Si me detuviera en ese lugar una lámina de hielo
recubriría mis ojos como una aniquiladora escafandra
y cual motor de hielo no podría
tomar la taza ni blandir una pinza
para obstaculizar la brisa en su tarea de ocultamiento,
mucha nieve, mucha nieve,
fue lo único que dijeron los japoneses.
Mientras tanto abandonaba el mayor espectro de colores
para depositarlo en una imagen microscópica
de un organismo estrellado que se traslada
con naturalidad a universos culturales.
Ahora que estamos a un paso de la total indefensión,
y superamos el obstáculo del pack y la deriva continental,
no es de día ni de noche, pero el brillo de la entidad
puede apagar lo individual,
un cristal periódico suprime todo recuerdo
que podría imprimir situaciones ajenas al presente.
Elevación de los hidratos
Porque complejidad no es una cualidad
adecuada para describir las vicisitudes
relativas a complacer a un rey
me limitare a desarrollar
la inmovilidad de la pieza mecánica
denominada a partir de ahora: unidad de estímulo,
la que en suspendida transición metálica
atrae sus almas todas como si lucran olas,
hojas de un mismo océano,
que junto al resto de los objetos comienzan a flotar
en empatía con la línea del campo.
Los furtivos dedos de la predicción
se acallan ante la derrota de la gravedad,
para delinear un planeta hecho de cactus
donde celebrar la condición de reptil.
No es lujo, me dije con ortodoxia: es cal,
obra del tiempo y los romanos; cal,
asbesto y alabastro. Ahora
solo nos resta considerar la vida del hilo sisal.
Planificar bajo incertidumbre
No conozco los hechos, conozco el acto
y a dónde llega
el arco abovedado de lo exterior,
el salto de una piedra a otra.
Sé que cuando esa masa llegue al piso
todo movimiento desaparecerá
al transformar el cielo en un océano
en donde explotará una bomba
para ver
cual será la dirección de los peces.
Hay quien quiere ver un colapso
de la cotidianeidad, hay
quien quiere ver desde el mangrullo
un infinito en los efectos con el objetivo
de establecer un sistema inanimado,
un mecanismo de sugestión rotando
en su periodo.
No es que quiera decir algo, es que lo dicho
está sucediendo
entre la línea del campo y el arriba,
donde entendimiento se vuelve sustancia:
un esfuerzo de orientación
que ya obtuvo sus honorarios profesionales.
FINAL
El conejo de los procesos irreversibles
salta sobre helechos de espuma vitrificada
y oculta la directriz de su destino, sus patas,
que a los efectos semejan las virtudes articulares
de la garza plástica del Nilo son ahora lo único visible.
En su recorrido no hay nada que pueda olvidar,
lo que forma un complejo dibujo que confunde
a otros conejos. Entre tanto, el predador designado
que observa la carrera mueve sus ojos
y no emite juicio alguno: no es propio de animales,
dice con exagerada tranquilidad. ¡Buenos días!
Es de mañana, y aún así, ¿quién necesita
explicar cómo hemos llegamos hasta aquí?
(Del libro homónimo,edición de autor, 2024)
Darío Rojo
(Eduardo Castex, La Pampa, Argentina,1964)
Pueden LEER su biografía y más poemas en entradas anteriores.

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