domingo, 30 de noviembre de 2014

PELIGROSA HORIZONTAL



















Hilos suaves recorren mi cuerpo
mi mente grita
no quiero
me arrastran
doy vuelta
me agarran el pelo
caigo
los escalones dan contra mi espalda
me arrastran
me atan
no puedo escapar

manos inmóviles
la cabeza tambaleando
en la almohada
desespero
el grito no sale
todo se vuelve gris

me duermo.




Mujeres de blanco amarillento me quieren llevar
mis ojos se cierran
me duermo con la boca seca
sabor a pastillas de colores
brazos morados
en el piso: un hilo
respiración quieta
duermo.



despierto
abro los ojos
ya no estoy
ahí
el mundo de los cuerdos

entro y salgo
una y otra vez
las marcas no desaparecen
mi otro yo duerme

–Shhh

despejo

todo es exacto
la forma redonda
los radios iguales



Hilo rojo que brota
ver cómo se rompe
no me asusta

me asusta
saber adentro
por debajo
detrás de la piel

sangre

carne

huesos


estoy YO
escondida


vos cortaste



se escapó por el tajo
el dolor.





Soy peligrosa de manera horizontal

quiebro

la columna no puede sostenerme
vértebras atadas con hilitos dorados
se amontonan sobre la piel
otra piel vuelve
mis sombras se visten de azul
para verte nacer

en el útero
un laberinto cubierto de alfileres te nombra
y lo que fue
figura llena de líneas
sin puntos
se hunde
dándole lugar a la muerte.




No me interesa estar viva
sigo muerta
solo es un trámite
dejar de respirar.



Ayer eras
hoy fuiste
solo es un tiempo verbal.




alguien dijo alguna vez
que hay pastillas
para ser feliz



desde los cimientos
golpean las olas
intentan derribar este frágil castillo:
sostengo la mirada



creciste dentro
como una raíz
un brote
acaparaste mi cuerpo
árbol de locura



partime
par ti me
mi cuerpo es mío
te lo había prestado
ahora quiero
que lo uses a tu antojo


¿manipularlo?
también si querés


te dije que lo usaras
porque una parte me molesta
la necesito fuera
cerca tuyo


la parte que te doy
no te va a vigilar
no tiene ojos
los ojos me los quedo yo
para volverte a ver


de eso hablo
cuando las piernas
tiemblan
y late el cuerpo




me minimizo
me hago chiquitita para que me quieras
me arrodillo en el piso
con ojos de quiero todo el mundo en mi pecho
espero algo
y me confundo


 ¡no esperes!
sos un cuerpo
que se rompe


sin embargo quiebro y pego
para que no duela
esperar
nunca esperé
nunca quise nada


hoy sí


verbotrágica
atada a la violencia
única
habitada en mí
como un parásito
mi cuerpo por las noches brota




morí de locura
de silencios
de sombra
morí de vida



era como si me tocara pero no
como si no quisiera pero sí
como poner un límite que no existe
revolvernos en la noche
como tener un pedazo de tu boca en la mía
como si me acariciaras desnuda pero estaba vestida
como si jugáramos a que no nos conocíamos
como inventar una película para sentir
como esconderme de tu lengua pero aferrarme a tu lengua
no quería que entraras en mi cuerpo
pero estabas
ese espasmo que latía
era como si no pasara nada
pero pasaba todo



(si pudiera encontrarte
entre mis hojas
sería feliz para siempre)



Lorena García




Lorena García (Buenos Aires, 1981). Estudia la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Luján y asiste al taller de literatura Siempre de Viaje. Ha leído en diversos ciclos literarios, como Letras Combinadas, Viajera Visita, Arte insurgente, Poesía & Rock, en el Festival de literatura en Córdoba y otros, participo en lecturas en la Feria del libro del 2012 y 2013. En el 2011 Publicó un libro de poemas Espasmo Perfecto. Los poemas que publicamos pertencen a su segundo libro Peligrosa Horizonta, editado por Viajera editorial, en 2014.