lunes, 5 de diciembre de 2016

TRABAJOS EVENTUALES, UN BULL TERRIER


























Te preparas para una tristeza,
y llega otra.
No es como el clima,
es imposible prepararse,
la falta de prevención lo es todo.
Tu acompañante, la mujer, 
la amiga de un costado,
el niño del otro,
y el perro,
por ellos nos estremecemos,
miramos hacia el mar y estimamos 
que va a llover.
Tendremos que prepararnos para la lluvia;
no relacionas
la cambiante luz del sol
con el ensombrecido laurel rosa
en el jardín marino,
el oro que abandona las palmeras.
No asocias esto,
las motas de llovizna
sobre tu piel,
con el gimoteo del perro;
el trueno no amedrenta,
el estar alerta lo es todo;
aquello que va detrás de tus pies
trata de decirte 
que el silencio lo es todo:
es más profundo que estar alerta,
tiene la profundidad del mar,
la profundidad de la tierra,
la profundidad del amor.
El silencio
es más potente que el trueno,
nos deja mudos y absortos
como animales que jamás articulan su amor
como nosotros lo hacemos, salvo
que se haga inefable
y deba pronunciarse 
con un sollozo,
unas lágrimas,
la llovizna que asoma a nuestros ojos
al no pronunciar el nombre del ser amado;
el silencio de los muertos,
el silencio del amor enterrado en lo más profundo
es el único silencio,
y si bien se expresa por bestia,
niño, mujer o amigo,
es el único amor, da lo mismo,
y su bendición más profunda
nace de su pérdida,
es su bendición, su bendición.



Derek Walcott (Castries, Santa Lucía, Antillas, Islas del Caribe, 1930) 

(Traducción: José Luis Rivas)


ODDJOB, a BULL TERRIER 

You prepare for one sorrow,
but another comes.
It is not like the weather,
you cannot brace yourself,
the unreadiness is all.
Your companion, the woman,
the friend next to you,
the child at your side,
and the dog,
we tremble for them,
we look seaward and muse
it will rain.
We shall get ready for rain;
you do not connect
the sunlight altering
the darkening oleanders
in the sea-garden,
the gold going out of the palms.
You do not connect this,
the fleck of the drizzle
on your flesh,
with the dog’s whimper,
the thunder doesn’t frighten,
the readiness is all;
what follows at your feet
is trying to tell you
the silence is all:
it is deeper than the readiness,
it is sea-deep,
earth-deep,
love-deep.

The silence
is stronger than thunder,
we are stricken dumb and deep
as the animals who never utter love
as we do, except
it becomes unutterable
and must be said,
in a whimper,
in tears,
in the drizzle that comes to our eyes
not uttering the loved thing’s name,
the silence of the dead,
the silence of the deepest buried love is
the one silence,
and whether we bear it for beast,
for child, for woman, or friend,
it is the one love, it is the same,
and it is blest
deepest by loss
it is blest, it is blest.




2 comentarios:

Valeria Cervero dijo...

Lo mejor que se puede hacer es leer. Un poema como este, por ejemplo.

Marcelo dijo...

Gracias, Val, querida, por pasar, por estar siempre.