sábado, 6 de noviembre de 2010

Desafío a la vejez

Cuando yo llegue a vieja
-si es que llego-
y me mire al espejo
y me cuente las arrugas
como una delicada orografía
de distendida piel.
Cuando pueda contar las marcas
que han dejado las lágrimas
y las preocupaciones,
y ya mi cuerpo responda despacio
a mis deseos,
cuando vea mi vida envuelta
en venas azules,
en profundas ojeras,
y suelte blanca mi cabellera
para dormirme temprano
-como corresponde-
cuando vengan mis nietos
a sentarse sobre mis rodillas
enmohecidas por el paso de muchos inviernos,
sé que todavía mi corazón
estará -rebelde- tictaqueando
y las dudas y los anchos horizontes
también saludarán
mis mañanas.



Gioconda Belli (Nicaragüa, Managua, 1948)



Tomado de la página A media voz.

2 comentarios:

Francesc Cornadó dijo...

Aparecen manchas pardas en las manos, se dibujan mapas en la piel, son cartografías de los territorios que hemos pisado o donde hemos vertido nuestro dolor. Cuando esto pasa, cuando llega el otoño, nos convertimos en tiernos cascarrabias.

Hermoso poema de Gioconda Belli.

Salud

Francesc Cornadó

Karol dijo...

Su poesía es siempre tan exquisita y desafiante...

Un gusto