viernes, 9 de noviembre de 2012

adeene






una niña 

una niña
abrazada a mí
va huyendo 
de mi sangre, 

dice y calla 
arbitrariedades
en una secuencia 
peligrosa,

desde el fondo 
de una pausa,
sus ojos apenas 
me perciben

un raspaje lento
remueve la herrumbre
en mi lengua,

se presume
alguna esquirla
desgajada
en el curso
y la piedad
de un noble perro,

nada más,,,


(Inédito)





adeene 

revisa el historial,

la esperma 
trasegada
en estirpe ajena,

oye el miedo,
su tintineo horadando
las sienes,

el eco 
le estruja el adeene,

(dónde te olvido
abuela 
-que no hubiste
de moño rosa
la puerta
ni cuna-
en qué batalla
te quito los besos,
devuelvo tus cuentos,
gateo hasta
la saqueada noche
y, sin disgregarme,
regreso)

revisa
el historial,
caleidoscopio
de otro cielo,

ronda de
sombras
en una tiniebla 
lejos,
otros árboles
guardan la infancia,
ella no está ahí,
no juega,
no se salva,,,





Alicia Pastore (Argentina, Buenos Aires, 1949)