lunes, 14 de septiembre de 2026

LAS COSAS CELESTES

 


Flechas

desde la cocina 
se escucha el regador 
en el jardín 
una fuente en medio 
del pasto amarillo 
me acerco 
vuelan los pájaros 
el vaso de soda lanza 
flechas diminutas 
sobre mi mano



Fucsias

y ahora se acerca 
la caravana 
perros 
carros
con cosechas
zapallos
melones
vendedores
de bebidas
hileras
de nenitos
a los costados
y la reina
en violeta y fucsia
sentada
en una silla
en el centro
de la alfombra
gastada
que no llega
a tapar
la tabla
que cubre
la boca
del acoplado
el tractor
lo hace avanzar
de a tirones
la música 
tan alta 
nadie 
la escucha 
los hombres 
mudos
se hacen gestos 
obscenos 
ya se alejan 
las últimas 
chicas 
bailando



Para treparse y volar

las galletitas duquesa 
las obleas conga 
las melbas
los chocolatines finos y rayados
marca chocolandia
los caramelos rosas y marrones
una capa de frutilla y otra de dulce de leche
los primeros choclos del verano
las tranqueras para treparse y volar
las verbenas silvestres
el primer programa de televisión
que hablaba de la música que nos gustaba
música total



El día se va

hay poemas 
sobre flores 
y jaguares

alguien enjuaga 
un repasador 
manchado 
en la cocina

hay escarcha 
en el patio 
aunque es primavera

el día se va
por una autopista colapsada



En el centro

por error
intenté colocarme en el ojo
la pequeña imagen
una delgada capa transparente
y en el centro
tu cuerpo
de hombrecito
color azul



Antes del verano

el aire
viscoso de las noches
antes del verano
traslada la energía
de los tiempos se desliza
contra las hojas de los gomeros y los plátanos
contra las flores de papel de la santarrita
los agapantus a punto de quebrarse en un clac
el aire se arremolina mientras los amantes
pasan en bicicleta sin waze
casi frío tiene el peso justo
para que ellos lo sientan caer
como una caricia



Destellos

las hojitas sueltas cayendo 
en el camino amarillo 
el aire del bosque

los pájaros cantan 
aferrados a la luz 
como yo a las palabras



Un pensamiento es una flor

un pensamiento es una flor
una flor no tiene peso
nada pesa como un pensamiento



Furor

tu casa está callada 
la cocina extática 
todavía caliente

la noche abre de par en par 
una sonrisa negra

no muy lejos 
alguien se ríe del dolor 
y de los insectos 
del universo

vos en cambio 
insistís
sostenés la ilusión 
de la luna brillante 
en el delirio del día



Las cosas celestes

por qué son tan lindos
los caballos
los perros
las flores en el sur
las tardes con luz
los glaciares
de color celeste?

me pregunto 
por qué es tan lindo 
el cielo oscuro 
atravesado de estrellas 
el agua donde el mar 
se vuelve azul nocturno

hasta las piedras
por qué son tan lindas
los laureles con sus flores
al viento o al sol
más perfumadas cuando
oscurece

por qué es tan lindo 
el ruido que hacen al pasar 
como una ráfaga suave 
los pocos trenes 
que quedan

el perfil del gato que viene
siempre a casa 
el rumor del mallín 
el de la nieve 
cuando apenas 
se comprime

y ese ángulo 
en su diente 
como un bloquecito 
de hielo 
apenas roto?


(Del libro homónimo,
Mansalva,2025)

Rosalía Iturbe


Rosalía Iturbe, nació en 1971, en Córdoba, Argentina. Es licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades y magíster en Escritura Creativa por la Universidad Diego Portales, de Chile. Por su obra narrativa obtuvo premios de la Fundación Victoria Ocampo y del Fondo Nacional de las Artes. Participó con sus poemas en el Festival Landskrona (Suecia, 2022) y en la antología poética Prufrock, la canción que no termina (Taller Nómade, 2023). Es autora del libro de poemas Peces plateados (Enero editorial, 2024). Actualmente dirige el taller Fábrica de Historias y coordina ciclos de lecturas. Vive en Hudson, provincia de Buenos Aires.


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