martes, 9 de julio de 2013

Chejoviana



Es el jardín de los cerezos adentro del otoño; 
ocre se ven los gastados oros de las hojas 
y blancas las vaporosas mujeres de gasa. 
No alcanzan a oírse las voces, 
pero se muestran los cuerpos y sus sombras; 
la mantelería acostada debajo de una vajilla
que aguarda esperanzada; y la boquilla de Trigonin
que entra al espacio como pez de aire.
Del samovar escapan silbidos de nostalgia,
aires de tiernos recuerdos, trenes de dulces memorias.
Se hinchan como velas los pechos de las tres hermanas
con ráfagas azules de pasión.
No alcanzan a oírse las voces;
Masha pregunta o parece que pregunta:
"la gaviota que llega anuncia felicidad?"
Y antes que regrese el silencio
Tío Vania dice, o parece que dice:
"llegarán los visitantes de la ciudad,
entonces ya no estaremos tan solos
y todo florecerá..."
Es el otoño adentro del jardín de los cerezos.



Marcos Silber (Argentina, Buenos Aires, 1934)