sábado, 1 de septiembre de 2012

EL CÁNTARO















CHUANG  TZE

Tan cerca,
tan apenas tan cerca
o lejanísimo, tan solo
un hombre así
posado
en una mariposa.



EL SIRIRÍ EMIGRA

Con gritos de júbilo
¿despedida o retorno?

Tanta seguridad
para sus pequeñas alas
¿Por qué me compadezco?



No es...

No es tinta
ni papel 
ni significado
una palabra me sostiene
en medio de mí.



PASEO EN CANOA

La rosa del agua
enamora los remos

inclina reflejos
la quietud del sauce.



PAPEL DE ARROZ

Leves toman la
                     dispersa armonía
los poemas
                 que regresan.


BRISA

Sostiene el jardín la  mariposa.



Reververa...

Reververa el río la orilla
dice lo que no dice
y todo trae
lleva dejando



ISLAS

Noche estrellada
     no turbes
el atenuado resplandor
     del silencio.



VOY VELADA EN LA ESTACIÓN DEL VIENTO

-isla del Ubajay y la laguna interior-

Tenuidad de mis ojos ya ven
Claridad de fragancia ya es
     Éste es el sitio

     Motas de luz aromito
     Aromitos al mediodía sin límites

De la laguna interior la garza
Las garzas levantan cruzan
Vuelven me llevan

     La neblina también   la           
     Cambiante gracia    


(De: El cántaro,
Ed. en Danza, 2001)

Beatriz Vallejos



Beatriz Vallejos. Poeta y artista plástica argentina. Nació en Santa Fe en 1922. Se ha destacado por su labor como laquista. Fue discípula del imaginero chileno Carlos Valdés Mujica y a partir de 1962 ha realizado varias exposiciones con sus trabajos, realizados con materiales ligados al paisaje del Litoral (maderas de las islas, resinas y pigmentos naturales, nácar de caracoles y espinas de peces regionales). En septiembre de 2000 presentó un audiovisual, Pincel, libro de lacas, poemas, coplas y canciones de la distancia, el eco y el silencio, en el cual combina sus propios textos, musicalizados, con la proyección de imágenes de sus obras plásticas. Su obra y su pensamiento revelan un particular interés hacia la filosofía y la escritura orientales. Prologó un trabajo sobre el zen en la literatura y la pintura. Es autora de una obra singular, basada en la brevedad y la síntesis entre lo profundamente local y la universalidad más espiritual. Publicó desde 1945 numerosos poemarios, entre los que se destacan "Collar de arena" (1980), "Horario corrido" (1985), "Lectura en el bambú" (1987), "Sin evasión" (1992) y la antología "El cántaro" (2001), editada en Buenos Aires por Javier Cófreces, en la que se recoge una muestra muy representativa de la totalidad de su obra. En sus últimas creaciones, consistentes en exquisitos trípticos montados como miniaturas, la palabra se integra a la calidez de la laca y la madera. Falleció en julio de 2007.