domingo, 8 de enero de 2012

Aguaribay

















Mira, abuela
aquél árbol que agoniza
amortajado en su raíz

¿Qué podemos
darle como alivio?
¿Azúcar?

Mira aquel otro
que ya es leña
agusanada y podrida

Atrás quedaron
su color y
su movimiento

Una vez
cantaste, abuela
una canción de amor

Yo sufría
y el río
traía camalotes

Mi madre, lejana
había muerto de peste

Y mi padre
de extrañarla
en otro suelo

Tú cantaste
la canción
para distraerme

Todo lo recuerdo
cuando llega
el otoño

Ahora
nos quedamos solos
tú y yo

Sin compañía
sin hojas y sin nada
de nada

Cántame, abuela
aquella canción
cántala nuevamente

Que no quiero
morir
como mi padre.



Cófreces y Muñoz

(Tigre, 2010)