lunes, 13 de marzo de 2017

FUERTE

















En la extremísima quietud del sueño,
como piedras, los durmientes imaginan
que la tormenta lo que hace no es caer:
es galopar hacia adelante en frenesí.
Tronarles órdenes a sus caballos
que si no fuera por las riendas
elegirían desbocarse poniendo como excusa
la aterradora iluminación electrizada



Laura Wittner (Buenos Aires, 1967)