sábado, 30 de mayo de 2015

DESPEDIDA CON UNA CANCIÓN DE DAKOTA STATON

https://youtu.be/F8IzqGUMRYA

https://www.youtube.com/watch?v=F8IzqGUMRYA





La última vez que la vi
una orquesta tocaba un jazz tristísimo
y dos boxeadores se palpaban las quijadas
con sus nudillos ensangrentados
en un programa de televisión.
Bebimos dos cervezas
           le repetí que la quería
e intenté desnudarla como a una flor
bajo el lento aguacero de las calles de Lima.
Un muchacho nos ofreció rosas
el dueño del bar encendió su pipa de opio
un adicto hincó su jeringuilla
en sus venas coaguladas
pero mi amor no dijo nada.
Con los ojos alterados por el ansia
ella pidió otra cerveza
            el tatuaje
de un hombre disparándose un balazo
y se dedicó a juguetear con mi sexo.
En el aparato de televisión
la orquesta se atacaba furiosamente
los boxeadores boceteaban intrincadas torres
con sus brazos sudorosos 
y cuando la noche consumió su último fogonazo
ella se empezó a diluir en el sepia
de las tarjetas postales antiguas
dejando mi cuerpo igual a un disco de carbón
hediento y mal herido.
Nada pude hacer para recomponer sus desvanecidos
  miembros
solo guardo su número de teléfono
y la caja de cristal por donde se oye
el inequívoco grito de su deseo.


Enrique Sánchez Hernani (Lima, Perú, 1953)