lunes, 6 de junio de 2016

NO SÉ NADA
























A veces pienso que no sé nada sobre sexo.
Todo lo que pensé que iba a saber,
que no sabía, todavía no lo sé.
Pienso en esto cuando estoy fuera de la ciudad,
en ascensores de hotel repletos de hombres.
El cúmulo de conocimientos que me esperaba
más adelante, ahora no sé dónde
está, o en las camas de extraños.
Conozco de amor sexual, con mi amado
pero de hombres---creo que hay mujeres que conocen
a los hombres, no puedo ver qué es lo
que saben, pero para mis adentros siento que yo
podría saberlo, o podría haber sido una mujer que
se hubiera atrevido a eso. No me refiero a lo que hace
consigo misma, o a que ella tendría más placer,
pero ella sabe algo verdadero que yo no sé,
sabe coger con un extraño. Me siento
intimidada por eso, por qué no está
asustada, qué si a ella no le gustara
su forma de tocarla, o lo que él le dijera, ¿cómo
podría soportarlo? O quizás ella se apiada de casi todo
lo que un extraño puede decir o hacer;
o quizás no es piedad, sino sexo,
cuando ella ve cómo es él, se enciende por eso,
y no le tiene miedo a nada, quiere tocar
el carozo del deseo, y conocerlo, ella es como
un dios, que podría tener sexo con un extraño
tras otro --ella podría conocer a los hombres.
Pero qué hay de su útero, tierno centro
de su ser, qué hay de los corazones endurecidos de sus pechos,
y de sus huevos espesos, ¿qué si ella se
enamora? Quizás para conocer el sexo plenamente
uno tiene que correr el riesgo de que el sexo lo destruya.
Quizás sólo la ruina podría dar
la medida exacta, como la muerte está
en la balanza con el nacimiento,
y la ignorancia con el amor.



Sharon Olds (San Francisco, California, E.E.U.U., 1942)


(Traducción: Inés Garland e Ignacio Di Tullio)


KNOW NOTHING

Sometimes I think I know nothing about sex.
All that I thought I was going to know,
that I did not know, I still do not know.
I think about this out of town,
on hotel elevators crowded with men.
The body of knowledge which lay somewhere
ahead of me, now I do not know where it
lies, or in the beds of strangers.
I know of sexual love, with my beloved,
but of men--I think there are women who know
men, I can't see what it is
they know, but I feel in myself that I
could know it, or could I have been a woman
who would dare that. I don't mean what she does
with herself, or that she would know more pleasure,
but she knows something true that I don’t know,
she knows fucking with a stranger. I feel
in awe of that, why is she not
afraid, what if she did not like
his touch, or what he said, how
would she bear it? Or maybe she has mercy on pretty much
anything a stranger would say or do,
or maybe it is not mercy, but sex,
when she sees what he is like, she enflames for that,
and is afraid of nothing, wanting to touch
stone desire, and know it, she is like
a god, who could have sex with stranger
after stranger_she could know men.
But what of her womb, tender core
of her being, what of her breasts’ stiff hearts,
and her dense eggs, what if she falls
in love? Maybe to know sex fully
one has to risk being destroyed by il.
Maybe only ruin Could take
its full measure, as death stands
in the balance with birth, and ignorance with love