1.
No me acuerdo cuándo inauguré la necesidad de la escritura ni cómo era el mundo antes de eso.
2.
No me acuerdo de mi carne, a qué olía el tiempo ni por qué un hospital que se decía español quedaba en Mendoza.
3.
No me acuerdo del viento que nos hacía enloquecer en verano.
5.
No me acuerdo del universo, salvo cuando estoy sola.
7.
No me acuerdo del momento exacto, pero dudé muy temprano de dios y nunca pude recuperarme.
9.
No me acuerdo contra qué limite se formó mi deseo.
10.
No me acuerdo del primer beso que me gustó, sí del que no, sorpresivo hasta la tráquea.
11.
No me acuerdo con la memoria. Lo que sé, me ha sucedido en el cuerpo, lo demás es información. Es decir, versiones.
17.
No me acuerdo del momento exacto en el que tuve tetas ni qué pensé al menstruar. Sí del olor, de la gracia del desborde, del pantalón que lavé en el baño de un bar mientras la fila crecía afuera, inquietante, a los golpes.
19.
No me acuerdo de haber envidiado jamás un pene. Tampoco del primero que vi. Pero la cosa me pareció extraña: una criatura sorda, abisal.
20.
No me acuerdo de las rupturas, cerco bien la tristeza.
29.
No me acuerdo de mi voz cuando era chica ni de la voz de nadie de antes, salvo la de mi madre. El pasado de ella suena todavía en presente.
30.
No me acuerdo de lo que perdí, recordarlo sería caer en la trampa.
31
No me acuerdo cuándo empecé a desobedecer en casa. Pero si algún tumulto había, enseguida sonaba mi nombre.
32.
No me acuerdo cuándo murió la idea del amor. Ahora, sólo un goteo en el estómago.
44.
No me acuerdo cuándo descubrí que todo era una farsa, pero fue liberador. La gente que se proclama verdadera me asusta.
47.
No me acuerdo del amor hasta que lo tengo encima.
60.
No me acuerdo cómo era el mundo, pero aspiro a que no sea igual cuando me vaya, El optimismo me avergüenza.
65.
No me acuerdo de la letra entera, pero escucho una melodía nueva y la retengo: oreja para lo abstracto tengo.
71.
No me acuerdo cuándo comencé a convertir en comedia lo que me hace daño.
78.
No me acuerdo del primer poema que escribí ni del segundo o el tercero, pero si de mi madre preguntando, a ver, qué significa asfódelo. Escribe con palabras que entiendas.
83.
No me acuerdo cuándo empecé a advertir en las caras de los hombres al niño que fueron ni por qué en cada rostro joven veo un futuro roto.
85.
No me acuerdo de ningún diálogo de película, salvo de Buenas noches, señora Vogler. Que duerma bien. Y de los labios sellados de Liv Ullmann.
86.
No me acuerdo qué amé en quien hube amado una vez que pasa el tiempo. Pero sé que el pretérito anterior es perfecto.
105.
No me acuerdo del autor del Me acuerdo primera versión.
107.
No me acuerdo del instante previo a quererte ni en qué momento quedaste tan lejos de mi centro sensible.
126.
No me acuerdo de pensar antes de hablar. Soy dislógica por intuición.
127.
No me acuerdo de la temporada en que fui esposa de alguien, el divorcio borró los sectores felices del emprendimiento.
137.
No me acuerdo del impacto que me causó tu olor en el cuerpo, quedé temblando hasta recién.
141.
No recuerdo cuándo empecé a sospechar de mis personajes, ni el instante en que decidí buscarlos para descartar su existencia.
157.
No me acuerdo de hacerme fácil la existencia. A menudo quiero lo que no hay.
158.
No me acuerdo cómo supe en cuanto te vi que íbamos a besarnos.
159.
No me acuerdo del día en que vivo hasta que se termina.
160,
No me acuerdo del daño que he provocado con la lengua. Olvido sutilmente lo que digo.
178.
No me acuerdo por qué llego tan tarde a mi alma. Vivo fuera de mí. Y luego, enteramente me monto.
211.
No me acuerdo de la última vez que dije te amo y era cierto.
213.
No me acuerdo cuándo pensé que podría sustituirte. Pero lo intenté varias veces. Incluso ensayando una versión más acabada de tu persona sobre alguien que estaba a medias.
214.
No me acuerdo cuáles son los límites de la forma.
226.
No me acuerdo de aquel Adagietto sin contemplar la nostalgia. Soy melancólica de oídas.
228.
No me acuerdo si escribo para desfasar la realidad hacia atrás o hacia adelante. Chupo la corteza de lo real hasta dejarla blanda como una seda china.
(Del libro homónimo,
Krikker 71,Ed.,2025)
Fernanda García Lao
Fernanda García Lao nació en Mendoza en 1966. Vivió en España desde 1976 hasta 1993. Es narradora, dramaturga y poeta. Ha escrito y dirigido piezas teatrales que le valieron, entre otros, el premio Antorchas. Publicó las novelas Muerta de hambre, primer premio del Fondo Nacional de las Artes; La perfecta otra cosa, La piel dura, Vagabundas, Fuera de la jaula y litación Vacuna, los libros de cuentos Cómo usar un cuchillo, El tormento más puro y Teoría del Tacto (Finalista Premio Tigre Juan, 2024), los poemarios Carnívora y Dolorosa. Ha sido traducida al inglés, al francés y al italiano. Su obra fue publicada en América Latina, España, Francia, Italia y Estados Unidos. En Kriller71 ha publicado Autobiografía con objetos (Colección Poesía, #59).

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