martes, 12 de mayo de 2015

PEACHES EN REGALIA y otros poemas
























SUCEDE que me canso de ser mujer
de anudar mis raíces en la tierra blanca
de arramblar con pecados ancestrales
—manzanas que yo no mordí
serpientes que entre mis piernas no bisbisearon

Sucede que la hembra se cansa de ser sólo hembra
cáliz o grial propicio
cuna o tumba
baguala o gacela
tigre o pantera
siempre en el dilema de esto o aquello

Sucede que me canso de aguardar mi nombre
—no el que me pusieron o el que tengo
sino el verdadero 
el que me puede dar el otro:
par y complemento.



PERO más peligroso es vivir sin el estremecimiento
del vértigo
sin saber qué labio se abrirá como una flor ahora
sin ver qué ojos nos herirán con sus rayos 
el fondo satinado de la retina

más peligroso es vivir en el estancamiento de lo diario
en la rutina del aseo
en la pátina de indolencia del acaso

más peligroso es 
vivir pendiente de la nada
atisbar detrás de las puertas
la vida que pasa con su atávico caos del otro lado

y más peligroso es
perderse la emoción 
—la ocasión—
la dicha cruel del abrazo



APENAS AMEBA

Yo quería ser una pantera
que en la sigilosa viscosidad de la noche
atrapara su corazón
y nunca lo devolviera

Yo quería ser una brava leona
haciéndoles frente a los cobardes
a los buitres
a todas sus plumas ensangrentadas

Quería ser una fría serpiente
no sentir nada
emitir sólo hórridos chillidos

Yo quería ser una gacela
correr más rápido que todos
no dejar que nadie nunca me alcanzara

Yo quería vestirme de jirafa
volverme elefanta
hacer piruetas
tener la casta prudencia de las cebras

 Yo quería ser potranca
cabalgar ida y vuelta hasta el infierno
doblar herraduras
no temerle a nada

Ni siquiera crisálida
mucho menos oruga

apenas ameba
he sido



CICLAMEN

 no hay más sostén ni armas:
de la suavidad de su espalda quedó apenas este verso
de los largos cabellos que acaricié sin tregua
quedó sólo un vago resplandor en la pupila
de las manos que se ofrendaban como el ciclamen
no quedan ni siquiera las espinas
del luto que guardé por un corazón estremecido
del pecado que cometí con sus ojos
del aguardiente que derramé
de las horas que me cosieron a sus tramas
de las injurias y los lamentos
de la música que me enloquecía
y me transformaba en una bacante
en la más fiel de las posesas

 no queda nada



POR UNA VEZ EN LA VIDA
no voy a ceder
ni a conceder
más aún
voy a hacer lo que de mí
ya no se espera
(ni se esperaría nunca)

por una vez
por esta vez
los cantos órficos de las sirenas
sus coyundas mesméricas
y las agujas de su ciencia
no serán escuchados

por una vez
me ataré a un mástil tan potente
del que sea imposible desasirme

(será una buena nueva)

por una vez en la vida
por esta vez
los perros del deseo
-rabiosos, hambrientos-
se quedarán llorando
del otro lado de la puerta



ARQUEOLOGÍA

En tus huesos
hubiera querido quedar impregnada
y ser hallada
por asombrados arqueólogos
a la vuelta de las eras
montones de tierra
enormes piedras
manchas, cavidades,
tejidos, arenas...



SU PELO (II)

negro deseo me envuelve
—negra flama—
negro deseo me apremia
—negra daga—

negros bucles me atan
—negra también la mirada—
negros bucles me sostienen
—negra en el alma—

negro deseo me invade
me solivianta

negros cabellos de dios
me llevan en sus alas



DONDE VIVO

En el tremendo silencio de los claustros,
en la cresta furiosa de una verde ola,
en el súbito despertar de unos ojos que se abren al mundo,
en la clara mañana que empezó mi vida,
en el viento que arrastra mi voz y la suya,
en la cumbre de la montaña más alta y más lejana,
en el cálido aroma de la canela, la vainilla y el enebro,
en la puerta misma del Infierno,
en el día de hoy, de hoy mismo
allí es donde vivo. 



Analía Pinto



Analía Pinto (Argentina, 1974). Escritora, poeta, editora y correctora. Estudió Licenciatura en Letras en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de La Plata, donde se desempeña en el Servicio de Difusión de la Creación Intelectual. Editó y dirigió el boletín literario La Granda Milito, distribuido por e-mail a más de 500 suscriptores (2003-2006). Publicó en diversas antologías de poesía, revistas y sitios de Internet como El Interpretador, Axolotl, Letralia, Al Margen, Fin y Los Nóveles.Fue alumna de los escritores Marcelo di Marco, Gustavo di Pace y Laura Yasán. Publicó Peaches en Regalia (La Plata, 2008) y dicta talleres literarios desde el 2010 en diversos ámbitos platenses.