miércoles, 30 de marzo de 2011

LÁMPARAS




Mi hermano juega con sus lámparas Miller
No sabe si las ama o las odia
Siente un escozor extraño al tocarlas
Las mantiene como hace un siglo
lo hicieran por necesidad nuestros abuelos
Las mechas suben y bajan perfectas
El niquelado brilla
Los tubos sin señales de hollín y transparentes
y de querosén repletos los depósitos
Cuando las enciende en las noches del invierno
la luz y un calorcito suave
sostienen el fantasma de los mundos idos
Mi hermano vive por amor y odio a sus lámparas
Esta dependencia lo agobia
No encuentra fórmula para desterrar
el hechizo de la luz
Sin embargo se estremece ante la noche
a Gustavo Adolfo Erdmann de Saint-Semméra

(De: Los ojos de lo fugaz)



Leonardo Martinez (Argentina, Catamarca, 1937)




1 comentario:

Anónimo dijo...

me encantó. No conocía al poeta.