domingo, 22 de mayo de 2011

sueño de un mediodía de verano II












La tierra fue regada con luz. Imposible separar tierra de luz.
Nosotros somos nuestro sueño.
Se abrieron las ventanas y entraron las flores como un alegre
ejército que con tambores rojos y doradas trompetas viene de
nuestro jardín de ayer a nuestra bondad de hoy.
La palizada se cubrió de hierba y no puedes siquiera imaginar
que es una palizada.
En las rubias trencitas de la primavera aparecieron lirios
azules.
Y aquellos que antes lloraban, recordaron hoy que son jóvenes
y ríen su llanto.


Yannis Ritsos


(Traducción de Selma Ancira)
ΤΟ ΧΩΜΑ ποτίστηκε με φως. Δεν ξεχωρίζεις φως καί χώμα.
Εμείς είμαστε τ' όνειρο μας.
"Ανοιξαν τα παράθυρα καί μπήκαν μέσα τα λουλούδια σαν ένα εύθυμο στράτευμα με κόκκινα τύμπανα καί χρυσές τρουμπέτες πού γυρίζει άπ' το χτεσινό μας κήπο στη σημερινή μας καλοσύνη.
Ό φράχτης κρύφτηκε άπ' την πρασινάδα κι οΰτε μπορείς να πεις πώς είναι φράχτης.
Στίς ξανθές πλεξούδες της άνοιξης φύτρωσαν γαλανά κρινάκια.
Κι όσοι κλαΐγαν προχτές, θυμήθηκαν σήμερα πώς είναι νέοι καί γελούν γιατί κλαΐγαν.



Yannis Ritsos. Poeta griego nacido en Monemvasiá 1909, rincón medieval que duerme un sueño de siglos en el Peloponeso. Su infancia fue un cúmulo de desastres, su padre se arruinó en el juego, la tuberculosis se fue cebando sobre su familia uno tras otro y el deterioro del ambiente general con la catástrofe nacional del Asia Menor. Ritsos trabajó en sus primeros años de mecanógrafo, bibliotecario y calígrafo, que le ayudaron a malvivir. Más tarde su enfermedad, el sanatorio, sus primeros contactos con intelectuales de izquierda, su primer libro Tractor (1934), que fue un grito de rebeldía contra la dictadura del general Metaxas y Epitafio (1936), que fue su segundo libro. La segunda guerra mundial, las persecuciones como miembro del partido comunista, el hambre y los primeros campos de concentración. Allí el poeta siguió escribiendo sin cesar. A partir de los años cincuenta aparecen sus libros El hombre del clavel (1952), La sonata a la luz de la luna (1956), Los barrios del mundo (1957), Doce poemas para Cavafis (1963), el primero de sus cantos mitológicos Filoctetes (1965), al que seguirán Orestes, Helena, El regreso de Ifigenia, Crisotemis, Ismene, Fedra y la conocida Romiosini/Grecidad (1966). En 1967 el golpe de estado de los coroneles le confinó a la isla de Samos. En 1974 volvió a vivir en Atenas. Su primera salida al extranjero fue en 1956 para visitar Moscú, luego siguió haciendo muchos viajes parecidos. Sus libros están traducidos a las principales lenguas del mundo y ha traducido entre otros a Blok, Hikmet y Nicolás Guillén. Murió en 1990.