lunes, 20 de julio de 2015

BÁRBARA


















Ese cuerpo excesivo
aún después del strip-tease
es tan leve como el mejor
afiche ante mis ojos.
La estética del póster
me hace sonreír
y mecerme en la silla de mi casa
(al compás del ritmo ajeno).
¡Ah! es exactamente igual
que ofrezca Bárbara su carne 
–de verdad, de mentira–
para mí. 
Su nombre acerca a mi memoria 
el poema de Prevert
aunque ella insista : “mirá, también me llamo Sonia
y no hay en mis manos ni crimen ni castigo”.
Pero ninguno de estos recuerdos
sirve esta noche,
ella está allí, quitándose siempre 
su ropa dorada, justamente para llevarnos al olvido
y su cuerpo es un mapa perfecto,
un territorio para abrazar,
arrojar monedas,
atrasar relojes.
De pronto ya no sé qué sucede.
No hay ruido de pulseras en la habitación de al lado
y la música que sale de la radio,
que despierta a los vecinos,
me afecta el sentido del gusto, la clarividencia.
Un hombre, otro hombre,
abraza a Bárbara.
Bárbara tristeza la del hombre
que la abraza y no apaga así 
sus lágrimas de carne.
Pero el llanto es de los dos
y valen nuestras monedas.



Susana Szwarc



Susana Szwarc (Chaco, Argentina, 1954). Publicó poesía y narrativa. Algunos de sus  libros son: El artista del sueño y otros cuentos; En  lo separado,Trenzas, Bailen  las  estepas, Bárbara  dice, El  azar cruje, Una  felicidad  liviana y El ojo de Celan. Obras  de  teatro  como Paisaje después de  los  trenes  y  Justo en  lo perdido han  sido  representadas  en Buenos Aires.