jueves, 26 de mayo de 2011

NO HAY QUE...







No hay que dejar que los intelectuales jueguen con los
[fósforos
Porque señores cuando se lo deja solo
El mundo mental Señoooores
No es muy brillante
Y no bien está solo
Trabaja arbitrariamente
Erigiéndose por sí mismo
Y según dicen generosamente en honor de los trabajadores
[de la construcción
Un automonumento
Repitámoslo Señoooores
Cuando se lo deja solo
El mundo mental
Miente Monumentalmente


Jacques Prevert




Jacques Prévert (Neuilly-sur-Seine, 1900 - París, 1977) Poeta, dramaturgo, letrista y guionista francés de carácter rebelde, que frecuentó todos los géneros como escritor, desde la poesía hasta los cuentos para niños. Cuando llegó a París no le resultó fácil que le admitieran en los cenáculos de moda, ya fuera por parte de los surrealistas de la calle Château, con quienes después entablaría amistad, o en las tabernas literarias de Saint-Germain-des-Prés. Durante mucho tiempo la gente de las letras le mantuvo aparte porque consideraban que su poesía era "repugnante" por el hecho de ser popular. De modo que entró en la literatura por la puerta de atrás. En 1930 rompió con A. Breton, el representante de los surrealistas, pues le resultaba demasiado autoritario. Un poco más tarde se alejó también del Partido Comunista, en el que nunca llegó a militar. En 1931 publicó Intento de una descripción de una cena de cabezas en París-Francia, poema compuesto por antítesis. Su primer guión fue El crimen del señor Langue (1935) de Renoir, en el que impuso el fresco aliento de su postura social contestataria. Para la película, Kosma, compositor húngaro, compuso la primera pieza de las muchas que harían juntos el poeta y el músico. Prévert formó un espléndido tándem con Marcel Carné que se inauguró con Jenny (1936) y prosiguió, en ocasiones incomprendido por la crítica, con obras como Extraño drama (1937) o Amanece (1939). Además trabajó con otros directores, aunque serán sus trabajos con Carné los que contarán. En plena ocupación nazi y en condiciones precarias rodaron las joyas cinematográficas El muelle de las brumas y Las puertas de la noche (1942), y antes de la liberación Los niños del Paraíso (1945), considerada una de las mejores películas de la historia del cine. Apreciado en los estudios fílmicos como guionista y como letrista en el mundo de la música, la categoría y la fama como escritor le llegó tras la guerra con el libro de poemas Palabras (1946). Participó en los debates políticos e intelectuales con su sentido de la imagen insólita y del humor crítico. Con un estilo sencillo, cercano al lenguaje de la calle, Prévert reconstruye la vida cotidiana y se acerca al lector.