Réquiem para un símbolo de nobleza
Vamos a darle descanso
Finalmente, a la abeja,
que transitó ya tantos poemas
buenos y malos
éditos e inéditos
con su vestido de bourbon
su escafandra de verano
su danza circular
de pequeño cóndor.
Descanso perentorio a la abeja
por la espiga de filo fatal
por el zumbido ritual de torero
y por su honorable labranza de polen.
Seamos justos con la abeja
que supo darle al poema
su muerte última
y su resurrección primera.
En un abrir y cerrar de ojos
Lo prenatal
el primer vagido
el último suspiro.
Y en el medio
el sufrimiento
y también el amor.
Cena
Una copa de bohemia
en sus relieves de cristal.
A través del vino dorado
pasa una cinta de luz.
Como animales
asustadizos y frágiles
las manos se acercan
y arrugan el mantel de lino.
Se dicen poco:
Lo necesario para el olvido.
Lo indispensable para el reencuentro.
Variables de hacienda
Gasto más de lo que produzco:
mis remedios son más caros que mis versos.
Los índices de la economía importan
más que el hambre de la gente.
Por suerte, la retama está en flor.
(Inéditos-
Gentileza del autor)
Santiago Espel (Buenos Aires, 1960)
Pueden LEER la biografía y otros poemas en entradas anteriores.

2 comentarios:
El poeta, Santiago Espel, en una mistura delicada, de laboriosidad, zumbando.
Un vagido. El contraluz de un cristal,
La pobreza... deja siempre abierta la puerta de la esperanza.
Exquisito, punzante, sutil, cómo en todos sus libros.
Cruz del Carmen
Un poeta fantástico en permanente metamorfosis. Cada libro suyo es una experiencia inigualable para pensar el sonido de la palabra, el objeto del habla. Aplausos
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