ESE PUERTO EXISTE (1949-1959)
Las cosas que digo son ciertas
Un astro estalla en una pequeña plaza y un pájaro pierde los
ojos y cae. Alrededor de él los hombres lloran y ven llegar
la nueva estación. El río corre y arrastra entre sus fríos
y confusos brazos la oscura materia acumulada por años y
años detrás de las ventanas.
Un caballo muere y su alma vuela al cielo sonriendo con sus
grandes dientes de madera manchada por el rocío. Más
tarde, entre los ángeles, le crecerán negras y sedosas alas
con que espantar a las moscas.
Todo es perfecto. Estar encerrado en un pequeño cuarto de
hotel, estar herido, tirado e impotente, mientras afuera cae
la lluvia dulce, inesperada.
¿Qué es lo que llega, lo que se precipita desde arriba y llena de
sangre las hojas y de dorados escombros las calles?
Sé que estoy enfermo de un pesado mal, lleno de un agua
amarga, de una inclemente fiebre que silba y espanta
a quien la escucha. Mis amigos me dejaron, mi loro ha
muerto ya, y no puedo evitar que las gentes y los animales
huyan al mirar el terrible y negro resplandor que deja mi
paso en las calles.
He de almorzar solo siempre. Es terrible.
El paseo
Vamos, la luz cambia,
la luz y el viento nos esperan creciendo.
Es hacia la noche donde vamos,
al frescor de la sombra continua,
a beber de los frutos vivos
que penden de ramas increíbles.
Ahora hay tal certeza
de que un pie sigue al otro
y el sol y la luna hacen el día juntos
y el reposo no es terrible.
No es éste el lazo
ni tú eres hoy la presa pequeña.
Divertimento
Playa nocturna
donde el sol llega caminando sobre sus manos,
fresco, cabalgando como el viejo caballo de la plaza
lodo de madera y rojo,
como un campanario sobre el mar y sus estatuas,
claros apóstoles con la boca abierta
y el paladar negro de tanto hablar con Dios
y de beberlo en la mañana a verdes tragos,
sorprendiéndolo entre las gaviotas,
porque él es el pingüino macho de ojos salados
o la vieja tortuga
cuyo amor ilumina el bosque.
Y llega el sol
y el dolor en la playa es una mujer con barbas,
el esfuerzo pasado,
y no este piano en la arena
ni Mozart desnudo
como una niña arrebatada y libre
jugando al escondite con su sombra
y con la sombra de todos
y con la muerte
que se deshace en sonrisas en este falso jardín,
en el único día,
el inesperado,
el que cae como una manzana sobre la cabeza.
VALSES Y OTRAS FALSAS CONFESIONES (1964-1971)
Historia
puedes contarme cualquier cosa
creer no es importante
lo que importa es que el aire mueva tus
labios
o que tus labios muevan el aire
que fabules tu historia tu cuerpo
a toda hora sin tregua
como una llama que a nada se parece
sino a una llama
Es más veloz el tiempo
estar en algo
alguna vez o siempre
piedra animal hombre
historia de un color
sombra veloz en mi pecho
el tiempo
el tiempo me acosa y me desdice
pregunto
en el aire escribo
con mi lengua escribo
con mis manos y pies escribo
con mis ojos
el amor
una ola enemiga me derriba
junto palabras contra palabras
no creo en nada de esta historia
y sin embargo cada mañana
invento el absurdo fulgor que me despierta
el límite de sombra
la conciencia
la trampa original
el sol arriba
la tierra abajo
al centro el viejo gesto
de un árbol que me agrede
con la inocencia de los arboles
a canción
que atraviesa la nube
las cosas
caminan bellamente hacia la muerte
la hora se deshace sola
lejos de todo
fulgor y destrucción
aire en la grieta
o agrieta en el aire
ni piedra ni animal ni hombre
la flor señala el crimen
con callado rubor
nadie ni el mismo tiempo
se atreve a interrumpir al tiempo
CANTO VILLANO (1972-1978)
Canto villano
y de pronto la vida
en mi plato de pobre
un magro trozo de celeste cerdo
aquí en mi plato
observarme
observarte
o matar una mosca sin malicia
aniquilar la luz
o hacerla
hacerla
como quien abre los ojos y elige
un cielo rebosante
en el plato vacío
rubens cebollas lágrimas
más rubens más cebollas
más lágrimas
tantas historias
negros indigeribles milagros
y la estrella de oriente
emparedada
y el hueso del amor
tan roído y tan duro
brillando en otro plato
este hambre propio
existe
es la gana del alma
que es el cuerpo
es la rosa de grasa
que envejece
en su cielo de carne
mea culpa ojo turbio
mea culpa negro bocado
mea culpa divina náusea
no hay otro aquí
en este plato vacío
sino yo
devorando mis ojos
y los tuyos
Persona
el querido animal
cuyos huesos son un recuerdo
una seña en el aire
jamás tuvo sombra ni lugar
desde la cabeza de un alfiler
pensaba
él era el brillo ínfimo
el grano de tierra sobre el grano
de tierra
el autoeclipse
el querido animal
jamás cesa de pasar
me da la vuelta
EJERCICIOS MATERIALES (1976 -1993)
Casa de cuervos
porque te alimenté con esta realidad mal
cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío
no es tuya la culpa
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces la
asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen sombras
y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie
aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme —nada infinita— sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya que
ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
adonde no has de volver
Supuestos
el deseo es un lugar que se abandona
la verdad desaparece con la luz
corre-ve-y-dile
es tan aguda la voz del deseo
que es imposible oírla
es tan callada la voz de la verdad
que es imposible oírla
calor de fuego ido
seno de estuco
vientre de piedra
ojos de agua estancada
eso eres
me arrodillo y en tu nombre
cuento los dedos de mi mano derecha
que te escribe
me aferró a ti
me desgarra tu garfio carnicero
de arriba abajo me abre como a una res
y estos dedos recién contados
te atraviesan en el aire y te tocan
y suenas suenas suenas
gran badajo
en el sagrado vacío de mi cráneo
CONCIERTO ANIMAL (1999)
La muerte se escribe sola
una raya negra es una raya blanca
el sol es un agujero en el cielo
la plenitud del ojo
fatigado cabrío
aprender a ver en el doblez
entresaca espulga trilla
estrella casa alga
madre madera mar
se escriben solos
en el hollín de la almohada
trozo de pan en el zaguán
abre la puerta
baja la escalera
el corazón se deshoja
la pobre niña sigue encerrada
en la torre de granizo
el oro el violeta el azul
enrejados
no se borran
no se borran
no se borran
La pura letra del mar
despierta el alma
el cuerpo duerme todavía
único tono
el agua contra el agua
instrumento cortante
el viento
pulsa el instante
son uno ahora
mar y viento
no hay reposo
sólo el bélico dúo amoroso
de vida entrecortada
de párpados cerrados
y venas que se agitan
preparándose
Esta mañana soy otra
toda la noche
el viento me dio alas
para caer
la sin sombra
la muerte
como una mala madre
me tocó bajo los ojos
entonces dividida
dando tumbos
de lo oscuro a lo oscuro
giré recién llegada
a la luz de esta línea
en pleno abismo
abriéndose
y cerrándose
la línea
sin música
pero llamando
sin voz
pero llamando
sin palabras
llamando
Distantes y nunca tan próximos
caminamos sobre una tierra que zozobra
acostados en ella o simplemente de pie
sentimos el corcoveo del tiempo
no se trata de llamas temibles
ni de mares ingobernables
en esta tierra la mente y el cuerpo
tienen el mismo vaivén
en el aire que carece de peso
ya que nada es diferente en la memoria
de lo que hemos visto o imaginado
soñamos como vivimos
esperando sin certeza ni ciencia
lo único que sospechamos definitivo
el acorde final en esta vaga música
que nos encierra
a veces la duda
explícita como una flor
con pétalos y señales nos induce
a girar en nuestros ejes
a tener sed
a beber entintando labios imaginados
en el odre más viejo y mortal
lugar oscuro sitio de luz
sería el cielo en el ojo que se mira
en la mano que se cierra
para asirse a sí misma
en lo inmensamente abierto
a la postre como quien cierra un ataúd
o una carta
un rayo de sol
como una espada asomará para cegarnos
y abrir de par en par la oscuridad
como una fruta asombrosamente herida
como una puerta que nada oculta
y sólo guarda lo mismo
FALSO TECLADO (2000)
Es fría la luz
es fría la luz de la memoria
lo apenas entrevisto brilla con insistencia
gira buscando el casco de botella
o el charco de lluvia
tras cualquier puerta que se abre
está la luna
tan grande y plana
tan fuera de lugar
como si de un cuadro se tratara
óleo sobre el papel
endurecido por el tiempo
así cayeron en la mente
formas y colores
casualidades
azar que anuda sombras
vuelcos en la negra marmita
donde a borbotones
se cuecen gozo y espanto
crece el yeso de un cielo
mil veces lastimado
mil veces blanqueado
se borra el mundo y se vuelve a escribir
hasta el último aliento
sólo esto
eternidad aparente
mísera astilla de luz en la entraña
del animal
que apenas estuvo
Strip tease
quítate el sombrero
si lo tienes
quítate el pelo
que te abandona
quítate la piel
las tripas los ojos
y ponte un alma
si la encuentras
Dama de blanco
el poema es mi cuerpo
esto la poesía
la carne fatigada el sueño
el sol atravesando desiertos
los extremos del alma se tocan
y te recuerdo dickinson
precioso suave fantasma
errando tiempo y distancia
en la boca del otro habitas
caes al aire
eres el aire que golpea
con invisible sal mi frente
los extremos del alma se tocan
se cierran
se oye girar la tierra
ese ruido sin luz
arena ciega
golpeándonos
así será
ojos que fueron boca que decía
manos que se abren y se cierran
vacías
distante en tu ventana
ves al viento pasar
te ves pasar el rostro en llamas
póstuma estrella de verano
y caes hecha pájaro hecha nieve
en la fuente en la tierra
en el olvido
y vuelves
con falso nombre de mujer
con tu ropa de invierno
con tu blanca ropa de invierno
enlutado
El falso teclado
toca toca
todavía tus dedos se mueven bien
el dedo de la nieve y el de la miel
hacen lo suyo
nada suena mejor que el silencio
nuestro desvelo es nuestro bosque
aguza el oído como una hoz
a trillar lo invisible se ha dicho
para eso estamos
para morir
sobre la mesa silenciosa
que suena
(Del libro homónimo,
Poesía completa 1949-2000;
Caleta Olivia/Gog y Magog,
2023)
Blanca Varela
Blanca Varela. Poeta peruana (Lima, 1926-2009), considerada la más importante voz poética femenina de su país, en buena medida por la difusión internacional que alcanzó su obra. Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia. Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos. En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971 «Valses y otras confesiones». Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano», después apareció su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada», que incluía los libros : Ejercicios materiales (1993) y El libro de barro (1993); después publicó: Concierto animal (1999), En 1996 recibió la Medalla Internacional Gabriela Mistral, otorgada por el gobierno chileno a personalidades destacadas de la cultura. Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001 y en 2006 el Premio Internacional de Poesía García Lorca. Recibió también los premios poesía Ciudad de Granada (2006) y Reina Sofía (2007). En 2001, el Círculo de Lectores, de Barcelona, publicó: "El Falso teclado" (Poesía reunida).Sus obras han sido traducidas al alemán, francés, inglés, italiano, portugués y ruso. (BIOGRAFÍA DE ARCHIVO)
BIOGRAFÍA incluida en la solapa del libro "Las cosas que digo son ciertas":
Blanca Varela (Lima, 1926-2009) Fue poeta, traductora y periodista. Nació en el seno de una familia de escritores y artistas (bisnieta de Manuela Antonia Márquez, nieta de Delia Castro e hija de Serafina Quinteras). En 1943, ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación. Allí conoció a quien sería su esposo, el pintor Fernando de Szyszlo. En 1949, partieron rumbo a Francia. Una vez en París conocieron a Octavio Paz. En 1954, viajaron a Florencia, para volver al Perú un año más tarde. Entre 1957 y 1960 se radicaron en Washington, D.C., donde Varela vivió de hacer traducciones y de eventuales trabajos de periodismo. Fue también en 1957 cuando Salazar Bondy y Alejandro Romualdo la incluyeron en su Antología general de la poesía peruana. De 1977 a 1979 Varela fue secretaria general del Centro Peruano del PEN Club Internacional, y en calidad de tal acudió a los congresos de Hamburgo (1977), Estocolmo (1978) y Río de Janeiro (1979). De 1974 a 1997 representó en el Perú a la editorial mexicana Fondo de Cultura Económica, además de colaborar en numerosas revistas del Perú y el extranjero.
Libros publicados por Blanca Varela:
Ese puerto existe (1959), Luz de día (1963), Valses y otras falsas confesiones (1972), Canto villano (1978), Camino a Babel - Antología (1986), Canto villano -Poesía reunida (1986), Poesía escogida 1949-1991 (1993), Del orden de las cosas (1993), Ejercicios materiales (1993), El libro de barro (1993), Canto villano (Poesía reunida, 1949-1994) (1986), Como Dios en la nada (Antología 1949-1998) (1999), Concierto animal (1999).
Pueden LEER más poemas de la autora Aquí

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