viernes, 18 de marzo de 2011

HISTERIA






Mientras ella reía comprendí que iba siendo envuelto y formando parte de su risa, hasta que sus dientes fueron sólo estrellas accidentales con cierto don para el orden cerrado. Fui absorbido por breves jadeos, inhalado en cada momentánea pausa, perdido al fin en las oscuras cavernas de su garganta, magullado por las contracciones de músculos invisibles. Un camarero viejo de manos temblorosas tendía apresuradamente un mantel a cuadros encarnados y blancos sobre la herrumbada mesa verde de hierro, diciendo: "Si la dama y el caballero desean tomar el té en el jardín, si la dama y el caballero desean tomar el té en el jardín. . . Decidí que si hubiera podido detenerse la agitación de sus senos, habrían podido recogerse algunos fragmentos de la tarde, y concentré mi atención para tal fin con cuidadosa sutileza.



T.S.Eliot
 (E.E.U.U., Saint Louis, 1888 - Londres, 1965)
(Versión de Alberto Girri y Enrique Pezzoni)

HYSTERIA

As she laughed I was aware of becoming involved in her laughter and being parí of it, until her teeth were only accidental stars wiíh a talent for squad-drill. I was drawn ín by shorí gasps, ínhaled at each momentary recovery, iost fínally in the dark caverns of her throat, brused by the ripple of unseen muscles. An elderly waiter with trembling hands was hurriedly spreading a ping and white checked cloth over íhe rusty green iron table, saying: "If the lady gentleman wist to take their tea i in the garden, if the lady and gentleman wish to íake their tea in the garden. . ." I decided thatif the sha-king of her breasts could be stopped, some of the fragments of the afternoon might be collected, and I concentrated my attention with careful subtlety of this end.