jueves, 25 de octubre de 2012

De la manera en que me salvo




Mamoushka


a Rosa Karchevsky.

El frío nómada que sólo
un samovar lleno lo calma.
El último grito
donde sale y se pone el sol;
el pasado…

que una muñeca rusa parece.

He visto triángulos
de fertilidad en las costillas;
el níquel del dolor,
la historia
de mentón doblegado.

La Petrushka de Ladoga;
una ilusión de Liev;
épicas
en tus ojos helados.
¡Ay! Lena; Lena…

que una muñeca rusa parece.



Caracola

Tenían quietudes azules/sus ojos
cantábrica profundidad/ marítima su alma
inaccesa/ toda alma todo cielo toda vida/
caracola en movimiento.

Tenían la ductibilidad de los vientos/ sus vientos.
Me miraba su historia - abuela - como queriendo
salirse de usted.

De niña entendí/ solo viéndola mirar/ que todo
es un acantilado lejano.






De la manera en que me salvo


No uso reloj en la muñeca
(es triste el mundo de los ajustados)

No uso gafas oscuras de sol
(es triste el mundo de los escondidos)

No uso paraguas de la lluvia
(es triste el mundo de los protegidos)

Me salvo así (o eso creo)

De pensar el control de los objetos,
De pensar la distancia de los otros,
De pensar que la lluvia es una maldición.


(Inéditos)


Alejandra Mendez (Argentina, San Cristobal, Santa Fe, 1979)








1 comentario:

Anónimo dijo...

Disfruto mucho del Blog.
Esta poeta es muy interesante.
Gracias y saludos.
Claudio.