antes. Ella iba a un restaurant fino,
tenía amantes, señores mayores.
El maître la recibía y le decía
“Señora por aquí”: a ella le parecía
elegante que le dijeran Señora,
cuando tanta pinta tenía de no serlo.
Hablaba con tal o cual señor
de lo que está bien escrito
o lo que está mal escrito
–este poema, por ejemplo,
debe estar mal escrito-,
ella estaba atenta a los alejandrinos,
a los endecasílabos. Después,
se iban a la cama, que es
lo que de verdad importa
entre los amantes: la sustancia,
la materia, la cosa, el fluido.
(De "Infección",
Inédito)
Patricia Suárez (Argentina, Rosario, 1969)
Inédito)
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