas en entradas anteriores de la autora.




jueves, 12 de junio de 2025

REMO (1990)


Remo

Camina y camina tierra adentro 
con tu remo,
hasta que alguien te pregunte 
qué es eso.

Construye entonces tu casa.

Porque sólo entonces necesitarás decir y saber
que el mar es inmenso e insondable,
que el remo que empuja
contra la ola
y con la ola
es todo.



Eros

Estar contigo, mi amor,
no es para nada como estar en el cielo
sino como estar en la tierra.

Como avellanas 
dormimos
y soñamos vagos recuerdos de una vida 
cuando estábamos arriba, verdes, entre hojas; 
una vida dada
en una época de inmadura inocencia, 
antes de que llegaran tormentas 
y cayésemos,
sacudiéndonos en fríos arroyos,
atrapados en las piedras,
mientras pasaban las bayas, las estaciones.
Luego las corrientes más rápidas, las anguilas, nos desplazaron,
nos impulsaron al torrente,
nos precipitaron con desechos negros de hojas
y nos barrieron
olvidándonos
en el recodo de un río o delta.

Para nosotros, juntos a la deriva,
es el momento en que las cáscaras están listas
para esa delicada ruptura.

La tierra profunda y tierna 
nos asalta con sueños,
nos rompe, 
nos nutre,
mientras separamos 
su propia corteza negra.

(De:"No todo termina en un libro"
-poemas 1990-2015-;
Gog y Magog, 2025)

Moya Cannon (Co. Donegal, Irlanda, 1956)

(Traducción: Jorge Fondebrider)



Oar

Walk inland and inland 
with your oar, 
until someone asks you 
what it is.

Then build your house.

For only then will you need to tell and know
that the sea is immense and unfathomable,
that the oar that pulls
against the wave
and with the wave
is everything.


Eros

To be with you, my love, 
is not at all like being in heaven 
but like being in the earth.

Like hazelnuts 
we sleep
and dream faint memories of a life 
when we were high, green, among leaves; 
a life given
in a time of callow innocence,
before storms came
and we all fell down,
rattled down cold streams,
caught in the stones,
while berries, seasons, flowed past.
Then quicker currents, elvers, dislodged us,
nudged us out into the flow,
rushed us down with black leaf-debris,
and swept on
forgetting us
on some river-bend or delta.

For us, drifted together,
this is the time when shells are ready
for that gentler breaking.

The deep and tender earth 
assails us with dreams,
breaks us, 
nourishes us, 
as we tug apart 
its own black crust.



Pueden LEER más poemas en entradas anteriores de la autora.

IMAGEN: De archivo.



martes, 10 de junio de 2025

Escribo un poema cada día...

 



Escribo un poema cada día,
aunque no estoy seguro si estos textos
pueden ser llamados poemas.
No es difícil, especialmente ahora,
cuando es primavera en Tartu, y todo cambia su forma:
los parques, césped, ramas, capullos, y nubes
por sobre el pueblo, también el cielo y las estrellas.
Si sólo tuviera ojos suficientes, orejas y tiempo
para esta belleza que nos arrastra como un remolino
cubriendo todo con un poético vuelo de esperanzas
donde una sola cosa está asombrosamente resaltando:
el hombre imbécil esperando el colectivo
sacándose las botas de sus pies lisiados,
el bastón y gorro de lana a su lado:
el mismo gorro que tenía puesto
cuando lo viste ese día
en la misma parada a las tres de la mañana
el taxi pasó a su lado y el conductor
dijo: “el idiota se ha tomado unos tragos, otra vez “


Jaan Kaplinski (Estonia, Tartu, 1941) 

(Traducido por el autor con Fiona Sampson.
Versiones al castellano: Marina Kohon.
Tomado del blog Otra Iglesia es imposible de Jorge Aulicino)


I write a poem every day,
although I'm not quite sure if these texts
should be called poems at all. 
It's not difficult, especially now,
when it's spring in Tartu, and everything is changing its form:
parks, lawns, branches, buds and clouds
above the town, even the sky and the stars.
If only I had enough eyes, ears and time
for this beauty that sucks us in like a whirlpool
covering everything with a poetical veil of hopes
where only one thing is uncannily sticking out:
the half-witted man sitting at the bus stop
taking boots from his dirty maimed feet,
his stick and his woolen cap lying beside him:
the same cap that was on his head
when you saw him that day standing
at the same stop at three in the morning
when the taxi drove you past him and the driver
said: " The idiot has again got some booze." 

Pueden LEER más poemas y biografía en entradas anteriores del autor.


domingo, 8 de junio de 2025

QUÉ FÁCIL PERDER LA FE

 


VERDE ERGO ES

eres... o no eres
creer en ti o dudar
no importa de qué estás
fabricado de qué
quizás de nada

verde
con tu barniz de luna
tu —paisaje invernal
un simple pedazo de loza
apenas poblado
y frío
con sus adornos de árboles
y de niebla
al bordo

y mientras nada sé de ti
ni del gusano de minivacío
que te muerde
no pienso llamarte nieve
ni extremidad de un pueblito
ni fondo
de una noche de luna llena

puedes tocarme
el más bello preludio
de la inquietud



QUÉ FÁCIL PERDER LA FE

Vino el caballo y el carruaje.
Los veo. Creo en ellos.

Está anocheciendo.

Vino el caballo y el carruaje.
Pero ya el caballo tenía otro caballo.
Y el carruaje —otro carruaje.
Paseaban los grandes bultos
de sus sombras
por las limas de las acacias.

Y ya era difícil creer
en caballo y en carruaje



TESTIMONIO DEL SUEÑO

Detrás de las cabeceras de las camas
nosotros —barracas cinematográficas
del sueño

No podemos ni silbar
ni aplaudir

Lo único que ocurre
es que vociferamos en el lenguaje de los monos
—nuestro antiguo dialecto—
las cosas más actuales

Y de veras, entonces
estamos viviendo
nuestra propia era 


Miron Bialoszewski

(Selección, traducciones y notas de
Krystyna Rodowska) 



Miron Bialoszewski nació en 1922 en Varsovia, Polonia, y murió en 1983. Se dio a conocer como poeta en 1947, publicando sus primeros poemas en revistas literarias, luego se hundió en el silencio voluntario, absteniéndose de publicar hasta 1956, en un periodo estéril para la cultura y hostil a cualquier clase de experimento. Sus principales libros de poesía: Circulaciones de las cosas (1965),Balance de los antojos (1959), Las emociones desorientadas (1961),Érase y érase (1965) y Poesías escogidas (1967).En 1970 apareció Diario de la insurrección de Varsovia y en 1971 el Teatro particular, donde recogió su obra teatral. En 1973 publicó el libro de narraciones Las denuncias de la realidad y en 1976, Susurros, fusiones, continuaciones.


viernes, 6 de junio de 2025

Tratado de la medusa sobre el lenguaje de las serpientes

 




Yo soy el lenguaje de las serpientes 
columna de sueños lengua de agua 
los labios a poca altura de la tierra 
en torno al cuerpo de los sonidos 
el hipnotizado pájaro en la garganta 
la canción es lo que se hundió 
bajo la piel que ascendía 
en espiral y succionaba relucientes 
segundos como veneno 
la canción era el rayo de llamas 
lanzada alrededor de huesos pulidos 
el cuerpo era lo que cantaba 
el pájaro en el vientre 
la serpiente 
en el aire 


II 

La palabra es pájaro 
Si voy a decir la palabra me llevo el pájaro a la boca. 
No lo mato sólo lo menciono por su nombre. 
Pájaro repito y entonces ya tengo el pájaro en el estómago. 
Yo soy pues lo que digo. 
¿Qué dice el pájaro? 


Sin mí el pájaro no sería palabra. 


III 

Ahora es mi boca un archivador y las palabras números de registro. 
Ahora el pájaro es sólo el número de registro del pájaro. 
El número de registro no canta 

IV 

La mortal era yo

 
La que nació de una ola 
y vivió en el extremo del mundo. 
La que llevaba serpientes en el pelo 
y cantaba y hacía bailar a las serpientes. 
Ella a la que llamaron peligro 
un monstruo la llamaban. 
Ella que dejó pesar la mirada 
él la robó, la mirada, la pesada. 
Fue el arma del guerrero 
la dirigió contra otros. 
Él mismo carecía de fuerzas 
nunca se enfrentó a mi mirada. 
Otros fueron alcanzados por ella 
otros quedaron rígidos y se detuvieron. 
Yo que no tengo cuerpo 
mira ahora sólo puedo petrificar. 
Mi boca no canta 
los ojos hablan piedra. 
La cabeza en manos del guerrero 
no soy yo sino muerte. 
Yo que parí demasiado tarde 
a Pegaso fue al que estaba pariendo 
cuando el guerrero me asestó un corte en el cuello. 


La mortal era yo 
 

Inger Elisabeth Hansen

(Ediciones de la Torre, Madrid, 1999, ed. y trad. de Francisco J. Uriz)



Inger Elisabeth Hansen.(Oslo, Noruega, 1950). Poeta, ensayista, profesora de español. Traductora de César Vallejo y Rosario Castellanos. Ha publicado 9 libros de poesía. También escribe cuentos y libros para niños. Traducida a varios idiomas. Una de sus primeras publicaciones fue Det er nå det er like før en 1976. En 1994 recibió el Premio Dobloug de la Academia Sueca.Otras publicaciones: I rosen – poesía (1993), Fraværsdokumenter – poesía, Aschehoug (2000), Blindsoner – essays (2002),Trask – poesía (2003),5 x Hansen. Dikt i utvalg – poesía, Å resirkulere lengselen. Avrenning foregår – poesía, Aschehoug (2015)




miércoles, 4 de junio de 2025

Hace mucho que hemos olvidado el escuchar


Si Él –en otro tiempo– nos hubiera plantado, 
plantado como hierba de dunas, en el mar eterno, 
creceríamos en pasturas tupidas, 
como la lechuga crece en el huerto. 
Aunque tengamos asuntos 
que nos lleven más allá 
de Su luz, 
aunque bebamos el agua de cañerías 
que se acerque muriendo 
a nuestra boca, eternamente sedienta, 
aunque caminemos por una calle 
bajo la cual la tierra ha sido llevada al silencio 
por un empedrado... 
no debemos vender nuestro oído, 
oh, nuestro oído no debemos vender. 
También en el mercado, 
en el cálculo del polvo, 
más de uno da –rápidamente– un salto 
sobre la cuerda de la nostalgia; 
porque él escuchó algo, 
dio el salto fuera del polvo 
y sació su oído. 
Apretad; oh, apretad –en el día de la destrucción– 
a la tierra el oído que escucha, 
y escucharéis, a través del sueño 
escucharéis 
cómo en la muerte 
empieza la vida. 


 Nelly Sachs

(Versión de Javier Tubía)


Nelly Sachs nació en Berlín, Alemania, en 1891. Como refugiada, llegó a Suecia con su madre en 1940. Desde entonces vivió en Estocolmo y trabajó como escritora y traductora. Murió en 1970. En 1966 le fue concedido el Premio Nobel. Estudió música y danza y, desde muy joven, comenzó a escribir poesía. Tras su huida a Suecia en 1940, Sachs se dedicó al estudio del sueco y dedicó gran parte de su tiempo a traducir obras de poetas suecos como Gunnar Ekelöf, Johannes Edfelt y Karl Vennberg. La carrera de Nelly Sachs como poeta destacada comenzó tras su emigración, cuando tenía casi cincuenta años. Su primer volumen de poesía, In den Wohnungen des Todes (En las Casas de la Muerte), de 1947, crea un marco cósmico para el sufrimiento de su época, en particular el de los judíos. Aunque sus poemas están escritos en un estilo profundamente moderno, con abundantes metáforas lúcidas, también entonan el lenguaje profético del Antiguo Testamento. 




lunes, 2 de junio de 2025

CUANDO LA IDEA DEL YO SE ALEJA

 


De lo que va adelante

y de lo que sigue atrás,

de lo que dura y de lo que cae,

me deshago,

abandonado quedo

del fuerte soplo,

del suave viento,

y quieto, las espaldas

vueltas las manos hacia arriba,

apoyo en el suelo,

corazón

abjurando de armas, faltas,

de oraciones donde borrar las faltas,

blando organismo, entidad

que ignora cómo decir: “Yo soy”

y en la enfermedad y la muerte,

vejez y nacimiento,

ya no encontrarán lugar,

como no lo encontraría el tigre

para meter su garra,

el rinoceronte el cuerno,

la espada su filo.

 

Antes hacía, ahora comprendo.

(De: "El ojo", Losada, 1963)


Alberto Girri (Buenos Aires, 1919 -Id.1991) 


IMAGEN: El poeta fotografiado por  por Tito La Penna.

Pueden LEER la biografía, más poemas y textos en entradas anteriores.



domingo, 1 de junio de 2025

EL VIGILANTE DE LA NIEVE (VIII)


El vino era azul en el acero (ah lucidez del
viernes) y dentro de sus ojos. Suavemente,
distinguía las causas infecciosas: grandes
flores inmóviles y la lubricidad, la cinta ne-
gra en el silencio de las serpiente.


Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.



Antonio Gamoneda (Oviedo, España,1931)



Pueden LEER la biografía y más poemas en entradas anteriores del autor.

 

 

viernes, 30 de mayo de 2025

De: Luoghi Comune 2 (Wilcock)



3.

Tal vez el alma es divina, pero no es indispensable,
como el cuerpo, en el que mora y que es su ocasión.
Desde la primera infancia ese cuerpo es la prisión
del alma que fermenta como una masa maleable,
para finalmente endurecerse en las formas más raras,
desde pájaro melodioso hasta las peores iguanas;
pero siempre incomodísima pues no logra escapar
de un cuerpo inadecuado y siempre menos fuerte,
que provoca desordenes difíciles de curar,
las complicadas neurosis que aceleran la muerte.

6.

A pesar de los triunfos de las ciencias aplicadas
el mejor instrumento para ver el universo
sigue siendo la lámpara penetrante del verso,
la música, la voz de gargantas privilegiadas,
o en una penumbra con velas de tarde en tarde
el púlpito cosmatesco de diorita incrustada;
cualquier luz que nos muestre una idea que arde,
antorchas muy sencillas o espléndidos candelabros,
monasterios carpáticos en bosques centenarios,
o runas en Islandia de los príncipes bruscos,
falos de ámbar en el bosque, sarcófagos etruscos.
A la luz de esas luces el hombre se mueve más seguro,
ve los atardeceres, ve las orillas del mar,
y pronuncia palabras cuyos sentidos oscuros
finalmente se le comienzan a revelar.

7.

Para el hombre llegado a cierta edad,
el uso de esas luces deviene necesidad.
De jóvenes, nadie nos preparaba para esto,
que, además, no fue predicho por ninguna teoría:
ni un desfile triunfal, ni un banquete modesto,
sino más bien un funeral de cuarta categoría,
con un telón de fondo pintado por diletantes,
entre los fieles tremolantes.
Por tanto, debemos buscar escenografía mejor.
y en la oscuridad del caos quedar iluminados
por el anillo de bronce con su perfil de señor,
o la tumba con escenas de picnic o de amor,
o el auriga con caballos de mar azotados,
entre ancianos que tocan la flauta nostálgicamente;
cualquier cosa alejada de la luz de la mente
del tiempo giratorio, del espacio fluyente.

8.

La idea que nos hacemos del espacio no es distinta
de la idea que se hace la mayor parte de la gente,
pero es mental puramente y se extingue con la mente,
por ejemplo bajo la acción de excitaciones violentas.
El hombre sabe moverse solo, orientarse topográficamente,
y encontrarse con sus semejantes en lugares determinados,
usando la razón y los sentidos combinados;
así traza laberintos sobre la faz de la tierra
y superpone sus pasos a los de sus antepasados
que como él buscaban hembras, alimento y a veces guerra.

10.

Treinta siglos después del viaje de Odiseo,
los turistas recorren las grutas del Circeo,
sin encontrar trazas de la hechicera histérica
ni un resto asignable a la era prehomérica.
Y no sirve explicar que la isla no es tal,
sino un monte del Lacio en la costa occidental,
y que en suma buscar la huella del hada
es un modo como otro de pasar la jornada,
porque el tiempo como un glaciar arrastra sin piedad
los lugares y los transfiere a otra localidad.


Juan Rodolfo Wilcock (Buenos Aires, 1919-Lubriano di Bagnoregio, 
Viterbo, 1978), 
"Luoghi comuni", Poesie, Adelphi Edizioni, Milán, 1993
                                            
Versiones: Jorge Aulicino 

Poemas y fotografía y traducciones 
tomados del blog de Jorge Aulicino:

Imagen: Fotograma de Un'ora con Rodolfo Wilcock, 1973 
Il racconto del Giorno/RAI/YouTube (VER entrevista al autor)


Luoghi comuni

3.
Forse l'anima è divina, ma non è indispensabile / quanto il corpo in cui dimora 
e ch'è la sua cagione. / Dalla prima infanzia in poi questo corpo è la prigione / 
dell'anima che fermenta como una massa malleabile / per finalmente impietrirsi 
nelle forme più strane, / dall'uccello melodico fino alle peggiori iguane; / me 
sempre scomodissima perchè non riesce a uscire / da un corpo inadeguato 
e sempre meno forte, / il che provoca disordini difficili da guarire, / le 
complicate nevrosi che accelerano la morte.

6.
Nonostante i trionfi della scienza applicata / gli strumenti migliori per osservare 
l'universo / sono ancora la penetrante lampada del verso, / la musica, la voce 
di una gola privilegiata, / oppure nella penombra delle candele sparse 
/ il pulpito cosmatesco di dioriti incrostata; / qualsiasi luce indicante dove 
un pensiero arse, / semplici torce o splendidi lampadari, / monasteri carpatici 
tra i boschi secolari, 
/ rune d'Islanda con principi bruschi, / falli d'ambra nella foresta, sarcofaghi 
etruschi./ Alla luce di questi lumi l'uomo si muove più sicuro, / vede i tramonti, 
vede le rive del mare, / e pronuncia parole il cui senso oscuro / gli si comincia 
infine a rivelare.

7.
Per l'uomo arrivato a una certa età / l'uso di questi lumi diventa necessità.
/ da giovani non ci avevano detto di prepararci a questo, / che d'altronde non 
era previsto da nessuna teoria: / non una sfilata trionfale, nemmeno un convito 
modesto, / bensì un funerale di quarta categoria / davanti a qualche fondale 
dipinto da dilettanti / fra i praticabili tremolanti. / Dobbiamo pertanto cercare 
una scenografia migliore / e nel buio del caos lasciarci illuminare / dall'anello 
di bronzo col suo profilo di signore, / dalla tomba con scene di picnic o di 
amore, / o l'auriga che fustiga i cavalli del mare / fra vegliardi che suonano 
il flauto nostalgicamente; / qualunque cosa sottratta dal lume della mente / 
al tempo rotatorio, allo spazio fluente.

8.
L'idea che ci facciamo dello spazio non differisce / dall'idea che se ne fa la 
maggioranza della gente, / ma è puramente mentale e con la mente sparisce 
/ per esempio sotto l'azione delle eccitazioni violente. / L'uomo sa muoversi 
da solo, orientarsi topograficamente, / e trovarsi con i suoi simili in luoghi 
determinati, / adoperando la ragione e i sensi combinati; / così traccia labirinti 
sulla faccia della terra / e sovrapopone i suoi passi a quelli dei suoi antenati / 
che come lui cercavano femmine, cibo y talvolta guerra.

10.
Trenta secoli dopo il viaggio di Odisseo / i turisti percorrono le grotte del Circeo
 / senza trovarvi traccia della fattucchiera isterica / né un relitto assegnabile 
all'età preomerica. / E non serve spiegare che l'isola non è tale / bensì un monte
isolato sulla costa laziale, / e che tutto sommato cercare l'orma della fata / è 
un modo come un altro di passare la giornata, / poiché il tempo come un 
ghiacciaio trascina senza pietà / i luoghi e li trasferisce in altre località.