viernes, 12 de noviembre de 2010

Virelai

Yo confío en que un rostro
entre los silbidos del tiempo
llegará a ser el tuyo.

Yo espero
en el borde de una tormenta
el día de tu nombre.

Yo quiero atravesar
este recuerdo sin imagen
entre el lejano rodar
de las piedras mudas al sol.

Yo me desasiré de la magia
para volverme y descubrirte
detrás de la desierta construcción
de las sombras del día.

Ya no seré cobarde
ni te perderé en el camino
ni en ninguna ribera.

Aceptaré tu sonrisa
tu vestido claro
la hierba de mi vida
entre las ramas del crepúsculo.

Y si desapareces
en la larga llanura
temida por los pájaros
no diré que te has ido para siempre
sino que yo te amaba
y he muerto.



Raúl Gustavo Aguirre (Argentina, Buenos Aires, Olivos, 1927-1983)