viernes, 6 de noviembre de 2009

De noche los chinos...












De noche los chinos arremeten

a golpes sobre el Asia

mientras a nuestro obstinado modo
nosotros, en secreto, jugamos

amorosas partidas, magulladas
nuestras rodillas como zapatos chinos.

Los pájaros se disputan las manzanas
entre la hierba la luna se torna azul,

estas manzanas ruedan debajo
de nuestras piernas como en un matorral

colmado de tordos chinos
que volaron desde brezales de China.

En tanto amamos de noche
pájaros cantan a lo lejos,

ritmos chinos golpean
contra nuestra fogosidad,

las manzanas y los pájaros
nos conmueven como dulces palabras,

nos abrazamos en la gracia
de esa raza misteriosa.


Frank O'Hara

(Versión: Alberto Girri)

At night Chinamen jump

At night Chinamen jump
on Asia with a thump
while in our willful way
we, in secret, play

affectionate games and bruise
our knees like China's shoes.

The birds push apples through
grass the moon turns blue,

these apples roll beneath
our buttocks like a heath

full of Chinese thrushes
flushed from China's bushes.

As we love at night
birds sing out of sight,

Chinese rhythms beat
through us in our heat,

the apples and the birds
move us like soft words,

we couple in the grace
of that mysterious race.



Frank O'Hara (Baltimore, 1926 - Long Island, 1966) Poeta y dramaturgo estadounidense. Entre 1944 y 1946 sirvió en la armada de su país y luego estudió en Harvard y Michigan, aunque la mayor parte de su vida y su intensa carrera creativa transcurrieron en Nueva York. Trabajó unos años en el Museo de Arte Moderno, puesto al que renunció en 1955 para dedicar más tiempo a la literatura. Durante un tiempo fue comediógrafo en el Poets Theatre de Cambridge. Varias de sus obras se representaron en teatros de vanguardia, entre ellas, su drama en verso The house at fallen hanging, que se estrenó en el Living Theatre, en 1956. Perteneció al núcleo fundador de la llamada "escuela de Nueva York", junto con J. Ashbery y K. Koch, cuyo objetivo fue instaurar un punto de encuentro entre teatro, poesía, pintura y música, y en la que los artistas buscaban un denominador temático y un lenguaje comunes. Parte de su poesía se publicó en colaboración con artistas plásticos; ejemplo de ello es Odes (1960), con serigrafías de Michael Goldberg. Es esencial en este poeta la presencia de Nueva York y su propia relación con la ciudad, en la que se entrelazan la sensibilidad del hombre y el detallado paisaje urbano de una forma poco común, compartiendo y retroalimentando su mutua energía. Registro diferente y muy tierno tiene en cambio en la poesía amorosa; despliega allí ingenio en las referencias musicales o pictóricas y, en general, en toda su obra, aun cuando abunda el lenguaje sofisticado, mantiene una voz de sorprendente equilibrio. Muerto de manera súbita en un accidente, su desaparición dejó un importante vacío en la poesía y el arte norteamericanos.