lunes, 23 de febrero de 2015

NADA

















4

nada en el límite

busca una marca 
un alambrado 
un cartel 
que diga 
hasta aquí


no hay fronteras en el fondo 
arriba todo es fractura


se sufre de velo óptico 
por exceso de inmersión.



5

nada en la inmovilidad


el tiempo grita piedra libre 
a las piedras que flotan 
sobre su lado oscuro


se juega a las escondidas 
frente a un ojo que todo lo ve.



7

nada en la transparencia


el cuerpo no goza del privilegio 
de la mirada:

la opacidad es para el resto 

para todo lo que nada y nada.



10

nada entre muchos

la suma de las miradas 
no ilumina lo que no se ve

lo devora

cada ojo con su tajada 
a una cueva en el coral.


En ese cartílago traslúcido, 
en su sombra indecisa

en lo que queda 

nada



13

nada en la belleza

la ambición de la medusa 
es ser agua voraz

ondula
un escalón por debajo
de la transparencia


Lo que cautiva al ojo
no es lo transparente
sino la promesa del veneno
que sisea
en lo que no se deja ver.



15

nada en la superficie

nada en el fondo

sólo se encuentra
lo que no se deja ver.



18

nada en las cercanías

alejarse es imprudente

hacer pie
también.



21

nada en lo absoluto


la ley de la gravedad 
es derogada 
por inútil


la de entropía 
por regresiva


la de la relatividad 
porque sólo mide curvas 
en el naufragio de la luz.



22

nada para escuchar


lo inaudible es la mitad del silencio


de la otra mitad
sólo quedan las esquirlas
o esas heridas
de lo que no se puede decir
de lo que no se deja decir 

nada.



27

nada en el futuro
nada en el pasado

el peso específico del presente
impide el hundimiento vertical:

cuando las anclas flotan
vivir es preciso
navegar no se sebe.



32

nada nuevo bajo el sol

el hambre de todo
envejece

renovarse en cada ahogo

es privilegio
del que nada.



35

nada por momentos
la continuidad es ilusoria

el momento líquido
se apoya en el vacío,
no en otro momento

en esos vacíos
asoma la cabeza

respira
el que nada.



43

nada por nada

multiplicarse por cero
es inocuo
la numeración natural
estalla debajo 
de la línea de flotación

no se juega
con estas minas
cargadas de infinito:

por las duda
nada.



47

nada para creer

sólo la sangre viva
o la mala sangre 
llevan al fondo

los muertos flotan
inflados por su credulidad
en el fondo,
donde la mentira es fosforescente,

nada.



Bruno Di Benedetto




Bruno Di Benedetto nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires en 1955. Desde 1979 reside en Puerto Madryn. Ha coordinado talleres de escritura y creatividad para escritores y docentes en diversas ciudades del país. Como promotor de la lectura, realizó programas radiales y televisivos y publicó artículos en diversos medios gráficos. Fue co-editor de la revista de la calle “Darse vuelta”, premio "Hacelo vos" 2007 Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Desde 2005 es capacitador del Plan de Lectura de la Provincia del Chubut. Coordinó las ediciones de "Palabras que trae el viento" 1 y 2, selección de autores chubutenses, para el Plan Provincial de Lectura y la Campaña Nacional de Lectura. Fue organizador de los encuentros "Los maestros de la Rosa Blindada" (2001); "Los maestros del Escarabajo de Oro" (2002); y XXIII, XXV y XXVI Encuentro de Escritores Patagónicos. Ha publicado los poemarios “Palabra irregular” (Chubut, 1987), “Complicidad de los náufragos”, “Dormir es un oficio inseguro” (Chubut, 2003), “Vengan juntos” (relatos) "Crónicas de muertes dudosas" (2008) y "Nada" (2014).